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martes, 5 de marzo de 2019

Sobre Seneca Falls y lo que hemos avanzado


Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que escribí unas palabras en este blog. He pasado un periodo de mucho estrés con el trabajo, y otras cosillas,  y mi vida como desperate housewife, que me ha impedido seguir expresando mis ideas en este blog como hacía hace unos pocos años.
Hoy me gustaría hablar de un momento crucial en la historia de la lucha por los derechos de las mujeres, que tuvo lugar  en Seneca Falls un día de julio de 1848. En dicha convención, un grupo de mujeres encabezado por Elizabeth Cady Stanton and Lucretia Mott, hicieron público un manifiesto titulado La Declaración de Sentimientos (Declaration of Sentiments), en clara alusión a la Declaración de Independencia, que reivindicaba, entre otras cosas, el derecho a la educación y a la propiedad. Las mujeres en el SXIX en el ámbito anglosajón, experimentaban lo que se ha dado en llamar muerte social, ya que al casarse perdían su apellido, al adoptar el de su marido, y todas sus propiedades pasaban a estar controladas por este. De esta manera el matrimonio se convertía en un arma de represión y control, al carecer las mujeres de otro medio de subsistencia. La América del siglo XIX nos puede parecer lejana en el tiempo, sin embargo, nuestras madres y abuelas sufrieron esta misma represión durante los años de la dictadura, en los que el nacional catolicismo supuso un claro retroceso en nuestra sociedad. Las cosas han cambiado mucho desde entonces, no obstante, las altas cifras de violencia de género, especialmente entre nuestros adolescentes, nos hacen darnos cuenta de que aún nos queda mucho por hacer. El movimiento #MeToo nos ha servido  como catalizador para expresarnos y hacer valer nuestro rechazo hacia ciertas actitudes machistas, que todas en algún momento hemos sentido. Además, nos ha abierto los ojos para descubrir que aún quedan muchas cosas que debemos cambiar en nuestra sociedad si queremos alcanzar la igualdad real.
Han pasado 170 años desde que Elizabeth Cady Stanton leyó la Declaración de Sentimientos. Muchas cosas han cambiado, podemos votar, estudiamos en la universidad, lo que nos permite acceder a puestos de trabajo cualificados. Sin embargo, cuando una mujer decide ser madre sabe que sus posibilidades de ascenso se verán drásticamente reducidas, y que no podrá conciliar vida laboral y familiar. Las cosas no son muy diferentes cuando hablamos de educación, a las mujeres nos respetan menos en nuestras aulas. Si tienes un grupo de alumnos conflictivos y eres mujer las posibilidades de que tus clases sean un ejercicio de riesgo se duplican.
A través de  la historia las mujeres hemos ido creando redes de solidaridad entre nosotras como respuesta a las injustas leyes patriarcales que nos han subyugado. Y en eso consiste el movimiento #MeToo que a través de las redes sociales nos ha permitido solidarizarnos y apoyarnos las unas a las otras. Algo que no habríamos logrado sin grandes mujeres como Elizabeth Cady Stanton y Lucretia Mott.
A pocos días del día internacional de la mujer, los medios comunicación nos ofrecen su propia perspectiva de género, entrevistando a mujeres que han  debido superar las barreras de género que la sociedad ha puesto en su camino. También presentan diferentes iniciativas destinadas a erradicar dichas barreras, como la brecha salarial o los techos de cristal. Esta mañana he escuchado en la radio a Margarita Arboix y Adelaida de la calle, rectora de la Universidad Autónoma de Barcelona y ex-rectora de la Universidad de Málaga. Escuchando a estas mujeres me he dado cuenta de efectivamente hemos avanzado mucho, pero todavía nos queda mucho más por avanzar. Ya no estamos vetadas en ninguna carrera, afortunadamente, pero aún hoy en día el número de mujeres rectoras sigue siendo muy inferior al de hombres que sustentan dicho cargo. Además, en palabras de Margarita Boix el porcentaje de mujeres catedráticas es "una miseria" comparado con el mismo porcentaje de hombres que logran acceder a una cátedra. Ambas recalcaron la importancia de la educación a la hora de romper estereotipos de género. Además, Adelaida de la Calle recordó la necesidad de lograr un gran pacto educativo que sirva para fomentar la igualdad entre hombres y mujeres, entre otras cosas muy necesarias. Podéis escuchar la entrevista en el siguiente enlace http://www.rtve.es/alacarta/audios/las-mananas-de-rne-con-inigo-alfonso/mananas-rne-inigo-alfonso-mujer-universidad-hablan-rectoras/5034648/

Esto por no hablar de la feminización de la pobreza, ya que la mayor parte de los puestos de trabajo con peor remuneración son habitualmente desempeñados por mujeres.
Sin embargo, a mí me gusta pensar en positivo, y creo que sí existe lugar para la esperanza de un mañana mejor en el que hombres y mujeres tendremos los mismos derechos y obligaciones. Gran parte de esa esperanza está motivada por los niños con los que trabajo que, cuando salen al patio a jugar un ratito me hacen ver que las diferencias de género no son más que barreras artificiales que no existen  en sus juegos infantiles.

Me gustaría terminar esta entrada con una pieza de música escrita por una mujer: Clara Schuman, espero que os guste.


 



domingo, 29 de abril de 2018

Algo que desea olvidar, pero no puede

Hola a todos, me gustaría dedicar unos momentos en esta tarde lluviosa de domingo a reflexionar un poco sobre los acontecimientos de estos días. Creo que no hace falta ni que os diga sobre qué quiero reflexionar: sobre el movimiento #Metoo  que nos ha impulsado a mostrar nuestro apoyo a una joven que seguramente en estos momentos lo estará pasando muy mal.
No le voy a dedicar demasiado tiempo a la sentencia, porque como me ha dicho mi chico, que es licenciado en derecho, no es firme ya que tenemos un sistema jurídico que prevé que se pueden producir errores, y tanto víctima como acusados tienen derecho a recurrir si no están de acuerdo con el fallo del tribunal. Está claro que este será el caso, así que hay que esperar a que se agote la vía de los recursos para ver lo qué realmente pasa.
De lo que sí me gustaría hablar es de la fuerza que ha tenido el movimiento #MeToo, que ha impulsado a muchas mujeres a perder el miedo y alzar la voz para denunciar la discriminación a la que la mujer ha estado sometida durante muchos años.
Las estructuras patriarcales han estado, y siguen estando, presentes durante muchos en nuestras vidas. Cuando tenía dieciséis años una mujer mayor que estudiaba música conmigo me dijo que yo era igual que "un hombrón" porque le dije que no sabía coser. Recuerdo que en aquel momento sentí dos cosas: por un lado indignación, ¿cómo era posible que esta señora me juzgase de esta manera?; sin embargo, otra parte de mí se sentía mal por no saber coser. Es evidente que el discurso patriarcal ya había hecho mella en mi personalidad, lo que hizo que me sintiese indignada y avergonzada a la vez.
Hoy conversando con otra mujer ya cercana a los setenta, he vuelto a sentir un poco de esa indignación que comencé a sentir con dieciséis años. Ella decía que no es lo mismo violación que asesinato, y que por tanto las penas deberían ser totalmente diferentes. No conozco el código penal, pero supongo que las penas sí serán distintas. Vivimos en un estado de derecho en el que se protegen los derechos constitucionales tanto de las víctimas como de los acusados. Luego comentó que a veces la gente se emborracha y comete errores, pero claro, de ahí a fastidiarle la vida a la gente por culpa del alcohol. En ese momento no he podido resistirme y he saltado: ¿conoces a alguna víctima de violación? Porque yo sí conozco a una y sé que su forma de ver la vida cambió para siempre el día en que la atacaron.
No quiero que entendáis esta entrada como un ataque contra quienes tienen esa forma de pensar, porque no lo es. Entiendo que hay mujeres que han sido adoctrinadas en el nacionalcatolicismo y les cuesta mucho entender el cambio que se ha producido al calor de este movimiento de hermandad entre mujeres que nos ha unido a todas las mujeres del mundo. Ellas también han sido víctimas de un discurso patriarcal que las ha sometido a sus leyes y las ha convertido en esclavas de unos ideales que por suerte las generaciones más jóvenes hemos dejado atrás, o al menos lo estamos intentando. 

Hace casi trece años, que una buena amiga me confesó que había sido violada unos años atrás, cuando yo la conocí tenía veinte años recién cumplidos. Imaginaos que sois una adolescente inglesa de origen indio, que camina de regreso a casa a última hora de la tarde, después de un intenso día de clase en el instituto. Tal vez estéis pensando en algún examen pendiente, o en ese trabajo de literatura que debes terminar esa misma noche porque si no lo haces tu profesor escribirá un "no-presentado" en su cuaderno, y perderás una parte de tu nota. Entonces, de la nada aparece un individuo, no recuerdas su cara, tan solo que era más alto y más fuerte que tú, y que te obligó a hacer algo que tú no querías hacer. No recuerdas cómo comenzó, tan sólo recuerdas haber cerrado los ojos y haber rezado para que acabase pronto y poder volver viva a casa. Al final acaba y te das cuenta de que sigues viva, y sientes vergüenza, mucha vergüenza. Eres hindú, así que te han educado en una cultura patriarcal que culpabiliza a la mujer. Tu padre es una persona muy tradicional que siempre ha dicho que tu máxima aspiración en la vida es casarte con alguien de buena posición, y te ha conminado a mantenerte pura, porque de otra manera ningún pretendiente te aceptará. Lo que tu padre tanto temía acaba de suceder,  y eso es lo que más te preocupa, que tu padre diga que ya no es pura y que por tanto ya no hay futuro para ti. Así que te secas las lágrimas y solo se lo cuentas a una de tus hermanas, quien te aconseja que no digas nada, porque si se llega a saber tus posibilidades de lograr un buen matrimonio se habrán esfumado. Así que eres víctima dos veces: eres la víctima de un ser abominable que te ha utilizado para satisfacer sus más bajos instintos, y por otro lado eres víctima de un sistema patriarcal que ha hecho recaer sobre ti toda la culpa de lo sucedido. 
Y así sola te has sentido durante muchos años, hasta que un día detrás del mostrador en el que trabajas se lo cuentas a una compañera en la que confías y por la que sientes un cariño especial. Esa amiga soy yo y hoy cuento tu historia sin decir tu nombre para que todos entiendan lo que siente una víctima de violación. Por eso me da igual que hayas bebidos alcohol o que te hayas pasado con la marihuana o lo que sea. Cuando agredes sexualmente a una mujer cometes un crimen por el que debes responder ante la justicia.Tu víctima nunca volverá a ser la misma ya que las consecuencias de tu agresión la acompañarán y torturarán el resto de su vida. Tendrá pesadillas todas las noches y cada vez que se cruce con otro hombre por la calle sentirá miedo y pensará que lo sucedido se volverá a repetir. Revivirá la agresión una y otra vez en su mente durante años, puede que incluso toda su vida. Al igual que mi amiga cargará con un sentimiento de culpa y vergüenza que vivirá en soledad porque a veces hablar de lo que pasó es revivir de nuevo algo que desea olvidar, pero no puede, y posiblemente nunca podrá.
Creo que después de leer esta entrada todos entenderéis de que lado estoy.













domingo, 27 de noviembre de 2016

El amor no duele



Hola a todos, espero que estéis disfrutando de este fin de semana que ya va llegando a su fin. Como habréis podido observar, llevo un tiempo sin escribir demasiado, parece que las musas me han abandonado, o tal vez será que no estoy suficientemente motivada. El caso es que estos días sentía la necesidad de retomar la vieja costumbre de hablar sobre algo que me preocupa y me gustaría cambiar. Yo creo que a estas alturas todos sabemos que el 25 de noviembre es el día contra la violencia de género, y doy por descontado que la mayor parte de la sociedad ha tomado conciencia de este problema. Todos nos sentimos horrorizados cada vez que sabemos que una mujer ha sido asesinada, y siempre nos preguntamos si se podría haber hecho algo para evitar esta muerte Nos damos cuenta de que las medidas de protección no son suficientes, al menos en un gran porcentaje de los casos, y eso a mí personalmente me da mucho miedo. Pero si hay algo que me aterra es comprobar que las cifras de acoso y maltrato entre adolescentes son cada vez más altas y, eso creo que merece una entrada en exclusiva.
Si hay algo que me duele es recordar una vieja amistad de mi época de Londres que , encadenaba relaciones destructivas en un círculo sin fin. Cuando la conocí estaba a punto de casarse con el que parecía el hombre ideal. Recuerdo cuando nos contaba lo generoso que era este chico y que siempre estaba pendiente de ella. Con el paso de los meses nos fuimos conociendo un poco más y yo me di cuenta de que su marido no era esa persona cariñosa y detallista que ella describía.
Recuerdo de manera especial el día que visitamos Cambrigde que, como os podréis imaginar fue algo que disfrutamos mucho. Visitamos un montón de lugares preciosos, nos hicimos fotos con un oso de peluche gigante y visitamos el botánico entre otras actividades. Habría sido un gran día de no ser por las continuas llamadas de este chico, no os exagero cuando os digo que llamaba cada hora y que tenía que gritar “hola fulanito” para que entendiese que estaba conmigo. Ella había aceptado sus celos como algo normal, y ya había dejado de hablar con varias amigas a instancias de este señor que, poco a poco fue logrando su objetivo que era mantenerla aislada para controlarla. Con el paso del tiempo se fue distanciando de mí también y, aunque yo sabía que algo no iba bien no conseguí ayudarla a romper ese círculo vicioso. Nunca me llegó a contar qué pasaba realmente en su casa, tan solo que él era muy celoso, que por sí solo ya es un indicio de maltrato. Y yo me he preguntado por muchos años si podría haber hecho algo más para ayudarla a superar esa situación. 
No olvides que puedes salir, pide ayuda a tus amigos y familiares y
llama al 016 es gratis y no deja rastro en la factura

Lo que sentía mi amiga por su marido no era amor sino dependencia y, desde luego sus celos desquiciados sí que no eran amor y, eso quiero que quede muy claro. Si de repente tu pareja te dice que no le gustan tus amigas, que tu familia no os quiere tanto como él o empieza a controlar la ropa que os ponéis, ponte en alerta. Debes tener en cuenta que tu familia y amigos siempre han estado presentes en tu vida, apoyándote tanto cuando las cosas iban bien como cuando iban mal. Aunque a veces no te lo parezca quieren lo mejor para ti, y se esfuerzan por hacerte feliz. Si un hombre te pide que te alejes de ellos no te engañes, no es por amor, es porque quiere poseerte porque para él no eres más que un objeto que ansía poseer y mantener alejado de los demás. Esa clase de hombres no son muy diferentes del niño que no quiere compartir sus juguetes con otros niños y, tú debes tener muy claro que no eres su juguete porque no le perteneces. No eres un objeto que él pueda poseer y mantener alejado del resto de la sociedad. Debes esforzarte por romper el vínculo con el maltratador y salir al mundo donde podrás recibir la ayuda que necesitas para escapar de su sometimiento. Pide ayuda y llama al 016, no deja rastro en la factura, conviértete de nuevo en la dueña de tu vida y de tus actos y deja atrás ese infierno.

Alguien me contó que mi amiga consiguió salir de esa relación unos años más tarde y me alegré por ella. Con el paso de los años me di cuenta de que no se quería a sí misma, creo que incluso pensaba que esas relaciones eran todo lo que merecía. Yo que la conocí bastante bien os puedo asegurar que solo se merecía amor y respeto, porque era una de las personas más generosas que he conocido. Espero que haya aprendido a quererse y respetarse y, que ese dolor del que me habló una vez haya desaparecido. No es dolor lo que debes sentir en una relación, es amor y, eso no duele. 
Cuando comencé a escribir este blog lo hice porque estaba pasando por una mala racha y necesitaba expresarme por escrito para superarla. La música y, de manera muy especial el coro Melsos también me ayudaron a superar mis problemas, por eso siempre termino mis e ntradas con una pieza de música. Hoy me gustaría compartir con todo vosotros un precioso motete de Thomas Tallis Spem in Allium que, me ha servido para contrarrestar mi ansiedad en muchas ocasiones. Espero que os guste. 

viernes, 20 de marzo de 2015

A Zaida


Estos días tengo muy poco tiempo para desarrollar mi creatividad, como os podréis imaginar me paso la mayor parte del día estudiando. Algo que me gusta mucho, no os quiero seguir aburriendo con eso, pero que me deja muy poco tiempo para otras actividades que también son de mi agrado. Sin embargo, no quería dejar pasar la oportunidad de mostrar mi apoyo a una mujer que por desgracia ha sido noticia por su extraordinario trabajo en lugares como Kosovo, sino por que ha pasado por un auténtico calvario durante los últimos años.
Como ya os habréis dado cuenta a estas alturas me refiero a la capitana Zaida Cantera, que ha sufrido un sinfín de vejaciones y humillaciones por parte de un superior ya condenado por la justicia. Y que lejos de encontrar el apoyo que sin duda buscaba y necesitaba, ha sido juzgada y casi sentenciada por los estamentos militares, que se han convertido en los verdugos de la mujer a la que deberían haber apoyado y defendido.
Creo que Zaida es una mujer muy valiente, no os podéis ni imaginar lo que supone para una mujer ser acosada sexualmente. Muchas ni siquiera se atreven a denunciarlo, tienen miedo de perder su trabajo, y de lo que puedan decir los demás. Por desgracia son juzgadas con demasiada frecuencia, todos hemos oído alguna vez expresiones del tipo: “esta chica es una fresca”, o “mira que falda más corta lleva”, “seguro que va buscando guerra”. De esta manera se nos trata como meros objetos sin capacidad de decisión, y se justifica una agresión, que siempre deja graves secuelas psicológicas. Muchas mujeres pasan noches enteras  llorando, no quieren que la noche termine nunca, porque a la mañana siguiente deben acudir a su puesto de trabajo una vez más. Entonces su pesadilla volverá a reproducirse. Puede ser un superior, o un compañero, se creen poderosos y saben como minar la moral de su víctima. Amenazan  con destruir la vida de su víctima: “me encargaré de que no vuelvas a trabajar”. Se asegurarán de que no se les denuncie: “nadie te va a creer”, “todos pensarán que estás loca”. Y así es, el mundo de estas mujeres se tambalea por completo, no saben qué hacer ni a quién acudir. A veces hasta sus propias amigas les dan la espalda: “no deberías haberle denunciado”, “piensa en su familia”. No os podéis imaginar lo solas que se sienten, las que se atreven a denunciar a pesar de todo son muy valientes.
Supongo que así se ha debido de sentir Zaida, absolutamente sola, sin nadie a quién acudir. No se trata solo de que los estamentos militares estén anclados en el pasado, que así es. Desconozco el funcionamiento de una unidad militar, pero por lo que he visto estos días en las noticias, hay jerarquías establecidas durante generaciones. A quienes están en lo más alto no les gusta que estas sean amenazadas, podríamos decir que son casi intocables, y si alguien consigue que estas se tambaleen aunque sea solo de manera muy ligera lo paga caro. Y esto me temo que es lo que le ha pasado a Zaida. Se ha levantado para reivindicar sus derechos, para decir alto claro que tiene derecho a realizar su trabajo sin ser acosada. Que entre su vida personal y su trabajo existe un límite claro y nadie tiene derecho a sobrepasarlo sin su consentimiento. La justicia le ha dado la razón, pero ha seguido estando tan sola dentro del ejército, que al final ha decidido abandonar y seguir adelante con su vida, ¿y quién puede culparla? Yo desde luego no. Creo que este país pierde a una gran militar, que ha demostrado de sobra su valía profesional. Pero si hay algo que esta mujer nos ha enseñado es a levantar nuestra voz cuando nos avasallan y acorralan. Porque ella ha sabido defender sus derechos hasta el final, lástima que quienes deberían haber estado ahí para apoyarla castigando y apartando al culpable para siempre de sus funciones, le han dado la espalda. Por ti Zaida quizá las cosas algún día lleguen a cambiar.

Y me gustaría terminar esta entrada compartiendo con todos vosotros un vídeo de la gran Aretha Franklin cantando Respect. Respeto es lo que todas las mujeres reivindicamos y necesitamos. Respeto en nuestra vida diaria, en el trabajo, cuando caminamos por la calle. Respeta nuestras opiniones, no nos impongas las tuyas. Respeta también nuestras decisiones. Pero sobre todo respetamos cuando decimos"no" alto y claro.









miércoles, 4 de febrero de 2015

En apoyo de Asia Bibi

Los que leéis mi blog sabéis que he pasado por unos meses un poco complicados debido a la enfermedad de un familiar. Por fortuna, eso ya ha pasado, y ahora mismo estoy muy atareada preparando los tres últimos exámenes que me faltan. Son días de nervios, para qué os voy a engañar, me  juego mucho, pero también tengo esperanzas  porque sé que he trabajado mucho.
Hay cosas que no puedo cambiar, y cuando veo algo que me parece terriblemente injusto siento la necesidad de expresar mi repulsa. Por eso hoy me gustaría contaros la historia de Asia Bibi.
Seguramente os estaréis preguntando quién es esta mujer, ya que pocos habréis oído su historia. Se trata de una mujer pakistaní cristiana y madre de cinco hijos, que lleva cinco años en prisión esperando a ser ejecutada. Seguramente en este momento estaréis cavilando qué tipo de crimen habrá cometido Asia para haber sido condenada a muerte. La respuesta es muy sencilla: blasfemia. No se trata de una acusación cualquiera, ya que en un país de mayoría musulmana y con bastante tendencia al fanatismo, implica la pena de muerte. Por si esto fuera poco aquellas personas que osan defender a quienes han sido tan injustamente condenados, también sufren las consecuencias y la ira de los llamados “defensores de la fe”.
Pero me gustaría explicaros un poco mejor la historia de Asia. Ella recogía bayas en su aldea natal junto a un grupo de mujeres musulmanas. Sintió sed, así que se acercó a la fuente para beber, y ahí comenzó su desdicha. El grupo de mujeres musulmanas comenzó a increparla y amenazarla. El pozo acababa de ser contaminado por una mujer cristiana que había osado beber de sus aguas. Días más tarde Asia fue acusada de haber blasfemado contra el profeta Mahoma. Su hija de catorce años contaba a la BBC como su madre fue agredida por un grupo de fanáticos dementes que la golpearon sin piedad y arrancaron su ropa. Su familia también fue agredida al tratar de defenderla. Y desde entonces esta familia vive sufriendo amenazas constantes  presas del miedo. No encuentran tranquilidad y viven huyendo de un lugar de otro.
Este suceso ha suscitado una gran polémica que ha llevado a algunos políticos a plantearse reformar la ley. Sin embargo, dichas iniciativas no han llegado muy lejos debido a la terrible oposición manifestada por los sectores más radicales. Fuentes de la BBC afirman que dos eminentes políticos han sido asesinados por manifestar su apoyo a Asia y su familia.
La familia de Asia ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional intentando recabar apoyos para su causa. Por desgracia yo no puedo hacer más que escribir unas pocas letras. Espero que esta mujer pueda volver pronto con su familia.
Os dejo un enlace para que podáis saber un poco más de la historia de Asia Bibi
http://www.bbc.com/news/world-asia-31092447
Asia Bibi es una mujer cristiana, yo soy agnóstica, pero creo que todas las personas tienen derecho a vivir la religión que ellos elijan, por ese motivo quiere compartir con vosotros un vídeo en el que se reivindica su libertad. 








viernes, 14 de marzo de 2014

Leyendo Jane Eyre

Estos dísa en Asturias estamos disfrutando de un sol maravilloso, no sé vosotros, pero yo en días así me gusta ir a leer al parque. Por suerte tengo muy cerca el parque de Los Pericones, que ya sabéis que es uno de mis lugares favoritos en Gijón, así que ayer me pasé un buen rato sentada al sol en uno de sus bancos con uno de mis libros favoritos: Jane Eyre.

Como ya sabéis estoy estudiando en la UNED el grado en Estudios ingleses, y Jane Eyre es una de las lecturas obligatorias de literatura inglesa en este cuatrimestre. Pero lejos de ser una obligación, para mí leer de nuevo este libro es un inmenso placer, no solo por la historia en sí, que siempre me ha fascinado, sino por la forma en que Charlotte Brönte utiliza el lenguaje, que es algo sensacional. Sin embargo, quizá si hay algo que me fascina de esta historia es la propia Jane, que como muchos de vosotros sabréis tiene mucho en común con su creadora, pero empiezo a pensar que también conmigo.
Jane inicia la novela como una niña huérfana que vive en casa de su tía, que la desprecia, y con un primo John, que de manera constante abusa de ella ante la pasividad de sus dos hermanas y del servicio, que no osa contradecir al malcriado muchacho. Después sus penurias continúan en un colegio en el que pasa hambre y frío, pero es allí donde recibe una educación y se convierte en profesora. Más tarde será institutriz de una niña francesa en casa del señor Rochester, y no os cuento más del argumento por si acaso lo estáis leyendo.
Pasar la tarde acompañada de  Jane Eyre
es todo un placer
Jane es un personaje que anhela sentirse querida, despreciada y repudiada por los que la rodea, sale al mundo en busca de su propio destino. Lectora empedernida como nos cuenta al principio de la novela, siente la necesidad de aprender, pues sabe que será la educación lo que finalmente la liberará de la dependencia a la que se encuentra sometida al principio. Y yo creo que eso es lo que tenemos en común Jane y yo, ella es una mujer muy luchadora y valiente, no se rinde, pero también es generosa y desprendida, como demostrará más adelante en la novela. Es una mujer que está desprotegida en un mundo que le es hostil, por suerte ella tiene las agallas suficientes para hacer frente a quienes abusan de ella. Yo al igual que ella durante mucho tiempo me he sentido injustamente tratada por la vida, no obstante, lejos de sumirme en una queja sin final he sentido el impulso de salir al mundo para encontrar mi camino, igual que mi adorada protagonista. Yo también he visto en la educación la herramienta que me hará salvar las dificultades que la vida ha puesto en mi camino. Y así estudiando he descubierto la manera de recuperar las riendas de mi vida, y todavía no he hecho más que empezar a leer la novela.

Todos necesitamos algún estímulo que  nos ayude a salir de nuestro letargo, en mi caso ha sido la vuelta a la universidad, pero estoy segura de que todos vosotros tenéis el vuestro justo delante de vosotros, solo tenéis que ser valientes y afrontar lo que sea. La vida no regala nada, eso está claro, y más en estos tiempos, por eso a veces hay que esforzarse más y salir a luchar por lo que uno quiere, ya sabéis que siempre se ha dicho que el mundo es de los valientes. Ya sabéis lo que tenéis que hacer, salid al mundo y dejar atrás vuestros miedos, y si alguien os dice que estáis locos vosotros ni caso, merecerá la pena, os lo aseguro.

Y para terminar como siempre os regalo una bonita  pieza musical. La semana pasada tuve la oportunidad de asistir a un recital benéfico de la soprano Ana Nebot con el bajo Simón Orfila. Fue una velada inolvidable, me gustó mucho la voz y la técnica de esta soprano de Oviedo a la que me gustaría desearle muchos éxitos.


lunes, 25 de noviembre de 2013

Día Internacional por la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer

Hoy 25 de noviembre celebramos el día Internacional de la Eliminación de la violencia contra la mujer. Esta fecha se merece que nos paremos a reflexionar, ya que las cifras de la llamada violencia de género no dejan de aumentar cada día.

Sobran las palabras


Que las cifras de la llamada violencia de género son un escándalo son evidentes, casi todas las semanas escuchamos algún caso en las noticias. Desafortunadamente las generaciones más jóvenes también están siendo víctimas de este tipo de violencia. El Principado de Asturias, por poner un ejemplo, ha detectado ya casos de violencia de género en menores de catorce años, ¿no os parece una aberración?

Las mujeres hemos recorrido un largo camino a lo largo de la historia, hemos tenido que trabajar muy duro para alcanzar los derechos que ahora mismo disfrutamos. Afortunadamente hemos salido del ámbito doméstico, en el que estaban confinadas nuestras antepasadas, y hemos pasado a desarrollar oficios antaño reservados para los varones. Nos hemos hecho fuertes e independientes, sin embargo, como estamos viendo casi a diario en las noticias, todavía queda mucho camino por recorrer.

Nadie tiene derecho a decirnos como tenemos que vivir nuestras
vidas, pues estas son nuestras
Las amigas las escogemos nosotras, son personas con las que tenemos afinidad, y con las que compartimos gustos y aficiones. Están con nosotras en los buenos y en los malos momentos. Lo mismo sucede con la familia, están siempre a nuestro lado, nos dan la mano cuando tropezamos y nos ayudan a levantarnos si nos hemos caído. Por eso cuando tenemos una relación con otra persona, lo primero que debemos pensar es en quien ha estado a nuestro lado de manera incondicional desde siempre.
Si a tu pareja le cae mal esa amiga con la que has ido de marcha toda la vida, esa a la que conoces desde los tiempos de la escuela, o tal vez desde la facultad, si te prohíbe verla debes decirle que no. Pues tú eres dueña de tu vida y de tu destino, eres tú quien elige como debes vivir tu vida y con quien entras y sales.  No tienes que rendirle cuentas a nadie, así que tampoco debes permitir que “controle” tu teléfono móvil, la información que este contiene es privada y no le concierne a nadie más que a ti. Si te falta al respeto y menosprecia tus opiniones debes apartarte de él, no te quiere, tan solo eres un trofeo más de su colección, una más de sus propiedades.  Tú debes entender que no eres propiedad de nadie, eres un ser libre que tiene que hacerse respetar, y nadie tiene derecho a infravalorarte ni a menospreciarte.

Si te has sentido identificada de alguna manera con lo que acabas de leer, debes plantearte que quizá estés cometiendo un gran error, pero no te preocupes, estás a tiempo de solucionarlo. Rompe las cadenas que te atan a ese ser egoísta que lo único que pretende es adueñarse de tu vida y tus vivencias, que, como ya he dicho, solo te pertenecen a ti. Recuerda: El amor no es violencia.

Y para terminar he pensado que la pieza musical más adecuada para acompañar esta entrada es un réquiem, para recordar así a las víctimas de la violencia. Así que he decidido compartir con todos vosotros un fragmento del Réquiem de Verdi, ya que celebramos su bicentenario. He elegido una parte interpretada por por Angela Gheorghieu, una de las grandes voces de nuestro tiempo,  espero que os guste.








jueves, 12 de septiembre de 2013

La discriminación que no cesa

Ser mujer es un orgullo, por lo menos en mi caso, pero cuando miro a mi alrededor me doy cuenta de que a pesar de todo lo que hemos avanzado aun queda mucho por hacer, y a veces me siento un poco frustrada. No me refiero solo a la situación de la mujer en algunos países, ya que también en nuestro país es habitual que muchas mujeres sufran algún tipo de discriminación en sus puestos de trabajo.

No hace mucho tiempo me comentaba una amiga que en su lugar de trabajo, una gran empresa reconocida a nivel mundial, que se jacta de respetar más que nadie los derechos de los trabajadores, las mujeres que optan por reducir su jornada laboral para cuidar de sus hijos sufren algún tipo de discriminación. Es más, contaba que a una de sus compañeras le habían preguntado “amablemente” si podía renunciar a su reducción de jornada, a lo que ella respondió que no, ya que deseaba seguir cuidando de su hijo, la respuesta fue algo así como “atente a las consecuencias”. Triste historia, ¿verdad?, pero por desgracia no es la única. Y alguien me ha comentado que en alguna empresa las mujeres son aconsejadas que no tengan hijos, porque si los tienen su trabajo se verá afectado y…, bueno ya sabéis lo que pasará entonces, ¿verdad?
En cuanto a mi experiencia personal os podría contar que no hace muchos años en una entrevista de trabajo la entrevistadora preguntaba si tenía cargas familiares, no las tengo, pero si las tuviera no sería de su incumbencia. Por supuesto mi estado civil es algo que interesa bastante en los procesos de selección, si bien en la última entrevista no salió a relucir, ¡menos mal!
Pero si hay algo que me tiene enfadada y un poco desengañada, es lo complicado que resulta encontrar un trabajo de media jornada para compaginarlo con mis estudios. No hay medias jornadas me comentaba hace poco una amiga, al menos no en grandes empresas, en ellas todo el mundo espera que trabajes tus ocho horas diarias de rigor, y si tienes que hacer horas extra debes tener toda la disposición del mundo para ellas. Si estudias debes arreglártelas como puedas, para eso están las largas horas de la noche, y desde luego no pidas horas para ir a los exámenes, que no vaya a ser que algún compañero te tenga que sustituir unas horas y menudo lío.

¿Por qué será tan difícil que se nos tenga en cuenta en el mercado laboral?
"Image courtesy of Ambro / FreeDigitalPhotos.net".

No entiendo porqué en este país no se considera un buen trabajador a quien decide reducir su jornada laboral por los motivos que sea. En este país lo que nos sobran son personas que pasan largas horas en sus puestos de trabajo a menudo leyendo el periódico, algo que he visto con mis propios ojos en algún que otro organismo oficial o sindicato.

Soy mujer, tengo treinta y nueve años y además soy estudiante, así que soy calvo de cultivo para que me discriminen en todas partes, no debería ser así, ¿verdad? 

Y para terminar os dejo con una pieza musical que a mí personalmente me gusta mucho: Lascia ch'io pianga de Haendel en la voz de la maravillosa Marita Solberg, espero que os guste.


jueves, 1 de agosto de 2013

Haifa Al Mansour y la bicicleta verde

Los que seguís mi blog sabéis que tengo cierta debilidad por los temas que afectan a la mujer, y especialmente, a la mujer musulmana, que por desgracia no tiene los mismos derechos que nosotras. Pues bien, hace muy poco en la BBC tuve la oportunidad de conocer un poco a Haifa al Mansour, directora de cine de Arabia Saudí, quien ha tenido la fortuna de poder dirigir una película en ese país, en el que los signos de apertura son más bien escasos, y donde las mujeres son discriminadas de manera flagrante.

Arabia Saudí es un país donde las mujeres son especialmente discriminadas, no pueden conducir, son obligadas a vestir la abaya y el niqab, y no pueden trabajar con hombres. Sin embargo, como decía Haifa, no hay una ley que prohíba a las mujeres conducir, se trata de una costumbre patriarcal que ha prevalecido a lo largo de los años. No hace mucho tiempo los clérigos más radicales exhortaban a azotar a aquellas mujeres que llevasen los ojos pintados de forma sexy y provocativa, lo que da una idea de la represión que sufren las mujeres de ese país.

Haifa al Mansour es hija del poeta Abdul Rahman Mansour, quien se preocupó por proporcionarle a su hija una esmerada educación, y creía que esta, a pesar de haber nacido mujer, era capaz de lograr cualquier cosa que se propusiese. Fue él quien le inculcó el amor por el cine, y así Haifa soñaba desde pequeña con realizar un día una gran película en su país. Desgraciadamente, sabía que ser mujer era un gran inconveniente para su proyecto, por lo que a menudo pensaba que no sería capaz de realizar su gran sueño.

Pero ese día llegó, con la ayuda de un príncipe de la familia real Saudí, que proporcionó la financiación necesaria, se rodó “La bicicleta verde” o “Wadjda”, que cuenta la historia de una niña que vive en Riyadh, capital de Arabía Saudí, y sueña con tener una bicicleta verde. Sin embargo, la sociedad que la rodea está convencida de que una bicicleta es un gran peligro para la virtud de una niña de esa edad, por lo que debe afrontar la incomprensión e intolerancia de la sociedad patriarcal a la que pertenece. La bicicleta es una metáfora de la discriminación que sufren las mujeres en ese y en otros muchos países, que ha llevado a muchas a rebelarse contra el sistema patriarcal que las considera ciudadanas de segunda categoría.
La película fue rodada en Arabia Saudí, con sus ventajas e inconvenientes. Así, la directora se vio obligada a dirigir algunas escenas desde una furgoneta, ya que como hemos dicho las mujeres no pueden trabajar con hombres, ni pueden caminar libremente por las calles. En contraposición las dos actrices protagonistas son mujeres de nacionalidad saudí, todo un hito.


Haifa es una mujer alegre, que no busca rebelarse contra un sistema que sabe injusto, sino que pretende cambiar las cosas desde dentro. Ha debido afrontar críticas desde su propia familia, ya que consideran que su trabajo es antirreligioso, algo que ella ha negado, ya que en su mente no está ofender a nadie, aunque no piense de la misma manera que ella.


Sin duda su experiencia es muy positiva e inspiradora, si ella ha sido capaz de hacer realidad su sueño creo que yo también soy capaz de hacer realidad los míos, por mucho que me cueste, o por muchas trabas que me pongan en el camino. Ella no se rindió, luchó, se formó y siguió adelante y hoy “La bicicleta verde” recibe toda clase de alabanzas y abre nuevas esperanzas para  muchas mujeres que también sueñan con hacer realidad sus sueños, habrá que seguir su ejemplo, ¿no os parece? Yo ya tengo ganas de verla, ¿y vosotros?

Hoy os he dejo con el tráiler de la película, espero que os inspire tanto que me ha inspirado a mí.


jueves, 18 de abril de 2013

Isak Dinesen


Todos tenemos alguien a quien admiramos, un espejo en el que nos gustaría vernos reflejados, la historia está llena de grandes nombres, que han inspirado películas, novelas, personajes que han dejado huella, y a quienes nos gustaría parecernos, ¿no es así? Hay muchas personas a las que admiro, las primeras son parte de mi familia, siempre lo digo no necesito ídolos con pies de barro, los héroes los tengo muy cerquita, pero sí que hay una mujer que me inspira, además de Audrey, y a la que me gustaría parecerme un poquito: Isak Dinesen.




Sin duda, ahora todos estaréis pensando en la maravillosa historia de amor que nos presentó un día Memorias de África, que con esa banda sonora tan hermosa, nos ha cautivado sin remedio. ¿A quién no le gustaría haber volado sobre los hermosos paisajes de Kenia con Dennos Finch Hatton?, sin duda muchas habríamos querido ser Meryl Streep durante aquel vuelo. Pero Isak Dinesen fue mucho más que el personaje de una deliciosa película, y me gustaría contaros un poco más de esta gran mujer.

Karen Blixen nació en Dinamarca un diecisiete de abril de 1885, su padre se suicidó cuando ella tenía diez años, por lo que su madre debió recurrir a la ayuda de su familia para poder mantener a sus cinco hijos. No obstante Karen recibió una esmerada educación, que más tarde plasmaría en sus libros. Siendo aun muy joven se casó con un primo lejano el Barón Bor Blixen-Finecke, este matrimonio fue bastante desgraciado como ya sabréis, y Karen se separó después de que su marido le contagiara la sífilis, enfermedad que en aquellos años estaba muy estigmatizada.

Entonces surge la figura legendaria que todas hemos visto en la película, si bien la historia no es tan romántica como nos muestra la gran pantalla, Denis Finch Hatton era un aventurero, por lo que os podréis imaginar que Karen no era su único amor. La relación tuvo muchos altibajos y no fue tan idílica como podemos pensar, sin embargo sí que fueron grandes y amigos y es cierto que la escritora lloró amargamente la muerte de su gran amigo en aquel accidente de avión.

No sé vosotros, pero yo creo que esta mujer debió ser extraordinaria, y es de esas personas a las que me habría gustado conocer, así que si algún día inventan los viajes al pasado, tengo muy claro que me pasaré por la Kenia de aquellos años a charlar un rato con ella. Llevar sola una granja en aquel país en aquella época debió ser muy duro, pero ella no se rindió, aprendió suajili y las costumbres locales, lo que le valió el apelativo de “hermana leona”, como cariñosamente la llamaban los nativos, que la admiraban profundamente por su coraje y su buena puntería, ya que era una gran cazadora. Sin embargo, la vida en África no fue tan dulce como nos han hecho creer, los años del colonialismo, que han dejado una profunda huella en el continente, fueron años de gran dureza para los nativos del continente, que se vieron sometidos por los países que los colonizaron arrebatándoles a veces su lengua y su cultura. En su libro Memorias de África, llamado en inglés Out of Africa, nos relata su vida en ese continente, en el que vivió buenos y malos momentos, pero al que siempre quiso volver, si bien la segunda guerra mundial se lo impidió. El paisaje de Kenia es un protagonista más de esta obra, que no es una novela, como algunos han dicho, sino el relato de sus experiencias al frente de la plantación y su relación con los nativos, a los que realmente apreciaba. De hecho tal y como nos cuenta la película con alguno de ellos mantuvo correspondencia durante muchos años, pero como ya he dicho no es ni una novela, ni el relato de su vida amorosa con Denis Finch Hatton, pero es un gran libro que recomiendo leer, realmente merece la pena.

Isak Dinesen dejó huella en todos los que la conocieron
incluida  Marilyn Monroe

Durante sus últimos años de vida entabló amistad con personajes tan distinguidos como Truman Capote, a quien le dijo:” En realidad tengo tres mil años y he cenado con Sócrates. Descubrí a Shakespeare muy pronto, y ahora siento que la vida no sería nada sin él”, bueno está claro que en algo sí que me parezco a ella, ¡qué sería  la vida sin Shakespeare!.

jueves, 28 de marzo de 2013

En recuerdo de Shanaz Mazli


Hoy echando un vistazo a mi timeline de Facebook, he reparado en una noticia que me ha helado la sangre, una profesora paquistaní ha sido asesinada cuando se dirigía a la escuela de  niñas en la que trabajaba. Una terrible noticia que me ha causado perplejidad, tristeza e indignación a partes iguales.

La ignorancia junto con el fanatismo más radical, dan lugar a noticias tan dramáticas como esta, que al menos a mí no me dejan indiferente, es más, me dejan una terrible sensación de impotencia y desazón que no me permiten mirar para otro lado.
Las niñas deberían tener los mismos derechos en todas partes, y desde luego la profesión de maestra de niñas no debería ser una profesión de alto riesgo, algo que sin embargo es así en muchos lugares. Así las niñas en muchos lugares del mundo son obligadas a casarse con muy pocos años de edad, lo que debería estar penada por ley, sin embargo muchos gobiernos miran para otro lado, sin importarles lo que suceda a estas criaturas.

Las niñas del llamado primer mundo sueñan con tener el smartphone de moda, o con ir a un concierto de Justin Bieber, en cambio para muchas otras niñas su máximo anhelo es poder ir a la escuela, y ser eso niñas. Sin embargo, a veces son obligadas a trabajar en basureros, como  los niños de Guatemala, o son obligadas a casarse con hombres mucho mayores que ellas, que les arrebatan la inocencia. Dejan así de ser niñas demasiado pronto, son obligadas a dejar la escuela, y así se pierde la posibilidad de tener una vida mejor, ¿no es injusto?, yo creo que sí.

Por si esto fuera poco, hay personas, que aferrándose a unas creencias absurdas, y consumidos por el fanatismo más absoluto y exacerbado, les privan de todos sus derechos, como el derecho a la educación o a tener una vida digna. Las encierran en sus casas, obligándolas a llevar un velo tras el que no pueden ser ellas mismas, a menudo sufren palizas injustificadas, y cuando alguien trata de rebelarse es ejecutado. Así le ocurrió a Malala hace unos meses, ella ha tenido más suerte y ha sobrevivido al ataque brutal del que fue víctima. Sin embargo, Shahnaz Nazli no ha tenido tanta suerte y ha perdido la vida por hacer su trabajo, educando a esas niñas para que así puedan tener una  vida mejor.

Son las mujeres como Shanaz o Malala quienes merecen el nobel de la paz, ya que ellas se juegan la vida defendiendo aquello en lo que creen, son más valientes que nadie, ya que aunque tengan miedo, que seguramente lo tienen, no lo demuestran y siguen adelante. Son ellas quienes merecen toda mi admiración y apoyo, no esos ídolos con pies de barro, que construimos para luego dejarlos caer. Sin embargo no reciben homenajes multitudinarios, y quizá muchas personas ni siquiera lleguen a ser conscientes de la tragedia que muchas mujeres y niñas viven en otros lugares del mundo.

Por eso hoy me gustaría dedicarle esta entrada a esa mujer valiente que ha caído ejerciendo una de las profesiones más bonitas del mundo, la de enseñar, para que su nombre no caiga tan fácilmente en el olvido. Hoy en su memoria, me gustaría dejaros con una pieza maravillosa del barroco italiano: el Stabat Mater de Pergolessi, una obra maestra sin duda. Me gustaría que esta noticia no se repitiera nunca más, y que todas las niñas del mundo reciban la educación que merecen para tener así una vida digna.
Descanse en paz Shanaz Mazli, que su causa no caiga en el olvido.


viernes, 15 de marzo de 2013

¿Quién dijo que ya está todo hecho?


El pasado miércoles tuve la oportunidad de ver una conferencia muy interesante de Ángeles de la Concha, catedrática de la UNED, y miembro del equipo docente de Ejes de la Literatura  Medieval y Renacentista, mi asignatura favorita del grado. Dicha conferencia trataba de igualdad básicamente, analizando el papel de la mujer en la literatura actual y tradicional, “50 sombras de igualdad”, era el título de dicha conferencia. Por supuesto me enganchó, tengo que reconocer que doña Ángeles es una gran profesora, y como buena filóloga  sabe hablar muy bien, transmitiendo una profesionalidad y un saber estar que ya quisieran muchos y muchas ;-).


En fin, no se habló solo de la literatura tradicional, que se habló, sino también de esa literatura que ahora está tan moda, como 50 sombras de Grey, libro que yo no he leído, ni tengo intención de hacerlo, y alguno que otro que mencionó de ese estilo, pasando también por series de televisión bastante famosas entre las adolescentes. Todas estas obras tienen algo en común, la chica es sufrida, en algún caso como en el Diaro de Bridget Jones, entrada en carnes, y se enamora siempre de un chico escandalosamente rico, que a veces la trata muy mal, faltándole al respeto y menospreciándola cuando le parece oportuno.

Estos movimientos, que reciben el nombre de post feminismo, están en pleno auge, y parece ser que son seguidos por una gran parte de mujeres, que creen que ya está todo hecho y por tanto la lucha por la igualdad ya no tiene ningún sentido.  Ahora las muchachas jóvenes, se sienten atraídas por el chico duro y canalla, que no entiende el significado de la palabra respeto, y considera a su pareja un ser inferior al que debo someter. Mientras tanto estas chicas, que no se deben querer mucho, aceptan esta sumisión sin rechistar, a veces le ríen las gracias al tonto que han elegido por pareja, algo que a mí personalmente me parece totalmente ofensivo.
Hace un mes venía de presenciar en Oviedo un concierto maravilloso de la OSPA en el autobús, con una de estas parejas sentada en el asiento posterior al mío. Desde el primer momento me di cuenta de la clase de chico que llevaba sentado detrás, así como el grado de sumisión al que la chica estaba sometida, esta era incapaz de llevarle la contraria al troglodita que llevaba por pareja. Me puse los auriculares a todo volumen, prefiero escuchar el Réquiem de Mozart antes que al tonto este, pues nada, su volumen superaba con creces al de mi música, así que me tocó escuchar las barbaridades de este ser de la época de las cavernas todo el viaje. Una auténtica tortura, pero lo más triste es pensar en la chica, que lejos de cambiarse de asiento y exigir un poco de respeto para su persona le reía las gracias, y cuando el tono subió más de la cuenta, lo único que fue capaz de decirle fue un “oye”  bastante pusilánime.

Hace poco nos decía la tutora que los movimientos feministas ahora solo llegan a las mujeres de más de 50, como dicen mi tutora y la propia doña Ángeles, queda mucho camino por recorrer, y para muestra las cifras de violencia de género que nos escandalizan en los informativos de manera constante. No es cierto que los movimientos feministas ya no son necesarios, claro que lo son, es importante llegar a estas muchachas que ahora mismo están abocadas al abismo, emparejadas con seres despreciables que en el futuro les causarán mucho sufrimiento.
Desde mi punto de vista lecturas como The Mad Woman in the Attic, o A Room’s of One Own, son básicas  para entender que como mujeres tenemos que buscar y perseguir el lugar que nos corresponde en la sociedad, seguir  luchando contra los techos de cristal, la brecha salarial entre hombres y mujeres, y exigir el respeto y la dignidad que toda mujer merece. Si tú no te respetas nadie lo hará, así que si tu pareja sube el tono de voz cuando se dirige a ti, o te hace sentir que vales menos que él, no lo dudes, déjale, porque un ser que no te respeta no te merece, y sin duda tú sí que mereces más.
Los medios de comunicación están fomentando un estilo de mujer que no existe, no somos altas, delgadas, cual modelo de Victoria Secrets, ni estamos siempre perfectas, tampoco podemos ocuparnos de todo, la casa, el trabajo, los niños,  y desde luego no todo el mundo puede comprarse el traje de Armani, o para gastarse 200 € en cosmética de lujo. Somos seres humanos, que merecemos el mismo respeto que los hombres, el mismo sueldo también, y solo trabajando juntos en armonía lograremos hacer de esta una sociedad más justa y equitativa.

Como bien dice doña Ángeles, vivimos una época de profunda crisis, económica, de valores, pero sobre todo hay muchas mujeres que viven una crisis de identidad manera constante, no dejemos que este momento tan duro que estamos viviendo nos arrebaten lo que es nuestro.
Os dejo el enlace de la conferencia de Ángeles de la Concha, realmente interesante y enriquecedora, no os lo perdáis.


En la historia hemos tenido grandes mujeres que han luchado por nuestros derechos, en su día os he hablado de algunas, a ellas les debemos mucho, nuestras vidas no serían lo que hoy son, si ellas no hubieran peleado en su día con uñas y dientes contra una sociedad que les daba la espalda. En la historia de la música también hay grandes nombres que han sido eclipsados por sus contemporáneos varones, hoy os dejo con una de esas mujeres que tanto  luchó por sus derechos Alma Mahler, espero que os guste


viernes, 8 de marzo de 2013

Feliz Día de la Mujer


Hoy ocho de marzo es un día muy especial para todas las mujeres, ya que es el Día Internacional de la Mujer, en el que conmemoramos la lucha de la mujer por  la igualdad con el otro sexo. Este día se lleva celebrando desde 1911, y fue en 1977 cuando las Naciones Unidas proclamaron este día como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.

Este año el día de la mujer está dedicado especialmente a la lucha contra la violencia de género, que como ya sabréis, es una lacra que está lejos de ser erradicada, es más, a veces tengo la sensación de que cada día vamos a peor en ese aspecto. Las políticas no funcionan, y en las noticias el asesinato de alguna mujer a manos de su pareja es algo demasiado frecuente.

Hace tan solo unos días en el seminario de la UNED de Mundos Anglófonos, que ahora estamos dedicando a los movimientos feministas, nuestra tutora, feminista de pro, nos decía que aun queda mucho por hacer, ¡y cuanta razón tiene!

Son muchas las mujeres que no cobran lo mismo que los hombres desempeñando el mismo puesto de trabajo, y también es verdad que si a una mujer le ofrecen un ascenso, muchas veces se ve obligada a renunciar a él por sus responsabilidades familiares. ¿Quién se va a ocupar de recoger a los niños?, pues quien va a ser: la mujer, pues aunque hay muchos hombres que ya empiezan a implicarse en las tareas del hogar, todavía quedan muchos que no están por la labor. Este fenómeno se denomina “Techo de Cristal”, o “Glass Ceiling”, e impide a muchas mujeres avanzar en su carrera profesional, pero eso no debería ser así, ¿verdad?

En una sociedad con unos valores en decadencia, en la que damos prioridad a lo material sobre todo lo demás, todos queremos tener más, pero eso sí, que nos cueste el mínimo esfuerzo posible, la mujer debe luchar el doble para conseguir sus objetivos. Es por eso que la lucha no puede decaer, debemos seguir reivindicando nuestros derecho en esta sociedad, debemos ser escuchadas y tomadas en cuenta, y no solo como mujeres. A mí también me gustaría que no me descartaran de ningún proceso de selección por tener 38 años. Las mujeres, sea cual sea nuestra edad, somos grandes trabajadoras, intuitivas, luchadoras, cuando nos comprometemos con algo lo hacemos al cien por cien, y no dejamos nada por hacer. Como decía una compañera, “yo  nunca vi a una mujer volver con una copa de más de una comida de trabajo; en cambio hombres…” No vamos a decir que eso sea algo que pasa muy a menudo, pero bien es verdad que yo he visto jefes que estaban poco en su puesto de trabajo, y que salían de manera constante de la oficina, solía encontrarlos de paseo por los pasillos, no sé a qué se dedicarían.

Está claro que hombres y mujeres deben trabajar en condiciones de igualdad, que nadie es mejor que nadie, y que si colaboramos todos juntos y nos esforzamos haremos que esta sociedad funcione mucho mejor. La unión hace la fuerza, y no se trata de que un sexo  arrincone al otro, sino de ayudarnos mutuamente y de ser solidarios con las necesidades del otro, solo así podremos salir adelante.

Clara Campoamor luchó por el derecho al voto femenino
así que le debemos mucho a esta gran mujer
Hoy me gustaría dedicar mi entrada a grandes mujeres como fueron Clara Campoamor, Victoria Kent, Emmeline Pankhurst, Eva Canel, Rita Levi, mujeres a las que debemos mucho. Pero también esas que siguen trabajando sin descanso como Margarita Salas, Judith Torrea, que se juega la vida en México, a Malala, y tantas otras que siguen luchando por nuestros derechos a veces poniendo sus vidas en peligro por ello.
El camino es arduo y largo, pero no nos vamos a rendir, ¿verdad?


Os dejo con un vídeo conmemorativo de nuestro día, con imágenes de mujeres que son bandera de nuestra causa, feliz fin de semana




lunes, 3 de diciembre de 2012

Día internacional contra la violencia de género

El  016 es el número de teléfono al que debes llamar
 si te maltratan
No deja rastro en la factura.

El pasado 25 de noviembre, se celebraba el Día Internacional contra la violencia de Género, y con este motivo se celebró un acto en la Plaza Mayor, en el que se recordó a las mujeres víctimas de esta lacra social.

Como ya os podéis imaginar fue un acto muy emotivo, no puede ser de otra manera, sobre todo cuando de repente escuchas “Almudena, trece años”, y no puedes evitar sentir una punzada en el estómago. Pero son tantas las mujeres que han caído víctimas de quienes decían que las amaban, que al final no cabe sino preguntarte que está pasando en esta sociedad para que todos los años tengamos que lamentar tantas muertes.

Nos acostumbramos a ver este tipo de noticias, y pensamos “una más”, o una menos, diría yo, pero parece que lo vemos como algo lejano,  “nunca me ocurrirá a mí”, nos diremos la mayoría, y sin embargo posiblemente ellas también pensaban lo mismo. Por eso es bueno que se realicen este tipo de actos, porque así nos damos cuenta que le puede ocurrir a cualquiera. Allí con mucha valentía leyeron las madres de Adela y Dessiré, asesinadas por sus respectivas parejas hace ya unos años, ellas son el testimonio vivo del dolor que causa esta violencia a las familias. Ellas también pensaron que no les iba a ocurrir, y hoy están cuidando de esos nietos a los que sus hijas ya no verán crecer, algo que jamás pensaron que tendrían que hacer.

Tampoco olvido que un martes de abril de hace dos años, mi barrio se despertó sobresaltado por los disparos que acabaron con la vida de una de sus vecinas, el autor había sido su marido. Dicen que sufrió un ataque de locura, que pasaba por una gran depresión, pero eso es lo que dicen todos, ¿verdad? El caso es que ella perdió la vida, y dejó de ver crecer a sus nietos, y sus hijos, que compartieron patio de juegos conmigo en el colegio, perdieron a su madre a la que ya nunca más verán.

Una mujer cuando sufre malos tratos, pierde su identidad, su autoestima, tiene miedo hasta de su sombra, tiembla en cuanto escucha el menor ruido, y siempre está esperando con angustia el próximo golpe. Así muchas no saben que tienen opciones, que hay un número de teléfono el 016 al que pueden llamar, que además no se refleja en la factura telefónica. Tampoco saben que hay asociaciones de mujeres a las que pueden acudir en busca de ayuda, están solas, y no saben que hacer, les han arrebatado hasta la capacidad de pensar por si mismas. Pero no están solas, hay mucha gente dispuesta a ayudar, que les dará la oportunidad de escapar de una situación que solo provoca sufrimiento y dolor, y que además no va a cambiar, las promesas al final no son más que palabras, y quien maltrata no cambia de la noche a la mañana.

Además están los hijos, víctimas silenciosas de la violencia ejercida contra sus madres, a veces ellos también la sufren, algo que dejará huella en su desarrollo, y ya sabemos que los traumas de la infancia son difíciles de superar. Un niño que ve como su padre maltrata a su madre, es un niño que sufre por todo, que tiene miedo constantemente, a veces se esconden en un rincón y se tapan los oídos esperando a que pase el momento.
¿No os parece algo terrible?, deberían tener una infancia feliz, y su padre debería ser alguien que ofrezca protección y cariño,  en lugar de miedo y angustia.

Por eso debemos seguir luchando por los derechos, no sólo de las mujeres, sino también de los niños, que tienen derecho a crecer en un hogar feliz, en paz y armonía. Espero que el mensaje cale y algún día dejemos de ver este tipo de noticias en los informativos.

Hoy me despido con otra pieza musical bellísima que sirve para recordar a todas las que ya no tiene voz, La Lista de Schindler, que siempre me recuerda que en el mundo  hay gente muy buena, pero desgraciadamente también me recuerda que está lleno de gente capaz de los actos más perversos que uno pueda imaginar.




jueves, 20 de septiembre de 2012

La Tienda de discos de La Plazuela


En estos últimos años han cerrado muchas tiendas en Gijón, demasiadas, como ya apuntaba en mi anterior post Queno me cierren mis tiendas de siempre. Pasear por mi ciudad es muy triste, supongo que ocurrirá lo mismo en el resto de ciudades, ver esos locales vacíos que antes tuvieron tanta vida es realmente desalentador, es como perder un trocito de nuestra historia.

En los últimos años han cerrado muchas tiendas, pero quizá las tiendas que con más tristeza he visto desaparecer son las de música, de las que sólo nos queda una en Gijón, la de La Plazuela de San Miguel, aunque parece ser que no le queda ya mucho tiempo.
Sus dueños son dos personas encantadoras, que me perdonen porque no me sé sus nombres, allí me podría perder horas enteras, si mi economía me lo permitiese les acabaría con  las existencias. Allí lo mismo puedes encontrar música antigua de la más alta calidad, óperas, sin dejar de lado la música asturiana, de la que están bien surtidos, como no podía ser de otra manera viviendo en esta tierra tan maravillosa. Por supuesto también se pueden encontrar los discos de los ídolos del momento, así que no será por variedad. ¡Ah!, que me olvidaba, también tienen vinilos, así que si tenéis nostalgia del tocadiscos de aguja  ya sabéis a donde tenéis que ir.

Desgraciadamente los años han tratado bastante mal a la industria musical, y no creo  que toda la culpa sea de la piratería, que algo sí que tendrá, las propias discográficas, frías multinacionales que sólo miran por sus intereses tienen también parte de culpa. Las pequeñas tiendas como ésta se las ven y se las desean para vender lo que pueden, a veces incluso tienen que pedir los discos a  Alemania, pagando los portes carísimos de su propio bolsillo, ya que las casas no les sirven como debieran, primero son las grandes superficies, y después van ellos, y claro así no se puede trabajar, ¡no me extraña que muchos se hayan rendido ya! ¡Cómo van a vender discos si las casas no les sirven!, al final se tienen que buscar la vida como pueden, y supongo que será eso lo que les lleva a jubilarse dentro de unos meses, ya están cansados de luchar tanto en un sector tan ingrato.

Me pregunto qué será de nuestra ciudad cuando ellos echen el cierre y nos quedemos sin ese lugar mágico de música y color, se irá un poco de nuestra historia, igual que se fue cuando cerraron Memphis y Discoteca, que durante tantos años dieron vida a nuestra ciudad.

Y para terminar me gustaría contaros una anécdota, hace un año, andaba buscando un disco de Anna Netrebko, Souvenirs, no lo encontraba por ningún sitio, y ellos se ofrecieron a traérmelo. Pasaron los meses y yo pensé que se habían olvidado de mí y de mi disco, y de repente un día en enero suena el teléfono en mi casa, me llamaban de la tienda de discos para decirme que me habían conseguido por fin los dos discos de Netrekbo que les había pedido. ¡Pero si sólo quería uno!, exclamé, claro la mujer un poco extrañada dijo que no pasaba nada, que si sólo quería uno el otro lo ponían a la venta, si se iba a vender sólo. Total que al final me llevé los dos, ¡qué narices!, si me encanta esta mujer, seguro que me voy a cansar de oír estos discos, y así es, no paro de escuchar ambos. Sé que fue un gran esfuerzo traer esos dos discos de Alemania, tuvieron que buscarse la vida para traérmelos como fuera y no se rindieron, así cada vez que los escucho, que es muy a menudo me acuerdo de ellos, de los vendedores de otros sitios no.

Y para terminar nada mejor que ofreceros un vídeo de Anna Netrebko, canta el Pie Jesu de Andrew Lloyd Webber como nadie, forma parte del disco Souvenirs, que no me canso de oír gracias a mis dos protagonistas de hoy, espero que os guste


lunes, 17 de septiembre de 2012

A Yolanda



Yolanda es una de esas mujeres maravillosas que conocí hace pocas semanas en La Casa de la Vida. Ella acaba de pasar hace muy poco por la operación y la quimioterapia, y aunque ya se encuentra mejor, todavía pasa cada cierto tiempo por el hospital. Por eso hoy me gustaría dedicarle unas palabras de ánimo y de apoyo, sobre todo de apoyo.

Yolanda el día que te conocí me dejaste impresionada, entraste en la casa con una energía y una alegría que pocas personas tienen, sonreías y besabas a todo el mundo como si no pasara nada. Claro, ahora me doy cuenta que estabas en tu casa, porque La Casa de la Vida es sin duda la casa de todas vosotras, allí es donde realmente os sentís bien, podéis hablar sin tapujos de la enfermedad, de cómo os sentís, etc, y sin que nadie os dedique esas miradas de lástima que tanto molestan, ¿me equivoco?

Pues bien, me gustaría decirte que yo no vi a una mujer enferma, yo vi a una mujer muy viva, con muchas ganas de salir adelante, y con una gran confianza en si misma. Una mujer muy guapa, aunque quizá tú no te veas así, el pelo corto que tan poco te gusta crecerá pronto y tu sonrisa volverá a brillar como antes, ya lo verás.
Eres sin duda una gran mujer , valiente como lo son todas las que conocí aquel miércoles, por lo que estoy realmente segura de que dentro de poco estarás disfrutando de la vida sin temor. El hospital quedará atrás como un mal recuerdo, y seguirás paseando de nuevo con tu perrín, ese que te alegra tanto la vida y te ha ayudado a seguir adelante, obligarte a salir a pasear con él todos los días ha sido la mejor de las terapias para ti.

Como te prometí no voy a publicar en ningún sitio esa foto que te hice, yo también soy muy coqueta así que te entiendo, voy a esperar a que te sientas mejor y te veas tal y como te veo yo. Te preguntarás cómo te veo yo, pues yo vi a una mujer muy guapa, muy echada para adelante, con una elegancia innata, y debo confesar que me encantó la camisa blanca que llevabas, ¡que cosa tan bonita! Además vi a una gran mujer, alegre, que ha pasado por un camino muy muy difícil, pero que no se ha amilanado, alguien a quien merece la pena conocer, de esas personas que te dejan huella aunque sólo las haya visto por un segundo. Sin duda esa eres tú, no me cabe la menor duda, espero tomarme algún día un café contigo y con el resto de las chicas, porque conoceros a todas es algo de lo que me siento muy dichosa, tan sólo espero ser merecedora de vuestra amistad.


Y para darte muestra de mi apoyo se me ha ocurrido dedicarte además de estas simples palabras, un vals, el de Las Flores de Tchaikovsky, una maravilla de uno de los mejores compositores rusos de todos los tiempos. Un besazo para ti y todas las chicas.

Noelia