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miércoles, 20 de noviembre de 2019

Feliz día del niño

¡Buenos días a todos! Sé que llevo unas cuantas semanas sin actualizar el blog y, que las dos últimas entradas fueron escritas en inglés, por lo que muchos de vosotros no las habréis leído. Lo de no escribir se debe a la falta de tiempo debido a la vuelta al trabajo y las oposiciones. Los que habéis preparado alguna vez oposiciones a secundaria sabéis de lo que hablo. Sin embargo, escribir en inglés responde a una necesidad personal, ya que consigo expresarme mejor en dicha lengua que en español, sobre todo cuando se trata de temas un poco más íntimos. El inglés es la lengua en la que trabajo y me expreso la mayor parte del tiempo de lunes a viernes. En ella he escrito mis dos trabajos de fin de máster y grado, y por supuesto es la lengua de mis temas, programación y unidades didácticas. Por todos estos motivos, me resulta más fácil expresar mis sentimientos más profundos en inglés que en castellano. 
Pero hoy he querido retomar el blog escribiendo en español. Como ya sabéis yo trabajo con niños a los que trato de enseñar inglés. Mis niños tienen cinco, siete y nueve años, y no os podéis imaginar lo mucho que me aportan, tanto que a veces me planteo quién enseña a quién. Da igual que me haya puesto sería con ellos durante la clase, siempre se despiden con una enorme sonrisa y un montón de abrazos. No conocen el rencor ni el egoísmo y, si sienten que han hecho algo mal me piden perdón de manera muy sincera. Eso me da mucho en qué pensar. Nosotros los adultos tenemos no pocas dificultades a la hora de expresar nuestras emociones. Pedir perdón y reconocer nuestra responsabilidad es algo que a menudo se nos hace muy cuesta arriba. Y ahora os pregunto, ¿cuándo ha sido la última vez que le habéis dado a alguien cercano un abrazo? La semana pasada una de mis compañeras le dio un abrazo espontáneo a otra y todas dijimos ¡oh que cariñosa! No debería sorprendernos tanto, ¿verdad? Por eso atesoro todos y cada uno de los abrazos que me dan estos niños, y me considero muy afortunada por poder compartir estos momentos con ellos. 
Hoy es el día internacional del niño y no puedo evitar sentirme muy feliz por tener la oportunidad de celebrarlo con mis niños.
Por desgracia hay muchos niños que no tienen la misma suerte que los míos. Los niños refugiados que viven en tristes campamentos, soportando condiciones muy muy duras. Los niños que se ven obligados a recoger cacao en condiciones de esclavitud o los que recogen basura en Guatemala. Los pequeños que no pueden ir a la escuela o los que han muerto por efecto de las bombas o las armas de los carteles de la droga (esta noticia me sobrecogió hace un par de semanas). También pienso en esas niñas que son casadas a la fuerza con hombres a los que habría que juzgar por un delito (o varios) de pederastia.
Mis niños tienen mucho que celebrar, o tal vez soy yo la que tiene mucho que celebrar con ellos. Todos esos abrazo y besos que ellos me regalan cada día sin pedir nada a cambio, son un regalo que no esperaba, pero que me hacen sentirme feliz.
No sé si conocéis la campaña de la fundación Crecer jugando: un juguete una ilusión, es algo pequeño, un simple bolígrafo que puede servir para llevar un poco de ilusión a algún niño. Intento comprar uno todos los años, sé que no es mucho, pero me gusta pensar que ese pequeño gesto llevará felicidad a algún niño.  En esos momentos pienso en mis juguetes favoritos cuando era niña, ¡tuve tantos! Una de mis favoritas fue la muñeca Chiquitina, mi hermana María tenía a su mellizo Chiquitín , todavía los conservamos. Por supuesto mi Nancy es otra de esas muñecas con la que pasé momentos inolvidables. Y pienso que todos los niños tienen derecho a tener algún juguete que les permita soñar con otra vida en otro lugar más feliz, y más en un día como hoy.
Y no tengo mucho más que contaros hoy, me temo que el deber me llama y tengo que enfrascarme de nuevo con mi temario. No me gustaría despedirme sin compartir con vosotros una canción que he escuchado siempre, no es ningún secreto que me gusta mucho ABBA. Los que tenemos cierta edad recordamos un programa que se llamaba Un mundo para ellos cuya sintonía era Chiquitita, canción que el grupo cedió a UNICEF. Espero que como la niña de la canción todos los niños y niñas del mundo encuentren a quién contarle sus pesares. A todos ellos feliz día del niño. 

sábado, 17 de noviembre de 2012

Para Cecilia, ánimo que todo pasa


Hoy me gustaría dedicarle la entrada a Cecilia, una compañera blogger que está pasando por un momento personal difícil. No termina de encontrarse a si misma, algo que yo también he vivido en muchos momentos de mi vida, y lo está pasando bastante mal, así que hoy me gustaría hacerle llegar unas palabras de ánimo y apoyo.

Cecilia, a veces las personas pasamos por momentos complicados, cuando eso ocurre lo primero que te dirá todo el mundo es que te tienes que animar, algo que me imagino que estarás cansada de oír. Pues bien, yo creo que a veces hay que dejar salir esa tristeza, si tienes que llorar hazlo, es muy sano  y te ayudará a sentirte mucho mejor, yo lloro con la misma facilidad que río, antes procuraba no hacerlo en público, pero ahora me da igual, si les molesta que miren para otro lado.

A veces esa tristeza forma parte de un proceso de cambio, es normal en esos días sentirse un poco rara, como que no eres tú misma, se pasa muy mal, no te lo voy a negar, yo no tengo tan lejana esa sensación, pero pasa. Después de esos momentos delicados vuelves a ser tú de nuevo, con más fuerza y energía que nunca, y con  muchas ganas de comerse el mundo. Ya sabes lo que dice el refrán, “no hay mal que cien años dure”, más tarde o más temprano encontrarás tu lugar y volverás a sentirte bien en tu piel, te lo digo por experiencia.

No sé si será tu caso, a veces nos rodeamos de gente que no nos conviene, gente tóxica, que nos ahoga y no nos deja respirar, en esos casos lo mejor es poner una gran barrera y decir “de aquí no pasas”, no lo voy a permitir. Se lo confesaba a María, nuestra amiga de “Callejeando por el mundo”, durante muchos años yo me he rodeado de gente así. Amigas envidiosas, que no ven nada bueno en mí, que se empeñan en hacerme de menos, en fin, ya sabes. Ahora mismo estoy en proceso de desvincularme de una de esas personas, es un poquito duro, a veces me siento un poco sola en el proceso, pero sé que será mejor para mí porque esa persona no me conviene. Claro que a veces no podemos alejarnos de esas personas, hay vínculos más cercanos, pero entonces te recomiendo que te pongas unos tapones en los oídos y hagas como que no están, ya se cansarán de hablar solos.

En fin, no sé cual será el motivo de tu tristeza, pero pasará, la vida está llena de etapas, a veces estamos arriba, en cambio otras estamos abajo, se pasa muy mal, pero se sale de todo. Al final esos momentos de bajón sirven para hacernos más fuertes, lo he dicho muchas veces, las cosas buenas y malas que me han pasado en la vida me han convertido en la persona que soy ahora.
No me arrepiento de nada que  haya hecho, y no me pienso rendir por muchos obstáculos que me pongan en el camino, y te aseguro que me han puesto todos los que han podido.
Tengo una buena amiga de La Felguera, Elena, que siempre me dice que tengo una luz especial, yo no la veía, por más que ella me insistía, “tú vales mucho”, me decía, pero nada yo no era capaz de verme así. Entonces me paré a reflexionar, y caí en la cuenta de la cantidad de gente gris y vacía que tengo a mi alrededor, esperando a que cometa  cualquier error para echármelo en cara, ellos eran los que no me dejaban ver mi luz. Así que ahora voy por la vida con mi gran sonrisa por delante y hago caso omiso de lo que me dicen, me estoy dando a respetar, y aunque hay personas que no puede echar del todo de mi vida, procuro que no me afecten sus palabras. Son gente ignorante y egoísta, por lo que su criterio no es más mejor que el mío, que es el que de verdad cuenta.

En fin, no sé cual será el motivo de tu tristeza, pero ya te digo que pasará, y cuando lo haga volverás a brillar de nuevo, así que ya sabes tómate tu tiempo, que aquí estaremos para lo que haga falta. Esperamos con ansía el día que vuelvas a publicar algo en  Missisdolly, así que ya lo sabes amiga, un beso muy gordo.

Como sé que no sueles escuchar ópera, he decidido cambiar de registro, después de todo a mí me gusta la música en general, escucho de todo. Siempre he tenido cierta debilidad por Simon & Garfunkel, que mira que casualidad uno de sus grandes éxitos se llama Cecilia, no sé si te gustarán, pero bueno te lo dedico con mucho cariño.



miércoles, 7 de noviembre de 2012

Sonriendo por la mañana


Hoy me he levantado muy temprano, tenía que ir al médico, nada grave, no os vayáis a asustar, una pierna a la que no le gusta el Pilates, ¡para que luego digan que es sanísimo! En fin, al grano, el caso es que me levanté muy temprano, y salí de mi casa hacia las 7.40 más o menos, como Puerta la Villa está muy cerca de donde yo vivo decidí ir caminando, que para eso tengo las piernas. He bajado tranquilamente y cuando estaba a punto de llegar al ambulatorio me di cuenta que iba sonriendo sin parar, y eso que no iba escuchando a Anna Netrebko porque no encontraba los cascos, ¿qué habré hecho con ellos?

El caso es que alguno podría pensar que no tengo muchos motivos para sonreír, las cosas no están bien, y demás historias de este tipo, pero yo creo que se equivocan, tengo muchos motivos para sonreír, y no pienso dejar de hacerlo. Me siento muy viva, estoy estudiando algo que me gusta mucho, lo que parecía muy difícil ahora me parece un poco más fácil, y por si fuera poco el sol sigue saliendo todas las mañanas. Hace frío, pero no importa, así ya tengo excusa para sacar ese vestido de punto con el que me siento tan guapa. Además el frío también es excusa para ir al cine, que me encanta, no hay nada mejor que una buena película en pantalla grande, ¿verdad? Dentro de nada llegarán las Navidades y mis hermanas volverán a casa como el turrón, así que no tengo derecho a quejarme de nada, ¡si lo tengo todo para ser feliz!

¿Que mi vida podría ser mejor?, puede, pero también podría ser peor, en el mundo hay muchas personas que no tienen nada, yo en cambio tengo mucho, mucha ilusión, una gran motivación y una gran fuerza de voluntad que me ha ayudado a salir airosa de muchas situaciones complicadas. La vida no es fácil para nadie, todos en algún momento pasamos por momentos difíciles, lo importante es no dejar que el desánimo nos gobierne, y tomar las riendas de nuestras vidas.

Yo he decidido que quiero vivir así, sin lamentarme por nada, así que me da igual lo que me digan los demás, ¡que digan lo que quieran! Mi vida es mía y soy yo la que tiene que vivir en mi pellejo, así que ya se pueden ir metiendo en sus asuntos, que yo permaneceré ciega y sorda a comentarios maliciosos de todo tipo. No voy a dejar que me borren la sonrisa, sé que lo estoy haciendo bien, ya llegarán tiempos mejores.

Para terminar me gustaría invitaros a todos los que podáis a un concierto muy especial, tendrá lugar el sábado día 10 en la iglesia de La Asunción en Gijón, actuaremos el Coro Melsos en primer lugar y la Camerata Revillagigedo en segundo lugar, si os apetece ya sabéis, me gustaría mucho veros a todos por allí.
Y como no podía ser de otra manera os dejo con un vídeo musical de esa chica que me gusta tanto, no recuerdo su nombre, yo digo que es mi antidepresivo, porque puedo estar de muy mala leche y con el corazón roto, pero al ponerme uno de sus discos se me pasa todo, yo si fuera psiquiatra recetaría sus discos.
Os dejo ya para estudiar los Cuentos de Canterbury, que son una delicia, ¡que suerte tengo!