Hola a todos, me gustaría dedicar unos momentos en esta tarde lluviosa de domingo a reflexionar un poco sobre los acontecimientos de estos días. Creo que no hace falta ni que os diga sobre qué quiero reflexionar: sobre el movimiento #Metoo que nos ha impulsado a mostrar nuestro apoyo a una joven que seguramente en estos momentos lo estará pasando muy mal.
No le voy a dedicar demasiado tiempo a la sentencia, porque como me ha dicho mi chico, que es licenciado en derecho, no es firme ya que tenemos un sistema jurídico que prevé que se pueden producir errores, y tanto víctima como acusados tienen derecho a recurrir si no están de acuerdo con el fallo del tribunal. Está claro que este será el caso, así que hay que esperar a que se agote la vía de los recursos para ver lo qué realmente pasa.
De lo que sí me gustaría hablar es de la fuerza que ha tenido el movimiento #MeToo, que ha impulsado a muchas mujeres a perder el miedo y alzar la voz para denunciar la discriminación a la que la mujer ha estado sometida durante muchos años.
Las estructuras patriarcales han estado, y siguen estando, presentes durante muchos en nuestras vidas. Cuando tenía dieciséis años una mujer mayor que estudiaba música conmigo me dijo que yo era igual que "un hombrón" porque le dije que no sabía coser. Recuerdo que en aquel momento sentí dos cosas: por un lado indignación, ¿cómo era posible que esta señora me juzgase de esta manera?; sin embargo, otra parte de mí se sentía mal por no saber coser. Es evidente que el discurso patriarcal ya había hecho mella en mi personalidad, lo que hizo que me sintiese indignada y avergonzada a la vez.
Hoy conversando con otra mujer ya cercana a los setenta, he vuelto a sentir un poco de esa indignación que comencé a sentir con dieciséis años. Ella decía que no es lo mismo violación que asesinato, y que por tanto las penas deberían ser totalmente diferentes. No conozco el código penal, pero supongo que las penas sí serán distintas. Vivimos en un estado de derecho en el que se protegen los derechos constitucionales tanto de las víctimas como de los acusados. Luego comentó que a veces la gente se emborracha y comete errores, pero claro, de ahí a fastidiarle la vida a la gente por culpa del alcohol. En ese momento no he podido resistirme y he saltado: ¿conoces a alguna víctima de violación? Porque yo sí conozco a una y sé que su forma de ver la vida cambió para siempre el día en que la atacaron.
No quiero que entendáis esta entrada como un ataque contra quienes tienen esa forma de pensar, porque no lo es. Entiendo que hay mujeres que han sido adoctrinadas en el nacionalcatolicismo y les cuesta mucho entender el cambio que se ha producido al calor de este movimiento de hermandad entre mujeres que nos ha unido a todas las mujeres del mundo. Ellas también han sido víctimas de un discurso patriarcal que las ha sometido a sus leyes y las ha convertido en esclavas de unos ideales que por suerte las generaciones más jóvenes hemos dejado atrás, o al menos lo estamos intentando.
Hace casi trece años, que una buena amiga me confesó que había sido violada unos años atrás, cuando yo la conocí tenía veinte años recién cumplidos. Imaginaos que sois una adolescente inglesa de origen indio, que camina de regreso a casa a última hora de la tarde, después de un intenso día de clase en el instituto. Tal vez estéis pensando en algún examen pendiente, o en ese trabajo de literatura que debes terminar esa misma noche porque si no lo haces tu profesor escribirá un "no-presentado" en su cuaderno, y perderás una parte de tu nota. Entonces, de la nada aparece un individuo, no recuerdas su cara, tan solo que era más alto y más fuerte que tú, y que te obligó a hacer algo que tú no querías hacer. No recuerdas cómo comenzó, tan sólo recuerdas haber cerrado los ojos y haber rezado para que acabase pronto y poder volver viva a casa. Al final acaba y te das cuenta de que sigues viva, y sientes vergüenza, mucha vergüenza. Eres hindú, así que te han educado en una cultura patriarcal que culpabiliza a la mujer. Tu padre es una persona muy tradicional que siempre ha dicho que tu máxima aspiración en la vida es casarte con alguien de buena posición, y te ha conminado a mantenerte pura, porque de otra manera ningún pretendiente te aceptará. Lo que tu padre tanto temía acaba de suceder, y eso es lo que más te preocupa, que tu padre diga que ya no es pura y que por tanto ya no hay futuro para ti. Así que te secas las lágrimas y solo se lo cuentas a una de tus hermanas, quien te aconseja que no digas nada, porque si se llega a saber tus posibilidades de lograr un buen matrimonio se habrán esfumado. Así que eres víctima dos veces: eres la víctima de un ser abominable que te ha utilizado para satisfacer sus más bajos instintos, y por otro lado eres víctima de un sistema patriarcal que ha hecho recaer sobre ti toda la culpa de lo sucedido.
Y así sola te has sentido durante muchos años, hasta que un día detrás del mostrador en el que trabajas se lo cuentas a una compañera en la que confías y por la que sientes un cariño especial. Esa amiga soy yo y hoy cuento tu historia sin decir tu nombre para que todos entiendan lo que siente una víctima de violación. Por eso me da igual que hayas bebidos alcohol o que te hayas pasado con la marihuana o lo que sea. Cuando agredes sexualmente a una mujer cometes un crimen por el que debes responder ante la justicia.Tu víctima nunca volverá a ser la misma ya que las consecuencias de tu agresión la acompañarán y torturarán el resto de su vida. Tendrá pesadillas todas las noches y cada vez que se cruce con otro hombre por la calle sentirá miedo y pensará que lo sucedido se volverá a repetir. Revivirá la agresión una y otra vez en su mente durante años, puede que incluso toda su vida. Al igual que mi amiga cargará con un sentimiento de culpa y vergüenza que vivirá en soledad porque a veces hablar de lo que pasó es revivir de nuevo algo que desea olvidar, pero no puede, y posiblemente nunca podrá.
Creo que después de leer esta entrada todos entenderéis de que lado estoy.

El nombre de tu blog lo dice todo..."descubriendo mi propia voz"...esta vez regalándosela a las mujeres que viven el desgarro de ser violadas, y además, no creídas. Muchas no lo han contado. Muchas lo ocultan y creen que lo olvidan...pero ya para ellas, las relaciones con otros chicos, no serán igual. Aunque deseen...curar un trauma así cuesta mucho y depende de muchos factores. Conozco también muy de cerca todo esto...por desgracia.
ResponderEliminarTienes que leer a Rebeca Solnit, te encantará..."Los hombres me explican cosas"... muy interesante en este tiempo donde realmente la manada existe...¿desde cuando? Quizá desde el inicio del tiempo...
Estudié en un curso sobre el abuso de poder, como es una manada...es muy diferente actuar así, que en solitario...muy distinto. Son capaces de mucho más. Por eso, es maravilloso ver como nosotras nos lanzamos a las calles y contamos nuestra historia, "nuestra sensación de estar violadas y no creídas" y como sería genial no enseñaran tanto a cómo protegerse de ser violadas, antes que proteger a la humanidad de ser un violador.
En fin...que me enrollo y este es tu espacio. Me encanta cómo lo expresas y como lo cuentas...Lo necesitamos, verdad?...es genial utilizar este espacio para ello.
¿Qué pensarían esos tres jueces? Aunque no nos hayamos leído los 370 folios, aunque no sepamos mucho...tenemos un testimonio de una mujer, tenemos los vídeos, tenemos las palabras y la premeditación...¡¡qué puede "mejorar" algo así!! Es que en los 370 folios hay algo que no sabemos y nos haría cambiar de opinión??? En fin...yo lo que veo es que los jueces empatizan con estos chicos, porque...¡¡cómo les vamos a quitar su vida, por una noche de juerga!! Si son buenos chicos y estudian...solo fue una noche...mensajes así son los que suelen jugar en muchas mentes, y olvidan...OLVIDAN que ser violadas/os es algo horroroso...pero claro...olvidaba yo, que este es el segundo país del mundo con "trata"...extrapolarlo al consumo de sexo, etc. La imagen que muchos hombres tienen de las mujeres sigue siendo de "consumo". Por eso que decías de la educación...pero...¿habrá que enseñar a desaprender, no? Es necesario y urgente.
Un abrazo grande, y ojalá el mundo experimente más la belleza del buen trato, que el abuso de poder...
(siento el rollo...un besito y buen día de buen trato al caminar)