Todo empezó con una frase: “Muy
pronto en mi vida fue demasiado tarde”, mi amiga Mary Mar Camino de Confesionesde una Community Manager y El desván de las mariposas, dio por sentado que yo
sabía de sobra quien había escrito esa frase. Sin embargo, yo no tenía ni idea,
me sonaba de algo, pero no estaba segura, así que corrí rauda y veloz a buscar
en Internet la frase en cuestión, y descubrí a a Marguerite Duras. Como no
podía ser de otra manera, le confesé a Mary Mar que había hecho trampa, y no me
había leído el libro, entonces ella me dijo que se trataba de El Amante,
“tienes que leerlo, te va encantar”, me dijo. Así que le prometí que en cuanto
acabara los exámenes me pondría con él. Encontré el libro en cuestión, y me
puse a leerlo presta y deseosa, y cuando estoy a punto de terminarlo, me doy
cuenta de que me he equivocado de libro, estaba leyendo El Amante de la China del Norte, que retoma
la historia de El Amante. ¡Ay madre!, ¡menudo lío!, y Mary Mar esperando la
crónica.
Claro, ya había sucumbido ante los encantos
literarios de Duras, la historia atormentada de la niña ya me había enganchado,
así que corrí rauda y presta en busca del libro correcto. Como no podía ser de
otra manera, lo devoré. La historia es tan conmovedora como desgarradora, hay
momentos en los que no puedo evitar sentirme identificada con la chiquilla, y
hay otros en los que su dolor me llega tan hondo, que pienso que no voy a poder seguir respirando. Como ella lloro,
por un amor que no pudo ser, que no me quiso mirar, que no me quiso entender.
Lloro con esa niña que vive un amor prohibido, que mantiene una relación de
amor odio con su madre, y que no puede evitar dejar de amar a ese hermano
pequeño, sin el que no sabe vivir. Al igual que ella yo también me he sentido
alguna vez fuera de lugar, que no pertenecía a ningún sitio, y me he encontrado
igual de sola que ella. He buscado una mano amiga a la que poder aferrarme cuando todo se
derrumbaba a mi alrededor, por suerte yo sí la encontré.
Entonces me pregunto, ¿quién fue
Marguerite Duras? ¿Por qué no la había descubierto hasta entonces? Consulto la
wikipedia, ¡qué gran invento!, y descubro que nació en Saigón, y que pasó la
mayor parte de su infancia en la
Indochina francesa, lo que marcó para siempre su carácter y
su forma de ser. Los parajes en los que creció aparecen reflejados en muchas de
sus novelas, así como su atormentada vida, con una madre que no fue capaz de
amarla, y un hermano mayor abusón y estafador, que fue la causa de muchos de
sus desvelos y de los de su madre. Sigo indagando, y además, descubro que fue
directora de cine, guionista, ¡nada se le resistía! Pero, además, se unió a la
resistencia francesa en tiempos de la ocupación nazi, por lo que estuvo a punto
de ser deportada a un campo de concentración, la actuación de François
Mitterand fue providencial. Sin embargo, su esposo sí que fue deportado, por lo
que ella, que había pensando en divorciarse, se
ocupó y cuidó de él cuando regresó enfermo y no tenía a donde ir. Su
vida merece mucho más que una entrada en este blog, da para escribir una novela
y dirigir una película, es de esas mujeres que dejan huella, sus palabras calan
hondo, y sus personajes atormentados y solitarios, podrían ser nuestro propio
reflejo en el espejo. ¿Quién no ha sentido miedo alguna vez?, ¿quién no ha
sentido que la vida se le está escapando entre los dedos? ¿Quién no ha querido
salir corriendo alguna vez? Sin duda todos y cada uno de nosotros nos hemos
sentido así alguna vez, hemos estado en la más absoluta oscuridad, pensando que
jamás volveríamos a ver la luz. Por suerte siempre hay alguien dispuesto a
encender una vela para guiarnos. Yo os encontré a vosotros, a Mary Mar, a
Lidia, Emma, Laura, pero también a las chicas de la UNED , a ti que me escuchas
aunque a veces me ponga tonta, mis hermanas, y la gente del coro. Tengo el
blog, que es parte de mi alma, y así encuentro y descubro mi propia voz.
Cierro el libro, miro hacia la
ventana y veo los mismos edificios de siempre, pero hoy tienen otra luz, que
sale de mí, la veo, y me doy cuenta, de que aun es pronto en mi vida, y por
supuesto no es demasiado tarde. La vida me espera y yo pienso salir afuera a
vivir como nunca lo he hecho antes.
Gracias Mary Mar, gracias
Marguerite Duras, mi vida ya no volverá a ser la misma.
No os puedo dejar sin música, así que he pensado en Édith Piaf, esa mujer que también tuvo una vida atormentada, salpicada de momentos de soledad y desamor, que al igual que la pequeña de la novela, tan solo buscaba ser amada.

Noelia,
ResponderEliminarMe dejas sin palabras, sin respiración. No puedo darte mas que las gracias por ser quién eres y demostrarme que en este mundo pueden existir personas tan espléndidamente maravillosas como tú.
Solo las personas que hemos amado el amor, la vida y a las personas sabemos lo que se puede llegar a sufrir, encontrar gente con la suficiente sensibilidad humana para entenderlo no es imposible, tu eres la prueba de ello, pero es tremendamente difícil.
Me siento muy afortunada de haberte encontrado en mi camino, de que formes parte de mi vida.
Gracias Noelia, por ser una mujer tan especial.
Un abrazo de Oso enorme y mil besos.
Tu amiga que te quiere,
Mary Mar Camino
Gracias a ti Mary Mar, y a Lidia, y a todos los demás que estáis siempre ahí. El amor como la vida es una carrera de fondo que a veces está plagada de obstáculos, pero merece la pena vivir y amar. Un beso muy fuerte además de un abrazo de oso gigante.
ResponderEliminarNoe