sábado, 7 de septiembre de 2019

Free to build a new life

Dear all,

It's been a long time since I wrote my last entry in the English language. As a result, you might be wondering why I have just decided to write in this language instead of my mother tongue. First of all I don't write very often and when I do so it's easy to write in my own language, although I keep saying to myself that I must write in English from time to time. A few days while I was browsing my Facebook timeline I learnt that Chanel Miller had decided to go public and was about to publish a book, "Know My Name", in which she unveils her identitity as the victim of the Stanford sexual assault. 
I can perfectly remember my reaction when I read the sentence, only six months in prison although he just served three. I felt anger and betrayed at the same time as I just couldn't understand that lack of sympathy towards the victim whereas the judge seemed more concerned about the perpetrator's wellbeing. I just couldn't understand the reason why this person was unable to understand what Chanel was going through at that precise moment.  I also felt powerless as the judge's decision told the world that rape wasn't so serious whenever alcohol was involved. But I didn't know her, so I wasn't also aware of the real impact of the assault on her life. Now that she has gone public I know her name and I've seen her face, I can understand the emotional damage she has undergone after the assault. That's the main reason I've decided to write this entry in English. 
I don't know her, I don't think she will ever read this entry. However, I would like to let her know that I truly  understand how she felt. As she says  she had to rebuild her identity in order to overcome not only the assault but also the treatment received in court when she was questioned about her own  behaviour, wasn't she the victim?  I haven't been raped, but I know how it feels when you're harrassed at work and everybody else's, including  someone who's supposed to be your best friend there, thinks you're overreacting. They're just jokes, their culture is different than yours and you just have to accept it. Finally, when somebody decides to help you and do something, it seems that the perpetrators are the victims and you're responsible for their acts instead of yours. I know that I felt deeply desolated at that moment, alone with no one to turn to but my sister, who encouraged me to leave that place, which I did a few months later. Although I don't regret my decision I do feel sometimes that I should have gone further than I did. 
Dear Chanel, although it's true that he can't give you back the life you used to have, you have the power to build a new life, and it seems you've already done it. I'm really proud of you, and I hope that my support gets to you. Coming to terms with the assault must have been really tough. However, being unnamed in the media might have been if not the worst part of it pretty distressful. Now that you have revealed your identity I've got the impression you might feel relieved. 
You might want to know why I haven't mentioned the other part. This is easy to answer; it is Chanel is the one who deserves to be given a name not him. 

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Reconstruyendo el pasado



Hola a todos de nuevo, bienvenidos una vez más a este blog en el que expreso mis inquietudes y mis esperanzas. La historia de hoy es hermosa porque aporta un rayo de luz en las vidas de un grupo de personas que lo han dejado atrás huyendo de la guerra, pero aunque lo han perdido todo, trabajan y estudian para recuperar su legado histórico y cultural. 

Bettany Hughes ha vuelto a viajar a Siria, allí nos muestra la devastación que han sufrido algunos de los sitios históricos de este país como Beit Ghazaleh en Alepo, antiguo palacio de época otomana. Las imágenes que nos muestra son terribles, lugares llenos de historia como el que acabo de mencionar o Palmira han quedado reducidos a escombros. Dice Bettany Hughes que nuestro legado arquitectónico y cultural nos mantiene unidos con nuestros antepasados, de esta manera sirven para mantener vivo el pasado, casi como si fuera inmortal. 
La emblemática ciudad de Palmira es uno de esos lugares históricos
que ha sido arrasados tras años de guerra. Fuente www.unesco.org


El British Council patrocina este proyecto en el que ciudadanos sirios y jordanos aprenden el arte de la cantería con la ilusión de recuperar su legado histórico cultural algún día. Dos mujeres dirigen el proyecto: Bara'a y Nour. Además hay otras catorce mujeres en el proyecto, amas de casa que han decidido aprender a trabajar la piedra para recuperar el legado histórico de sus antepasados. Khadija y Aisha son dos de esas mujeres que lo perdieron todo después de muchos años de lucha, por eso este proyecto es tan importante para ellas, porque implica reconstruir su país y con él su historia. Ver a este grupo de mujeres trabajar en un oficio tradicionalmente reservado para los hombres me produce una gran emoción y me hace pensar que tal vez las cosas estén cambiado en oriente próximo. Sin embargo, no puedo evitar sentir algo de tristeza al no poder ver las caras de estas dos mujeres, escondidas tras sus velos. Supongo que hablar ante una cámara ya es un gran avance para ellas. ¡Quién sabe!, tal vez algún día se liberen de esa tradición que les ha sido impuesta. Para todas las personas que forman parte de este gran proyecto no se trata solo de reconstruir los vestigios del pasado, sino de amar aquello que han heredado de sus antepasados, y es ese amor y los recuerdos lo que les impulsa a trabajar y aprender día a día. En sus visitas a esos lugares que un día reflejaron el resplandor de las grandes civilizaciones que los construyeron, han comprendido que si destruimos nuestro pasado también destruimos nuestro futuro. 
 Hughes nos recuerda que tras la guerra de Líbano, muchos de los edificios históricos fueron derribados sin más, y tal vez sea eso lo que ocurra en Siria cuando por fin termine la guerra. No obstante este proyecto anima a la esperanza y tal vez esos lugares hoy devastados vuelvan a levantarse de nuevo. Os invito a ver el vídeo completo, seguro que os emociona del mismo modo que a mí.
Y aquí tenéis varios enlaces donde podéis encontrar toda la información sobre este proyecto. 


sábado, 10 de agosto de 2019

Melodía de refugiados

"Incluso en la situación más sombría hay esperanza". Supongo que os resultará sorprendente leer esta frase al comienzo de esta entrada, sobre todo porque llevo bastante tiempo sin publicar ni una sola palabra. La he elegido por dos razones: la primera porque se trata de algo que todos hemos vivido alguna vez, todos hemos mantenido vivas nuestras esperanzas incluso en los momentos más sombríos. La segunda  razón, y la más importante, es porque esta frase se la he escuchado a Bettany Hughes, una historiadora británica que ha realizado una serie de documentales en Siria para el British Council, de los que me gustaría hablaros. La entrada de hoy está dedicada a los niños de Siria, y en la siguiente entrada hablaré sobre cómo las mujeres sirias (junto con otras personas) están trabajando para recuperar algún día su legado arquitectónico. 
Todos reconocemos la influencia que tiene la música en nuestras vidas ,todos tenemos algununa canción que ha marcado algún momento de nuestras vidas y, cuando la escuchamos evocamos momentos felices a los que nos gustaría regresar. Los niños que viven en campos de refugiados han vivido situaciones de tremenda dureza que la gran mayoría de nosotros no podemos ni imaginar. Esto es niños han conseguido encontrar en la música la esperanza que les ayuda a olvidar y tal vez con el tiempo superar sus traumas.
Music School for Refugees es un proyecto financiado por el British Council y desarrollado por la ONG Action for Hope, que pretende formar a jóvenes refugiados tanto en Líbano como en Jordania. Este proyecto entiende la música  como una poderosa herramienta que puede espantar a los fantasmas de la guerra. Además intenta difundir y preservar la tradición musical siria. Nos recuerdan que ha sido en la ciudad siria de Ugarit donde se ha encontrado la composición musical más antigua del mundo, lo que nos da una idea de la importancia de la música en la sociedad siria desde tiempos ancestrales. Esto me hace pensar en un país lleno de vida y color en el que la música y la danza ocupaban un importante lugar en la vida de sus gentes, muy alejado de la imagen desoladora que vemos en las noticias. No me resulta difícil imaginar a esas gentes humildes y sencillas celebrando la vida en coloridas celebraciones familiares que un día se truncaron. El legado musical de estas gentes les ha acompañado a lo largo de muchas generaciones, y uno de los fines de Music School for Refugees es mantener dicho legado vivo, y así los niños protagonistas de esta historia olvidan la terrible realidad que han dejado atrás. 
Es muy posible que esta sea la composición musical más antigua de la historia 
Ibrahim de Alepo cree que la música es la herramienta más poderosa, y debe serlo si le ayuda a olvidar el horror que ha tenido que vivir.  Para Hebab y su madre ha sido el medio para conocer a otros niños en los campos de refugiados. Dice esta niña que cuando alguien le pide que toque se siente famosa, porque sabe que hace felices a los demás con su música.  Abdelkader que proviene de una familia de músicos, dice que la música es su hogar y que es tan feliz abrazado a su instrumento que podría morir. Si tenemos en cuenta de donde viene este chiquillo y que ha visto la muerte muy de cerca, podemos entender el verdadero sentido de esta afirmación. Su padre le abraza y afirma que cantar y tocar un instrumento es algo que despierta nuestras emociones y nos mueve a sentir compasión por quienes nos rodean. Termina el reportaje recordándonos que no sabemos lo que les deparará el futuro, aunque es muy probable que la música forme parte de sus vidas.
Este reportaje me ha ayudado a recordar uno de los motivos que me impulsaron a ser profesora. La educación es un medio que sirve para emponderar y dar voz a quienes no la tienen, es la llave que abre las puertas del futuro y nos da esperanza. Y eso es lo que este proyecto está haciendo, emponderando a estos jóvenes refugiados y ofrecerles la llave para encontrar su propia voz y de esta manera forjarse un futuro como músicos profesionales. Tal vez dentro de unos pocos años formarán parte de alguna orquesta importante y tocarán en lugares con los que tal vez soñaron un día. No sé vosotros, pero a mí me gustaría que uno de esos lugares sea Siria, porque el mayor deseo de todos ellos es volver a vivir en paz en su país, espero que ese momento no tarde mucho en llegar.
Me gustaría compartir el vídeo completo con todos vosotros, no dejéis de verlo.



jueves, 27 de junio de 2019

Más allá del arco iris

En estos últimos meses he empezado a escuchar la radio con el objetivo de "desengarcharme" del móvil; ese  objeto pequeño que nos tiene un poco esclavizados a todos sin que nos demos cuenta de ello. Escuchar la radio es uno de esos pequeños placeres que te hacen la vida un poco más agradable, ya que permite escuchar historias diferentes cada día, algunas de personas anónimas, otras de personas conocidas. Uno de mis programas favoritos es "No es un día cualquiera" en radio nacional, y  una de las secciones más curiosas es "El  Acabose" con Nieves Concostrina. El sábado se cumplían cincuenta años de la muerte de Judy Garland, por este motivo esta sección estuvo dedicada a su figura.
Los que seguís mi blog ya sabéis que la música es una parte muy importante de mi vida y de este blog también, por eso intento terminar cada entrada con una pieza musical. Siempre tengo una canción en la cabeza, y con mi voz de soprano me gusta martirizar a los que me rodean a cualquier hora del día o de la noche cantando a todo volumen, que suele ser bastante alto para desgracia de mis sufridos vecinos. Como os podréis imaginar Over the Rainbow es una de esas canciones con las que me he sentido identificada en más de una ocasión, porque ¿quién no ha soñado alguna vez con volar más allá del arco iris? Todos hemos imaginado un lugar sin nubarrones en el cielo donde hacer realidad nuestras ilusiones. Al igual que a Dorothy nos habría gustado recorrer el camino de baldosas amarillas en busca de ese lugar soñado, alejándonos para siempre de las tristezas y decepciones de nuestra vida cotidiana. Por desgracia Judy Garlan nunca llegó a ese lugar y su vida estuvo llena de tristezas y amarguras que culminaron con su muerte  un 22 de junio de 1969.
Hay muchos artículos en internet que describan las penurias por las que pasó la actriz, el maltrato al que fue sometida por los productores de Hollywood que, entre otras cosas, la obligaban a tomar barbitúricos y anfetaminas para sobrellevar las duras condiciones de rodaje. Su personaje debía aparentar doce años, pero ella ya tenía dieciséis y tenía cierta tendencia a engordar, por lo que el estudio decidió controlar su dieta de manera drástica. Un alto ejecutivo de la época la definió como el patito feo de la industria del cine.  Fue acosada sexualmente y obligada a abortar para mantener esa imagen cándida e inocente que todos recordamos. Todas estas humillaciones hicieron mella en su personalidad y la marcaron para siempre. Así Judy Garland se convirtió en una persona tímida e insegura, adicta a las drogas y al tabaco que no pudo escapar de tan aciago destino. Murió víctima de una sobredosis accidental pocos días después de haber cumplido cuarenta y siete años.
Al leer tantos y tantos artículos sobre su figura y al escuchar a Nieves Concostrina el sábado en RNE, no pude evitar pensar en la crueldad a la que algunos seres humanos someten a sus semejantes. Han pasado cincuenta años y aunque hemos evolucionado mucho, quedan aún muchas cosas que debemos solventar. ¿Acaso el acoso que sufren muchos niños en la escuela no es similar al que padeció Judy Garland? Es cierto que cambian las circunstancias y el contexto, pero no puedo evitar pensar en esos niños y adolescentes que han acabado suicidándose porque nadie supo escucharles, porque no les proporcionamos herramientas defensa y, en demasiadas ocasiones los agresores quedan impunes. Nos estremecemos al leer sus historias, al igual que nos estremecemos cuando leemos la de la trágica estrella de Hollywood que no pudo encontrar ese lugar más allá del arco iris. Las niñas hoy en día están extremadamente sexualizadas, no hay más que ver algunos vídeos musicales. Los estereotipos de género siguen vigentes, especialmente entre las generaciones más jóvenes. Y si hablamos del alcohol y las drogas, basta con pasearse por el centro de cualquier ciudad durante el fin de semana para darnos cuenta de que nuestros jóvenes tienen un problema con el alcohol. No nos damos cuenta pero a esas edades la presión del grupo de iguales es muy importante y muchos jóvenes empiezan a beber presionados por sus amigos. Sí, no son estrellas de Hollywood, pero creo que el infierno por el que pasó nuestra protagonista de hoy no difiere mucho del que viven muchos jóvenes de hoy en día.
El movimiento MeToo nos ha ayudado a levantarnos y decir basta ya al acoso sexual y la discriminación por razón de género, nos ha impulsado a luchar contra las injusticias y nos ha enseñado que debemos hacer frente a los agresores. Me pregunto si habría ayudado a Garland hace cincuenta años, tal vez sí, pero por desgracia nunca lo sabremos. Desafortunadamente,  el patrón de estrella infeliz que recurre a las drogas para escapar de su realidad sigue sin ser parte del pasado. Tal vez es hora de que veamos a los actores, actrices, cantantes y demás personajes populares como lo son: seres humanos de carne y hueso con sus miserias y sus desengaños, es decir, como tú y como yo, pero nosotros no somos el espejo en el que otros creen reflejarse.
Judy Garland tenía un talento especial para la música, no hay más que escuchar su voz en Over the Rainbow para darnos cuenta de ello. Es una de esas interpretaciones que te hacen vibrar y te llevan a ese lugar maravilloso con el que todos hemos soñado alguna. Ese lugar en el que vemos pájaros azules pasar mientras cantan, y nuestros sueños se hacen realidad. Por eso  hoy la entrada musical tenía que ser esta canción que tantas personas han versionado, aunque nadie la cantó como ella. Espero que os guste.

domingo, 9 de junio de 2019

Sobre nuestros océanos

El puente romano de Mérida es una de esas construcciones que nos legaron los romanos y, cada vez que me paro a hablar con alguien no puedo evitar pensar en las diferentes conversaciones que este puente habrá escuchado a lo largo de la historia. El viernes cuando cruzaba el puente de vuelta a casa,me encontré con una de esas pequeñas a las que doy clase de inglés todos los martes y jueves. Caminaba de la mano de su abuela ambas vestidas de romanas, la abuela de patricia y la pequeña de esclava porque "se empeñó en ponerse ese vestido". Sofía, como se llama esta pequeña tiene mucho genio, así que para disgusto de su abuela se puso el vestido que ella quiso: el de esclava que había llevado en el colegio. Estos días en Mérida celebramos Emerita Ludica, una tradición que nos devuelve a época romana cuando la ciudad vivía sus momentos de máximo esplendor. En estos días podemos ver legiones de romanos desfilando por las calles o familias enteras vestidos con túnicas. Son unos días de alegría y celebración en los que la gente ríe y baila que sirven de escusa para reunirse y pasarse por el mercado que se ha dispuesto alrededor del templo de Diana. Como os podréis imaginar Emerita Ludica es una buena oportunidad de negocio para los establecimientos, ya que quien más y quien menos aprovecha para comprar alguna cosilla o para reunirse para comer y beber en los bares con la familia y los amigos. El bullicio y la alegría que se viven en nuestra ciudad estos días ha hecho que el 8 de junio, día mundial de los océanos haya pasado desapercibido para la gran mayoría de emeritenses.
El impacto de la actividad humana sobre los océanos es innegable, ya que gran parte de nuestros residuos van a parar  a ellos. Todos hemos oído hablar de los microplásticos, esas pequeñas partículas que acaban en el estómago de esos peces,que luego acaban en nuestra mesa, y en nuestro organismo. Y quién no se ha sobrecogido al ver la fotografía de una tortuga atrapada en una bolsa de plástico. Sin embargo, durante estos días de celebración todos nos tomaremos una caña en vaso de plástico que, luego acabará en la basura, porque buscar un contenedor de reciclaje es algo que nos da pereza. Nos comeremos un helado y como no, pediremos una cucharita de plástico que también acabará en el contenedor de basura. Además hace calor, así que todo el mundo camina con una botellita de agua, que poca gente se molesta en reciclar, que muchas veces acaba tirada en medio del puente romano( si es que no acaba en el pobre Guadiana)porque no hay papeleras en el puente y no se puede caminar unos metros con una botella vacía. Todos estos residuos lo creamos o no acaban en nuestros océanos que, aunque nos parezca algo muy lejano, son parte imprescindible de nuestro ecosistema.
Fuente 


Extremadura tiene fama de tener el aire más limpio de nuestro país y, aunque no he leído ningún artículo científico que lo corrobore (que supongo que sí que los habrá), puedo decir que en esta comunidad se pueden ver las estrella como no se ven en ninguna otra parte. Lo que los extremeños posiblemente no sepan es que los océanos son el pulmón de nuestro planeta, ya que generan la mayor parte del oxígeno que respiramos. El mismo oxígeno que respiramos aquí en Extremadura, en Madrid y en el sudeste asiático, que es donde acaban la gran mayoría de esos plásticos que nosotros no reciclamos. En este enlace podéis leer un poco más al respecto https://www.un.org/es/events/oceansday/
 Reciclar, es uno de esos pequeños gestos que podemos hacer para cambiar esta realidad, pero es evidente que necesitamos disminuir de manera drástica nuestro consumo de plásticos. Hay  muchos otros gestos que podemos hacer: llevar nuestra propia bolsa al supermercado (las mías son de algodón), o beber agua del grifo que en nuestro país es perfectamente saludable y además sale mucho más barata. Otra cosa que yo me he propuesto es consumir solo los productos que necesito. De esta manera cuando siento el impulso de comprar algo, antes de hacerlo reflexiono y pienso si realmente lo necesito, si es algo que ya tengo aunque sea en otro color, eso me suele pasar con los esmaltes de uñas. para qué narices necesito diez colores de uñas distintos, ¿ si solo tengo dos manos y dos pies y siempre acabo utilizando los mismos colores y el resto se pudren en un neceser? Se puede aplicar este mismo sistema a la ropa, ¿cuántas camisetas de verano necesitas? La respuesta dependerá de vuestras necesidades personales, pero seguro que no necesitas tantas como piensas, porque todos tenemos una muy especial que nos ponemos siempre que tenemos ocasión. 
Escribo estas reflexiones pensado en el futuro de Sofía y tantos otros niños que el día de mañana tendrá que afrontar las consecuencias de nuestro despilfarro económico y de nuestra falta de preocupación por el mundo que nos rodea. Os invito a visualizar este vídeo donde podemos ver de manera muy clara nuestro impacto sobre nuestros mares.



martes, 5 de marzo de 2019

Sobre Seneca Falls y lo que hemos avanzado


Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que escribí unas palabras en este blog. He pasado un periodo de mucho estrés con el trabajo, y otras cosillas,  y mi vida como desperate housewife, que me ha impedido seguir expresando mis ideas en este blog como hacía hace unos pocos años.
Hoy me gustaría hablar de un momento crucial en la historia de la lucha por los derechos de las mujeres, que tuvo lugar  en Seneca Falls un día de julio de 1848. En dicha convención, un grupo de mujeres encabezado por Elizabeth Cady Stanton and Lucretia Mott, hicieron público un manifiesto titulado La Declaración de Sentimientos (Declaration of Sentiments), en clara alusión a la Declaración de Independencia, que reivindicaba, entre otras cosas, el derecho a la educación y a la propiedad. Las mujeres en el SXIX en el ámbito anglosajón, experimentaban lo que se ha dado en llamar muerte social, ya que al casarse perdían su apellido, al adoptar el de su marido, y todas sus propiedades pasaban a estar controladas por este. De esta manera el matrimonio se convertía en un arma de represión y control, al carecer las mujeres de otro medio de subsistencia. La América del siglo XIX nos puede parecer lejana en el tiempo, sin embargo, nuestras madres y abuelas sufrieron esta misma represión durante los años de la dictadura, en los que el nacional catolicismo supuso un claro retroceso en nuestra sociedad. Las cosas han cambiado mucho desde entonces, no obstante, las altas cifras de violencia de género, especialmente entre nuestros adolescentes, nos hacen darnos cuenta de que aún nos queda mucho por hacer. El movimiento #MeToo nos ha servido  como catalizador para expresarnos y hacer valer nuestro rechazo hacia ciertas actitudes machistas, que todas en algún momento hemos sentido. Además, nos ha abierto los ojos para descubrir que aún quedan muchas cosas que debemos cambiar en nuestra sociedad si queremos alcanzar la igualdad real.
Han pasado 170 años desde que Elizabeth Cady Stanton leyó la Declaración de Sentimientos. Muchas cosas han cambiado, podemos votar, estudiamos en la universidad, lo que nos permite acceder a puestos de trabajo cualificados. Sin embargo, cuando una mujer decide ser madre sabe que sus posibilidades de ascenso se verán drásticamente reducidas, y que no podrá conciliar vida laboral y familiar. Las cosas no son muy diferentes cuando hablamos de educación, a las mujeres nos respetan menos en nuestras aulas. Si tienes un grupo de alumnos conflictivos y eres mujer las posibilidades de que tus clases sean un ejercicio de riesgo se duplican.
A través de  la historia las mujeres hemos ido creando redes de solidaridad entre nosotras como respuesta a las injustas leyes patriarcales que nos han subyugado. Y en eso consiste el movimiento #MeToo que a través de las redes sociales nos ha permitido solidarizarnos y apoyarnos las unas a las otras. Algo que no habríamos logrado sin grandes mujeres como Elizabeth Cady Stanton y Lucretia Mott.
A pocos días del día internacional de la mujer, los medios comunicación nos ofrecen su propia perspectiva de género, entrevistando a mujeres que han  debido superar las barreras de género que la sociedad ha puesto en su camino. También presentan diferentes iniciativas destinadas a erradicar dichas barreras, como la brecha salarial o los techos de cristal. Esta mañana he escuchado en la radio a Margarita Arboix y Adelaida de la calle, rectora de la Universidad Autónoma de Barcelona y ex-rectora de la Universidad de Málaga. Escuchando a estas mujeres me he dado cuenta de efectivamente hemos avanzado mucho, pero todavía nos queda mucho más por avanzar. Ya no estamos vetadas en ninguna carrera, afortunadamente, pero aún hoy en día el número de mujeres rectoras sigue siendo muy inferior al de hombres que sustentan dicho cargo. Además, en palabras de Margarita Boix el porcentaje de mujeres catedráticas es "una miseria" comparado con el mismo porcentaje de hombres que logran acceder a una cátedra. Ambas recalcaron la importancia de la educación a la hora de romper estereotipos de género. Además, Adelaida de la Calle recordó la necesidad de lograr un gran pacto educativo que sirva para fomentar la igualdad entre hombres y mujeres, entre otras cosas muy necesarias. Podéis escuchar la entrevista en el siguiente enlace http://www.rtve.es/alacarta/audios/las-mananas-de-rne-con-inigo-alfonso/mananas-rne-inigo-alfonso-mujer-universidad-hablan-rectoras/5034648/

Esto por no hablar de la feminización de la pobreza, ya que la mayor parte de los puestos de trabajo con peor remuneración son habitualmente desempeñados por mujeres.
Sin embargo, a mí me gusta pensar en positivo, y creo que sí existe lugar para la esperanza de un mañana mejor en el que hombres y mujeres tendremos los mismos derechos y obligaciones. Gran parte de esa esperanza está motivada por los niños con los que trabajo que, cuando salen al patio a jugar un ratito me hacen ver que las diferencias de género no son más que barreras artificiales que no existen  en sus juegos infantiles.

Me gustaría terminar esta entrada con una pieza de música escrita por una mujer: Clara Schuman, espero que os guste.


 



viernes, 12 de octubre de 2018

"Yo soy el color vibrante de la libertad"

Hoy 12 de octubre es un día muy especial en nuestro país, sin embargo, yo quiero hablaros de ayer 11 de octubre, fecha en la que se celebra el Día internacional de la niña. Una fecha que debería ser tan importante que el día de la hispanidad, porque las niñas de hoy serán las mujeres del mañana y para ellas debemos construir una sociedad libre de prejuicios, discriminación o violencia. Ayer no tuve tiempo para escribir sobre lo que representa este día para mí debido al trabajo y otras ocupaciones que se llevan una buena parte de mi tiempo. 

Hace algo menos de un mes empecé a trabajar en una academia de inglés aquí en Mérida. Trabajo con niños de entre cuatro y once años, ¡todo un reto! Trabajar con los más pequeños es muy gratificante, pero exige una gran motivación y mucho mucho esfuerzo para conseguir captar su atención y motivarles para que aprendan a través de juegos y canciones. Son muy pequeños, y aún no saben de discriminación por razón de sexo, violencia de género o techos de cristal. Cuando estoy rodeada de estos pequeños me siento feliz y pienso en lo hermoso que sería si pudieran conservar algo de su inocencia para la vida adulta. El miércoles les veía jugar en nuestro pequeño parque y pude observar que tanto niños como niñas disfrutaban del mismo juego: policías y ladrones. Las niñas eran policías y uno de los niños era el ladrón. Me sentí feliz al darme cuenta de que tal vez esta generación de niños y niñas  conseguirá superar los roles de género que tradicionalmente se nos han asignado a hombres y mujeres. 

Pero hoy he leído un artículo en El Comercio y no he podido evitar sentir tristeza otra vez por todas esas otras niñas que no han tenido la misma suerte que las pequeñas que anteayer jugaban a policías y ladrones. Nice  Nailantei Leng'ete es una mujer que ha escapado dos veces a la mutilación genital femenina, un horror del que ya os he hablado en otras ocasiones. Cuenta en el artículo que os he mencionado, que ha visto a niñas morir tras haber sido sometidas a una ablación. Además, menciona algo que por desgracia sigue siendo muy frecuente como es el matrimonio infantil. De esta manera muchas niñas son doblemente víctimas, ya que son forzadas a casarse poco tiempo después de pasar por esta traumática experiencia. Se les roba el derecho a seguir viviendo su infancia, a ser dueñas de sus propias vidas y, por qué no decirlo, se les priva del derecho a vivir una sexualidad plena. Tampoco podemos olvidarnos del derecho a la educación que también se reivindica en este artículo, ya que sirve para empoderar a las mujeres en general, pero muy especialmente a todas esas niñas que se encuentran en situaciones muy vulnerables. 
Creo que el Día internacional de la niña debería celebrarse en los colegios, igual que celebramos el día la paz, con diferentes actividades. De esta manera tanto niños como niñas aprenderían a ser conscientes de la realidad de otras personas en otros lugares y,  podremos enseñarles a cooperar para afrontar y vencer las desigualdades de género. Así los niños y niñas que juegan juntos a policías y ladrones vivirán en una sociedad libre de prejuicios y desigualdades sociales. 
Os invito a ver un vídeo de UNICEF que sirve de punto de partida para una campaña de emponderamiento de las niñas. Me gustaría destacar una frase de este vídeo: "Yo soy el color vibrante de la libertad". Espero que esa frase sea pronto una realidad para todas las niñas del mundo.