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miércoles, 8 de mayo de 2013

No te detengas, que no te detengan


Hoy revisando el tráfico de mi blog he reparado en que tenía muchas visitas de un blog que no conocía, he seguido el enlace y he dado con un autor angustiado, alguien ha quien la vida y las circunstancias han llevado a una depresión, de la que está intentando salir con todos sus medios.
Pero claro, la depresión es un enemigo acérrimo al que cuesta mucho derrotar, la enfermedad de la tristeza, como muchos la llaman, se mete dentro del alma y aprisiona a quien la padece hasta el punto de que a veces le duele hasta respirar. A menudo esa persona no sabe si va a poder seguir adelante, el mundo aparece lleno de obstáculos, que parecen imposibles de superar, y en esos momentos muchas personas se sienten tan mal, que a veces deciden poner punto y final a sus vidas, pues estas se hacen demasiado pesadas de sobrellevar, por lo que deciden dejar de ser una carga para sus familiares y amigos.

Es por eso que hoy me gustaría pedir un poco de compresión para las personas con enfermedades mentales, ya sea depresión o cualquier otra enfermedad psiquiátrica. Son muchas las personas que padecen este tipo de enfermedades, a menudo se ven estigmatizados por una sociedad que les de la espalda, incluso es habitual que se les tilde de vagos y egoístas, que depositan la pesada carga de su existencia en los demás, familiares y amigos que ya no saben qué hacer para ayudar a esa  persona, y que en muchas ocasiones se ven desbordados por las circunstancias. Desgraciadamente en torno a las enfermedades mentales hay mucho desconocimiento, alguien que conozco me hablaba de la enfermedad de un familiar lejano suyo, como si fuera un cotilleo más: “tiene esa depresión tan grande, esquizofrenia”, me dijo con toda tranquilidad. Mi cara debió ser todo un poema, el muchacho del que ella habla no padece esa enfermedad ( por cierto bien medicada y con un seguimiento adecuado es igual que una diabetes, y esos enfermos llevan una vida absolutamente normal, pero claro la sociedad no lo ve así) sino depresión maníaco depresiva, que no es lo mismo. El caso es que este muchacho, que ha sufrido mucho a lo largo de su vida, pasa temporadas muy malas en la que el mundo se le hace muy cuesta arriba, y a menudo siente que no puede con el peso de la vida, en esos momentos no valen consejos del tipo alégrate, anímate, cambia esa cara hombre, ¡qué más quisieran! En contra de lo que la gran mayoría de las personas piensan, las personas que sufren esta enfermedad no tienen ningún control sobre sus emociones, a veces incluso estas se deben a problemas orgánicos, un nervio que se inflama, alteraciones hormonales, lo que hace muy complicado dar con el tratamiento adecuado. En otros casos el enfermo ha pasado por una situación traumática que le ha llevado a enfermar, bien en el trabajo o una situación familiar adversa, el caso es que de nuevo esta persona no tiene control sobre sus emociones, porque la enfermedad se ha adueñado de ellas, y aunque tratan con todas sus fuerzas de ganar la batalla a menudo sienten que la están perdiendo.
A veces nos sentimos tan solos
como el árbol de la fotografía



Yo no sé que es lo que habrá llevado a esta persona ha sentirse así, pero de lo que sí estoy segura es de que hace todo lo que puede por salir adelante, nada más le gustaría que poder salir al parque con sus hijas, volver al trabajo, en fin, volver a ser el de antes. Pero la recuperación es lenta y a menudo está plagada de baches que llevan a una nueva recaída, pero estoy segura de que más tarde o más temprano habrá una luz al final del túnel, y seguro que la verás, porque la voluntad de salir adelante te hará verla. Así que Fernando ánimo, el camino está lleno de baches, pero no es un camino sin final, vuélcate en los tuyos, que son los que de verdad cuentan, ya que siempre estarán ahí, y no te preocupes por lo que no hayas podido alcanzar, todos tenemos sueños rotos, pero yo he descubierto que cuando un sueño muere nace otro, y este es igual de bonito que el primero. No hace tanto tiempo que yo caminaba entre sombras, también me cuesta dormir por las noches, y más estas últimas semanas, en las que tanto pienso en mis abuelos, pero todo tiene un principio y un final, y ahora por fin veo una luz que brilla con gran intensidad, y sabes una cosa: esa luz está dentro de mí, solo tuve que abrir los ojos para verla. No te detengas Fernando, y como dicen que la música es el alimento del alma, he decidido compartir con todos vosotros una bonita pieza  musical de esas que curan el alma, como estamos en primavera que mejor que escuchar la primavera de Vivaldi, es alegre y preciosa, y por lo menos a mí me cura todas las tristezas. 


jueves, 3 de enero de 2013

Mis propósitos de año nuevo


Parecer ser que mi entrada de ayer os ha parecido un poco negativa, al menos a algunos de vosotros, si bien no era esa mi intención, la verdad es que pretendía reírme un poco de mi misma, pero por lo visto me ha salido el tiro por la culata. Si es que verdad que se aleja un poco del carácter alegre y optimista de otras entradas, y tengo que admitir que sí estoy un poco enfadada, aunque no era eso lo que pretendía transmitir en mi entrada anterior.

Querida Lidia me pides que escriba cinco propósitos, y tengo que decirte que me resulta muy complicado, porque para ser sincera yo nunca he hecho ningún propósito al empezar un nuevo año, así que es una novedad, pero en fin, lo tendré que intentar.

Mi primer propósito es aprobar todos mis exámenes en febrero, así que me dispongo a estudiar como una posesa para que eso ocurra, que no sea por falta de estudio J

Después me propongo comer menos chocolate durante mis horas de estudio, algo que me va a costar, sobre todo con mi hermana María en casa, que no para de traer tabletas a casa, y así no hay quien se resista J
Bueno ya tenemos dos, ahora a ver que se me ocurre, no sé, no sé, ¡ya lo tengo!, prometo intentar no gritarle a nadie por el más mínimo motivo, ahora que si me provocan no respondo de mis actos, pero por lo menos lo intentaré.

El tercero podría ser aprender a decir que no a la gente sin sentirme mal por ello, lo que se llama asertividad, algo de lo que yo carezco completamente, y así me ha lucido el pelo. Así que uno de mis propósitos tiene que ser éste, pues he decidido que debo hacer lo que me haga feliz a mí, y los demás ya encontrarán su camino, así que a partir de ahora me voy a hacer respetar.

¡Y ya van cuatro!, y el último no se me ocurre, podría ser salir de las listas del paro, pero eso me temo que no está en mi mano, pero lo que si me propongo es poner todo de mi parte para que se haga realidad, eso sí, sin dejar mis estudios de lado que tan feliz me están haciendo.

En fin, lamento mucho que el post de ayer os haya resultado un poco negativo, quizá a alguien le sonó hasta resentido, pero de verdad que no era esa mi intención. 

Empecé mi nueva etapa en la UNED con mucho entusiasmo, y aunque sabía que no todo el mundo lo iba a comprender si que esperaba un poco más de comprensión, por desgracia no todo el mundo lo ha visto como yo lo veía. Pero lo que sí que no esperaba era tanta oposición, algo que me ha molestado profundamente. Durante muchos años he tenido que aguantar que todas mis decisiones hayan sido juzgadas y cuestionadas por los demás, y ahora he decidido que debo hacerme valer, y voy a poner todo de mi parte para que me respeten. Y éste quizá deba ser el mayor de mis propósitos este año: que me respeten, no es mucho pedir, ¿verdad?


Y bueno como hay que empezar el año con buen pie os propongo como pieza musical O holly night, interpretada por los chicos del coro del Kings College de Cambrigde, una maravilla, espero que os guste.