Estos días me sentía enfadada con
el mundo, las imágenes atroces que veo todos los días en canales de televisión
como Aljazeera o BBC me indignaban y horrorizaban a partes iguales. Me pregunto
qué es lo que puede llevar a un pueblo que en su día sufrió el terrible
holocausto a ensañarse de esta manera con otra nación. El gobierno de Israel
bombardea hospitales y escuelas de la
ONU con total impunidad mientras la
Comunidad Internacional una vez más
mira para otro lado y desoye los mandatos de las Naciones Unidas. He visto
tantas imágenes de niños llorando mientras son llevados en brazos a los
hospitales, es tanto el horror que me pregunto cuánto más va a tener que
soportar el pueblo palestino.
Como ya os he dicho las imágenes
me indignan y horrorizan a partes iguales, pero lo que tampoco se debe hacer es
caer en el antisemitismo. Yo creo que en Israel hay muchos ciudadanos a los que
la masacre del pueblo Palestino seguramente les horroriza tanto como a
nosotros. Es más en las noticias han salido multitud de personas que se han manifestado en Israel para oponerse a la masacre que su gobierno está realizando en la franja de Gaza.
En mi época londinense trabajé y entablé amistad con muchas personas de diversas nacionalidades, cada uno de nosotros teníamos creencias diferentes, pero nos respetábamos porque entre nosotros existía respeto y tolerancia. Así conocí muchos amigos musulmanes que trabajaban codo con codo y en armonía con personas de origen judío, lo que demuestra que la convivencia entre estos dos colectivos es posible. Londres es un crisol de culturas, donde personas de diferente procedencia conviven, y se respetan las creencias ajenas, me pregunto por qué eso no puede ser así en Oriente Próximo.
En mi época londinense trabajé y entablé amistad con muchas personas de diversas nacionalidades, cada uno de nosotros teníamos creencias diferentes, pero nos respetábamos porque entre nosotros existía respeto y tolerancia. Así conocí muchos amigos musulmanes que trabajaban codo con codo y en armonía con personas de origen judío, lo que demuestra que la convivencia entre estos dos colectivos es posible. Londres es un crisol de culturas, donde personas de diferente procedencia conviven, y se respetan las creencias ajenas, me pregunto por qué eso no puede ser así en Oriente Próximo.
Entonces ayer de repente he visto
una foto y un hashtag que me ha llamado la atención: “Jews and Arabs refuse to
be enemies”, que significa "judíos y árabes se niegan a ser enemigos, y todo ha cambiado. He visto una foto en la que un niño judío y un
niño musulmán se daban la mano. También he visto a una pareja besándose, los dos son de procedencias distintas, pero el amor ha derribado las barreras que les podían haber separado. Me
he dado cuenta entonces de que aún hay esperanza en el mundo. Esas fotos muestran a
personas respetuosas y tolerantes unas con las otras por encima de sus
respectivas religiones. Son amigos sin importarles un pimiento el credo que cada
uno haya abrazado, porque por encima de todo son personas y entienden que el
respeto y la tolerancia están por encima de todo lo demás. Nos demuestran que
la amistad y el cariño entre seres humanos no entienden de religiones ni de
ideales políticos, ni tienen barreras geográficas. Hoy esas fotos circulan por las redes
sociales y se han convertido en un grito por la paz, por eso yo las quiero
compartir con todos vosotros para unirme así a ese grito. Las he encontrado en
un blog del que os quiero dejar un enlace http://mashable.com/2014/07/23/jews-and-arabs-refuse-to-be-enemies/
Yo creo que la paz entre judíos y palestinos sí es posible, pero yo sigo pensando que hay muchas personas a las que les gustaría vivir en paz y armonía. Todos soñamos como un mundo mejor y más justo, en el que las personas dejarán de enfrentarse por sus creencias, ya sean políticas o religiosas. Todos anhelamos en alcanzar un mañana mejor en el que los seres humanos por fin firmaremos para siempre la paz, un mañana en el que no existan fronteras, y las personas serán siempre bienvenidas en cualquier lugar. Todos los conflictos armados tienen solución, tan solo se necesita buena voluntad por parte de los gobiernos enfrentados para dar fin a una guerra. Por desgracia a menudo los políticos juegan con los destinos de seres inocentes que pierden sus vidas por algo en lo que ellos jamás han creído.
Y para confirmar que la paz entre personas de diversos credos y nacionalidades es posible quiero compartir con todos vosotros este vídeo musical de la West-Eastern Divan Orchestra, que dirigida por Daniel Barenboim aglutina a jóvenes músicos de diferentes nacionalidades: judíos y árabes, y de vez en cuando hasta algún que otro español. Ellos una vez más demuestran que la paz y la armonía entre personas diferentes es posible, y se reúnen para cantar por la paz, esperemos que esta no tarde mucho en llegar.





