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viernes, 12 de octubre de 2018

"Yo soy el color vibrante de la libertad"

Hoy 12 de octubre es un día muy especial en nuestro país, sin embargo, yo quiero hablaros de ayer 11 de octubre, fecha en la que se celebra el Día internacional de la niña. Una fecha que debería ser tan importante que el día de la hispanidad, porque las niñas de hoy serán las mujeres del mañana y para ellas debemos construir una sociedad libre de prejuicios, discriminación o violencia. Ayer no tuve tiempo para escribir sobre lo que representa este día para mí debido al trabajo y otras ocupaciones que se llevan una buena parte de mi tiempo. 

Hace algo menos de un mes empecé a trabajar en una academia de inglés aquí en Mérida. Trabajo con niños de entre cuatro y once años, ¡todo un reto! Trabajar con los más pequeños es muy gratificante, pero exige una gran motivación y mucho mucho esfuerzo para conseguir captar su atención y motivarles para que aprendan a través de juegos y canciones. Son muy pequeños, y aún no saben de discriminación por razón de sexo, violencia de género o techos de cristal. Cuando estoy rodeada de estos pequeños me siento feliz y pienso en lo hermoso que sería si pudieran conservar algo de su inocencia para la vida adulta. El miércoles les veía jugar en nuestro pequeño parque y pude observar que tanto niños como niñas disfrutaban del mismo juego: policías y ladrones. Las niñas eran policías y uno de los niños era el ladrón. Me sentí feliz al darme cuenta de que tal vez esta generación de niños y niñas  conseguirá superar los roles de género que tradicionalmente se nos han asignado a hombres y mujeres. 

Pero hoy he leído un artículo en El Comercio y no he podido evitar sentir tristeza otra vez por todas esas otras niñas que no han tenido la misma suerte que las pequeñas que anteayer jugaban a policías y ladrones. Nice  Nailantei Leng'ete es una mujer que ha escapado dos veces a la mutilación genital femenina, un horror del que ya os he hablado en otras ocasiones. Cuenta en el artículo que os he mencionado, que ha visto a niñas morir tras haber sido sometidas a una ablación. Además, menciona algo que por desgracia sigue siendo muy frecuente como es el matrimonio infantil. De esta manera muchas niñas son doblemente víctimas, ya que son forzadas a casarse poco tiempo después de pasar por esta traumática experiencia. Se les roba el derecho a seguir viviendo su infancia, a ser dueñas de sus propias vidas y, por qué no decirlo, se les priva del derecho a vivir una sexualidad plena. Tampoco podemos olvidarnos del derecho a la educación que también se reivindica en este artículo, ya que sirve para empoderar a las mujeres en general, pero muy especialmente a todas esas niñas que se encuentran en situaciones muy vulnerables. 
Creo que el Día internacional de la niña debería celebrarse en los colegios, igual que celebramos el día la paz, con diferentes actividades. De esta manera tanto niños como niñas aprenderían a ser conscientes de la realidad de otras personas en otros lugares y,  podremos enseñarles a cooperar para afrontar y vencer las desigualdades de género. Así los niños y niñas que juegan juntos a policías y ladrones vivirán en una sociedad libre de prejuicios y desigualdades sociales. 
Os invito a ver un vídeo de UNICEF que sirve de punto de partida para una campaña de emponderamiento de las niñas. Me gustaría destacar una frase de este vídeo: "Yo soy el color vibrante de la libertad". Espero que esa frase sea pronto una realidad para todas las niñas del mundo. 

viernes, 7 de julio de 2017

Wollstonecraft y María

Hola de nuevo a todos los que me habéis seguido en estos años. Sé que llevo mucho tiempo sin escribir, demasiado quizá. Pero como ya sabréis me he estado dedicando en cuerpo y alma a mis estudios y, ya casi puedo decir que estoy a punto de terminar esta larga trayectoria.
Hoy me gustaría hablaros de Mary Wollstonecraft, a ella y a su novela María, le dediqué mi TFG (trabajo fin de grado). ¿Qué podría contaros de ella? Para muchos es la madre de Mary Shelley, otra grandísima autora de quien ya he hablado. Sin embargo, para muchos es la autora de Vindication of the Rights of Woman o Vindicación de los derechos de la mujer. Una de las primeras feministas de la historia.
Wollstonecraft, nació un 27 de abril de 1759, y yo nací en la misma fecha en 1974, así que tengo algo en común con ella, mucho más que mi fecha de nacimiento. Fue una mujer excepcional, adelantada a su tiempo, que supo valorar la importancia de la educación formal para alcanzar la independencia. Ahora tenemos mucha más libertad, pero en tiempos de Mary Wollstonecraft, una mujer era prácticamente propiedad de su marido; no tenía derecho a tener propiedad, no podía heredar, cuando se casaba sus propiedades pasaban a manos de su marido, etc.
Eso es precisamente lo que le sucede a María, una mujer educada por su tío, que le deja una herencia que le permitiría vivir de manera independiente el resto de su vida. No obstante, María se deja seducir por alguien a quien ella ve como un caballero, galante, amable y educado. En contra de los deseos de su tío se casa con él, y ahí comienza su desdicha.
Los príncipes encantadores, si esos de los que no hablan en los cuentos, no existen. Así que María se da cuenta de que su marido es un borracho, ludópata y pendenciero que está malgastando su herencia, de la que ella ya no puede disponer libremente. Furiosa, abandona a su marido al saber que este tiene una amante y, es a partir de este momento cuando nos comienza a narrar la terrible realidad de las mujeres del siglo XVIII
María huye desesperada, está embarazada y no tiene ya familia a quién acudir. Se aloja en lugares regentados por mujeres trabajadoras que, como ella son dominadas por hombres que malgastan el dinero que tanto les cuesta ganar. En esta novela Wollstonecraft relaciona el matrimonio con la esclavitud. Para las que habéis nacido en democracia os parecerá una comparación muy exagerada, pero para nada lo es. María está obligada por ley a volver con su marido, su patrimonio ya no le pertenece, y su hija, que nacerá más tarde, también pertenece a ese odioso padre que Wollstonecraft nos describe. María es perseguida sin tregua, cuando cree estar a salvo su esposo la encuentra, y debe volver a huir. Durante su huida nos va relatando la historia de las mujeres que se encuentra en su camino. Son historias duras, mujeres trabajadoras, explotadas por sus maridos que malgastan lo que ellas ganan y las maltratan sin piedad. Los hombres controlan tanto el poder económico como el poder judicial, por lo que no hay escapatoria para ellas. María termina sus días traicionada por otra mujer, (el sistema patriarcal empuja a las mujeres competir entre ellas por unas míseras monedas), y su perverso marido la encierra en una institución mental.
Así es como comienza la novela, María despierta y observa desde su ventana un paisaje decadente y sombrío, la descripción gótica del lugar nos recuerda que María ha caído en el abismo. Su hija ha desaparecido y ella se encuentra al borde de la locura. Su odioso marido la ha separado de lo que más quiere ya la ha encerrado para poder controlar su patrimonio sin tener que rendirle cuentas. Parece derrotada, pero sin embargo no lo está. Allí conoce a Jemima, su carcelera, una mujer que ha sufrido los rigores de la vida. Ha sido maltratada por su madrastra, que después la arroja a la calle. No culpéis del todo a la malvada madrastra, el sistema patriarcal no le da otra opción, tiene una hija y la situación económica de de su familia no es suficiente para mantener a dos hijas. Jemima se prostituye y roba para sobrevivir. Cuando por fin consigue enderezar algo su maltrecha vida se encuentra con María, y pasa de ser su carcelera a su amiga. Será ella quien ayude a María a escapar de su trágico destino.
No sabemos cómo acaba la historia porque Wollstonecraft murió trágicamente pocos días después del nacimiento de su hija Mary Shelley. Hay siete posibles finales, ninguno de ellos suficientemente desarrollados. Sin embargo, hay uno en el que Jemima encuentra a la hija de María y se la devuelve a su madre, esta decide vivir por ella. Ese es quizá el final que ella hubiera querido para su obra. Entonces Jemima, María y su hija establecerían una comunidad de mujeres, en la que estarían a salvo de la dominación de los hombres. En ella encontrarían paz, tranquilidad y armonía y, cuidarían unas de las otras. Por desgracia, esto no es más que una utopía y este final no es más que una pequeña intuición.Sin embargo, esta historia nos demuestra que la solidaridad entre mujeres puede salvarnos de las leyes injustas y enderezar de nuevo el rumbo de nuestras vidas. 
Creemos que las cosas han cambiado mucho en nuestros días, pero no es así. A día de hoy treinta y un mujeres han sido asesinadas por su pareja o ex-pareja. En Asturias por primera vez hay dos menores condenados por violencia de género; han ingresado en un centro de seguridad para menores. Y aún quedan muchos resquicios de machismo en nuestra sociedad. Un juez no ve indicios de violencia sexual en el abuso de una niña de cinco años, y otras muchas sentencias que nos demuestran que el sistema patriarcal en España no está del todo extinguido, lo podéis comprobar en este enlace http://www.elcomercio.es/sociedad/201705/16/violencia-sexual-abuso-nina-20170516115159.html.

Por este y tantos motivos me indigna que algunas personas por pura ignorancia digan alegremente que feminismo y machismo son lo mismo, o salgan con un yo no soy feminista, lo mío es la igualdad. Señoras, y no nombro a nadie, sin feminismo no habría igualdad. ¿Han leído ustedes a alguna autora feminista? Les recomiendo que lean a Virginia Woolf, Simone de Bevaouir, Chimamanda Ngozi-Adicnie y, si todavía tienen tiempo les recomendaré a Jane Austen y Charlotte Brönte. Sí, señoras, Jane Eyre es una novela feminista y todas las novelas de Austen también, porque lo que hacía esa gran escritora era criticar de manera muy irónica el sistema dominante que asfixiaba a las mujeres. 
Y como siempre para terminar esta entrada me gustaría compartir con vosotros una pieza musical. Como ya sabéis me encanta Anna Netrebko, una de las mejores sopranos de nuestro tiempo, así que voy a compartir con vosotros una escena de Anna Bolena de Donizetti. He escogido esta aria porque considero que Ana Bolena fue una víctima del sistema patriarcal y de la mezquindad de su marido Enrique VIII, que consideraba a sus mujeres objetos de su propiedad de los que podía disponer como quisiera. Por desgracia los crímenes de honor siguen existiendo, y no se disfrazan de delitos de Lesa Majestad. 


miércoles, 15 de junio de 2016

No más violaciones impunes

Hola a todos los que me leéis de vez en cuando, a pesara de que mis apariciones por este blog últimamente son bastante escasas. La verdad es que aunque sí que tengo ganas de escribir, parece que cuando me siento delante del teclado las musas parecen abandonarme, y  eso que no dejan de pasar cosas de las que me apetece mucho hablar.
En esta ocasión me gustaría hablaros de la chica holandesa detenida en Qatar por denunciar una violación. Creo que no hace falta que os diga la indignación que siento cada vez que leo o escucho algo referente a este caso, y supongo que a vosotros os pasará lo mismo. Me pongo en el lugar de esta chiquilla de tan solo 22 años y no puedo evitar que la ira se apodere de mi. Me imagino lo asustada y confundida que se debió de sentir esa mañana cuando se despertó en un lugar que no conocía y comprobó que había sido violada. Muchas mujeres en su situación se habrían marchado corriendo de ese lugar, habrían cogido el primer vuelo de vuelta a casa sin mirar atrás, y tratarían de fingir que nada de eso había pasado. Sin embargo, esta joven decidió no salir corriendo y acudió a poner la denuncia para intentar llevar a su agresor ante la justicia. Por desgracia en Qatar, como en muchos otros países, la mujer no tiene derechos y, a menudo, es juzgada y sentenciada, y sufre las penurias que le imponen unas leyes patriarcales injustas. Así, esta muchacha ha sido encarcelada cuando esperaba compresión y apoyo, mientras su agresor alegaba que el sexo era consentido. Además, la "justicia" podría condenarla por beber alcohol en público, considerado delito en Qatar, algo que a nosotros nos parece un sinsentido.
No ha sido este el único caso que ha encendido mi ira estos días. Hace unos días las redes sociales de medio mundo se movilizaban para repudiar la sentencia que condenaba a tan solo seis meses de cárcel a un joven acusado de violar a una muchacha que estaba inconsciente. El suceso tuvo lugar en la universidad de Stanford, en Estados Unidos. El juez se preocupó por el impacto que una larga condena en prisión podría tener sobre el acusado, a quien su padre describe como no violento, y considera que su vida no debería ser arruinada por tan solo "veinte minutos de acción". No sé qué me ha ofendido más si la  actitud del juez o la del padre, porque ninguno de los dos se ha puesto en el lugar de su víctima. Ella misma ha escrito una carta en la que afirma que el alcohol no debería ser un eximente en estos casos, "yo también había bebido", afirma, "pero no te bajé los pantalones para violarte". Sin duda este suceso dejará un gran impacto en su vida, y le costará mucho tiempo olvidar, que un día un joven "no violento" aprovechó que ella estaba inconsciente para arruinar su vida, la de ella, no la de él. Nadie ha mencionado cuanto tiempo de terapia va a necesitar para volver a confiar en un hombre, ni el tiempo que le va a llevar perder el miedo a caminar sola por la calle, por no hablar de la posibilidad de encontrarse cara a cara con su agresor en la calle.
Definitivamente algo funciona mal en este mundo cuando dos mujeres son violadas, y una es encarcelada, y la otra debe sufrir como el juez se preocupa más por la situación de su agresor que por la suya. Es por eso que hoy escribo esta entrada en apoyo de estas dos chicas, para que sepan que no están solas y esperamos que en ambos casos se haga justicia y pronto, porque no hay nada que justifique la violación de una mujer.  Si una mujer esta sola en un bar o donde sea, no significa que cualquiera pueda abordarla, y mucho menos abusar de ella. Si una chica lleva ropa ajustada o escotada no significa que quiera llamar la atención, y por supuesto tiene derecho a caminar por la calle sin que ningún descerebrado le grite alguna grosería. Las mujeres no debemos ser reducidas a meros objetos de deseo.
Por fortuna hay muchos hombres, cada vez más, que sí respetan a las mujeres, y así sucedió en Stanford donde fueron dos jóvenes los que alertaron a la policía y ayudaron a detener al agresor. Gracias a ellos se le pudo poner nombre y apellido y ha sido llevado ante la injusticia, de lo contrario habría sido un caso más de violación en una  universidad estadounidense, y quién sabe lo que   habría podido suceder.

Los que seguís habitualmente mi blog ya sabéis que me gusta terminar con una pieza de música; la de hoy es de Clara Schumann, ya que he pensado que una entrada con un marcado componente feminista debería finalizar con una mujer compositora. Espero que os guste.



domingo, 25 de octubre de 2015

Desmontando mitos sobre los cuarenta

Una vez más me asomo a ver cómo va mi blog y me doy cuenta de que llevo mucho tiempo sin actualizarlo. No sé lo que me pasa últimamente, pero a pesar de que tengo muchas ganas de expresarme al final siempre opto por dejarlo para otro momento que parece que nunca llega. No es que me haya quedado sin nada que decir, al contrario, hay muchas cosas de las que podría hablaros hoy, como que ya sólo me queda un año de carrera, de lo feliz que me hace mi querida sobrina, que ya tiene tres meses… Yo creo que es algo que nos pasa a todos los seres humanos demasiado a menudo, hay tantas cosas que nos gustaría decir y, sin embargo, al final optamos por no decir nada.

Ayer mientras leía un artículo en una publicación destinada al público femenino, sentí la necesidad de volver a escribir para expresar mi opinión al respecto de lo que se narraba allí. El artículo relataba un encuentro ficticio entre un grupo de amigas de cuarenta años, para poner de relieve las diferencias de comportamiento y actitud de estas amigas con el paso de los años. Para poneros en situación, con veintitantos o treinta salían de marcha hasta altas horas de la madrugada, bebían todo el alcohol que toleraban y por supuesto en una cena nadie se privaba del postre. Sin embargo hoy en día, todas estaban muy atareadas y no tenían tiempo para verse más que una vez al año, y las conversaciones giraban en torno a lo malo que es el gluten, lo difícil que es decidirse entre una clase de spinning y una de zumba, entre otras cosas “muy interesantes”. Algunas de esas amigas ya estaban divorciadas, ¡pobres!, mientras que otras tenían que hacer casi encaje de bolillos para poder conciliar trabajo y vida familiar. Y vosotros en este momento estaréis pensando que ese artículo no tiene nada de particular y que muchas de vosotras os sentís identificadas con él. Seguramente os estaréis preguntando qué narices será lo que me impulsó a volver a escribir leyendo algo “tan cotidiano”. La respuesta es muy simple, porque nada de lo que decía ese artículo tiene nada que ver con mi vida.
Tengo cuarenta y un años y estoy empezando el último año de mi carrera, sí ya sé que ya lo había dicho. Estoy comprometida con una persona que me hace muy feliz y no tengo carencias afectivas del tipo que describe el artículo; me siento muy apoyada y querida por una persona que cree en mí y me anima a seguir adelante con un proyecto que ya está más que encarrilado. En lugar de leer el último best seller me deleito con autores tan sublimes como Ana María Matute o Luis Landero, entre otros.Yo no tengo ningún tipo de intolerancia ni al gluten, ni a la lactosa ni a nada que se le parezca. Es más, recuerdo que un médico en el hospital de Cabueñes me dijo que su departamento estaba lleno de personas con problemas intestinales serios precisamente por dejar de comer pan y derivados. No hay nada más placentero que desayunar unas rebanadas de auténtico pan comprado en una panadería de las antiguas, que todavía las hay, con una buena taza de café con leche. Disfruto de pequeñas cosas como los paseos con mi chico por la playa de San Lorenzo, de mis estudios, de los libros que tanto me hacen aprender…

Creo que las mujeres de cuarenta años tenemos mucho camino por delante todavía, pero por suerte hemos aprendido y ganado madurez, lo que nos permite discernir entre un artículo bueno y uno malo, y él que yo leí ayer era malo y estaba lleno de tópicos. Nos hacen creer que las mujeres estamos todas cortadas por el mismo patrón y eso no es cierto, somos únicas y nuestras vidas también lo son, ¿no os parece?
Uno de esos placeres de los que disfruto a diario es la buena música, y hoy he decidido compartir con vosotros una de esas joyas musicales que nunca pasan de moda: Over the Rainbow, en la voz de Eva Cassidy, espero que os guste.


jueves, 24 de julio de 2014

Dramaterapia en Swazilandia

Hay personas especiales que deciden dedicar su vida a mejorar las de los demás, ese es el caso de Ximena, que se ha embarcado en un proyecto muy especial. Supe de Ximena y ese proyecto tan especial gracias a Carlota, compañera de trabajo durante los dos últimos meses. Carlota me invitó a participar en la iniciativa de su prima, y cuando vi de qué se trataba no me pude resistir. Y ahora vosotros os preguntaréis de qué narices se tratará ese proyecto, ¿verdad?

Ximena junto con Silvia, que es psicóloga está intentando realizar un taller de dramaterapia, que está dirigido a mujeres maltratadas, personas afectadas por el síndrome VIH y niños. Ya os he dicho en alguna ocasión que el virus del SIDA es una auténtica epidemia en África. Allí mujeres y niños sufren las consecuencias de una gran epidemia que parece que no se puede frenar. Además sufren la más atroz de las discriminaciones, y no tienen acceso a los medicamentos. Una mujer embarazada en África si tiene el virus tiene muchas más posibilidades de trasmitir la enfermedad a su bebé. Las ONGs están haciendo grandes avances para frenar la extensión de la epidemia, sin embargo, nunca es suficiente. Por eso es importante colaborar con iniciativas como la de Ximena y Silvia.


Yo acabo de aportar mi pequeño granito de arena, no es mucho, pero espero que sirva para hacer realidad ese pequeño sueño y que pronto los niños y mujeres de Swazilandia estén recitando a Shakespeare o a Lorca junto a Ximena. Os invito a que hagáis lo mismo, para ello os dejo la página web y la de facebook desde la que Ximena nos invita a participar de su proyecto. Hoy es el último día para hacer vuestra donación, no dejéis de hacerlo, de vuestra ayuda dependen muchas sonrisas.



Y para terminar esta entrada os dejo con un reportaje donde nos explican los estragos del SIDA en África.




sábado, 7 de junio de 2014

Las intocables

Sé que llevo mucho tiempo sin escribir en el blog, he tenido un mes un poco complicado, ya que he tenido que compaginar la preparación de los exámenes finales con el trabajo. Sí chicos, me han llamado de una bolsa de empleo en la que estoy desde hace unos años, y tengo trabajo hasta finales de este mes, ¡cuánta gente firmaría por algo así!, ¿verdad?
El caso, es que mientras yo estudiaba y trabajaba con toda mi energía el mundo ha seguido girando, y como no, las desgracias, o mejor dicho las injusticias, no han cesado de repetirse.
Ya sabemos que India es un país en el que la mujer no es respetada, y a menudo sus derechos son vulnerados de manera flagrante. Es famoso el caso de que aquella joven estudiante violada y golpeada de manera inmisericorde por un grupo de asesinos (no creo que merezcan otro nombre) en el autobús. Fue un caso  que obtuvo gran repercusión internacional, gran parte de la sociedad India que se movilizó para pedir justicia. Sin embargo, dos años más tarde se ha vuelto a repetir la misma historia, y dos muchachas han sido violadas en grupo para después ser ahorcadas. Las imágenes de los cuerpos de las dos criaturas colgando de un árbol ha dado la vuelta al mundo. De nuevo se han vuelto a escuchar voces pidiendo justicia a gritos, y recordando que una vez más la policía no solo no hace nada al respecto, sino que incluso a veces consienten, y en el peor de los casos participan en la agresión. Como os podréis imaginar las imágenes me han sobrecogido, y me he puesto en el lugar de esas dos familias que han visto como sus hijas eran asesinadas después de ser violadas. Han visto sus cuerpos colgando de un árbol, mientras a nadie parecía importarle su sufrimiento, ¿por qué? Muy sencillo, porque las jóvenes pertenecían a la casta más baja: los intocables.
La India es un país que suele llamar mucho la atención, es habitual que muchas personas viajen allí para encontrar paz de espíritu y tranquilidad. Sin embargo, esa paz está lejos de ser real en muchos lugares. Las injusticias y las desigualdades son extremas, y muchas personas no tienen una vida digna, especialmente las mujeres. El sistema de castas de este país, es desde mi punto de vista fuente de desigualdad y discriminación. No me interpretéis mal, no estoy en contra de las tradiciones, yo creo que deben ser respetadas, ya que forman parte de la cultura de esas personas, pero estaréis de acuerdo conmigo en que las personas no deberían tener categorías.
En mis años en Inglaterra compartí fatigas laborales con  muchas personas de la India, son personas maravillosas, alegres, generosas, con un gran sentido del humor, y puedo presumir de que algunas de esas personas siguen siendo mis amigas. Pero ellas mismas reconocían que su vida era mucho mejor en Inglaterra que en la India. Desgraciadamente, el peso de las tradiciones a veces ahoga al eslabón más débil, que muchas veces y en muchos lugares es la mujer.

Quiero creer que llegará un día en el que los derechos de las mujeres serán respetados en todos los países del mundo. Y que no habrá necesidad de salir a la calle a gritar justicia, porque ninguna mujer volverá a ser colgada de un árbol. Las mujeres no somos objetos de los que se puede disponer con libertad, somos seres humanos, nacemos libres y somos dueñas de nuestros cuerpos, nadie tiene derecho a abusar de nosotras. Lo que ha sucedido en la India es un crimen aborrecible, y espero que al menos esta vez, sí se haga justicia.

En memoria de estas dos muchachas me gustaría compartir con todos vosotros un fragmento del Requiem de Verdi. El vídeo que quiero compartir con vosotros es parte de un concierto de Voces para la paz, un grupo de músicos solidarios, os invito a que visitéis su página, merece la pena.


jueves, 8 de mayo de 2014

Bring back our girls

Creo que el título de esta entrada ya lo dice todo. Como ya sabréis por las noticias más de doscientas niñas en edad adolescente han sido secuestradas en Nigeria por un grupo radical que amenaza con venderlas. Ya sabéis que mi blog defiende los derechos de las mujeres, que por desgracia son vulnerados en muchos lugares del mundo. El secuestro de estas niñas pone de manifiesto la desprotección que sufren las mujeres en algunos lugares, algo que debe cambiar.
Estas niñas están siendo tratadas como meros objetos de compra venta. Han sido arrancadas de su entorno, de su familia, de sus amigos. Les han arrebatado el derecho a vivir su propia vida, de ir a donde quieran y con quieran. Por eso hoy les dedico esta pequeña entrada y me sumo al clamor popular: bring back our girls. Este grito está llegando muy lejos, espero que sirva para que las niñas vuelvan a casa con sus familias lo más pronto que sea posible.
Espero que estas niñas vuelvan pronto a sus casas

domingo, 6 de abril de 2014

El dolor que nunca tendrá fin

Como todas las mañanas hoy estaba desayunando con la BBC, ya sabéis que me encanta, es mi manera de seguir en contacto con Inglaterra, ese país del que estoy enamorada. Como se trata de una cadena muy comprometida a menudo dedican un espacio a temas tan espinosos como las violaciones que se cometen como arma de guerra. No pude evitar estremecerme de horror.
No hace falta que os diga que una violación es lo peor que le puede pasar a una mujer, es un hecho terrible que cuesta mucho superar, que deja cicatrices que ni el tiempo puede borrar. Todavía hoy en día hay sentencias que nos dejan a todos de piedra, causando nuestra indignación ya que no castigan a los autores con la suficiente dureza. Esto sobre todo ocurre en algunos países como India o los países musulmanes menos moderados. Allí aun se culpabiliza a la mujer, se la trata como a un simple objeto que está ahí para ser utilizada por el hombre, no tiene derechos y por supuesto la justicia no está de su parte. Por desgracia, la violación también es una poderosa arma de guerra, fue así en la guerra de los Balcanes, y sigue sucediendo en muchos países africanos donde la paz no parece llegar nunca.
Una mujer es delicada como una flor, cuando sufre una violación
el dolor y la humillación no terminan nunca © 
Han pasado casi veinte años desde el final de la guerra de los Balcanes, y sin embargo las mujeres Bosnias todavía no han hallado justicia. Hoy era Angelina Jolie la que se estremecía al conocer estas historias. No tengo nada en contra de esta mujer, pero parece que si ella no se involucra en una causa esta no existe. Debo decir que no es la primera persona interesada en poner cara a este crimen de guerra, ya en su día Isabel Coixet realizó un soberbio documental en el que se relataban estos y otros horrores de la guerra de Bosnia.
 Las violaciones como arma de guerra en algunos lugares están a la orden del día, y lo que me parece más triste es que parece casi imposible que los verdugos se enfrenten a la justicia. Una de las víctimas hablaba con amargura ante las cámaras de la BBC, no quería dar la cara así que habló de espaldas a la cámara. Los culpables no han sido llevados ante la justicia, y eso que muchas mujeres murieron después de ser violadas, no quiero ni pensar el calvario que debieron sufrir antes de fallecer. Sin embargo, los asesinos y violadores siguen impunes, e incluso tienen perfiles en diversas redes sociales que sus víctimas contemplan con estupefacción. Todos hemos visto los juicios en nuestra televisión, personajes tan siniestros como Millosevic o Karadzic han sido juzgados y condenados. Otros fueron juzgados y liberados después de unos pocos años, como si sus crímenes fueran ya cosa del pasado y a nadie le interesara ya mantener a buen recaudo a los culpables. Ahora esos criminales se pasean pavoneándose ante sus víctimas, que nunca dejarán de sufrir por lo sucedido. Las víctimas de estas violaciones nunca dejarán de rememorar lo sucedido, para ellas es un dolor que nunca tendrá fin. Han sido violados por los mismos desalmados que mataron a sus hijos, a sus padres y a sus maridos. Han tenido hijos que no deseaban, algunos de estos niños han sido repudiados por sus madres, ya que para ellas representaban un recuerdo muy vivo y doloroso de un horror que nunca podrán superar. Han sido tratadas como meros objetos, y han sido sometidas a un dolor y una humillación extremos. Pero lo más doloroso es que nadie se preocupe de su sufrimiento, y que los que tienen en sus manos la posibilidad de ejercer la justicia no lo hagan, y así algo tan terrible queda impune.

Todos debemos apoyar a estas mujeres, y debemos difundir estos hechos terribles para que no vuelvan a suceder. Ninguna mujer debería pasar por algo así, y si le sucede debemos tenderle nuestra mano, o nuestro hombro para que llore. Debemos tener claro que ella no ha tenido la culpa, que ha sido la víctima de un ser despreciable y desdeñable, un monstruo que no debería haber nacido, y que debe ser él quien ha de ser juzgado y despreciado. Debemos luchar para que los criminales de guerra paguen sus cuentas ante la justicia alzando nuestra voz por aquellos que ya no pueden hacerlo.
Hoy compartir con vosotros una pieza de música se me hace especialmente difícil porque no sé muy bien qué pieza podría encajar. Así que finalmente he optado por este conmovedor Memorial Requiem de Michael Nyman en homenaje a las víctimas de la guerra de Bosnia, para que no se vuelva a repetir.


sábado, 8 de marzo de 2014

Feliz día internacional de la mujer

Hoy 8 de marzo celebramos el día internacional de la mujer, que debe servir para recordarnos de que aunque hemos avanzado mucho, todavía queda mucho por hacer. Han pasado muchos años desde que Mary Wollstonecraft escribiera su Vindication of the Rights of the Woman, por el que fue tan criticada y vilipendiada. Hoy ya nadie se cuestiona que las mujeres puedan participar en unos juegos olímpicos, y nuestro derecho al voto parece casi incuestionable, ¿pero es así realmente? Por desgracia no, aun existen muchos países en los que las mujeres no pueden votar ni conducir, son apartadas de la vida pública, y no tienen acceso a la educación. Por tanto un día como hoy debe servirnos para plantearnos cómo podemos hacer que estas diferencias desaparezcan para que así todas podamos celebrar de la misma manera este día sin miedo y con total libertad.
Yo no lo podría decir mejor que ella ;-)

Ya sabéis que mi vida cambió hace más o menos año y medio, exactamente el día en que decidí matricularme en la UNED para volver a estudiar, quizá la mejor decisión que he tomado en mucho tiempo. La carrera está siendo el revulsivo que me ha ayudado a salir de una situación en la que no veía salida. Día tras día me voy demostrando de lo que soy capaz, y siento que me estoy superando a mí misma con cada examen que consigo aprobar, y no es fácil, pero lo estoy consiguiendo. Esto me ha servido para darme cuenta de que la educación es la llave que me permite ser dueña de mi propia vida, y así el futuro que me aguarda se va aclarando poco a poco. Desafortunadamente muchas mujeres no tienen acceso a la educación, y en muchos lugares ser profesora de niñas es un ejercicio de riesgo, pero no debería ser así, ¿verdad?
Además muchas niñas son obligadas a casarse a muy temprana edad, casi siempre son casi vendidas por sus familias a hombres mucho mayores que ellas. De esta manera sus esperanzas e ilusiones son arrancadas de cuajo. Una de las cosas que decía Wollstonecraft, es que un matrimonio demasiado temprano impide el desarrollo educativo y emocional de la mujer, y en el caso de estas niñas es evidente que así es. Para otras autoras como Virginia Woolf el matrimonio es una suerte de negocio, y así es en muchos casos, ya que a veces las niñas son intercambiadas por una vaca, triste, ¿verdad?

Yo hoy me siento muy afortunada, tengo algunas de las mejores amigas con las que se puede contar, me gustaría poder nombraros a todas, pero claro, no puedo, así que si no lees tu nombre aquí te pido perdón y te ruego que te des también por felicitada. Me siento bendecida por tener en mi vida a mujeres tan valiosas como las chicas de Melsos, que tanto me tienen que aguantar, es bonito que ahora seamos coro de voces femeninas, aunque nos siga dirigiendo un hombre de tanta valía como Pablo, espero que sigamos muchos años cantando juntas bajo su batuta. Pero también estoy muy orgullosa de tener amigas tan valientes como Ana Belén, Elena, Afzalah, Patricia Macías, Silvia, Aida Suárez,  Aida Vic, Patricia Díaz, Eliana, Natalia, Jana,Virginia, Lidia, Laura Mateo, Emma, Rosa, Esther, María de Callejeando por el mundo, Marigem que siempre me lee y me comenta algo, eres un sol. En fin, tengo tantos nombres. Pero si hay dos personas muy importantes en mi vida son mis dos hermanas: María y Carolina, siempre hemos permanecido unidas, hemos compartida juntas momentos buenos y otros un poco más complicados, y si hemos tenido desavenencias al final hemos sabido superarlas y dejarlas atrás. Es ahora cuando me doy cuenta de lo importante que sois en mi vida, y aunque ahora mismo estamos separadas geográficamente, hemos conseguido seguir unidas gracias a la tecnología. Gracias por estar ahí chicas, ¿qué haría yo sin vosotras?

Este precioso cuadro está en la Tate Gallery de Londres
Y para terminar me gustaría compartir con vosotros una pieza musical muy hermosa, ya sabéis que una de esas voces que me acompañan en mis tardes de estudio es Lorena Mckennit, una mujer inteligente y creadora que rescata música celta tradicional. Una de las canciones que siempre me han gustado es The Lady of Shallot, pero nunca había reparado en su letra, y por supuesto no me había dado cuenta de lo que significaba. Basada en un poema de Tennyson esta canción es un canto por la libertad de una mujer encerrada en una torre obligada por una maldición, tan solo puede ver el mundo exterior a través de un espejo mientras teje sin parar. Un día decide mirar a Camelot, half sick of shadows, dice, enferma de vivir entre sombras, pero esa decisión resulta fatal, y al salir al mundo muere. Os invito a que escuchéis la canción de Mckennit y de paso os invito a conocer el poema, estoy segura de que os gustará. A todas vosotras que leéis esta entrada os dedico esta preciosa canción, feliz día de la mujer a todas.




miércoles, 23 de octubre de 2013

Mujeres Afganas y poesía

Hace un par de días vi un reportaje en la BBC que me gustó mucho y me dejó una honda impresión. Estos días el prestigioso canal inglés está emitiendo programas especiales dedicados a las mujeres y sus logros, pero también a los desafíos y a las dificultades que deben enfrentar. Y si hay un  lugar en el mundo donde las mujeres encuentran multitud de dificultades, es sin ninguna duda Afganistán.

En un país devastado por las guerras, donde las mujeres son relegadas y sometidas a unas leyes injustas que las someten y las devalúan, la poesía ha resultado ser la vía de expresión para muchas de ellas. Sin embargo, la poesía es mucho más para ellas, es también la forma de combatir a los señores de la guerra, enfrentando así el miedo que estos provocan. Es además un desafío, una forma de decirle al mundo “aquí estoy, no tengo nada en esta sociedad pero estoy encontrando mi voz y no voy a dejar que la apaguen”. Saben que les puede costar la vida, los sectores fundamentalistas de este país ven la poesía como un pecado que debe ser castigado duramente. Para muchas familias es además una deshonra, por lo que se han cometido muchos crímenes de honor por este motivo. Ellas lo saben, y aun así se reúnen en sus aldeas para recitar sus poemas, de esta manera dejan volar sus miedos, sus anhelos y sus más profundas emociones. No han tenido formación académica, incluso es posible que no sepan leer ni escribir, no obstante son capaces de recitar de memoria los más hermosos versos. Herederas de la tradición persa de sus antepasados, elevan su voz de manera que sea escuchada en todos los rincones, tratando de hacer valer sus derechos, que son pisoteados con demasiada frecuencia.
Reuniendo fuerzas, un libro que da voz a las mujeres
Afganas http://www.kelseys.net/the-book/


La corresponsal de la BBC habló con algunas de ellas, no tienen miedo a pesar de estar amenazadas por los sectores más radicales, para algunas quizá sea su condena a muerte.
En estos días el país anda revolucionado a la espera de las elecciones presidenciales que tendrán lugar el año que viene, y de la retirada de las tropas de la OTAN. Un momento crucial para  los afganos, especialmente para las mujeres que temen que una vez que sean abandonadas a su suerte volverán a perder lo poco que habían logrado. El gobierno negocia con los talibanes, algo de lo que muchos sectores recelan, especialmente las mujeres, que temen que  sus derechos serán de nuevo sacrificados. Pero ellas han encontrado su voz y no van a dejar que  nada ni nadie la apague.


Os dejo un par de enlaces muy interesantes, uno es el reportaje de la BBC. Y el otro es una página web de apoyo a las mujeres afganas: Afgan Women’s Writing Project, el título ya lo dice todo, ¿verdad?

Os dejo con un vídeo que explica muy bien las vivencias por las que atraviesan estas mujeres, que luego reflejan en su obra. Su mensaje es muy sencillo: Si yo fuera la reina del mundo construiría un  mundo mejor, un mundo en paz y armonía pues soy la reina de la paz. Espero que os guste.


miércoles, 21 de agosto de 2013

Mary Shelley y Frankestein

Este extraño verano que estamos viviendo en Asturias me está sirviendo para ir adelantando las lecturas del curso que viene, ya sabéis, no quiero que me pille el toro, así que  ya me he puesto manos a la obra porque el tiempo luego no corre, vuela. Una de las novelas que he leído con ese fin es Frankestein de Mary Shelley, que me ha sorprendido muy gratamente, ya que he descubierto en ella una lectura apasionante, en la que su autora refleja los peores vicios del ser humano, así como sus más profundos miedos y anhelos.

La historia de la criatura creada por el Victor Frankestein, a quien su propio creador desprecia y repudia, es realmente conmovedora. Mezcla de novela gótica y romántica expone lo peor del ser humano, así engaños, traiciones y asesinatos aparecen reflejadas en el siniestro personaje, quien llevado por la desesperación comete los crímenes más abominables para después culpar a otros, tal y como ha aprendido del ser humano. La criatura tan solo busca una mano amiga, un poco de amor en el infierno de su soledad, y cuando hace el bien es apedreado. Es diferente, lo que hace que sea temido por aquellos a quienes anhela amar, y de esta manera repudiado y resignado a su suerte decide vengarse en la persona de su creador, aniquilando aquello que le es querido. Se trata de una novela impregnada de sufrimiento y dolor, pero también de amor y odio, ya que la criatura busca desesperadamente ser amada, para después revolverse contra su propio creador, quien tras  darle la vida le vuelve la espalda, al igual que los demás. Esta sería entonces la historia de todos aquellos que alguna vez en su vida se han sentido solos y despreciados, reducidos al ostracismo y relegados por una sociedad que no acepta las diferencias, y que a menudo carece de humanidad. Nos  consideramos  los seres más evolucionados de la creación, y sin embargo mentimos y engañamos, y con frecuencia el ser humano es capaz de los crímenes más atroces.
Y qué podría deciros yo de Mary Shelley, que fue además de una gran escritora, una mujer excepcional, feminista al igual que su madre Mary Wollstone Craft, sobresale entre las mujeres de su generación  tanto por sus ideas políticas, de corte liberal, como por su obra literaria, que en el caso de su más famosa novela es excepcional.
Hija de la feminista radical Mary Wollstonecraft, quien merece una entrada aparte, recibió una esmerada educación y fue alentada a seguir las inclinaciones políticas liberales de su padre, el filósofo William Godwin. Desgraciadamente su madre falleció pocos días después de su nacimiento, por lo que la pequeña y su medio hermana Fanny fueron criadas por su padre, quien más tarde contrajo matrimonio con Mary Jane Clairmont, con quien Mary Shelley mantuvo una tensa relación.
Su casa era el centro de reunión de intelectuales y políticos liberales, que más tarde influirían en su obra, así Mary vivió rodeada de grandes escritores como Lord Byron, con quienes mantenía una estrecha relación de amistad y camaradería.
Con tan solo diecisiete años Mary se enamoró del poeta Percy Shelley, ferviente seguidor del padre de su padre, cuando este aun estaba casado. Juntos se embarcaron en un viaje por Europa hasta que finalmente acuciados por las deudas debieron regresar a Inglaterra. Mary tuvo varios hijos que fallecieron, solo el tercero de ellos logró sobrevivir, lo que la sumió en una profunda depresión, que influyó en gran manera en su obra.
No tengo miedo y por tanto soy poderosa
Una gran frase que pienso aplicar en mi vida

Hasta 1970 Mary Shelley era reconocida casi exclusivamente por sus esfuerzos para dar a conocer la obra de su marido, sin embargo hoy en día la calidad literaria de su obra ha sido reconocida tal y como se merece.  Escribió diversas novelas históricas, tratados y ensayos filosóficos, así como historias cortas. Todas estas obras están impregnadas de las ideas feministas y liberales de una gran mujer que sin duda se adelantó a su tiempo. Mary Shelley es de esas mujeres que deberían ser fuente de inspiración para todas las mujeres, lejos de las figuras extravagantes y vacías de personalidad que nos tratan de imponer como modelo a seguir, al menos yo tengo claro en quien me debo inspirar.


Y para terminar mi entrada de hoy os dejo con una pieza musical de otra gran mujer Clara Schuman en la voz de Diana Damrau, espero que os guste.


domingo, 18 de agosto de 2013

La maternidad en Liberia

Me decía un amigo hace unos días que tengo una sensibilidad especial, algo que me hace diferente, y debe de ser verdad, porque a menudo me sobrecojo cuando veo las noticias, especialmente aquellas que me recuerdan la existencia de otros lugares en los que la vida es un deporte de alto riesgo.
Así esta mañana de domingo mientras desayunaba veía un programa en la BBC titulado El lugar más duro para ser  una matrona, y una vez más no pude evitar sentir un escalofrío al comprobar lo difícil que es algo tan natural y bonito como dar a luz en algunos lugares.
Suzanne Saunders-Blundell es una matrona británica que se trasladó a Liberia para ayudar y enseñar a las matronas de ese país, quienes a menudo ven morir a las madres y a sus bebés debido a la falta de medios y a las duras condiciones de vida en ese país. Muchas veces las madres no tienen tiempo de llegar al hospital, por lo que son atendidas por gentes del lugar, tal y como lo han hecho siempre, que desgraciadamente no tienen ningún conocimiento médico. Así es habitual que muchas madres mueran en el parto, al igual que sus bebés, de esta manera un momento tan hermoso como dar a luz se convierte en una experiencia terrible y temible. Las matronas se ven impotentes, como se vio la propia Suzanne al no poder evitar la muerte de una joven que había intentado abortar por sus propios medios, su demora en acudir a un centro médico hizo que la infección causada por el aborto clandestino le costara la vida. En ese momento la matrona británica se sintió absolutamente sobrecogida, “nunca he visto a nadie morir”, decía, “era como si casi estuviera muriendo enfrente de nosotros”. Lo que para nosotros y la propia Suzanne es un auténtico horror es algo habitual en Liberia, allí la vida y la muerte penden de un mismo hilo, que con frecuencia se rompe por falta de medios y medicinas. Ver morir a una persona después de haber hecho todo cuanto está en sus manos puede ser frustrante a veces, como afirmaba Lucy, la más veterana de  las matronas, pero al no haber nada más que puedan hacer necesitan seguir adelante con su trabajo sin mirar atrás.     
Allí los bebés prematuros eran envueltos en papel de aluminio, a pesar de contar con una incubadora donada por UNICEF, que desgraciadamente ninguna matrona sabía utilizar, pero allí estaba Suzanne, para enseñarlas a hacerlo. Sin embargo, a pesar de las duras condiciones de trabajo, esas mujeres aman su trabajo y lo hacen convencidas de que están haciendo algo importante, algo que quizá nos falta a nosotros, que tantas veces nos vemos obligados a hacer aquello en lo que no creemos, pero poco más podemos hacer, tenemos que comer, ¿verdad?

No se me escapa que la joven del reportaje murió al tratar de abortar por sus propios medios, lo que hace necesario leyes pro-aborto que eviten esas prácticas ilegales que cuestan la vida a tantas mujeres. También es necesaria la prevención, pues muchas de esas mujeres tienen más hijos de los que realmente pueden mantener, una de esas madres llegó a rogar a Suzanne que se llevara a alguno de sus hijos, lo que nos da una idea de sus desesperación. Traer hijos a este mundo es algo muy hermoso, pero traer hijos al mundo para que pasen hambre y  mueran de inanición es terrible.

Ser madre es una experiencia muy hermosa
sin embargo en África es algo muy duro también

Nosotros lo tenemos todo, estamos viviendo una crisis económica terrible, y no nos damos cuenta de ello. Nos lamentamos y pensamos que nuestras vidas nunca volverán a ser las mismas, no tenemos la culpa de lo que ha pasado, la gran mayoría de nosotros no hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, cantinela que hemos oído demasiadas veces en los últimos tiempos.
Nos vemos incapaces de seguir adelante y nos olvidamos de lo que realmente merece la pena, porque lo tenemos todo en realidad y quizá lo hemos dado todo por supuesto. Yo he aprendido que cuanto necesito está a mi alcance, no me hace falta tener un armario ropero como el de las chicas de la tele, ni quiero convertirme en un icono de estilo. Tampoco me hace falta salir a cenar todas las noches, y me conformo con un sándwich en buena compañía, después la película de todos los sábados convierte una velada muy simple en algo extraordinario. Además aquí en Asturias tengo los mejores paisajes para pasear, como los acantilados de la Providencia. Tengo un techo sobre mi cabeza, y sé que si tengo algún problema de salud mi médico de cabecera pondrá todos los medios a su alcance, que son muchos, a mi disposición, no necesito nada más.


Me gustaría poder cambiar el mundo, pero sé que no puedo, pero mientras exista gente como Suzanne me quedará la esperanza de que eso sí es posible, y con eso me basta. Dicen que soy muy valiente, tal vez sea cierto, pero creo que Suzanne es mucho más valiente que yo, porque después de la experiencia vivida en Liberia ha viajado a Nepal y a Tanzania para ayudar a mejorar las cosas, y de esta manera ha llevado esperanza a lugares donde quizá ya no la había.

Os dejo un enlace donde podéis leer todo sobre la experiencia de Suzanne en Liberia.

Y para terminar os dejo con una de las voces más hermosas de África, mujer y luchadora Cesarea Èvora, que nos dejó hace poco tiempo pero nos legó su hermosa voz con la que cantó a un continente lleno de color y luz, pero también de miserias y tinieblas.


sábado, 3 de agosto de 2013

Downtown Abbey y como hemos cambiado

Recordaba ayer un capítulo de Downtown Abbey, esa maravillosa serie que cuenta la vida de una familia inglesa de rancio abolengo, el Conde Grantham y su familia, lo que me ha llevado a reflexionar sobre lo mucho que han evolucionado las cosas para bien.

La serie comienza con el hundimiento del Titanic, tragedia que salpica a la familia Crawley, ya que el patriarca Sir Robert, que solo tiene tres hijas y por tanto no pueden heredar, se lamenta de la muerte de su heredero en el hundimiento. Esto supone un duro revés para los intereses de la familia, que había dispuesto ya el matrimonio de la mayor de sus hijas, Mary con el heredero, de esta forma la magnífica propiedad familiar y la fortuna de Cora, la esposa del conde, permanecerían en la familia. Sin embargo, la muerte del futuro heredero da al traste con estos planes, ya que el siguiente en la lista es un primo lejano, Mathew Crawley, abogado de profesión, que además es hijo de un eminente médico, es decir, gente trabajadora que ha conseguido con el sudor de su frente cierta posición social, frente a quienes la han obtenido por gracia divina.  Esto provoca cierta confrontación entre unos y otros, ya que los Crawley de Downtown ven como un insulto que el heredero sea un joven trabajador que desconoce las normas de etiqueta, mientras que para este esas normas son obsoletas y jura y perjura que no le cambiarán.

En fin, podría contaros mucho más, pero es mejor que veáis la serie, no tiene desperdicio, pues muestra a la perfección las diferencias sociales existentes en la sociedad inglesa de la época.
Era un hecho que las mujeres no podían heredar, algo que también se observa en libros como Sentido y Sensibilidad de Jane Austen, donde las protagonistas son literalmente expulsadas de su casa por el heredero varón, que no tiene el más mínimo reparo en dejar a su madrastra y a sus hermanastras en la calle. Además, las diferencias sociales también alcanzan a los miembros del servicio, así, mientras Anna y Gwen tienen una relación casi cercana con los miembros de la familia, la pobre Daisy, que ocupa el escalón más bajo en este lugar, no puede ni ser vista por los miembros de la familia. Los protocolos son tan serios, que una simple doncella, Anna y Gwen lo son, no puede abrir la puerta principal, privilegio reservado para el mayordomo.
Uno de los episodios más duros desde mi punto de vista, es cuando descubren entre las pertenencias de Gwen una máquina de escribir, lo que provoca el desconcierto entre sus compañeros de fatigas, ¿para qué querría ella semejante artilugio? La pobre muchacha se ve obligada a dar explicaciones sobre algo que a ninguno de ellos le compete. Tan solo quiere llegar a ser secretaria, no es que no esté contenta al servicio de los Crawley, simplemente no es lo que ella quiere, lo que choca con el fuerte clasismo de la época, donde cada quien tiene un lugar previamente asignado y no se le permite intentar escapar, por esta razón Gwen es tratada como una desagradecida y una ilusa. No es cuento más, porque os estropearía el capítulo, Gwen simplemente siente la necesidad de volar más alto y alguien le recuerda que ella es capaz de lograr todo lo que se proponga.
El capítulo termina con una imagen deliciosa, Sybil la hermana pequeña, que es sufragista y feminista, recibe un nuevo vestido, algo que celebra con gran alegría. Así, el capítulo termina con la familia esperando ansiosa, todos vestidos con sus mejores galas, la llegada de la joven con su nuevo atuendo. Cuando por fin aparece todos se quedan con la boca abierta, ¿sabéis por qué? …pues porque luce unos bonitos pantalones. La escena no puede ser más bonita, la joven resplandece con su nuevo atuendo, que además le ha servido para liberarse de la tiranía del corsé, ¿quién lo inventaría?

Radiante con su nuevo atuendo, ¿no os parece?



En fin, mucho han cambiado las cosas desde entonces para mejor, pero aun nos queda mucho por avanzar y lograr. Las mujeres aun sufren discriminación en muchos lugares del mundo, niñas que son forzadas al matrimonio con hombres mucho mayores que ellas. No se les permite estudiar, y muchas son prostituidas a la fuerza en lugares no tan lejanos.  La lucha no debe decaer, pero no deja de ser bonito echar la vista atrás a través de una serie tan bien realizada como esta y ver lo mucho que hemos cambiado, ¿verdad?

Y para despedirme os dejo con una canción de Irving Berlin, publicada en 1911, interpretada por las Andrew Sisters, espero que os guste.


lunes, 24 de junio de 2013

Las viudas en La India

Todos los días doy gracias por ser mujer, doy gracias por mi feminidad, que me parece un regalo de la naturaleza, y no puedo imaginar como sería mi vida si hubiese nacido hombre. Soy feliz con este cuerpo que la naturaleza me dio, me gusto tal y como soy con mis curvas, y a veces, mis kilos de más, pero quizá lo que más me gusta de mí es la sensibilidad que poseo, y que precisamente porque soy mujer, la sociedad me deja exhibir sin reparos. He nacido en una época de grandes cambios tecnológicos, y es mucho lo que se ha avanzado en la lucha por la igualdad, sin embargo, aun queda mucho por hacer, y son muchas las mujeres que no tienen los mismos derechos que yo. Para ellas haber nacido mujer en una sociedad patriarcal,  que les niega sus derechos más elementales y las condena al ostracismo social, es casi una desgracia; pero no debería ser así.

Mi pensamiento vuela hacia   de La India, donde las mujeres,son violadas de manera impune cuando viajan en el autobús, sin que a nadie parezca importarle, son obligadas a casarse con hombres que casi siempre les doblan la edad, y son muchas veces maltratadas por un marido, que las trata como a un objeto más de su propiedad. Pensamos que tal vez las cosas no podrían ir peor, sin embargo, todo esto cambia de manera aun más dramática cuando enviudan, casi siempre a una edad demasiado temprana, y son condenadas al ostracismo social y relegadas, casi como si fueran objetos pasados de moda, trastos viejos que a todos incomodan.

Las viudas en la India viven una situación insostenible, son obligadas a veces a vivir en la calle, como Kullayamma, que tan solo veinte días después de dar a luz perdió a su marido en un accidente de tráfico. Entonces trató de volver a la casa familiar, a dónde iba ir sino, pero he aquí que su familia le cerró las puertas de su casa, pues la tradición así lo manda. Intentó hacerse una cabaña en la calle, pero el dueño de la finca la denunció, así que una vez más se encontró sola frente al mundo. Ahora vive en la casa familiar, mientras su hermano está fuera, pero sabe que el día que este vuelva su sufrimiento volverá a comenzar.


Son muchas las discriminaciones y humillaciones que deben afrontar las viudas en la India, son sometidas a un terrible ritual en el que otras mujeres rompen de manera pública sus pulseras, “bangles”, para que así todo el mundo sepa al instante de su condición. Además no se les permite llevar joyas como al resto de las mujeres, y son repudiadas por su  familia y amigos. Se enfrentan solas al mundo, y a menudo pasan hambre y toda clase de penurias. Para ellas ser mujer no es un regalo del cielo, es casi un castigo, y la sociedad patriarcal, injusta y opresiva en la que viven  se lo recuerda todos los días de su desgraciada vida, pero no debería ser así, ¿verdad?

Podéis saber más sobre la situación de la mujer en La India leyendo el siguiente artículo de la Fundación Vicente Ferrer.
Además os dejo con el trailer de Agua, una película que vi hace unos años, que ilustra muy bien el sufrimiento de las viudas en La India.


domingo, 14 de abril de 2013

En nombre del honor familiar


Ayer a la hora del desayuno sintonicé la BBC, estupenda fuente de noticias, que además me sirve para reforzar mis conocimientos de inglés y me trae muy buenos recuerdos de mi etapa londinense. El programa además era muy interesante, un famoso reportero británico, herido en un atentado en 2004 en Irak, decidió recorrer de nuevo no solo Irak donde fue atacado, sino también Arabia Saudí, donde visitó el hospital en el que le salvaron la vida, también Yemen y otros lugares donde estos días se viven las llamadas primaveras árabes.

En Arabia Saudí se entrevistó con una joven cuya historia me llamó mucho la atención, primero como  mujer y luego como ser humano en particular. Esta joven como muchas otras en ese país, ha sufrido en propias carnes lo que significa el fervor religioso mal entendido, y unas tradiciones que tratan de manera brutal a la mujer, que la despojan de todos sus derechos y la reducen y someten sin piedad. El fanatismo encarnado por su propio padre, un hombre cruel que la encerraba en el cuarto de baño, sin luz, ni agua ni comida durante días, la llevó a la cárcel, al alegar su padre que su hija no respetaba las tradiciones ni el código de conducta moral que se espera de las mujeres en esos países. El horror que debió sentir esta muchacha sin duda es indescriptible, pasó meses en prisión, hasta que un joven abogado, que simpatiza con la causa de las mujeres, se hizo cargo de su defensa y consiguió que esta muchacha saliera libre de prisión. Entonces el periodista preguntó qué había sido de su padre, ¿había pagado por lo que había hecho? La respuesta simple y llanamente es “no”, no solo no ha pagado por lo que le hizo a su hija, sino que sigue impunemente libre, y jamás llegará a pisar el suelo de una prisión, porque según las leyes de su país no ha hecho más que mirar por la moral y defender el honor de su familia.

Todos conocemos la terrible situación que viven las mujeres en algunos países, donde el fervor religioso mal entendido y unas tradiciones injustas y obsoletas las someten y las privan de todos sus derechos, por desgracia Arabia Saudí, uno de los países más ricos del mundo, es también uno de los lugares donde peor se trata a las mujeres. Hace unos años las mujeres ni siquiera eran registradas al nacer, desconozco si esto sigue siendo así, tienen prohibido conducir, y deben llevar un velo negro que solo deja libres los ojos para que puedan ver. Además son sometidas a la voluntad del padre, hermano o esposo, que es quien decide por ellas, ya que se considera que no tienen capacidad de decisión, además en un juicio no se admite su testimonio porque se considera que la mujer es mentirosa por naturaleza y por tanto su testimonio no sería fiable. Los clérigos religiosos incitan a la violencia contra las mujeres, y no hace muchos años clamaban contra las mujeres que maquillan sus ojos de manera llamativa: aquellas  mujeres cuyos ojos resultaran demasiado “sexis” debían ser azotadas, horrible, ¿verdad?

En nuestros países se ha avanzado mucho, y aunque queda mucho por hacer, sentimos que estamos por el buen camino, muchas mujeres ostentan puestos de poder, así en Australia tenemos a una primera ministra, y hoy muchos puestos de responsabilidad son ocupados por mujeres. Nos ha costado mucho llegar hasta aquí y sentimos que la lucha por la igualdad no debe decaer, sin embargo, nuestras victorias tienen un sabor amargo cuando miramos más allá de nuestras fronteras y observamos como muchas mujeres siguen sin tener derechos. Es nuestro deber apoyar su lucha, para que llegue el día en que todas las mujeres tengamos los mismos derechos, y conductas tan deleznables sean repudiadas por todos y así formen parte del pasado.

Cuando observo estas conductas no puedo evitar pensar en mi amiga Afzalah, británica de origen pakistaní, y su simpático padre, un hombre que cuando emigró al Reino Unido decidió adoptar las costumbres del país en el que vivía. Así instó a sus hijas a hablar su lengua, adoptar sus costumbres, y lo más importante de todo: debían estudiar una buena carrera, pues solo así lograrían una buena posición social. Hoy mi amiga es una respetable abogada, al igual que varias de sus hermanas, entre las que también hay médicas de profesión, todo eso se lo deben a sus padres que hicieron un gran esfuerzo para que sus hijas hoy en día tengan lo que a ellos les faltó. La diferencia entre mi amiga y la muchacha del reportaje es muy simple, mi amiga tiene un padre comprensivo que quiere a su familia por encima de todo, mientras que el padre de la otra muchacha no la quiere en absoluto, y no la ve como a un ser humano, sino como una más de sus posesiones. Ambos son musulmanes, pero mientras que uno ha sabido adaptarse a los  nuevos tiempos, el otro permanece anclado en el pasado, pero eso también se puede cambiar, y debe cambiar, ¿no os parece? Merecen tener los mismos derechos que nosotras y tomar sus propias decisiones, ya que sus vidas les pertenecen a ellas y a nadie más.


Como no os puedo dejar sin vuestra pieza musical, hoy he decidido que esta debe ser de alguna mujer, así que he pensado compartir con vosotros una composición de Fanny Hensel, la chica cuyo retrato podéis ver en la parte derecha de mi blog, y cuya historia ya os conté en su día, espero que os guste.


viernes, 9 de noviembre de 2012

El desfile de mis chicas


Esta mañana me he levantado temprano, como todas las mañanas, y lo primero en lo que he reparado al abrir la ventana fue en el tiempo, ¡que frío hace!, pero después reparé en el tímido sol abriéndose paso entre las nubes y pensé, ¡que día tan marivolloso! Después de desayunar me he  puesto como todos los días a mirar mis cosas de la UNED, ya sabéis que ahora mismo estoy volcando todas mis energía en esto, pero claro a veces no puedo evitar pasar por el Facebook a ver que se cuece, y cuando he visto las fotos del Desfile de mis amigas de La Casa de la Vida no he podido evitar una sonrisa.

Parece unas auténticas profesionales, llenas de vida, alegres, luciendo su mejor sonrisa harían palidecer de envidia a la mismísima Giselle, ¡que tendrá esta chica por cierto!, nada, comparada con mis chicas no tiene nada que hacer. Ellas derrochan energía y positivismo por lo cuatro costados, son muy buena gente, eso os lo puedo asegurar, así que estoy encantada de ser su amiga. Estoy tan orgullosa de conocer a este grupo de mujeres maravillosa, que no puedo evitar gritarlo a los cuatro vientos.

Daría lo que fuera por parecerme a ellas, que me inspiran con su arrojo y valentía, son generosas al máximo, se apoyan las unas a las otras y nunca se rinden, ellas son mi mejor inspiración, el espejo en el que todas las mujeres deberíamos mirarnos. No entiendo que las niñas de hoy en día se reflejen en esas mujeres escuálidas y sin personalidad que pasean huesos por la pasarela, yo al menos, prefiero mirarme en los ojos de estas mujeres maravillosas, señoras reales, que saben lo que es enfrentarse a algo tan duro como un cáncer de mama y salir vencedoras. La experiencia les ha servido para ser más fuertes y mejores personas aún, algo que aprovechan para ayudar y asesorar a quienes están pasando por el mismo drama que ellas pasaron hace unos años. Se merecen todo mi cariño y admiración, y mucho más, ojalá llenasen las portadas de los periódicos, ellas sí que se merecen un premio.

Necesitan socios y patrocinadores para poder seguir realizando esa estupenda labor, así que no lo penséis, estoy segura que no os arrepentiréis. Os invito una vez más a pasar por su página de Facebook donde podréis admirar las fotos de su desfile y conocer un poco más de su historia.


Y para terminar con otra de esas mujeres maravillosas a la que admiro profundamente Renée Fleming una de las mejores sopranos del momento, nos habla de su último trabajo Poèmes, mientras nos deleita con su maravillosa voz, espero que os guste.
Por cierto que hace un par de días os invitaba a un concierto de mi coro, espero veros a todos allí, ahora que como no os diga la hora mal vamos, ¡que cabeza!, os espero a todos a las 8 en la Iglesia de La Asunción de Gijón mañana sábado. 

domingo, 28 de octubre de 2012

Red Nawey, ayudando a las mujeres a descubrir su propia voz


El pasado miércoles las chicas de la Fundación Mujeres me invitaron a participar en una Jornada de la “Red Nawey, Estrategia para un Emponderamiento con Enfoque de Género”.Con tan rimbombante nombre estaréis un poco sorprendidos, ¿qué será eso?, pues muy simple, se trata de una red de mujeres jóvenes españolas y africanas, que busca mejorar la situación de la mujer en África.

Todos los que leéis  mi blog sabéis que  me gusta compartir con vosotros temas solidarios, no me gustan las injusticias, me gusta prestarle mi voz a quien no la tiene, ya sean las mujeres afganas o los niños de los basureros de Guatemala. Así que cuando me explicaron lo que hacían este grupo de mujeres no me lo pensé dos veces, si quiero aportar mi granito de arena para crear un mundo mejor, debo aprender de quienes ya están haciendo algo al respecto. Y os puedo asegurar que estas chicas ya lo están haciendo, ¡y de que manera!

Todos conocemos la realidad de África, en los informativos nos hablan constantemente de realidades muy duras, países en eterno conflicto, graves hambrunas que acaban con miles de vidas, el drama de los niños soldados, etc. Pero si hay algo que caracteriza a los habitantes de este gran continente son sus ganas de vivir la vida con alegría, tienen una energía tan positiva que contagia a todos los que tienen alrededor. Puede ser que no tengan luz ni agua potable, tampoco poseen el smart phone de última generación, pero no lo necesitan son felices, con estar vivos les vale, toda una lección para nosotros occidentales, que nos ahogamos en un vaso de agua.

Pero vamos al grano, La Red Nawey busca dotar a las mujeres jóvenes africanas de voz, no olvidemos que la mujer en África es a menudo la primera víctima de una sociedad patriarcal que le niega sus derechos, silenciando esa voz que debería sonar alta y clara. Han estado encerradas en sus casas, cuidando del hogar y de los hijos, sometidas a la voluntad del marido o el padre, que a menudo han desoído sus deseos y las han sometido sin el menor miramiento.
La red pretende que la mujer joven africana se integre en la sociedad y sea parte activa de ella, ya sea creando empresas, lo que revertirá en el bien común, o tomando parte de activa en la política del continente. También se pretende que las mujeres obtengan un alto grado de autonomía económica, es decir que no dependan de nadie y así serán capaces de tomar sus propias decisiones. Para lograr este objetivo la red trabaja en tres ámbitos: Personal, político y empresarial.

Evidentemente para poder llegar lejos cualquier persona necesita formarse, algo que estas chicas saben perfectamente, por lo que ofrecen formación continúa en contabilidad, gestión empresarial, comercialización, etc. También les enseñan sus derechos, se fomenta la integración de estas chicas en asociaciones, ya sabéis que la unión hace la fuerza, si estamos solos todo es mucho más complicado, ¿verdad?

Asistir a esta jornada ha sido toda una inspiración para mí, saber de primera mano que hay un grupo de mujeres africanas luchando y trabajando por sus derechos, que están creando sus propias empresas y saliendo adelante por si mismas realmente me ha dado alas. Si ellas pueden yo también, creo que deberíamos tomar nota y aplicarnos el cuento, no hay que llorar por nuestras desgracias, hay que encarar los problemas y buscar soluciones, especialmente cuando no nos las dan.
Somos un país lleno de personas fuertes y valientes, trabajadores natos, que durante muchos años hemos sacado adelante empresas que quizá no habrían sido nada sin nosotros. Es tiempo de que saquemos lo que llevamos dentro y lo utilicemos para salir de esta situación tan difícil en la que nos encontramos, no nos dejemos vencer, si ellas han podido nosotros también podemos. Busquemos nosotros las soluciones que nuestros políticos no saben darnos, pero sobretodo no nos dejemos vencer por los peores augurios.

Quiero agradecer a todas las personas implicadas en la celebración de esa maravillosa jornada, en especial a las dos personas que me invitaron a asistir Ana y Mayte, muchas gracias chicas, realmente me sentí muy feliz rodeada de ese grupo de mujeres maravillosas (vosotras dos incluidas).Anda casi me olvido, gracias Mayte por tus fotos,son perfectas.

Una reunión de mujeres llena de fuerza y energía positiva, un ejemplo a seguir para todos

Os invito a visitar su página de Facebook, donde podréis descubrir de primera mano todos sus proyectos, espero que os sirvan de inspiración.

Y como no podía ser de otra manera me gustaría terminar esta letra con un vídeo musical, en esta ocasión os invito a escuchar a la gran Cesárea Evora, una de esas grandes voces africanas que nos inspiraron con su voz y con su vida. Espero que os guste