Todos tenemos alguien a quien
admiramos, un espejo en el que nos gustaría vernos reflejados, la historia está
llena de grandes nombres, que han inspirado películas, novelas, personajes que
han dejado huella, y a quienes nos gustaría parecernos, ¿no es así? Hay muchas personas a las que
admiro, las primeras son parte de mi familia, siempre lo digo no necesito
ídolos con pies de barro, los héroes los tengo muy cerquita, pero sí que hay
una mujer que me inspira, además de Audrey, y a la que me gustaría parecerme un
poquito: Isak Dinesen.
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Sin duda, ahora todos estaréis
pensando en la maravillosa historia de amor que nos presentó un día Memorias de
África, que con esa banda sonora tan hermosa, nos ha cautivado sin remedio. ¿A
quién no le gustaría haber volado sobre los hermosos paisajes de Kenia con
Dennos Finch Hatton?, sin duda muchas habríamos querido ser Meryl Streep
durante aquel vuelo. Pero Isak Dinesen fue mucho más que el personaje de una
deliciosa película, y me gustaría contaros un poco más de esta gran mujer.
Karen Blixen nació en Dinamarca
un diecisiete de abril de 1885, su padre se suicidó cuando ella tenía diez
años, por lo que su madre debió recurrir a la ayuda de su familia para poder
mantener a sus cinco hijos. No obstante Karen recibió una esmerada educación,
que más tarde plasmaría en sus libros. Siendo aun muy joven se casó con un
primo lejano el Barón Bor Blixen-Finecke, este matrimonio fue bastante
desgraciado como ya sabréis, y Karen se separó después de que su marido le
contagiara la sífilis, enfermedad que en aquellos años estaba muy
estigmatizada.
Entonces surge la figura
legendaria que todas hemos visto en la película, si bien la historia no es tan
romántica como nos muestra la gran pantalla, Denis Finch Hatton era un
aventurero, por lo que os podréis imaginar que Karen no era su único amor. La
relación tuvo muchos altibajos y no fue tan idílica como podemos pensar, sin
embargo sí que fueron grandes y amigos y es cierto que la escritora lloró
amargamente la muerte de su gran amigo en aquel accidente de avión.
No sé vosotros, pero yo creo que
esta mujer debió ser extraordinaria, y es de esas personas a las que me habría
gustado conocer, así que si algún día inventan los viajes al pasado, tengo muy
claro que me pasaré por la Kenia
de aquellos años a charlar un rato con ella. Llevar sola una granja en aquel
país en aquella época debió ser muy duro, pero ella no se rindió, aprendió
suajili y las costumbres locales, lo que le valió el apelativo de “hermana
leona”, como cariñosamente la llamaban los nativos, que la admiraban
profundamente por su coraje y su buena puntería, ya que era una gran cazadora.
Sin embargo, la vida en África no fue tan dulce como nos han hecho creer, los
años del colonialismo, que han dejado una profunda huella en el continente,
fueron años de gran dureza para los nativos del continente, que se vieron
sometidos por los países que los colonizaron arrebatándoles a veces su lengua y
su cultura. En su libro Memorias de África, llamado en inglés Out of Africa,
nos relata su vida en ese continente, en el que vivió buenos y malos momentos,
pero al que siempre quiso volver, si bien la segunda guerra mundial se lo
impidió. El paisaje de Kenia es un protagonista más de esta obra, que no es una
novela, como algunos han dicho, sino el relato de sus experiencias al frente de
la plantación y su relación con los nativos, a los que realmente apreciaba. De
hecho tal y como nos cuenta la película con alguno de ellos mantuvo correspondencia
durante muchos años, pero como ya he dicho no es ni una novela, ni el relato de
su vida amorosa con Denis Finch Hatton, pero es un gran libro que recomiendo
leer, realmente merece la pena.
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| Isak Dinesen dejó huella en todos los que la conocieron incluida Marilyn Monroe |
Durante sus últimos años de vida
entabló amistad con personajes tan distinguidos como Truman Capote, a quien le
dijo:” En realidad tengo tres mil años y he cenado con Sócrates. Descubrí a
Shakespeare muy pronto, y ahora siento que la vida no sería nada sin él”, bueno está claro que en algo sí que me parezco a ella, ¡qué sería la vida sin Shakespeare!.


¡Preciso Noe! ¡Me has emocionado muchísimo!. Lo efímera que es la vida ¿verdad? como se desvanece toda la lucha, el amor y el sufrimiento en el tiempo, pero mientras exista gente como tu que nos devuelve la magia de grandes existencias humanas, vivirán para siempre. Cada vez que abramos sus libros, volverá a vivir y toda su lucha merecerá la pena porquenos dejó el mayor legado que puedes dejar en el mundo: la pasión para vivir y luchar
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