Yolanda es una de esas mujeres maravillosas que conocí hace
pocas semanas en La Casa
de la Vida. E lla
acaba de pasar hace muy poco por la operación y la quimioterapia, y aunque ya
se encuentra mejor, todavía pasa cada cierto tiempo por el hospital. Por eso hoy
me gustaría dedicarle unas palabras de ánimo y de apoyo, sobre todo de apoyo.
Yolanda el día que te conocí me dejaste impresionada,
entraste en la casa con una energía y una alegría que pocas personas tienen,
sonreías y besabas a todo el mundo como si no pasara nada. Claro, ahora me doy
cuenta que estabas en tu casa, porque La Casa de la Vida es sin duda la casa de todas vosotras, allí
es donde realmente os sentís bien, podéis hablar sin tapujos de la enfermedad, de
cómo os sentís, etc, y sin que nadie os dedique esas miradas de lástima que
tanto molestan, ¿me equivoco?
Pues bien, me gustaría decirte que yo no vi a una mujer
enferma, yo vi a una mujer muy viva, con muchas ganas de salir adelante, y con
una gran confianza en si misma. Una mujer muy guapa, aunque quizá tú no te veas
así, el pelo corto que tan poco te gusta crecerá pronto y tu sonrisa volverá a
brillar como antes, ya lo verás.
Eres sin duda una gran mujer , valiente como lo son todas
las que conocí aquel miércoles, por lo que estoy realmente segura de que dentro de
poco estarás disfrutando de la vida sin temor. El hospital quedará atrás como
un mal recuerdo, y seguirás paseando de nuevo con tu perrín, ese que te alegra
tanto la vida y te ha ayudado a seguir adelante, obligarte a salir a pasear con él todos los días ha sido la mejor de las terapias para ti.
Como te prometí no voy a publicar en ningún sitio esa foto
que te hice, yo también soy muy coqueta así que te entiendo, voy a esperar a
que te sientas mejor y te veas tal y como te veo yo. Te preguntarás cómo te veo
yo, pues yo vi a una mujer muy guapa, muy echada para adelante, con una elegancia
innata, y debo confesar que me encantó la camisa blanca que llevabas, ¡que cosa
tan bonita! Además vi a una gran mujer, alegre, que ha pasado por un camino muy
muy difícil, pero que no se ha amilanado, alguien a quien merece la pena
conocer, de esas personas que te dejan huella aunque sólo las haya visto por un
segundo. Sin duda esa eres tú, no me cabe la menor duda, espero tomarme algún día
un café contigo y con el resto de las chicas, porque conoceros a todas es algo
de lo que me siento muy dichosa, tan sólo espero ser merecedora de vuestra
amistad.
Y para darte muestra de mi apoyo se me ha ocurrido dedicarte además de estas simples palabras, un vals, el de Las Flores de Tchaikovsky, una maravilla de uno de los mejores compositores rusos de todos los tiempos. Un besazo para ti y todas las chicas.
Noelia
No hay comentarios:
Publicar un comentario