| El 016 es el número de teléfono al que debes llamar si te maltratan No deja rastro en la factura. |
El pasado 25 de noviembre, se celebraba el Día Internacional
contra la violencia de Género, y con este motivo se celebró un acto en la Plaza Mayor , en el que se
recordó a las mujeres víctimas de esta lacra social.
Como ya os podéis imaginar fue un acto muy emotivo, no puede
ser de otra manera, sobre todo cuando de repente escuchas “Almudena, trece
años”, y no puedes evitar sentir una punzada en el estómago. Pero son tantas
las mujeres que han caído víctimas de quienes decían que las amaban, que al
final no cabe sino preguntarte que está pasando en esta sociedad para que todos
los años tengamos que lamentar tantas muertes.
Nos acostumbramos a ver este tipo de noticias, y pensamos
“una más”, o una menos, diría yo, pero parece que lo vemos como algo lejano, “nunca me ocurrirá a mí”, nos diremos la
mayoría, y sin embargo posiblemente ellas también pensaban lo mismo. Por eso es
bueno que se realicen este tipo de actos, porque así nos damos cuenta que le
puede ocurrir a cualquiera. Allí con mucha valentía leyeron las madres de Adela
y Dessiré, asesinadas por sus respectivas parejas hace ya unos años, ellas son
el testimonio vivo del dolor que causa esta violencia a las familias. Ellas
también pensaron que no les iba a ocurrir, y hoy están cuidando de esos nietos
a los que sus hijas ya no verán crecer, algo que jamás pensaron que tendrían que
hacer.
Tampoco olvido que un martes de abril de hace dos años, mi
barrio se despertó sobresaltado por los disparos que acabaron con la vida de
una de sus vecinas, el autor había sido su marido. Dicen que sufrió un ataque
de locura, que pasaba por una gran depresión, pero eso es lo que dicen todos, ¿verdad?
El caso es que ella perdió la vida, y dejó de ver crecer a sus nietos, y sus
hijos, que compartieron patio de juegos conmigo en el colegio, perdieron a su
madre a la que ya nunca más verán.
Una mujer cuando sufre malos tratos, pierde su identidad, su
autoestima, tiene miedo hasta de su sombra, tiembla en cuanto escucha el menor
ruido, y siempre está esperando con angustia el próximo golpe. Así muchas no
saben que tienen opciones, que hay un número de teléfono el 016 al que pueden
llamar, que además no se refleja en la factura telefónica. Tampoco saben que
hay asociaciones de mujeres a las que pueden acudir en busca de ayuda, están
solas, y no saben que hacer, les han arrebatado hasta la capacidad de pensar
por si mismas. Pero no están solas, hay mucha gente dispuesta a ayudar, que les
dará la oportunidad de escapar de una situación que solo provoca sufrimiento y
dolor, y que además no va a cambiar, las promesas al final no son más que
palabras, y quien maltrata no cambia de la noche a la mañana.
Además están los hijos, víctimas silenciosas de la violencia
ejercida contra sus madres, a veces ellos también la sufren, algo que dejará
huella en su desarrollo, y ya sabemos que los traumas de la infancia son
difíciles de superar. Un niño que ve como su padre maltrata a su madre, es un
niño que sufre por todo, que tiene miedo constantemente, a veces se esconden en
un rincón y se tapan los oídos esperando a que pase el momento.
¿No os parece algo terrible?, deberían tener una infancia
feliz, y su padre debería ser alguien que ofrezca protección y cariño, en lugar de miedo y angustia.
Por eso debemos seguir luchando por los derechos, no sólo de
las mujeres, sino también de los niños, que tienen derecho a crecer en un hogar
feliz, en paz y armonía. Espero que el mensaje cale y algún día dejemos de ver este tipo de noticias en los informativos.
Hoy me despido con otra pieza musical bellísima que sirve para recordar a todas las que ya no tiene voz, La Lista de Schindler, que siempre me recuerda que en el mundo hay gente muy buena, pero desgraciadamente también me recuerda que está lleno de gente capaz de los actos más perversos que uno pueda imaginar.
Que bonito y a la vez triste entrada, Noelia. La verdad es que es necesario que cada vez se de más información sobre como solucionar un gran problema que aunque no seamos conscientes en el día a día, vive con la sociedad. es necesario que esa información fluya para que todo el mundo, todas nosotras sepamos que podemos acabar con el problema.
ResponderEliminarUn besito.
Tienes toda la razón María, esa información debe fluir, también se debe educar a los niños desde la escuela para que estas cosas dejen de pasar. Un beso, y gracias por tu comentario, ya sabes que siempre lo agradezco de corazón.
ResponderEliminarPrecioso post, hay que concienciarse, educar desde la más tierna infancia en el respeto hacia las personas en su totalidad y hacia las mujeres en particular. Cada vez hay más casos de violencia de género en gente joven, todos conocemos o hemos vivido de cerca algún caso. Esto se acaba precisamente con eso, con educación de que hombres y mujeres somos iguales.
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