Ayer mientras estudiaba, de vez
en cuando echaba un ojo a mi Facebook, a ver que se cocía por la red social más
dicharachera, entonces descubrí una entrada de un blog de viajes que hablaba de
Asturias, y claro no pude evitar entrar a ver de qué se trataba.
Por qué a todo el mundo le gusta
Asturias, se preguntaba el autor, por la amabilidad de sus gentes, por la
gastronomía, por el mar, por tantas cosas decía, el caso es que según nos
contaba a nadie le disgusta nuestra tierrina. Es más todo el mundo anhela venir
de vez en cuando a pasearse por nuestros verdes prados, aunque quizá lo que más
convenza al visitante sea la sidrina, que está riquísima, pero no os llevéis a
engaño, que pega de verdad, es decir que se sube muy rápido y lo digo con
conocimiento de causa ;-).
El caso es que empecé a pensar,
¿por qué me gusta Asturias?, la respuesta parece muy sencilla, ¿verdad?, porque
he nacido aquí, pero luego me di cuenta de que me gusta por muchas más razones.
Por que es la tierra de mis antepasados, de mis abuelos, de mis bisabuelos,
pero también porque es la tierra de Pelayo, azote de los moros, o al menos eso
cuenta la leyenda. También es la tierra de los reyes Astures, que nos dejaron
el mejor legado, el Prerrománico Asturiano, me encanta observar el Naranco, o
San Julián de los Prados, San Miguel de Lillo, en fin, todas esas joyas que
tenemos en Asturias. Gijón, no es solo mi Gijón del alma, también es la ciudad
que vio nacer a Jovellanos, ilustrado de pro del que todos los asturianos sin
excepción nos sentimos orgullosos. También es la tierra de grandes pintores
como Evaristo Valle o Nicanor Piñole, que nos legaron grandes obras maestras
que podemos admirar en sus respectivos museos en Gijón y en el Bellas Artes de
Oviedo, os aseguro que merece la pena. También es la cuna de otro gran pintor
Carreño Miranda, todavía recuerdo la cara de sorpresa que nos quedó a mi
hermana Caro y a mí cuando vimos uno de sus cuadros expuesto en el Louvre, ¡por
qué no nos contarán esas cosas en la escuela!, pensamos las dos. También es
cuna de grandes escritores, como Clarín, que nos legó la regenta, o Armando
Palacio Valdés, hoy podemos disfrutar de Ángeles Caso, una de mis escritoras
favoritas, y quien no se ha estremecido leyendo los poemas de Ángel González.
Tenemos mucho de lo que presumir
en nuestro pequeño principado, mucho más que sidra y fabas, la cultura también
tiene un lugar destacado, como así lo atestiguan los diferentes museos que
pueblan nuestra tierra, como el de la Minería , el del Jurásico, los distintos museos etnográficos,…
Pero claro si por algo me gusta
mi tierra es porque he nacido aquí, es la tierra en la que mi abuelo Agustín
salía a la mar, de joven, antes de que
llegara la Ensidesa. También
es la tierra en la que mi bisabuela Consuelo iba a coser, para después casarse
con mi bisabuelo Manuel y ayudarle en su taller de costura, con la siempre
agradable compañía de su hermana Tata, la más guapa de todo Candás (eso dice mi
abuela). En el mismo Candás mi otra bisabuela, Agustina, se mataba a trabajar
en las fábricas de pesco, igual que lo hacía su hija Josefa, que todavía la
tenemos por ahí, lástima que su memoria ya no sea la misma. Ya nos dejó Joaco,
el hermano de mi abuelo Agustín, pescador incansable, que vivió más de una
aventura en su lanchina de remos. También han caminado por estas tierras mis
abuelos Anita y Valeriano, que vinieron a Gijón desde Porcía casi con una mano
delante y otra detrás, pero salieron adelante, y aunque ya no estén entre
nosotros han dejado un gran legado, que somos los doce nietos y los bisnietos,
además de sus cuatro hijos.
Últimamente me pasa algo curioso,
estoy agobiada, cansada, a veces desanimada, y de repente me viene un olor que
asoció con mi abuela, y entonces ella me viene a la mente, es casi como si
estuviera aquí a mi lado, dándome ánimo. Me siento sola, y zas, ya está de vuelta esa sensación, y eso hace
que me sienta mucho mejor. Han pasado ya tres años y medio, desde que se fue,
pero su recuerdo sigue vivo entre todos nosotros, así que supongo que mientras
nos acordemos de ellos, no morirán, y somos muchos para recordarles.
Por todas esas razones me gusta
Asturias, son buenas razones, ¿verdad?
Os dejo el enlace del blog de este chico tan simpático al que los asturianos hemos conquistado de corazón, a ver que os parece. Por qué todo el mundo quiere a Asturias
Y como no os puedo dejar sin pieza musical os dejo con una obra maestra de uno de nuestros grandes compositores Asturias de Albéniz, ¡mejor imposible!, ¿verdad?
