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miércoles, 13 de marzo de 2013

Aprendiendo lo que valgo


Hace algo más de dos meses escribí un post en el que expresaba mis deseos para el nuevo año, en él le pedía  a sus majestades los Reyes Magos de Oriente, entre otras cosas, aprobar mis exámenes. He debido ser una niña buena, que en este caso significa aplicada, pues así ha sido, y hoy puedo decir felizmente que han sido dos sobresalientes, tres notables, y un aprobado en Lenguaje Humano que sabe a matrícula de honor. Así que no puedo estar más contenta. El esfuerzo y el sacrificio invertidos durante todos estos meses merecieron la pena, ahora cobran sentido tantas horas de estudio, y esos nervios que dicen que me han dejado en los huesos, aunque a mí no me lo parece.


Cuando empecé en octubre recuerdo que estaba muy asustada, la empresa que me había propuesto era muy grande,  mucha gente me decía que estaba loca, que como se me ocurría, que la UNED era muy dura. Otras personas pensaban que se me había pasado la hora de estudiar, que estaba perdiendo el tiempo, en fin, para que os voy a contar más. El caso es que me encontré con  mucha negatividad a mi alrededor, que junto con los malos recuerdos de épocas pasadas me hicieron temer que quizá esto me quedaba grande, ahora sé que no.

Durante muchos años he pensado que no valía para estudiar una carrera, soy demasiado nerviosa, me vendré abajo, no seré capaz de dedicarle todas las horas de estudio necesarias, solía pensar. Pero ahora he aquí que sí he sido capaz de sacrificarme y dedicar todas esas horas de estudio necesarias, dejando de salir muchos fines de semana, sacrificando horas de sueño, todo para lograr mi meta, que al final han dado fruto.

Ahora todos esos años en los que me he infravalorado van a quedar atrás, surge una nueva Noelia que se cree capaz de casi cualquier cosa, que sabe que querer es poder, y que no hay nada imposible si me esfuerzo. Ahora cobran sentido las palabras de Christina, compañera de mis últimas prácticas cuando aquel día en el comedor me decía que yo valía mucho, y yo le contestaba que no me veía así. Entonces ella me lo repitió de nuevo: “tú vales mucho, cómo es que no te lo crees. Hablas inglés, estudias y lees todo lo que sea en ese idioma, hasta un libro sobre Afganistán, escribes y redactas correctamente”. Me gustaría acordarme de todo lo que  me dijiste Chris, pero ahora todo cobra sentido, claro que valgo mucho, y que soy muy inteligente, nadie me ha regalado nada, me lo he tenido que currar todo yo solita, y al final no está nada mal el resultado. Así que a partir de ahora voy a dejar de escuchar todas esas voces negativas que me hacen de menos, las que me dicen que no me merezco nada, y que me tengo que conformar con lo que sea, no es verdad, ya va siendo hora de que la vida me de lo que merezco. Y con estas notas tan maravillosas me empieza a devolver con creces lo que tantas veces me quitó.

Cuando llega el buen tiempo me gusta ir a estudiar
a los parques, el del Rinconín es una preciosidad


Por cierto que ya he ejercido mi derecho a pataleta, y he reclamado esa beca que me han negado echándome en cara los errores del pasado, y pase lo que pase con esa alegación nadie me va a robar este momento maravilloso que es mío y que me he ganado a pulso. En la UNED nadie te regala nada, es más son bastante duros y exigentes, así que si he sido capaz de sacar estas notas se debe a dos razones fundamentales, a que soy  muy lista y a que he trabajado como una hormiguita.

Os dejo con una pieza preciosa de Haendel Laschia Pio Panga, interpretada maravillosamente por el contratenor Phillippe Jaroussky, espero que os guste.


martes, 5 de marzo de 2013

No me van a quitar la ilusión, no me voy a rendir


Ayer después de volver de mis clases en la UNED, me encuentro con un correo del ministerio en el que me notifican que ya han resuelto la tramitación de mi beca, solo me tengo que descargar un enlace para saber el resultado. El caso es que me descargo el dichoso enlace después de un montón de intentos, y me llevo una grandísima decepción, mi beca ha sido propuesta para ser denegada. Eso sí, el ministerio tiene a bien concederme el derecho a pataleta, por lo que tengo quince días de plazo para presentar una reclamación contra la citada resolución.

Me deniegan la beca en base a mis antiguas calificaciones en Trabajo Social, algo que ya venía temiendo que ocurriría, ya que no eran precisamente buenas. El caso es que de eso han pasado nada menos que diecinueve años, que eran otros tiempos, que me había visto algo forzada a estudiar aquella carrera, que no era evidentemente lo que yo quería hacer. En fin, que no me voy a enrollar con algo que pasó hace tanto tiempo, no merece la pena, pero por qué tengo que seguir pagando los errores de hace tantos años.

Supongo que alguien me responderá que si las bases, patatín patatán, el caso es que yo no soy aquella Noelia, la de entonces no sabía ni quien era, ni lo que quería hacer con su vida, era fácilmente manipulable, y estaba pasando por malos momentos. Todo aquello ya me pasó factura en su día, pero me repuse y seguí adelante con mi vida, me volví a levantar y decidí dejar atrás todo lo que había sido, ya no importaba.

La Noelia de hoy, ha trabajado duramente en un café de Londres, también ha sido una de las mejores vendedoras en los grandes almacenes Selfridges, ha tenido que pasar muchas noches sin dormir en un hotel, conservando la mejor de las sonrisas para los huéspedes a pesar del cansancio. Lleva mucho tiempo sin trabajar, no hay manera de encontrar un empleo en esta España que parece que va a la deriva, así que decide retomar los estudios, aquellos que había dejado casi veinte años atrás. Sabe que no será tarea fácil, pero no le asustan los retos, después de haberse ido a Inglaterra sin nada, y haber vuelto con tanto, seguro que lo iba a conseguir. La beca era una necesidad, una persona que no trabaja, evidentemente necesita ayudas para poder sacar adelante esos estudios. Entonces llega el ministerio y te dice que no hay segundas oportunidades, no haber abandonado.

Pero, ¿saben una cosa?, que no me voy a rendir, voy a seguir estudiando con más fuerza aun si cabe, voy a sacar esa carrera, de momento el primer año cueste lo que cueste, no me van a quitar ni la ilusión ni las ganas de seguir adelante con mis estudios. Porque me lo merezco, llevo muchos años esperando por este momento y lo pienso disfrutar pese a quien pese, así que señores del ministerio, no  se preocupen que van a conseguir su objetivo: recaudar unos buenos dineros del bolsillo de esta estudiante que no se rinde. Eso sí, espero que los utilicen para mejorarnos las aulas, contratar más profesorado, que tenemos unos cuantos profesores de baja que no han sido sustituidos, así los demás están un poco quemaditos, algo que estamos pagando los pobres alumnos. Que el dinero de mis tasas universitarias no sirva para pagar ni sueldos de secretarios de secretarios, ni comidas de empresa hasta las cinco de la tarde, o esas reuniones en las que se come mucho, entre otras cosas, y se debate poco. 

Ahora si me disculpan voy a seguir con esos estudios , hoy me toca Mundos Anglófonos, con un tema muy interesante, las minorías y los movimientos feministas, ¡apasionante!

La Noelia de hoy también se deleita con los grandes clásicos, Tolstoy, Dickens, Shakespeare, las hermanas Bronte, en fin, mi lista de autores favoritos es interminable. También me conmuevo con los mejores compositores, Mozart, Bach, Prokofiev, Tchaikovsky, en fin, esa lista también es interminable, hoy me siento un poco como Lucía, a la que se le niega el derecho a elegir a quien amar, y termina volviéndose loca, espero que eso no pase a mí. Hoy me apetece compartir con todos vosotros un vídeo de una de las sopranos emergentes de nuestro país, Mariola Cantarero, una voz maravillosa, que es capaz de transmitir la demencia que embarga a este personaje con tal pasión que llega a provocar una gran desazón en quien la escucha, ¡maravillosa!


domingo, 3 de marzo de 2013

Por qué no nos gusta buscar empleo


Revisando mi correo esta apacible, y sorprendentemente soleada mañana de domingo, me he encontrado con un debate en LInkedin, al que no he podido evitar asomarme: ¿Por qué no nos gusta buscar empleo?

Las respuestas eran de todo tipo desde que es muy duro, resulta frustrante, los entrevistadores siempre van a pillar, hasta “a los parados se nos trata muy mal”, de una chica, que evidentemente se siente muy mal en su situación de parada , pero, ¿quien no se siente así? A veces todos nos hemos tenido que enfrentar a miradas llenas de reproche, a comentarios desagradables, “si no trabajas es porque no quieres”, ¡claro!, cinco millones de parados y no trabajo porque no quiero.

Es verdad que a veces me siento muy frustrada, y ha habido ocasiones en las que he sentido ganas de mandarlo todo a la porra y volver de nuevo al Londres de mis amores,  a ser posible sin billete de vuelta. En este país la gente es muy dada a juzgar a los demás, y nadie sabe ponerse en el lugar del otro, nos falta empatía, sobre todo en los momentos duros cuando las cosas realmente se tuercen, y no sabemos como salir del entuerto.  Estos son tiempos convulsos y duros, así que salir de este entuerto no depende solo de nosotros mismo; si las empresas están cerrando, y las que aguantan lo hacen a duras penas, la solución parece muy  lejana y complicada.

Yo también he tenido que soportar esas miradas de reproche, y algún que otro comentario desagradable, también he tenido que soportar que me juzguen, algo que antes me dolía, pero ahora me da igual, que digan misa en arameo si quieren. He decidido ser la dueña de mi destino, perseguir mis sueños, que al final han resultado ser muy diferentes a los que tenía en otra época de mi vida. Decidir estudiar  una carrera en la UNED ha resultado ser el revulsivo que necesitaba para salir de la apatía y el desánimo en el que había caído sin remedio. Estoy haciendo algo que me gusta, que me llena de satisfacción, y  mira por donde el control lo tengo yo y nadie más que yo. Sigo teniendo que afrontar miradas de reproche y a veces hasta alguna que otra impertinencia, pero me resbala, ya no me importa, porque mi objetivo está claro y no pienso parar hasta que lo alcance. Es mi vida, como ya he dicho otras veces un libro en blanco en el que yo voy escribiendo las páginas, así que ahora me dan igual entrevistadores de medio pelo, que creen haber descubierto América en un vaso de agua. Mi vida está completa, o casi completa, ya no me siento abandonada en medio del desierto, o en esa playa en Naxos, como Ariadna, abandonada por Teseo.

El camino no es fácil, hay que estudiar a todas horas y mi atención no puede decaer en ningún momento, a veces quienes están a mi alrededor no me lo ponen fácil, pero yo no me rindo,  no lo pienso hacer. Estoy labrando mi propio camino y creo que mis pasos empiezan a apuntar en la dirección correcta, el tiempo dirá a donde me lleva el sendero que yo misma he escogido.

Cuando me siento triste siempre doy un paseo a la orilla del mar
así se me curan todas las penas

A todos vosotros no os rindáis, no os dejéis intimidar por entrevistadores, que quizá realizan su trabajo a desgana, hartos de tanto candidato al que entrevistar, candidatos que a veces, están más preparados y son bastante más inteligentes que ellos mismos.
¡Ojo!, que no estoy diciendo que todos los entrevistadores sean así, hay personas como Lidia Llop, que tratan de ver a las personas a las que entrevistan como seres humanos, y tratan de ayudar con su experiencia en recursos humanos a quien ahora mismo lo está pasando muy mal. Son personas honestas y trabajadoras, con don de gentes y empatía, verdaderos profesionales, que lo que buscan es encontrar buenos profesionales con los que poder trabajar, y eso es lo que debería buscar el verdadero profesional de los Recursos Humanos. Nos dan su tiempo y hasta su amistad para que al final consigamos ese anhelado puesto de trabajo. Así que ya sabéis si un entrevistador os hace sentir que no valéis para nada, vosotros ni caso, por supuesto que valéis mucho, y el mundo lo descubrirá tarde o temprano.

Hoy la pieza musical es un poco distinta, después de mi taller poético con Javier Almuzara, del que tanto tengo que aprender, me he acordado de uno de esos poetas que tantas veces me ha emocionado: Miguel Hernández, el poeta del pueblo, y de esos versos a los que prestó su voz Joan Báez. A veces yo también me he sentido herida por la vida, por el amor, en fin, ¿quien no ha sentido esa desazón en su interior alguna vez?Así que hoy no he podido evitar cantar yo misma esos versos, y sí, ha sido en la ducha, pero es que yo canto en todas partes ;-).




domingo, 17 de febrero de 2013

A mis compis de la UNED, y a Natalia nuestra tutora


Hoy me gustaría dedicarle esta entrada a mis compañeras de la UNED, en especial  a las que siempre andamos juntas, y a  nuestra tutora Natalia, que no si fuera por ella El Lenguaje  Humano (LH para nosotras), sería algo más que una pesadilla.

Todas hemos pasado estos días por momentos de nervios y  mucho agobio, ha sido muy duro, pero al final creo que ha merecido la pena, todas hemos puesto lo  mejor de nosotras mismas y hemos aprendido muchísimo. Ahora ya está todo hecho y solo nos queda esperar los resultados, que seguramente serán buenos, y si tenemos que vernos de nuevo en septiembre no pasa nada, lo importante es que hemos puesto la primera piedra de nuestro futuro.
Hemos permanecido unidas y nos hemos ayudado  las unas a las otras, hemos compartido libros, apuntes, e incluso algún que otro examen, que hemos tratado de resolver entre todas. Yo no sé vosotras, pero creo que  lo más bonito de todo es el compañerismo que ha surgido entre nosotras, y la amistad que ha ido surgiendo a lo largo de estos meses, que sin duda será muy duraradera.
Silvia, no te preocupes ya verás como al final apruebas todo con sobresaliente, con las ganas que tienes, no me cabe la menor duda. Noelia, no dejes que los de Telepizza te quiten tiempo para el estudio, es una broma, ya sabes que si necesitas algo aquí me tienes, ahora que si sigues pensando en quemar la UNED, mejor no te acompaño Aida muchas gracias por traernos siempre de vuelta a casa en el coche, y por el café del otro día, fue muy agradable tener una conversación contigo de tantas cosas que nos gustan a las dos. Y Lily, no te preocupes tanto por la nota de El Lenguaje Humano, yo creo que al final apruebas, y si resulta que al final no es así, siempre podemos hacer un grupo de estudio entre todas, así seguro que aprobamos y con nota.

Y por último la dedicatoria más especial es para Natalia, nuestra tutora del Lenguaje Humano, que ha convertido una asignatura complicada en algo apasionante, logrando así que se nos despierten el interés por la lingüística y las ganas de saber aun más. Me he pasado estos días buscando información en Internet al respecto, no creo que llegue a convertirme en una gran experta como tú, pero algo he aprendido y eso me llena de orgullo.
Pero sobre todo quiero darte las gracias por estar siempre ahí, por contestar nuestras dudas en cualquier momento, por las horas que inviertes con nosotras para que aprobemos esta asignatura, eres una gran profesora. Ojala yo hubiera tenido una persona como tú cerca hace veinte años, pero no la tuve, y mi vida se complicó un poquito. Pero como tú me dijiste aquel lunes en el despacho, “las heridas pican, y de vez en cuando hay que rascarse, pero ya, hay que seguir adelante”. Y eso es lo que estoy haciendo, siguiendo adelante, los exámenes han sido una prueba muy dura, pero seguro que dentro de unos años me sentiré orgullosa de la decisión que he tomado, y te diré que tenías razón, que la decisión que tomé fue la correcta.
Todo cuesta en esta vida, pero cuando se toma una decisión como la que he tomado, como la que hemos tomado, hay que afrontarla con decisión y determinación. Además es vocacional, como bien me decías aquel día, por lo que nuestro esfuerzo es además una satisfacción, porque no nos engañemos, leer a Shakespeare en su idioma es un lujo, difícil, sí, pero un lujo. Y quien dice Shakespeare, dice a Wyatt, a Sidney, a Elizabeth Bishop, y tantos otros autores que no habría descubierto de no ser por el grado. Y todavía nos queda lo mejor, el año que viene Literatura Victoriana, ¡que ganas tengo de enfrentarme a esa asignatura!.

Tú me has dicho que valgo mucho y que soy una valiente, al día siguiente me lo dijo otra persona, mi amiga Mercedes, compañera de fatigas corales. Estoy empezando a pensar que a lo mejor tenéis un  poquito de razón, así que a partir de ahora voy a dejar los nervios fuera y a centrarme en mis estudios, porque me gustan y sé que lo puedo hacer muy bien, solo tengo que creer que puedo hacerlo, para eso llevo meses esforzándome.

Un beso para todas vosotras, para las que he nombrado y para otras que no he nombrado, como Candela, o la chica que trabaja en El MUJA, que la vida te acaba de dar un golpe muy duro, así que si te hace falta algo, aquí nos tienes.  Y para todos los demás que al igual que nosotras estáis trabajando duro para sacar adelante El Grado en Estudios Ingleses en la UNED, o cualquier otra carrera, ya veréis como el esfuerzo merece la pena.

En esta ocasión la pieza de música está dedicada a Fanny  Hensel, otra gran mujer a la que no dejaron brillar en su día, una gran compositora, que merece un hueco entre los más grandes de la historia.



lunes, 28 de enero de 2013

Primer examen superado, ahora a por el resto


Hoy por fin llegó el día de mi primer examen en la UNED, estaba muy nerviosa, no os voy a engañar, y después del desastre de examen oral, que no es que me haya salido mal, es que esperaba mas de mí, estaba un poco preocupada al respecto. El caso es que el día amaneció soleado, así cuando caminaba desde el Intra hasta la UNED con mi Anna Netrebko del alma calmando mi ansiedad, me tranquilicé un poco, después de todo solo es un examen, tampoco es que me vaya la vida en ello.

Antes de entrar en la sala de exámenes pude desvirtualizar a Paloma, compañera del grupo “parejas orientadoras para la búsqueda de empleo”, que me tranquilizó un poco, siempre viene estar acompañado en estos casos. El caso es que Paloma estaba muy tranquila, al menos en apariencia, así que me pasó un poco de esa serenidad, de la que yo adolezco casi siempre. “Tengo fobia a los exámenes”, le dije, algo que ella como buena psicóloga entiende perfectamente, aunque también me aclaró que todo el mundo se pone nervioso ante un examen, vamos que no soy la única víctima de la ansiedad pre-examen. Por cierto Paloma, tengo unas ganas tremendas de verte esta tarde en la TPA, seguro que sales muy guapa y hablas muy bien.

El caso es que el examen ya ha pasado, y debo reconocer que no me ha salido del todo mal, sobre todo la parte que correspondía al libro “The bluest  eye”, que tanto me conmovió, esa parte creo que la he bordado. Por cierto os lo recomiendo, es una historia bastante dura, que cuenta la historia de Peccola, una niña afroamericana que sufre de una manera atroz el rechazo y la discriminación racial. Un día le dedicaré una entrada a Peccola, porque debo reconocer que esta historia me conmovió muchísimo, yo  le habría dado mas de un abrazo a esta pobre niña, y le habría roto los dientes a mas de una.

Después he llegado a casa y todo lo que he encontrado son mensajes del tipo: “¿viste ayer el partidazo de tu primo?”, ¡que bien!, ¡campeones!, y demás…En fin, tengo que reconocer que no vi el partido, me habría gustado, pero es que estaba tan centrada en el examen de esta mañana que se me olvidó, pero bueno, me uno a la felicitación general de todo el mundo, me alegro mucho que la selección española de balonmano, con mi primo Alberto a la cabeza, se haya vuelto a proclamar campeona del mundo.
Pero también quiero darle la enhorabuena a Javier Fernández, que este fin de semana ha ganado el campeonato de Europa de patinaje sobre hielo, deporte que sigo desde hace muchos años. En todos estos años jamás pensé que llegaría a escuchar el himno de España, ni que emocionaría como lo hice con un patinador español, espero que tanto él como a los chicos del balonmano,  reciban el trato y las ayudas que se merecen para poder seguir compitiendo. A menudo los esfuerzos económicos que deben hacer las familias de nuestros deportistas suponen un gran desgaste para ellas, ya que no todas pueden hacer frente a los gastos de los viajes y entrenamientos. Es por eso que muchos deportistas han tenido que irse al extranjero para poder seguir así con su carrera, ya que en este país se les negaban los medios necesarios. Sé que estamos viviendo tiempos muy duros y que no hay dinero para nada, pero si no lo hay para unas cosas, tampoco debería haberlo para otras, ¿me explico?

Hoy como estoy un poco cansada después de haberme pasado todo el fin de semana estudiando sin parar me apetece compartir una pieza tranquila y relajada, ¿qué os parece el Canon de Pachelbel?. A mí siempre me ha gustado mucho esta pieza, una obra maestra de la historia de la música, ¿no os parece?


jueves, 13 de septiembre de 2012

Y el sol sigue brillando



Hoy debo confesar que me sentía un poco enfadada, las ofertas de empleo a veces llegan a ser indignantes, estoy harta de leer anuncios del tipo de se busca persona “joven”, menor de 30 años, caramba, ¿qué pasa, que los que pasamos de esa edad no tenemos derecho a trabajar? Me he cogido un cabreo monumental y con razón, las empresas deberían tener en cuenta la experiencia y la valía de los candidatos y no la edad, eso es tan sólo un número. En Inglaterra por ejemplo se prohibió hace unos años este tipo de anuncios que se consideran discriminatorios, es más, en una entrevista de trabajo ni siquiera te pueden preguntar los años que tienes, pero parece ser que “Spain is different”, y vaya si lo es.

Entonces he salido a dar una vuelta por la playa de San Lorenzo, el sol aún brilla con fuerza, las olas sonaban a música, la gente paseaba alegre, y de repente me he visto de pequeña en esa playa, jugando a saltar a las olas y me he sentido mucho mejor. El recuerdo de la niña soñadora y parlanchina que fui hizo que la sonrisa volviera mi rostro y se me pasara el cabreo, la mala racha no durará eternamente tan sólo  hay que perseverar y esperar a que llegue mi momento, que llegará, no me queda duda.

Supongo que os pasa lo mismo a muchos de vosotros, miráis las ofertas de empleo y entonces se os cae el alma a los pies, a lo mejor tenéis 50 años y sí que no veis salida, esta sociedad ingrata os arrincona y se olvida que fue la gente de vuestra generación la que logró todo lo que hoy tenemos. O quizá buscáis vuestro primer empleo después de haber estudiado durante años, años que ahora parecen perdidos dada la situación actual, sé que es duro, pero seguro que para vosotros también habrá una luz, no os rindáis.

Yo he decidido que no voy a dejar que nadie me borre la sonrisa de mi cara, voy a reírme hasta de mi misma si hace falta, y espero contagiar esa sonrisa a los que me rodean, hay que espantar a las penas como sea. Me he hecho mayor, tengo 38 años, y ya no queda mucho de aquella niña soñadora, aunque sigo siendo igual de parlanchina, hablo hasta debajo del agua, bueno eso dicen. También canto mucho, porque dicen que el que canta su mal espanta, y yo creo que es verdad, por cuando ensayo con los chicos del coro me siento muy bien. En fin, tenemos que buscar algo que llene nuestras vidas, yo he encontrado mis dos espacios este blog y el coro, ambas cosas me llenan de ilusión y de energía, seguro que vosotros tenéis algo por ahí también que os guste hacer y que os ayudará a hacer  este momento duro un poco más llevadero.

Y luego por supuesto no dejéis de formaros, aunque resulte obvio y estéis cansados de hacerlo, al final seguro que da resultado, y bueno a lo mejor es el momento de hacer aquello que siempre quisisteis hacer y no pudisteis. Eso es lo que he decidido hacer yo, siempre quise hacer Filología Inglesa, no sé por qué narices acabé en Trabajo Social que no motivaba nada, así que hoy he hecho la solicitud de admisión en la UNED, algo que me tiene muy ilusionada. Hace veinte años sabía que me encantaba el inglés, y los idiomas en general, pero era una niña y no tenía claro lo que quería ser en la vida, pues bien hoy ya lo sé, y empiezo esta nueva aventura con la ilusión de los 18 años, seguro que a partir de ahora todo saldrá bien.

Con este largo post os quiero animar a todos a que sigáis creyendo, que no decaiga el ánimo, que el sol sigue brillando en el cielo, ya vendrán tiempos mejores, no lo dudéis.

Como parece ser que hay quien piensa que las personas mayores de 30 años nos tenemos que jubilar ya, he decidido compartir con vosotros este vídeo de una de mis cantantes favoritas: Renée Fleming, una gran soprano que en plena madurez se encuentra en el mejor momento de su carrera. A ver quien le dice a esta gran voz que está mayor para cantar, pues si ella puede nosotros también. Canción para la luna es una pieza bellísima, espero que la disfrutéis.