Hoy 25 de noviembre celebramos el
día Internacional de la
Eliminación de la violencia contra la mujer. Esta fecha se
merece que nos paremos a reflexionar, ya que las cifras de la llamada violencia
de género no dejan de aumentar cada día.
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| Sobran las palabras |
Que las cifras de la llamada
violencia de género son un escándalo son evidentes, casi todas las semanas
escuchamos algún caso en las noticias. Desafortunadamente las generaciones más
jóvenes también están siendo víctimas de este tipo de violencia. El Principado
de Asturias, por poner un ejemplo, ha detectado ya casos de violencia de género
en menores de catorce años, ¿no os parece una aberración?
Las mujeres hemos recorrido un
largo camino a lo largo de la historia, hemos tenido que trabajar muy duro para
alcanzar los derechos que ahora mismo disfrutamos. Afortunadamente hemos salido
del ámbito doméstico, en el que estaban confinadas nuestras antepasadas, y hemos pasado a desarrollar oficios antaño reservados para los varones. Nos
hemos hecho fuertes e independientes, sin embargo, como estamos viendo casi a
diario en las noticias, todavía queda mucho camino por recorrer.
| Nadie tiene derecho a decirnos como tenemos que vivir nuestras vidas, pues estas son nuestras |
Si a tu pareja le cae mal esa
amiga con la que has ido de marcha toda la vida, esa a la que conoces desde los
tiempos de la escuela, o tal vez desde la facultad, si te prohíbe verla debes
decirle que no. Pues tú eres dueña de tu vida y de tu destino, eres tú quien elige
como debes vivir tu vida y con quien entras y sales. No tienes que
rendirle cuentas a nadie, así que tampoco debes permitir que “controle” tu
teléfono móvil, la información que este contiene es privada y no le concierne a
nadie más que a ti. Si te falta al respeto y menosprecia tus opiniones debes
apartarte de él, no te quiere, tan solo eres un trofeo más de su colección, una
más de sus propiedades. Tú debes entender que no eres propiedad de nadie,
eres un ser libre que tiene que hacerse respetar, y nadie tiene derecho a infravalorarte ni a menospreciarte.
Si te has sentido identificada de
alguna manera con lo que acabas de leer, debes plantearte que quizá estés
cometiendo un gran error, pero no te preocupes, estás a tiempo de solucionarlo.
Rompe las cadenas que te atan a ese ser egoísta que lo único que pretende es
adueñarse de tu vida y tus vivencias, que, como ya he dicho, solo te pertenecen
a ti. Recuerda: El amor no es violencia.
Y para terminar he pensado que la pieza musical más adecuada para acompañar esta entrada es un réquiem, para recordar así a las víctimas de la violencia. Así que he decidido compartir con todos vosotros un fragmento del Réquiem de Verdi, ya que celebramos su bicentenario. He elegido una parte interpretada por por Angela Gheorghieu, una de las grandes voces de nuestro tiempo, espero que os guste.

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