Hola de nuevo a todos los que me habéis
seguido en estos años. Sé que llevo mucho tiempo sin escribir, demasiado quizá.
Pero como ya sabréis me he estado dedicando en cuerpo y alma a mis estudios y,
ya casi puedo decir que estoy a punto de terminar esta larga trayectoria.
Hoy me gustaría hablaros de Mary
Wollstonecraft, a ella y a su novela María, le dediqué mi TFG (trabajo fin de
grado). ¿Qué podría contaros de ella? Para muchos es la madre de Mary Shelley,
otra grandísima autora de quien ya he hablado. Sin embargo, para muchos es la
autora de Vindication of the Rights of Woman o Vindicación de los derechos de
la mujer. Una de las primeras feministas de la historia.
Wollstonecraft, nació un 27 de abril de 1759,
y yo nací en la misma fecha en 1974, así que tengo algo en común con ella,
mucho más que mi fecha de nacimiento. Fue una mujer excepcional, adelantada a
su tiempo, que supo valorar la importancia de la educación formal para alcanzar
la independencia. Ahora tenemos mucha más libertad, pero en tiempos de Mary
Wollstonecraft, una mujer era prácticamente propiedad de su marido; no tenía derecho
a tener propiedad, no podía heredar, cuando se casaba sus propiedades pasaban a
manos de su marido, etc.
Eso es precisamente lo que le sucede a María,
una mujer educada por su tío, que le deja una herencia que le permitiría vivir
de manera independiente el resto de su vida. No obstante, María se deja seducir
por alguien a quien ella ve como un caballero, galante, amable y educado. En
contra de los deseos de su tío se casa con él, y ahí comienza su desdicha.
Los príncipes encantadores, si esos de los
que no hablan en los cuentos, no existen. Así que María se da cuenta de que su
marido es un borracho, ludópata y pendenciero que está malgastando su herencia,
de la que ella ya no puede disponer libremente. Furiosa, abandona a su marido
al saber que este tiene una amante y, es a partir de este momento cuando nos
comienza a narrar la terrible realidad de las mujeres del siglo XVIII
María huye desesperada, está embarazada y no
tiene ya familia a quién acudir. Se aloja en lugares regentados por mujeres
trabajadoras que, como ella son dominadas por hombres que malgastan el dinero
que tanto les cuesta ganar. En esta novela Wollstonecraft relaciona el
matrimonio con la esclavitud. Para las que habéis nacido en democracia os
parecerá una comparación muy exagerada, pero para nada lo es. María está obligada
por ley a volver con su marido, su patrimonio ya no le pertenece, y su hija,
que nacerá más tarde, también pertenece a ese odioso padre que Wollstonecraft
nos describe. María es perseguida sin tregua, cuando cree estar a salvo su
esposo la encuentra, y debe volver a huir. Durante su huida nos va relatando la
historia de las mujeres que se encuentra en su camino. Son historias duras,
mujeres trabajadoras, explotadas por sus maridos que malgastan lo que ellas
ganan y las maltratan sin piedad. Los hombres controlan tanto el poder
económico como el poder judicial, por lo que no hay escapatoria para ellas. María
termina sus días traicionada por otra mujer, (el sistema patriarcal empuja a
las mujeres competir entre ellas por unas míseras monedas), y su perverso
marido la encierra en una institución mental.
Así es como comienza la novela, María despierta
y observa desde su ventana un paisaje decadente y sombrío, la descripción gótica del lugar nos recuerda que María ha caído en el abismo. Su hija ha desaparecido y ella se encuentra al borde de la locura. Su odioso marido la ha separado de lo que más quiere ya la ha encerrado
para poder controlar su patrimonio sin tener que rendirle cuentas. Parece
derrotada, pero sin embargo no lo está. Allí conoce a Jemima, su carcelera, una
mujer que ha sufrido los rigores de la vida. Ha sido maltratada por su
madrastra, que después la arroja a la calle. No culpéis del todo a la malvada madrastra, el sistema patriarcal no le da otra opción, tiene una hija y la situación económica de de su familia no es suficiente para mantener a dos hijas. Jemima se prostituye y roba para
sobrevivir. Cuando por fin consigue enderezar algo su maltrecha vida se
encuentra con María, y pasa de ser su carcelera a su amiga. Será ella quien
ayude a María a escapar de su trágico destino.
No sabemos cómo acaba la historia porque
Wollstonecraft murió trágicamente pocos días después del nacimiento de su hija
Mary Shelley. Hay siete posibles finales, ninguno de ellos suficientemente
desarrollados. Sin embargo, hay uno en el que Jemima encuentra a la hija de
María y se la devuelve a su madre, esta decide vivir por ella. Ese es quizá el
final que ella hubiera querido para su obra. Entonces Jemima, María y su hija
establecerían una comunidad de mujeres, en la que estarían a salvo de la
dominación de los hombres. En ella encontrarían paz, tranquilidad y armonía y,
cuidarían unas de las otras. Por desgracia, esto no es más que una utopía y
este final no es más que una pequeña intuición.Sin embargo, esta historia nos demuestra que la solidaridad entre mujeres puede salvarnos de las leyes injustas y enderezar de nuevo el rumbo de nuestras vidas.
Creemos que las cosas han cambiado mucho en
nuestros días, pero no es así. A día de hoy treinta y un mujeres han sido
asesinadas por su pareja o ex-pareja. En Asturias por primera vez hay dos
menores condenados por violencia de género; han ingresado en un
centro de seguridad para menores. Y aún quedan muchos resquicios de machismo en
nuestra sociedad. Un juez no ve indicios de violencia sexual en el abuso de una
niña de cinco años, y otras muchas sentencias que nos demuestran que el sistema
patriarcal en España no está del todo extinguido, lo podéis comprobar en este enlace
http://www.elcomercio.es/sociedad/201705/16/violencia-sexual-abuso-nina-20170516115159.html.
Por este y tantos motivos me indigna que
algunas personas por pura ignorancia digan alegremente que feminismo y machismo
son lo mismo, o salgan con un yo no soy feminista, lo mío es la igualdad.
Señoras, y no nombro a nadie, sin feminismo no habría igualdad. ¿Han leído
ustedes a alguna autora feminista? Les recomiendo que lean a Virginia Woolf,
Simone de Bevaouir, Chimamanda Ngozi-Adicnie y, si todavía tienen tiempo les recomendaré a Jane Austen y
Charlotte Brönte. Sí, señoras, Jane Eyre es una novela feminista y todas las
novelas de Austen también, porque lo que hacía esa gran escritora era criticar de manera muy irónica el sistema dominante que asfixiaba a las mujeres.
Y como siempre para terminar esta entrada me gustaría compartir con vosotros una pieza musical. Como ya sabéis me encanta Anna Netrebko, una de las mejores sopranos de nuestro tiempo, así que voy a compartir con vosotros una escena de Anna Bolena de Donizetti. He escogido esta aria porque considero que Ana Bolena fue una víctima del sistema patriarcal y de la mezquindad de su marido Enrique VIII, que consideraba a sus mujeres objetos de su propiedad de los que podía disponer como quisiera. Por desgracia los crímenes de honor siguen existiendo, y no se disfrazan de delitos de Lesa Majestad.
Y como siempre para terminar esta entrada me gustaría compartir con vosotros una pieza musical. Como ya sabéis me encanta Anna Netrebko, una de las mejores sopranos de nuestro tiempo, así que voy a compartir con vosotros una escena de Anna Bolena de Donizetti. He escogido esta aria porque considero que Ana Bolena fue una víctima del sistema patriarcal y de la mezquindad de su marido Enrique VIII, que consideraba a sus mujeres objetos de su propiedad de los que podía disponer como quisiera. Por desgracia los crímenes de honor siguen existiendo, y no se disfrazan de delitos de Lesa Majestad.

¡¡¡¡Hola!!!!
ResponderEliminarAyyyy no había visto el post.
Opino igual y qué decir de mi adorada Jane Austen, que ella misma, que siempre dependió de sus hermanos o su padre, que vivía donde ellos decían y era su hermano el que trataba con los editores. Y eso que fue privilegiada que pude estudiar y tenía biblioteca, pero por entonces o vivías de la familia o te casabas...y no hace falta remontarse tanto, que una tía de mi madre fue una mujer trabajadora hasta los 50 años, trabajaba de doncella en una casa que también era consulado, no se casó porque no quiso a pesar de tener muchos pretendientes, y cuando el señor de la casa murió la echaron a la calle sin jubilación ni nada(en los años 50) y cuando no le quedaban ahorros acabó casándose para no morir de hambre porque con esa edad nadie la contrataba. El matrimonio no salió mal pero a ella le dolía el alma haberse casado "por necesidad". Espero que tu TFG haya sido un éxito.
Besos.
Hola Marigem, muchas gracias por pasarte a comentar esta entrada, perdona que no haya visto el comentario antes, ya sabes que he pasado un verano de descanso por motivos médicos y me había despistado un poco del blog.
ResponderEliminarTienes toda la razón, nuestras abuelas y bisabuelas lo tuvieron muy difícil, y no les quedó más remedio que aceptar el matrimonio como única salida para sobrevivir. Las que podían elegir tenían que aguantar que las llamasen solteronas, que palabra más fea, ¿verdad? Mi TFG me valió un notable, así que fue una buena manera de acabar la carrera. Para el trabajo fin de máster he seguido por esa línea, ya que hice una unidad didáctica para prevenir la violencia de género entre adolescentes, que falta hace concienciar a los más jóvenes sobre este problema. Un beso y mucho ánimo con todo.
Noelia