Todos los días doy gracias por
ser mujer, doy gracias por mi feminidad, que me parece un regalo de la
naturaleza, y no puedo imaginar como sería mi vida si hubiese nacido hombre.
Soy feliz con este cuerpo que la naturaleza me dio, me gusto tal y como soy con
mis curvas, y a veces, mis kilos de más, pero quizá lo que más me gusta de mí es
la sensibilidad que poseo, y que precisamente porque soy mujer, la sociedad me
deja exhibir sin reparos. He nacido en una época de grandes cambios
tecnológicos, y es mucho lo que se ha avanzado en la lucha por la igualdad, sin
embargo, aun queda mucho por hacer, y son muchas las mujeres que no tienen los
mismos derechos que yo. Para ellas haber nacido mujer en una sociedad
patriarcal, que les niega sus derechos
más elementales y las condena al ostracismo social, es casi una desgracia;
pero no debería ser así.
Mi pensamiento vuela hacia de L
Las viudas en
Son muchas las discriminaciones y
humillaciones que deben afrontar las viudas en la India , son sometidas a un
terrible ritual en el que otras mujeres rompen de manera pública sus pulseras,
“bangles”, para que así todo el mundo sepa al instante de su condición. Además
no se les permite llevar joyas como al resto de las mujeres, y son repudiadas
por su familia y amigos. Se enfrentan
solas al mundo, y a menudo pasan hambre y toda clase de penurias. Para ellas
ser mujer no es un regalo del cielo, es casi un castigo, y la sociedad
patriarcal, injusta y opresiva en la que viven se lo recuerda todos los días de su
desgraciada vida, pero no debería ser así, ¿verdad?
Podéis saber más sobre la situación de la mujer en La India leyendo el siguiente artículo de la Fundación Vicente Ferrer.
Además os dejo con el trailer de Agua, una película que vi hace unos años, que ilustra muy bien el sufrimiento de las viudas en La India.
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