Hace unos días se celebró el Día
Internacional de la Niña ,
una fecha destinada a reivindicar los derechos de las niñas, que tantas veces
se ven menoscabados en tantos países.
En muchos países como India,
Pakistán, Yemen, Tailandia, en fin, la lista es casi interminable, hay niñas
que son obligadas a casarse con tan sólo diez u once años, incluso más jóvenes,
con hombres mucho mayores que ellas. Estas niñas en muchas ocasiones son
utilizadas como moneda de cambio por las familias, es decir, que necesito
comprar una vaca, pues nada, vendo a mi hija a un señor del pueblo que tiene
muchas y ya está solucionado. Así todos contentos, yo tengo mi vaca, y mi hija
ya tiene un marido, así yo no tengo que mantenerla. Por supuesto la opinión de
la pobre niña no cuenta para nada, ella es una propiedad más de su padre, quien
se cree con derecho a hacer y deshacer a su antojo sin tener en cuenta los
derechos de su hija.
Las niñas tienen los mismos
derechos en todos los países del mundo, al menos así debería ser, por lo que
cuando un padre obliga a su hija a casarse le está robando lo mejor de su
infancia, algo que en mi opinión debería ser severamente castigado. Se les roba
también su derecho a recibir una esmerada educación, a tener una vida mejor,
pero sobretodo les arrancan su inocencia de cuajo de la peor de las maneras.
Por supuesto estas niñas no están preparadas para las responsabilidades que el matrimonio implica, y no me refiero sólo a las tareas del hogar, por lo que este tipo de situaciones son a mi modo de ver aberrantes y odiosas.
Por supuesto estas niñas no están preparadas para las responsabilidades que el matrimonio implica, y no me refiero sólo a las tareas del hogar, por lo que este tipo de situaciones son a mi modo de ver aberrantes y odiosas.
Deberíamos luchar con todas
nuestras fuerzas para preservar los derechos de estas niñas, seres inocentes
víctimas de unas tradiciones injustas que ignoran y vapulean sus derechos con
total impunidad. Ellas también tienen derecho a ir a la escuela, a vestirse con
alegres colores igual que nosotros, a jugar, a leer todos los libros que les
apetezca, ya sabéis, todas esas cosas que suelen hacer los niños en todas
partes. Al igual que los demás niños ellas sueñan con tener una vida mejor, con
ir a la escuela, incluso a la universidad, ¿por qué no?, velemos para que esos
sueños se conviertan algún día en realidad, y que nadie le arrebate esos sueños
a ninguna niña.
Cuando yo era pequeña siempre
estaba con un libro pegado a la nariz, a través de los libros he viajado los
orígenes de América, he dado la vuelta al mundo en 80 días y he paseado por
Nueva Cork entre otros lugares. Me pregunto qué habría sido de mí si en lugar
de nacer en este país lo hubiera hecho en India, o en algún otro país, o
simplemente en el seno de una familia más intolerante que la que tuve, tal vez
no habría sido yo misma, y no habría descubierto mi propia voz. Tuve mucha
suerte, ¡ojalá ellas también la tengan!
Para terminar no se me ocurre mejor canción que Chiquitita de Abba, esta canción fue escrita a beneficio de Unicef, ONG que lleva años defendiendo los derechos de los niños en multitud de países. Siempre que puedo colaboro con ellos, algo que últimamente se reduce a donar algún que otro día, o a comprar alguna que otra cosilla en su tienda, lo último ha sido un block de notas, siempre que lo uso me acuerdo de los niños y no puedo evitar sonreír. No son los únicos, hay muchas otras agencias luchando por sus derechos, así que ya sabéis, sé que las cosas están mal, pero si podéis echad una mano, ellos os lo agradecerán.
También podéis echar un vistazo al blog Yo sólo no puedo, de la ONG Plan, que también hace mucho por los niños, así que ya sabéis echad una mano si podéis.
También podéis echar un vistazo al blog Yo sólo no puedo, de la ONG Plan, que también hace mucho por los niños, así que ya sabéis echad una mano si podéis.
No hay comentarios:
Publicar un comentario