Hoy es San Agustín, una fecha que
tiene mucho significado en mi familia, ya que tal día como hoy nacieron mi
madre y mi abuela materna, y además era el santo de mi abuelo que se llamaba
Agustín. Por eso estos días de verano me están resultando un poco melancólicos,
con tantos recuerdos brotando de nuevo en mi memoria.
Hace hoy un año nos reunimos toda
la familia para festejar el noventa cumpleaños de mi abuela, como os podréis
imaginar fue una velada inolvidable en la que la protagonista disfrutó como
nunca, sintiéndose la reina de la ocasión y sonriendo como hacía tiempo que no
la veía sonreír. Decir que disfrutó de aquella reunión familiar es poco, se
hizo fotos con todos, y nos abrazó y nos besó infinidad de veces.
Entonces no sabíamos que sería la última reunión familiar pero intuíamos que
ya no habría muchas más oportunidades como esa, así que la disfrutamos al
máximo, y yo nunca olvidaré que se empeñó en sentarse a mi lado, cuando todos
habían dispuesto que ella ocupase la cabecera de la mesa.
El tiempo pasa y hoy esa reunión
familiar con mi abuela como protagonista es solo un recuerdo entrañable, de
esos que se atesoran en la memoria y salen siempre a colación cuando nos
embarga la emoción al acordarnos de aquellos que ya no están entre nosotros.
Nos quedamos con los besos y los abrazos, las muchas sonrisas que nos regaló y
con todos los recuerdos de toda una vida en la que hubo cosas buenas y malas,
pero fue una vida plena y larga en la que tanto amor nos regaló.
Hoy mis abuelos ya no están entre
nosotros, quizá me observen desde alguna estrella, pues dicen que somos polvo
de estrellas. O por ventura serán ellos los que me iluminen para que así brote esa luz
que dicen que emano. O tal vez suceda como decían los romanos, y ahora
convertidos en mis manes, guardianes de mi vida, velan por mi bienestar,
acompañando con su presencia invisible mis titubeantes pasos en este camino que he elegido.
Quedan los recuerdos de los
paseos por el paseo marítimo de Candás, por el que tantas veces caminó mi
abuelo, o los bailes en la plaza de la Baragaña los días del Cristo. Tampoco faltan los
recuerdos de aquellos domingos en San Antonio, disfrutando del sol asturiano,
días muy felices que ahora forman parte de mis mejores recuerdos, y que sé que
siempre me acompañarán, guardados para siempre en el baúl de mi memoria.
Nunca olvidaré las bromas de mi
abuelo, ni de las veces que fue a casa Crista a comprar cigarrillos a
escondidas de mi abuela, como tampoco podré olvidar las broncas de mi esta al
enterarse.
Yo que fui la primera nieta me
sentí siempre muy unida a ellos, dice mi madre que mi hermana María y yo no
salíamos de su casa, y así crecimos entre Candás y Gijón, amando ambos lugares
por igual. Si Machado decía en aquellos
versos inolvidables: “Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla”, la mía
son recuerdos con el olor a salitre del muelle de Candás. Mis recuerdos saben
también a sardinas asadas cada primero de agosto, y a bollos preñados el día de
San Antonio, para después endulzarlos con el sabor de las marañuelas de Candás.
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| En los alrededores del Faro de Candás he vivido algunos de los mejores momentos de mi infancia. Os invito a visitar un blog donde he podido encontrar muchas cosas que no sabía de su historia |
Los abuelos se van, pero nos
dejan los mejores recuerdos para que de esta manera jamás nos olvidemos de
ellos, y así donde quiera que vayamos su presencia siempre nos acompañará, por
eso hoy este post está escrito en recuerdo de los míos.
La foto del faro de Candás la he sacado de un blog muy interesante que nos explica algo más de la historia de este faro, os invito a que os paséis a echar un vistazo, seguro que os resultará de gran interés.
Y para honrar la memoria de mis abuelos hoy he decidido compartir una pieza musical interpretada por Victoria de los Ángeles, una de las más grandes sopranos que dio este país para el mundo entero. Espero que os guste.

Hoy eres tú la que me has emocionado. Yo perdí mis abuelos con apenas cuatro meses de diferencia entre uno y otro, así que imagínate el dolor. Creo que el final de mi abuela se aceleró al quedarse sin su marido. Yo también fui al Cristo, a cenar sardinas, a comer helados en la Baragaña, y sigo teniendo primos allí, aunque una por desgracia nos dejó con 35 años, y desde entonces Candás me produce sentimientos agridulces. Me considero afortunada por haber disfrutado a mis abuelos muchos años, mi abuelo fue a la comunión de su bisnieta conduciendo su propio coche, que no todos lo pueden decir, pero cada día los echo más de menos, y por mucho que sea ley de vida todo el tiempo que los disfrutamos siempre es poco. Precioso post, y a mi también me gusta mucho el faro, me encanta ir en otoño a pasear por el parque de San Antonio(SI TE FIJAS EN MI BLOG, LA FOTO DE CABECERA QUE ES UNA PUESTA DE SOL ESTÁ SACADA ALLÍ, A LA IZQUIERDA SE VISLUMBRA UNA ESCULTURA MUY CARACTERÍSTICA) y como decía, cada otoño vamos a ese parque y nos gusta ver como se enciende el faro cuando el sol se va. No he podido ni escuchar la música, has removido muchos recuerdos, pero me imagino que como siempre, preciosa. Un besito.
ResponderEliminarPor cierto, mi poeta preferido, del que podría recitarte cualquier cosa, ya sea de Campos de Castilla, de Galerías o de cualquier etapa de su vida es Machado, tengo toda su obra y sus biografías, y no me cansa. Un besín.
ResponderEliminarHola Marigem:
ResponderEliminarPues no había dado cuenta de que la foto de tu blog estaba sacada en Candás, ¡qué fallo!, no será porque no la haya visto pocas veces!!! En fin, es verdad que ya me habías contado que tenías muchos lazos con ese pequeño pueblo de pescadores. En cuanto a la pérdida, yo le comentaba a mi hermana que cuanto más tiempo disfrutas de la presencia de tus abuelos más duele perderlos, por lo menos eso es lo que me ha pasado a mí. Viví con mucho dolor la muerte de mis otros abuelos, pero nada parecido a como me sentí cuando murió mi abuela materna, que además ya era la última. Lo bueno es que nos dejan todos los recuerdos felices que formarán parte de nuestra memoria para siempre. Un beso y gracias por pasarte siempre por aquí, eres un sol ;-)
Noelia