Hoy dieciséis de abril se celebra
el Día Internacional contra la esclavitud infantil, una práctica que
desgraciadamente tiraniza y deja sin infancia a millones de niños en diversos
países. Además esta fecha se celebra en recuerdo de Iqbal Masih, que fue asesinado
tal día como hoy hace dieciocho años, con tan solo doce años de edad.
Iqbal, fue vendido por su padre a
la industria tapicera de Pakistán a la tierna edad de cuatro años, como os
podréis imaginar su vida fue muy dura, sin infancia, sin tiempo para juegos, ni
para estudiar en el colegio como todos los niños de su edad. En cambio debió
afrontar largas jornadas de trabajo de más de doce horas, en las que además
sufría diversas vejaciones como ser encadenado al telar, entre otras
atrocidades. Con tan solo diez años consiguió escapar de la fábrica, y decidió
dedicar su vida a erradicar la esclavitud infantil, y se convirtió en un
destacado militante del Frente de Liberación del Trabajo Forzado, lo que le
valió no pocos enemigos. Su lucha contra la esclavitud infantil le llevó a
lugares tan diversos como Boston y Estocolmo, donde fue premiado por su actitud
valiente y decidida. El gran deseo de Iqbal era convertirse en abogado para
defender a los millones de niños que cada día sufren en sus carnes lo que
significa vivir en régimen de esclavitud. Desgraciadamente este deseo nunca
llegó a hacerse realidad, ya que fue asesinado por la misma industria que años
antes le había arrebatado su libertad, sin embargo su espíritu sigue vivo y la
lucha contra la explotación infantil sigue viva.
Hoy diversas Organizaciones no
gubernamentales luchan contra la erradicación de la esclavitud infantil, algo que no es
fácil, ya que a veces son los propios padres los que venden a sus hijos, además
las mafias no se dejan vencer fácilmente, y los actos de vendetta son
frecuentes, no obstante miles de fábricas que empleaban a niños en régimen de
esclavitud han sido cerradas, pero la lucha continua.
Los niños deberían tener los
mismos derechos en todos los lugares del
mundo, deberían poder ir a la escuela, jugar con otros niños de su edad, soñar
con el día en que serán mayores, en definitiva tienen derecho a ser niños. Pero
por desgracia eso no es así en todos los lugares del mundo, y en muchos países
hay niños que encadenados al telar en el que pasan más de doce horas trabajando, solo sueñan con poder ver la luz del sol, injusto, ¿verdad? Hace unos cuantos
años mi madre y yo mirábamos alfombras en un centro comercial, entonces de repente mi madre reparó en una etiqueta y corrió a mostrármela, decía así: “la empresa XXX certifica
que esta alfombra no ha sido realizada por ningún niño en régimen de
esclavitud", no compramos la alfombra ese día, pero lo hemos tenido siempre
presente. No es solo la alfombra, también pueden ser las piezas de nuestro
flamante smartphone, o de nuestro perfume favorito, debemos exigir a las
empresas que se comprometan a erradicar para siempre esta práctica, que como ya
he dicho arrebata la infancia a tantos niños en muchos lugares del mundo,
ellos merecen una vida digna, ¿no es así?
Os dejo con un vídeo de solidaridad.net en el que nos recuerdan que no debemos permanecer ciegos a lo que nos rodea.

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