Finalizada mi primera semana de
exámenes, que por cierto he pasado con
bastantes nervios y mucho cansancio, hoy
he decidido tomarme la mañana del sábado de relax, ya habrá tiempo por la tarde
y el resto del fin de semana para el estudio.
El caso es que estaba echando un
vistazo a mi cuenta de twitter a ver que se cocía, y he descubierto un post muy
interesante sobre gente tóxica, y como evitar que nos contaminen con su
pesimismo y negatividad, que ha sido compartido por las amigas Laura Ferrera y
Fátima Abril.
Por supuesto no he podido dejar
de leerlo de arriba abajo, o como se suele decir de “pe a pa”. Resulta que las
personas tóxicas no siempre son las que nos rodean, ya sabéis esas que nos
recuerdan todo lo que hacemos mal y casi nunca se acuerdan de lo que hacemos
bien. Pues no, a veces las personas tóxicas somos nosotros mismos, es decir, a
veces podemos ser nuestro peor enemigo, y entonces me he puesto a pensar, que yo a veces también soy mi propia
enemiga.
Sí, sí, yo misma a veces sin
querer me pongo trabas en el camino, al menor tropiezo de repente lo veo todo
negro y parece que el mundo se fuera a acabar en ese instante. Supongo que son
muchos años de reproches y “ya te lo dije”, que han acabado por minar mi
autoestima, y recuperarla de vuelta evidentemente no va a ser tarea de un día y
una noche.
A menudo como me dice mi buena
amiga Lidia Llop, me exijo demasiado, y si creo que no ha sido así me lo
recrimino de manera constante, tengo tendencia a reprocharme mis errores de
manera constante durante mucho tiempo, algo que puede resultar un tormento. Sé
que debería perdonarme esos errores, al fin y al cabo todos somos humanos, que
tire la primera piedra él que esté libre de pecado, ninguno lo estamos,
¿verdad? Entonces está claro que debo aflojar un poco y tratar de vivir mi vida
tal y como es, aceptando mis fallos, asumiéndolos y aprendiendo de ellos,
porque solo así podré evolucionar y llegar a ser la persona que quiero ser.
Está claro que el camino es
difícil, nadie dijo que fuera fácil, y mucho
menos en estos tiempos tan convulsos, pero está claro que si yo misma tiro
piedras sobre mi tejado jamás conseguiré mis objetivos. Así que a partir de
ahora prometo intentar tomarme las cosas con más calma, respiraré hondo e
intentaré que las cosas no me afecten más de la cuenta, o lo que es lo mismo,
debo dejar de tomarme la vida tan a pecho.
![]() |
| la vida está llena de alegría y felicidad www.tuswallpapersgratis.com |
Soy una persona valiente, que no
dudó en irse a una gran ciudad a buscarse la vida, que ha sabido levantarse
después de un tropezón. También soy una compañera generosa que no duda en
compartir lo que haga falta con sus compañeras de estudio, que está ahí cuando
la necesitan, y que siempre pone lo mejor de su parte para llevarse bien con
todo el mundo. Como dice la flor que está en la parte derecha de mi blog, soy
una margarita, es decir, una persona sencilla y honesta que se conforma con lo
que tiene, no le pido más a la vida que seguir siendo tal y como soy, con mis
virtudes y mis defectos, así que a partir de ahora voy a dejar de ser una
persona tóxica. La vida es maravillosa y merece la pena estar aquí, así que a
disfrutar, que mañana será otro día y todo irá mejor.
Hoy para terminar me gustaría compartir con todos vosotros una pieza de música que siempre consigue relajar y templar mis nervios, el Adagietto de la Sinfonía Nº 5 de Mahler, una obra maestra sin duda.

No hay comentarios:
Publicar un comentario