Hoy escribo una entrada muy breve
para pediros un pequeño favor, se trata de echar una mano a los niños Sirios
que se encuentran en el campo de refugiados de Jordania en el campamento
Za’atari, que lo están pasando realmente.
Las lluvias de las últimas semanas han complicado aun mas su vida, se han desbordado los desagües, se ha caído una tienda de campaña, y lo que es peor, los niños pasan mucho frío en un lugar que evidentemente no es un hogar. Las temperaturas bajan de los cero grados, así que os podréis imaginar lo mal que lo están pasando. Nosotros ahora mismo estamos pasando unos días de frío muy intenso, pero estamos en nuestra casa, abrigaditos, con la calefacción día y noche si hace falta, un lujo que ellos no tienen desgraciadamente. Por si fuera poco el tránsito hacia el campamento se hace extremadamente complicado, por lo que suministrar víveres y medicamentos se está haciendo casi imposible.
Las lluvias de las últimas semanas han complicado aun mas su vida, se han desbordado los desagües, se ha caído una tienda de campaña, y lo que es peor, los niños pasan mucho frío en un lugar que evidentemente no es un hogar. Las temperaturas bajan de los cero grados, así que os podréis imaginar lo mal que lo están pasando. Nosotros ahora mismo estamos pasando unos días de frío muy intenso, pero estamos en nuestra casa, abrigaditos, con la calefacción día y noche si hace falta, un lujo que ellos no tienen desgraciadamente. Por si fuera poco el tránsito hacia el campamento se hace extremadamente complicado, por lo que suministrar víveres y medicamentos se está haciendo casi imposible.
En esas condiciones os podréis
imaginar lo mal que lo están pasando los niños, las víctimas mas inocentes de
todos los conflictos, obligados a crecer en campos de refugiados después de
haber vivido el horror de los bombardeos. Pierden su infancia, su inocencia,
viven situaciones terribles, algunos pierden a sus padres en durante el
conflicto, y seguramente sus vidas ya nunca volverán a ser las que eran,
quedando marcadas para siempre.
La comunidad internacional debería hacer algo
para que estas criaturas puedan tener un hogar, pero mientas eso ocurre UNICEF
trabaja duro para hacer que su sufrimiento sea un poco más llevadero, y ahora
necesitan más que nunca ayudar a estos niños.
Por eso si podéis echar una mano no lo dudéis, sé que son tiempos
difíciles, y que no todo el mundo puede echar una mano, pero seguro que ahí leyendo
esto ahora mismo hay personas que sí pueden, a vosotros me dirijo, no dejéis
que estos niños sigan sufriendo, echad una mano. Merecen un futuro mejor, en
paz y lejos del sonido de las bombas, deberían volver a reír y jugar igual que
el resto de los niños, la sinrazón de unos pocos les ha arrebatado ese derecho,
pero ellos no tienen la culpa.
Hoy asomada a mi timeline de
Facebook he visto una foto de dos de esas niñas, una de ellas era un bebé, y ya
se podía ver en sus ojos el dolor por todo el horror que ha vivido en su corta
vida, me ha roto el corazón y por eso escribo esta entrada, para que ella tenga
la vida que merece.
Os paso el enlace de UNICEF donde os cuentan todo lo que están intentando en el campamento
No hay comentarios:
Publicar un comentario