Hace algo más de dos meses
escribí un post en el que expresaba mis deseos para el nuevo año, en él le
pedía a sus majestades los Reyes Magos
de Oriente, entre otras cosas, aprobar mis exámenes. He debido ser una niña
buena, que en este caso significa aplicada, pues así ha sido, y hoy puedo decir
felizmente que han sido dos sobresalientes, tres notables, y un aprobado en
Lenguaje Humano que sabe a matrícula de honor. Así que no puedo estar más
contenta. El esfuerzo y el sacrificio invertidos durante todos estos meses
merecieron la pena, ahora cobran sentido tantas horas de estudio, y esos
nervios que dicen que me han dejado en los huesos, aunque a mí no me lo parece.
Cuando empecé en octubre recuerdo
que estaba muy asustada, la empresa que me había propuesto era muy grande, mucha gente me decía que estaba loca, que
como se me ocurría, que la UNED
era muy dura. Otras personas pensaban que se me había pasado la hora de
estudiar, que estaba perdiendo el tiempo, en fin, para que os voy a contar más.
El caso es que me encontré con mucha
negatividad a mi alrededor, que junto con los malos recuerdos de épocas pasadas
me hicieron temer que quizá esto me quedaba grande, ahora sé que no.
Durante muchos años he pensado
que no valía para estudiar una carrera, soy demasiado nerviosa, me vendré
abajo, no seré capaz de dedicarle todas las horas de estudio necesarias, solía
pensar. Pero ahora he aquí que sí he sido capaz de sacrificarme y dedicar todas
esas horas de estudio necesarias, dejando de salir muchos fines de semana,
sacrificando horas de sueño, todo para lograr mi meta, que al final han dado
fruto.
Ahora todos esos años en los que me he infravalorado van a
quedar atrás, surge una nueva Noelia que se cree capaz de casi cualquier cosa,
que sabe que querer es poder, y que no hay nada imposible si me esfuerzo. Ahora
cobran sentido las palabras de Christina, compañera de mis últimas prácticas
cuando aquel día en el comedor me decía que yo valía mucho, y yo le contestaba
que no me veía así. Entonces ella me lo repitió de nuevo: “tú vales mucho, cómo
es que no te lo crees. Hablas inglés, estudias y lees todo lo que sea en ese
idioma, hasta un libro sobre Afganistán, escribes y redactas correctamente”. Me
gustaría acordarme de todo lo que me
dijiste Chris, pero ahora todo cobra sentido, claro que valgo mucho, y que soy
muy inteligente, nadie me ha regalado nada, me lo he tenido que currar todo yo
solita, y al final no está nada mal el resultado. Así que a partir de ahora voy
a dejar de escuchar todas esas voces negativas que me hacen de menos, las que
me dicen que no me merezco nada, y que me tengo que conformar con lo que sea,
no es verdad, ya va siendo hora de que la vida me de lo que merezco. Y con
estas notas tan maravillosas me empieza a devolver con creces lo que tantas
veces me quitó.
| Cuando llega el buen tiempo me gusta ir a estudiar a los parques, el del Rinconín es una preciosidad |
Por cierto que ya he ejercido mi derecho a pataleta, y he
reclamado esa beca que me han negado echándome en cara los errores del pasado,
y pase lo que pase con esa alegación nadie me va a robar este momento
maravilloso que es mío y que me he ganado a pulso. En la UNED nadie te regala nada, es
más son bastante duros y exigentes, así que si he sido capaz de sacar estas
notas se debe a dos razones fundamentales, a que soy muy lista y a que he trabajado como una
hormiguita.
Os dejo con una pieza preciosa de Haendel Laschia Pio Panga, interpretada maravillosamente por el contratenor Phillippe Jaroussky, espero que os guste.
Noelia, ¡enhorabuena por todos tus éxitos! Un gran abrazo ;)
ResponderEliminarMuchas gracias por estar siempre ahí, un beso muy grande ;-)
ResponderEliminarEnhorabuena, aunuqe más que una felicitación es un reconocimiento por tu tesón. Un besito.
ResponderEliminarMuchas gracias Marigem, ahora a seguir peleando, que la vida de el estudiante es muy dura, pero cuando las cosas salen bien, resulta muy gratificante.
ResponderEliminarNo dejes de luchar por tu hija, que también se merece esa dichosa beca que también le quieren negar.
Un beso