Hace
mucho tiempo que no publico ningún contenido en el blog, no tanto por falta de
tiempo como por falta de motivación. Este verano ha sido el primero en el que he
podido descansar y relajarme después de cinco años dedicados a estudiar la
carrera y luego el máster del profesorado. Leer libros ha vuelto a ser un
placer y no una obligación, lo que me ha permitido volver a disfrutar de las
descabelladas aventuras de personajes como Augusto Faroni, de Juegos de la edad
tardía. Como os podréis imaginar, necesitaba este tiempo para disfrutar de los
míos, en especial de mi sobrina Paula, que ya tiene dos años y me tiene tan
enamorada como mi chico. De esta manera he podido recargar las pilas para
afrontar ahora un nuevo reto: las oposiciones de secundaria. Así es, en cinco
años he pasado de estudiante sufridora en la UNED a opositora del cuerpo de maestros
de educación secundaria, pero de eso os hablaré en otro momento.
Hoy
me gustaría comentar una noticia que he visto en el diario El Comercio de
Gijón, y que me ha entristecido mucho. El titular habla de la muerte por arma
blanca de una joven de veinte años en Cartagena. Este tipo de noticias
indudablemente te hacen pensar que hay algo que está fallando en nuestra
sociedad. Las cifras de violencia de género adolescente y juvenil se han
disparado en los últimos años. Las nuevas generaciones muestran un cambio de
valores y actitudes muy preocupante, que pueden alcanzar resultados tan trágicos
como este que os acabo de mencionar. Sé bien de lo que hablo porque realicé una
investigación bastante detallada de la violencia de género adolescente para mi
TFM (trabajo fin de máster). He leído los informes de la Fundación Anar, y he
conocido el trabajo de expertos muy reconocidos en la materia como María José
Díaz-Aguado.
La
mayor parte de las jóvenes víctimas de violencia de género no son conscientes
de su victimización, esto es quizá uno de los aspectos más preocupantes de este
fenómeno. Además, la violencia empieza de una manera muy sutil, normalmente la
pareja suele mostrar una imagen dulce y romántica, que poco empieza a cambiar.
El primer paso es aislar a la víctima y asumir el control de su vida. Es muy
habitual que el joven empiece a pedirle a su novia que le mande una foto para
saber en que lugar se encuentra, si está sola, etc. Los golpes llegan de manera
inesperada, por lo que normalmente la chica no sabe cómo actuar, ni sabe a
dónde debe acudir para pedir ayuda. Por este motivo es muy importante que tanto
padres como profesores nos unamos para ayudar tanto a los adolescentes como a
las adolescentes a superar estos comportamientos y, en los casos en los que sea
necesario, ayudar a la víctima a salir de esa situación.
Es
muy importante trabajar la violencia de género en las aulas como contenido
transversal. De esta manera el profesor puede contribuir a crear un entorno más
confortable y cercano para sus estudiantes. Estos a su vez deben aprender a
comunicarse de manera eficaz, lo que les ayudará a gestionar sus conflictos de
manera mucho más eficaz, eludiendo la violencia. Para esto es importante que
nuestros alumnos perciban que pueden confiar en nosotros, ya que somos sus
guías en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Debemos erradicar viejos mitos, como el mito del amor romántico, así como conductas machistas y estereotipos de género. Para conseguir este fin debemos aprender a comunicar estos valores de manera eficaz, así como promover que nuestros alumnos participen de manera activa en su educación.
Rosa
María, la joven asesinada en Cartagena había puesto una denuncia esa misma
mañana. Pero me pregunto si trabajar este tipo de contenidos en su clase, y en
la de su agresor, habría evitado su muerte. Por desgracia esta es una pregunta
que no podrá ser contestada ya.
Podéis
leer los informes de la Fundación Anar sobre violencia de género adolescente en
este enlace:https://www.anar.org/ . Prometo dedicar más entradas a este preocupante problema.
Los que conocéis mi blog ya sabéis que suelo terminar cada entrada con una pieza musical. La música a lo largo de la historia ha servido para dar voz a nuestros sentimientos, y en este caso he pensado que lo más adecuado sería un Réquiem en recuerdo de esta joven. He decidido compartir con vosotros este Pie Jesu de la Misa de Réquiem de Andrew Lloyd Webber interpretado por Anna Netrebko. En una misa de Réquiem normalmente se pide a dios que conceda el descanso eterno a la persona en cuya memoria se realiza la misa. Supongo que a estas alturas ya habréis entendido porqué he elegido esta pieza. Os paso un enlace en el que podéis leer la traducción de esta pieza https://es.wikipedia.org/wiki/Pie_Jesu.

¡¡¡¡¡Hola!!!!
ResponderEliminarAyyyy este tema me preocupa muchísimo, hablo mucho con mis hijos para que ella no sean víctimas ni maltratadores, y espero que surja efecto. Ellos ya han pasado la adolescencia, pero me sigue dando miedo, la gente joven a veces se ve envuelta en estas situaciones de la noche a la mañana y no saben ni salir ni pedir ayuda.
Besos y enhorabuena por ese máster, ya has pasado lo peor.
Hola Marigem:
ResponderEliminarMuchas gracias por pasarte por el blog a comentar, ya ves que lo tengo un poco abandonado, pero aún así intento encontrar algún ratito para contar algo que me preocupa mucho como este tema. Dentro de unos días voy a empezar a trabajar en un colegio concertado aquí en Mérida, ayer hablaba con una compañera y me comentaba como ha retrocedido todo lo que se había avanzado en los últimos años. La mayoría de adolescentes están repitiendo antiguos patrones de conducta muy machistas. Por esta razón creo que los profesores tenemos que educar de nuevo en igualdad y hacer un esfuerzo aún mayor para que todos ellos entiendan que todos somos iguales. Creo que tienes unos hijos muy sensatos y centrados, y eso sin duda es en gran parte mérito tuyo, que los has educado bien. Muchas gracias por la felicitación, la verdad es que ahora mismo estoy en una nube, imagínate por fin profe. Un beso muy gordo.
Noelia