En estos días de Semana Santa
supongo que muchos de vosotros estaréis de vacaciones en algún lugar, tal vez
en la playa o la montaña. Otros viven estos días con un gran fervor religioso,
acuden a las diversas procesiones que se celebran a lo largo y ancho del país.
El tiempo acompaña, así que imagino que muchos habréis optado por la primera
opción, ¿me equivoco? Los colegios están cerrados por lo que los niños pasan
más tiempo en casa con sus padres; y esto para muchos supone un verdadero
drama.
Llevamos mucho tiempo escuchando que el comedor escolar es para muchos niños el único lugar donde pueden comer caliente. Son victimas inocentes de la tan cacareada crisis. Sus padres no encuentran trabajo, muchos de ellos incluso han perdido sus casas, por lo que conviven con otros familiares. Dice Blanca Menéndez que hay casas donde viven dos familias juntas, “como en la posguerra” afirma.
Quizá no os suene de nada el
nombre de Blanca Menéndez, muchos asturianos hemos oído hablar de la ONG que ha creado: Ningún niño
sin cenar. Yo supe de esta iniciativa hace unos meses a través de Facebook,
cuando blanca solicitaba que alguien les cediese un local de manera gratuita.
Después de algún que otro intento fallido, la ONG se instaló en un local en la avenida de la Constitución en
Gijón. Desde que se instalaron allí no han parado de ayudar a personas que lo
han perdido todo y, por desgracia, se ven incapaces de dar sustento a sus hijos.
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| Hay muchos lugares donde podéis llevar vuestras donaciones, solo comida, este es el distintivo que acredita su colaboración |
Cuenta Blanca en una entrevista
que os enlazo aquí que, a veces tiene que comer en el local por que no da
abasto. El número de personas que acuden a solicitar ayuda al local es muy
alto, yo diría que incluso desbordante. Se está ayudando a niños de todos los
colegios de la zona, y afirma que es muy necesario extender esta iniciativa a
Oviedo y Avilés. Cuenta también que a veces son los propios profesores los que
se ponen en contacto con la ONG. Hay
niños que comparten sus meriendas con los compañeros; algún niño incluso insta
a sus padres a hacer una gran donación porque ellos también son conscientes de
la situación de sus compañeros. Yo he estado en el local en una ocasión, aquel
día el local estaba vacío, supongo que de casualidad. Recuerdo que le llevaba
pan de molde y tomate, y Blanco se puso muy contenta porque decía que justo
esas dos cosas se habían terminado ya y las necesitaba con urgencia.
No puedo deciros mucho más, tan
solo que me parece una aberración que sean personas como Blanca las que estén
intentando buscar soluciones a tanta desesperación. Por desgracia ellos solo
pueden proporcionar comida, nada más. Pero está claro que lo que estas familias
necesitan es un puesto de trabajo digno, que les proporcione los medios
necesarios para dar de comer a los suyos. Esa debería ser la prioridad de
nuestros políticos, acabar con la miseria de nuestros niños. Creo que va siendo
hora de que dejen de perder el tiempo con otras cuestiones, y den soluciones a
todos estos problemas, que son demasiado reales. Mientras eso sucede me temo que serán personas como Blanca Menéndez las que seguirán velando por esos niños.
Los que seguís mi blog sabéis que siempre termino con alguna pieza de música, suele ser ópera o música coral, ambos géneros me gustan mucho. Pero hoy quiero terminar con un vídeo de UNICEF que explica los derechos de los niños. Desgraciadamente todos los días me doy cuenta de que sus derechos parecen ser lo que menos importa ahora mismo.
Los que seguís mi blog sabéis que siempre termino con alguna pieza de música, suele ser ópera o música coral, ambos géneros me gustan mucho. Pero hoy quiero terminar con un vídeo de UNICEF que explica los derechos de los niños. Desgraciadamente todos los días me doy cuenta de que sus derechos parecen ser lo que menos importa ahora mismo.

Hola Noelia.
ResponderEliminarEs tan triste leer estas cosas, no me imagino lo que tiene que sufrir un padre al ver que no puede cubrir las necesidades mínimas de sus hijos.
Amí la crisis me dio un revés enorme, pero nos hemos ido arreglando siempre y en nuestro caso supuso renunciar a cosas no imprescindibles y reducir las necesarias, pero hay casos que son sangrantes.
El profesor de facultad de mi hijo les contó que esta semana una chica que estudia un módulo porque tuvo que dejar la universidad por falta de recursos no asistió a un examen, y cuando al día siguiente le preguntaron el motivo explicó que los estaban desahuciando.
A mí se me saltan las lágrimas porque hablamos de gente normal, que ni ha estafado, ni robado, ni malgastado, personas totalmente normales.
Un besito y muchas gracias por recordarnos estas cosas, que a veces estamos tan centrados en nuestra vorágine que las olvidamos.
Ahhhh, y mi hija que es voluntaria de Cruz Roja ve cada cosa, ayyyyy, y al lado de casa, no hace falta mirar en el tercer mundo.
Hola Marigem, por desgracia la pobreza está mucho más cerca de lo que podemos pensar. A mí personalmente me apena mucho todo lo que está pasando en nuestro país. Lo más triste es ver como se sigue malgastando dinero público en cosas que no hacen falta, mientras hay tantas familias viviendo de la caridad de los demás. Felicita a tu hija de mi parte, es evidente que es una gran chica, y que tiene conciencia social. Esto último me temo que es algo de lo que carecen nuestros politicuchos. Un besito
ResponderEliminarNoelia
Si, desgraciadamente, las niñas y los niños siguen teniendo unos derechos "a cachos". Y se confunde la autoridad y autonomía con los derechos. Se malgasta el dinero y a veces no les llega a ellas/os. Pero también hay ayudas sociales, de esas que no te sacan de pobre, pero que permiten que los niños/as tengan para cenar y/o comer. Lo digo con conocimiento de causa. Aunque lo que no hay es un seguimiento certero, de lo que se da. Es difícil...y tampoco hay ayudas constantes, son parches.
ResponderEliminarBesines grandes y a pensar en la esperanza...que esa nunca debe faltar.
Muchas gracias María por pasarte y dejar tu comentario. Tengo que decir que me gusta mucho lo que has dicho al final, la esperanza no debe faltar nunca, ¡qué gran verdad! Me lo apunto y prometo dedicar una entrada al respecto. Seguro que pronto cambiarán las cosas. Un abrazo y un beso muy fuertes ;-)
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