Estos últimos días han sido un
poco caóticos en mi vida, notas de exámenes, con alguna que otra decepción que
forma parte de la vida del estudiante. Ensayos de coro, y ya sabéis que me ha
tenido muy ocupada la enfermedad de un familiar, que ha pasado por un segundo
linfoma. Afortunadamente de eso ya nos hemos recuperado, y ahora toca
tratamiento de mantenimiento durante un par de años, pero como ya he dicho, lo
peor ya ha pasado. Por todos estos motivos he tenido el blog un poco
abandonado, y hoy he decidido que era el momento de retomarlo.
La verdad es que no sabía muy
bien de qué hablar, después de tanto tiempo sentía que había perdido el hábito
de escribir y, no sabía si sería capaz de contar algo interesante. Entonces me
di cuenta de que hay algo que me preocupa mucho como persona y como estudiante:
la educación pública de calidad; así que de eso os voy a hablar.
Ya sabéis que se ha aprobado el
tres más dos en la enseñanza universitaria, algo que degradará los estudios de
grado y encarecerá en gran manera la ya de por sí cara educación universitaria.
No os podéis ni imaginar el estrés que esto supone para los que ya estamos
realizando estudios de grado. Surgen mil preguntas, ¿tendré que cambiarme de
plan? Os podréis imaginar que si después de tanto esfuerzo tengo que cambiarme
de plan, y hacer un máster de dos años, en lugar del actual de un año, me voy a
sentir un muy furiosa y bastante engañada. Por si fuera poco la secretaria de
estado de educación dice que la universidad en este país es barata, y que hay
demasiados estudiantes. Os podréis imaginar cómo me sentí. Mi educación
universitaria es algo que me tomo muy en serio, para ello me esfuerzo mucho, me
levanto todos los días muy temprano para estudiar, hay días que eso es lo único
que hago. He sacrificado muchas cosas para llegar hasta aquí: tiempo con mis
amigos, otras actividades que me gustaría realizar y dejo para más adelante,
libros que esperan en una estantería sin leer. En fin, un sinfín de actividades
que estoy posponiendo porque me tomo muy en serio mi educación. La educación
debe ser un derecho, no un privilegio de unos pocos adinerados. Todos debemos
tener las mismas oportunidades. Se está jugando con el futuro de muchas
personas, con sus ilusiones, pero sobre todo se está dejando escapar el futuro
de este país, ya que los mejores estudiantes se marchan a otros países donde se
les trata como merecen. No sé si lo sabréis pero a pesar de lo que dicen nuestros gobernantes, las carreras por si solas no sirven para nada, el máster es obligatorio a la hora de ejercer ya que se trata de la especialización. Como os podréis imaginar no es cierto que esta medida nos va ahorrar dinero ya que los estudiantes saldrán antes al mercado laboral. Sí lo van a hacer si no se pueden costear el máster, pero tendrán que trabajar de lo que puedan porque de lo que han estudiando sin el máster no van a poder.
Pero no se trata sólo del ya
famoso tres más dos, se trata de la casi supresión de la asignatura de música,
de la filosofía, que nos ayuda a pensar y a decidir por nosotros mismos. En
cuanto a la asignatura de música sirve para fomentar la capacidad creativa de
los alumnos, estimula nuestra capacidad cognitiva y nos hace más tolerantes. Y
sirve también para que los alumnos no confundan al gran Victoria, con la última
ganadora de Gran Hermano, algo que seguramente pensarán muchos en esta España rancia y caduca.
Espero por el bien de todos que
los que nos gobiernen en años venideros pongan fin a este desatino, de lo
contrario nos va a salir muy caro a todos, y no me refiero solo a los
estudiantes.
Y para terminar quiero compartir con vosotros una de esas joyas musicales que tanto me gustan. Los responsorios de tinieblas de Tomás Luis de Victoria, nuestro gran autor barroco, muy apreciado en otros lugares como Inglaterra, pero que desgraciadamente en España dada nuestra nula cultura musical no es tan conocido como debiera. A veces tengo la sensación de que nos quieren sumir en las tinieblas, por eso esta pieza me parece muy representativa de los tiempos que corren.
Y para terminar quiero compartir con vosotros una de esas joyas musicales que tanto me gustan. Los responsorios de tinieblas de Tomás Luis de Victoria, nuestro gran autor barroco, muy apreciado en otros lugares como Inglaterra, pero que desgraciadamente en España dada nuestra nula cultura musical no es tan conocido como debiera. A veces tengo la sensación de que nos quieren sumir en las tinieblas, por eso esta pieza me parece muy representativa de los tiempos que corren.

Con hijos universitarios te comprendo perfectamente, tengo terror por no poder afrontar sus estudios en ciertos momentos, y sumamos el tiempo perdido porque en el caso de mis hijos los Máster ofrecidos aquí no cubren sus necesidades, vamos, que con la temporada tan baja que llevo esto ha sido el remate. Un beso y me alegra que tu familiar vaya hacia adelante, te mereces muchas cosas buenas.
ResponderEliminarAnimos, Noelia. Siento leer con tanto retraso tu entrada, pero estoy con muy poco tiempo. Escuché que las universidades no van a aplicar esta legislación de momento (lógicamente¡¡). Otra barbaridad que seguramente podremos parar, espero que este año. Saludos, Noelia.
ResponderEliminarMuchas gracias a las dos por vuestros comentarios, yo también esperemos que las aguas pronto vuelvan a su cauce.
ResponderEliminarMarigem, mucho ánimo y si necesitas algo ya sabes. Un abrazo muy fuerte para las dos.