Hoy revisando el tráfico de mi
blog he reparado en que tenía muchas visitas de un blog que no conocía, he
seguido el enlace y he dado con un autor angustiado, alguien ha quien la vida y
las circunstancias han llevado a una depresión, de la que está intentando salir
con todos sus medios.
Pero claro, la depresión es un
enemigo acérrimo al que cuesta mucho derrotar, la enfermedad de la tristeza,
como muchos la llaman, se mete dentro del alma y aprisiona a quien la padece
hasta el punto de que a veces le duele hasta respirar. A menudo esa persona no
sabe si va a poder seguir adelante, el mundo aparece lleno de obstáculos, que
parecen imposibles de superar, y en esos momentos muchas personas se sienten
tan mal, que a veces deciden poner punto y final a sus vidas, pues estas se
hacen demasiado pesadas de sobrellevar, por lo que deciden dejar de ser una
carga para sus familiares y amigos.
Es por eso que hoy me gustaría
pedir un poco de compresión para las personas con enfermedades mentales, ya sea
depresión o cualquier otra enfermedad psiquiátrica. Son muchas las personas que
padecen este tipo de enfermedades, a menudo se ven estigmatizados por una
sociedad que les de la espalda, incluso es habitual que se les tilde de vagos y
egoístas, que depositan la pesada carga de su existencia en los demás,
familiares y amigos que ya no saben qué hacer para ayudar a esa persona, y que en muchas ocasiones se ven
desbordados por las circunstancias. Desgraciadamente en torno a las enfermedades
mentales hay mucho desconocimiento, alguien que conozco me hablaba de la
enfermedad de un familiar lejano suyo, como si fuera un cotilleo más: “tiene
esa depresión tan grande, esquizofrenia”, me dijo con toda tranquilidad. Mi
cara debió ser todo un poema, el muchacho del que ella habla no padece esa
enfermedad ( por cierto bien medicada y con un seguimiento adecuado es igual
que una diabetes, y esos enfermos llevan una vida absolutamente normal, pero
claro la sociedad no lo ve así) sino depresión maníaco depresiva, que no es lo
mismo. El caso es que este muchacho, que ha sufrido mucho a lo largo de su
vida, pasa temporadas muy malas en la que el mundo se le hace muy cuesta
arriba, y a menudo siente que no puede con el peso de la vida, en esos momentos
no valen consejos del tipo alégrate, anímate, cambia esa cara hombre, ¡qué más
quisieran! En contra de lo que la gran mayoría de las personas piensan, las
personas que sufren esta enfermedad no tienen ningún control sobre sus
emociones, a veces incluso estas se deben a problemas orgánicos, un nervio que
se inflama, alteraciones hormonales, lo que hace muy complicado dar con el
tratamiento adecuado. En otros casos el enfermo ha pasado por una situación
traumática que le ha llevado a enfermar, bien en el trabajo o una situación
familiar adversa, el caso es que de nuevo esta persona no tiene control sobre
sus emociones, porque la enfermedad se ha adueñado de ellas, y aunque tratan con
todas sus fuerzas de ganar la batalla a menudo sienten que la están perdiendo.
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| A veces nos sentimos tan solos como el árbol de la fotografía |
Yo no sé que es lo que habrá
llevado a esta persona ha sentirse así, pero de lo que sí estoy segura es de
que hace todo lo que puede por salir adelante, nada más le gustaría que poder
salir al parque con sus hijas, volver al trabajo, en fin, volver a ser el de
antes. Pero la recuperación es lenta y a menudo está plagada de baches que
llevan a una nueva recaída, pero estoy segura de que más tarde o más temprano
habrá una luz al final del túnel, y seguro que la verás, porque la voluntad de
salir adelante te hará verla. Así que Fernando ánimo, el camino está lleno de
baches, pero no es un camino sin final, vuélcate en los tuyos, que son los que
de verdad cuentan, ya que siempre estarán ahí, y no te preocupes por lo que no
hayas podido alcanzar, todos tenemos sueños rotos, pero yo he descubierto que
cuando un sueño muere nace otro, y este es igual de bonito que el primero. No
hace tanto tiempo que yo caminaba entre sombras, también me cuesta dormir por
las noches, y más estas últimas semanas, en las que tanto pienso en mis
abuelos, pero todo tiene un principio y un final, y ahora por fin veo una luz
que brilla con gran intensidad, y sabes una cosa: esa luz está dentro de mí,
solo tuve que abrir los ojos para verla. No te detengas Fernando, y como dicen que la música es el alimento del alma, he decidido compartir con todos vosotros una bonita pieza musical de esas que curan el alma, como estamos en primavera que mejor que escuchar la primavera de Vivaldi, es alegre y preciosa, y por lo menos a mí me cura todas las tristezas.

Cuando alguien me pregunte que es tacto y sensibilidad, le diré que te lea Noelia. Magnífico! Darle ánimos a Fernando y por supuesto, un placer leerte Noelia! Un saludo!
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