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jueves, 2 de abril de 2020

#LIUB Ilumínalo de azul

Hola a todos de nuevo. Hace mucho tiempo que no escribo en el blog, no tanto por falta de tiempo, como quizá por falta de motivación o incluso de interés. Pero hoy he sentido la necesidad de retomar esa costumbre de expresarme acerca de todo aquello que me preocupa.
Han pasado muchas cosas desde la última vez que publiqué una entrada: me he trasladado de Mérida a Navia, en el occidente de Asturias (de eso hablaré en otro momento), he dejado de trabajar para dedicarme en cuerpo y alma a las oposiciones (sí ya sé que se han pospuesto, pero no puedo dejar que eso afecte a mi motivación) y, bueno, qué os puedo decir de lo que estamos viviendo estos días. Son momentos difíciles para todos, al igual que vosotros, o quizá un poco más, porque mi chico trabaja en el hospital comarcal, vivo a veces con cierta angustia la situación actual. En esos momentos en los que siento que las emociones me abruman, intento hacer cosas que me distraigan, la gran PD James, maestra de la novela negra inglesa es un gran bálsamo para esos momentos de inquietud. También hago cursos del British Council o de Future Learn. Y uno de mis momentos favoritos llega a las ocho de la tarde cuando salgo a aplaudir a todo el personal que trabaja en nuestros hospitales y centros de salud (digo todo el personal porque eso incluye celadores, personal de limpieza, mantenimiento...  de los que  a veces nos olvidamos). Los vecinos, incluido nuestro alcalde, nos asomamos a la ventana y nos saludamos y, si no hace mucho frío charlamos un poquito. En fin, que todos tenemos algo a lo que recurrir en estos momentos de tensión y ansiedad. 

A las 9 de la noche pon algún objeto azul oscuro en tu ventana 
Pero hoy os quería hablar de otra cosa, que ha cobrado especial relevancia estos días.  Para muchos de vosotros hoy 2 de abril de 2020 es un día más de confinamiento y quizá no sepáis que hoy es el día mundial de concienciación sobre el autismo. El trastorno del espectro del autismo (TEA) tiene origen neurobiológico, afecta a la configuración del sistema nervioso y el funcionamiento del cerebro (https://diamundialautismo.com/entender-el-autismo/). Quienes lo padecen tienen dificultades de comunicación e interacción social, flexibilidad del pensamiento y de la conducta. Es decir, que una persona con un trastorno del espectro del autismo no tiene mecanismos de adaptación que le permitan sobrellevar una situación tan dura como la que estamos viviendo. Estas personas no pueden comprender emociones como la ira, la tristeza, por eso a veces cuando vemos ciertas reacciones ante ciertas situaciones, que no se corresponden con lo que nosotros esperamos; por ejemplo, ante una enfermedad, nosotros esperamos que nos conforten, que nos den muestras de apoyo. Sin embargo, una persona con un trastorno del espectro del autismo no tiene mecanismos para identificar la tristeza que nos embarga en ese momento, por lo que no responderá igual que nosotros ante esta nueva situación. Esto a menudo se entiende como una falta de tacto, de empatía, pero no lo es en absoluto, el hecho de que esas personas no puedan expresar su tristeza como nosotros lo haríamos no significa que no le duela tanto como  a nosotros. De hecho posiblemente las ausencias les duelan mucho más a ellos que a nosotros, que sí tenemos mecanismos para adaptarnos a estas situaciones. En cambio ellos lo único que perciben es que alguien que estaba muy presente en su vida en estos momentos ha desaparecido de ella porque está en el hospital, ellos quieren que vuelva ya, y por mucho que les expliques que esa persona estará hospitalizada el tiempo que sea necesario, no lo van a entender. Se pasarán día y noche preguntándose por qué esa persona no está, y eso para quienes conviven con ellos es muy duro porque tienen que vivir con la angustia que provoca la enfermedad de alguien como puede ser un abuelo, un padre, o una esposa, y  mientras tienen que lidiar con el sufrimiento que experimenta quien tiene un trastorno del espectro del autismo. No os podéis hacer una idea de lo que supone para ellos un cambio tan aparentemente insignificante como un simple cambio de peinado, mamá era rubia y hoy es pelirroja, no me gusta, yo quiero que mamá vuelva a ser rubia. Algo que en principio no tendría mayor trascendencia, para ellos es como si se abriese un agujero enorme en la tierra que no saben como sortear. Y mamá  que sigue siendo la misma persona a pesar de su cambio de look, tendrá que  afrontar el drama que supone para su vástago ese pequeño cambio en su rutina. Pues ahora imaginaos lo que supone estar confinado día si y día también. No pueden ver a sus amigos, a sus terapeutas, y para ellos la COVID-19 es un nombre raro que no comprenden, pero que ha puesto patas arriba su rutina diaria. Es un ser malvado que debe irse ya para que puedan volver a su vida diaria. Esta incertidumbre en la que se ha convertido nuestro día a día, para ellos es algo incomprensible, y todo su mundo se ha venido abajo de la noche a la mañana. Por eso el gobierno les ha autorizado a salir a dar un paseo de manera excepcional para que puedan sobrellevar la situación un poco mejor dentro de lo que cabe.
Entonces empiezo a leer que hay gente que insulta desde sus balcones a esas personas que salen con autorización, que además de una falta de empatía es una muestra de poca educación y dice mucho de esa persona. Pero ya no es solo que se esté insultando a personas que salen con sus niños con trastorno del espectro del autismo, es que se está insultando a todo él que sale a la calle y eso incluye a médicos, enfermeras, celadores, personal de supermercado, etc. Hace un par de semanas más o menos a una amiga mía que trabaja en un supermercado en Gijón un energúmeno le gritó con un megáfono que se fuese  a su casa, y a dónde pensaría  este memo qué iba. Si estás leyendo estas líneas quiero que sepas que eres un completo idiota. Las madres y padres con niños con trastorno de espectro autista que están siendo increpadas sufren doblemente por sus hijos y por la incomprensión y la falta de empatía que sigue castigándoles sin motivo. Por eso hoy os pido que a las 9 de la noche salgáis al balcón y pongáis algo azul oscuro, de ahí el título de esta entrada y mostrad vuestra solidaridad con esas personas. Demostremos que somos solidarios y comprensivos porque ninguno estamos libres de vernos en una situación parecida y nos gustaría que nos tendiesen la mano.
Hace un par de años yo trabajaba en un colegio concertado en Mérida, allí teníamos a dos hermanos con trastorno del espectro del autismo, Félx y Sofía, a ellos y a sus profesores que tanto se esforzaban por comprenderles y ayudarles está dedicada esta entrada.

Los que me seguís (si es que me queda algún seguidor) sabéis que siempre termino mi entrada con alguna canción. Hoy no sabía muy bien que canción escoger y de repente he recordado que Lady Crocs, a quien sigo en twitter es muy fan de Amaral, igual que yo.  Entonces me he dado cuenta de que la canción que debería compartir es Mares igual que tú, porque al igual que todos los mares son el mismo mar, los seres humanos a pesar de nuestras diferencias somos iguales o al menos deberíamos serlo, porque todos queremos lo mismo: que pronto pase este momento.

1 comentario:

  1. La vida nos regala quizá este momento como una oportunidad...sin embargo...hay quienes sufren mucho con esta experiencia. Quienes de momento no nos encontramos igual...quizá sacamos lo.mejor de nosotros para acompañarles...de hecho hay muchas iniciativas en las redes para trabajar el autismo (conozco a personas que lo tienen y es genial ver cómo lo incorporan a su vida...y en general...salvo excepciones, la gente parece estar concienciada)...También se suma a todo esto...otros momentos tristes...como la perdida de seres queridos sin el duelo correspondiente. Ahora sé lo necesarios que son. Un abrazo muy grande y feliz día 🌼

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