Hoy me siento un poco triste, la
verdad es que estoy pasando unos días un poco tristones, aunque poco a poco me
voy dando cuenta de que todo tiene solución y estoy poniendo todo de mi parte
para volver a sonreír. Además, hay muchas personas que necesitan de un abrazo,
aunque sea virtual, y hoy ese abrazo se lo quiero enviar a mi amiga Sara, de
León, que escribe un blog que os recomiendo de verdad: Los ojos negros del tiempo, en el que vuelca, al igual que yo en el mío, todas sus tristezas y sus frustraciones.
Qué podría yo deciros de Sara,
que es una persona excepcional, con un gran amor por los animales, que ahora
mismo está rota de dolor por la muerte de su perrito, a quien quería con
locura. Que la conocí en uno de esos muchos cursos para desempleados que he
realizado a lo largo de mi periplo por el desempleo. Que enseguida nos llevamos
bien, y que junto con el resto de compañeras, Ana Belén, Silvia, Lucía, Carmen,
hicimos un grupo en el que sobre todo nos reíamos y compartíamos anécdotas.
Fueron buenos momentos, ¿verdad chicas?
El caso es que luego la vida nos
separó y Sara volvió a su León natal, esa maravillosa ciudad a la que quiero
volver pronto, pero gracias a esto de las redes sociales seguimos teniendo
contacto, y de vez en cuando intercambiamos piropos sobre nuestros respectivos
blogs. También nos damos ánimo la una a la otra, hace unos días era ella la que
me animaba a dejar atrás cierta historia que no ha terminado de cuajar. Nada
serio, a veces nos empeñamos en algo que no funciona, y no nos damos cuenta de
que lo mejor es seguir adelante con nuestras vidas, disfrutando de todo lo
bueno que hay a nuestro alrededor. En esos momentos lo mejor es quedarse con
los buenos recuerdos, que siempre los hay, y seguir recorriendo el camino sin
miedo al futuro, pues seguro que nos aguarda algo mejor.
Así estaba yo hace unos días
cuando mi buena amiga Sara me recordó que valgo mucho, y decidí que no estaba
hecha para dejarme llevar por la tristeza, porque sigo completa, y tengo mucho
que dar aun. Además, yo ahora siento que todo fluye y que mi camino ahora está
más claro que nunca.
| Ya estamos en primavera,así que dejemos fuera las tristezas Foto de Michael Jastremski |
Pero volvamos a Sara, ella está
pasando por un momento complicado, como muchas otras personas, sin trabajo,
luchando todos los días por salir adelante en esta vida que tan cuesta arriba
se nos pone a veces. En esos momentos
tengo la sensación de que se siente un poco sola, a pesar de que tiene una
pareja fantástica, un chico estupendo al que me encantaría conocer algún día.
Sola ante un mundo hostil que no deja de ponerle la zancadilla, y al que no le
importa la carrera universitaria por la que en su día tanto luchó, ni el resto
de títulos que mi amiga acumula. Por eso hoy me gustaría recordarte querida
Sara que no estás sola, que aunque llevamos un tiempo sin vernos yo sigo estando
aquí para lo que te haga falta, así que si
un día tienes ganas de gritar y no encuentras con quién hacerlo ya sabes
a quien tienes que llamar. Los malos tiempos pasarán, sé que ahora no lo
parece, pero lo harán. Vendrán entonces los buenos tiempos y estos momentos te
parecerán un mal sueño del que te acabas de despertar. Es cierto que hay muchas
personas a las que no les importa nada nuestra suerte, ostentan el poder, y no
les importa aplastar a los más débiles a su paso. Pero querida amiga, no van a
estar siempre ahí, como dice el dicho torres más altas cayeron, y yo estoy
convencida de que los que hoy estamos abajo mañana estaremos arriba, es la ley
del karma. No hay mal que cien años dure, y sé que un día veremos estos malos
momentos desde otra perspectiva. A mí la vida ya me está cambiando, y deseo de
todo corazón que la tuya también cambie. Es más, estoy segura de que pronto
cambiará y todo volverá a andar, ya lo verás. Un gran abrazo y un beso Sara, no
te rindas, como dice el amigo Fernando, que no te detengan.
Y para que mi amiga Sara se vaya animando he decidido compartir con todos vosotros una pieza de música bonita, de esas que suben el ánimo, y he pensado en las Bodas de Fígaro, de Mozart, yo no paro de escucharla estos días, y no sé porqué, pero siempre consigue sacarme una sonrisa, espero que os guste.
Y para que mi amiga Sara se vaya animando he decidido compartir con todos vosotros una pieza de música bonita, de esas que suben el ánimo, y he pensado en las Bodas de Fígaro, de Mozart, yo no paro de escucharla estos días, y no sé porqué, pero siempre consigue sacarme una sonrisa, espero que os guste.
Ay Noelia!! Me has emocionado mucho, da gusto contar con personas como tú, buenas , leales y comprometidas. La próxima vez que está en Gijón, nos tomamos ese café tantas veces pospuesto. siempre estás y sé que contigo puedo hablar de cualquier cosa, nunca te vi juzgar a nadie, sólo escuchar y tender la mano. La distancia siempre nos separa un poco, pero los sentimientos, siguen. Gracias por hacer algo tan bonito por mi. Te mando muchos besos y apoyo que lo mereces. Ojalá pronto la vida nos sonría a las dos! Un beso inmenso preciosa.
ResponderEliminarMe alegro Sara, estamos pasando malos tiempos pero estoy segura de que pasarán, lo que no podemos hacer es rendirnos, porque paciencia nos sobra, ¿verdad?, ya hemos tenido bastante.
ResponderEliminarEn fin, yo estoy bien, no te preocupes por mí, todo lleva su tiempo, pero estaré bien. Ahora lo que necesito es seguir centrada en los estudios y de esa manera todo irá quedando atrás. Nos tomamos ese café cuando quieras guapa, que además tengo muchas ganas. Besos