Parece que el verano ha abandonado
Asturias porque hoy nos hemos levantado con el cielo gris y la lluvia ha vuelto
de nuevo a nuestro cielo. No pasa nada, hemos tenido un verano lleno de
días de sol y playa, en el que hemos disfrutado de buen tiempo y hemos pasado
momentos inolvidables, que guardaremos en nuestra memoria por mucho tiempo.
Pero septiembre ya está aquí y
con él la vuelta al cole para los más pequeños, o la vuelta al trabajo para los
que tienen la suerte de tener uno. En mi caso septiembre significa preparativos
de boda (la de una de mis hermanas, no os asustéis) y enfrentarme de nuevo al
reto que supone estudiar una carrera con casi cuarenta años.
Lo primero es un poco agobiante,
¡qué ganas de que pase!, pero lo segundo me tiene muy contenta. Si el año
pasado me enfrenté a esta nueva etapa de mi vida con mucha ilusión pero también
con mucho miedo, este año he renovado la misma ilusión pero el miedo se
ha esfumado. Las buenas notas del primero curso, que me han permitido disfrutar
de un gran verano ;-), me han dado la confianza suficiente para creer que soy
capaz de sacar esta carrera tal y como me había propuesto. Y para no dejar nada
al azar, me he pasado el verano adelantando las lecturas de literatura inglesa
II, de esta manera tendré más tiempo para preparar el resto de asignaturas,
sobre todo literatura clásica que por lo visto es todo un reto.
Todos tenemos sueños por cumplir,
a mí todavía me quedan unos cuantos pendientes, algunos se realizan, otros en
cambio acaban cayendo en el olvido. El sueño de tener por fin un título
universitario cada día está más cerca, y yo voy a poner todo de mi parte para
que llegue a ser realidad algún día, aunque a veces se me ponga un poco cuesta
arriba, o a mi alrededor se acumulen comentarios negativos y desalentadores.
Los sueños hay que perseguirlos hasta las últimas consecuencias, no podemos
dejar que nos los arrebaten personas oscuras de mentes cerradas, que porque en
su día renunciaron a los suyos pretenden oscurecer las vidas de los demás. Por
eso yo ahora me he erguido con fuerza para huir de la oscuridad en la que me
hallaba perdida, y he encontrado dentro de mí la fuerza necesaria para ahuyentar para siempre las tinieblas que
oscurecían mi vida. He dado un gran paso, y así me he alejado de la persona
melancólica y solitaria que solía ser. Ahora soy otra persona completamente
diferente, inmersa en una proyección ascendente, como alguien me ha dicho
alguna vez, y hay quien dice que voy irradiando luz para iluminar el camino de quienes me rodean.
Sé que puedo con casi todo, y que como dice David Asensio mi único límite es el cielo, porque ahora sí que conozco mis capacidades y no pienso dejar de
perseguir mis sueños.
En estos días de verano no he
llegado el cielo pero he estado muy cerca, he reído y he llorado a partes
iguales, y sé que no me olvidaré jamás de estos días de verano en los que he
paseado por el Central Park de Gijón, Los Pericones, o esa misa que tanto
cariño cantamos en unas bodas de oro. Ha sido un verano lleno de grandes
momentos que quedarán para siempre guardados en mi memoria, y quizá algún día
mis nietos leerán las historias de esos paseos al atardecer, en los que tan feliz he sido este verano.
![]() |
| El otoño es una época maravillosa, el momento ideal para emprender nuevos caminos© Simone Cortesi for openphoto.net |
Llega septiembre y es el momento de emprender de nuevo el camino de mis sueños, uno de ellos está
desarrollándose, pero aun me quedan muchos por cumplir, y esta vez no
voy a dejar que se marchiten, aunque las sombras de la noche amenacen con reducirlos
a cenizas.
Una de mis áreas de ópera favoritas es Un Bel di vedremo de Madame Butterfly de Puccini, una melodía llena de melancolía a veces desgarradora, que despierta en mí todo tipo de sentimientos y a menudo me hace evocar momentos de mi vida anterior que atesoro en mi memoria. Me siento nostálgica, pero a la vez me sirve de inspiración para seguir soñando y luchando por llegar a ser la Noelia que quiero ser. En la voz de Anna Netrebko suena sencillamente maravillosa, espero que os guste.
Una de mis áreas de ópera favoritas es Un Bel di vedremo de Madame Butterfly de Puccini, una melodía llena de melancolía a veces desgarradora, que despierta en mí todo tipo de sentimientos y a menudo me hace evocar momentos de mi vida anterior que atesoro en mi memoria. Me siento nostálgica, pero a la vez me sirve de inspiración para seguir soñando y luchando por llegar a ser la Noelia que quiero ser. En la voz de Anna Netrebko suena sencillamente maravillosa, espero que os guste.

Preciosa entrada, yo también creo que debemos alejarnos de personas que en lugar de aportar algo bueno, puntos positivos en nuestra vida solo aportan negatividad, pesimismo y ese cansancio que demasiadas veces empuja a que las personas abandonen sus sueños. Yo también he pasado tardes preciosas en nuestro Central Park,he ido en plan familiar y también en plan pareja, y presta mucho ver el atardecer en silencio y merendar algo, lo que sea, mientras hablas y te ríes. Me alegra que tu verano haya sido genial, sin duda te lo mereces. Un besín.
ResponderEliminarGracias Marigem, y una vez gracias por estar ahí siempre dejando tus comentarios. Pues sí, a menudo tenemos a nuestro alrededor personas a las que solo les interesa minar nuestra moral, quizá porque ellas en su día no supieron perseguir sus sueños y pretenden así acabar con los de los demás, en ese caso lo mejor es poner tierra de por medio. Los Pericones es un sitio muy hermoso para pasar una buena tarde en mejor compañía ;-)
ResponderEliminarUn beso
Noe