Llevo unos días un poco
frenéticos en los que no he parado de ir de aquí para allá, por eso no he
tenido mucho tiempo para escribir, por lo que el blog ha estado algo parado.
Sin embargo, me gustaría seguir con los detalles de mi reciente viaje a La Mancha , que tan buen
recuerdo me ha dejado.
Si hay un lugar al que sé que voy
a volver ese es Almagro, precioso pueblo con una gran tradición cultural y
teatral, en el que he descubierto lugares maravillosos como El Corral de
Comedias, o el Museo del Teatro y el Palacio de los Fúcares.
En el Corral de Comedias, llevada
por la voz del inconfundible Fernando Fernán Gómez, me trasladé hasta el Siglo
de Oro, cuando el teatro y las letras españolas brillaron como nunca, con
maestros como Lope de Vega, Calderón de la Barca , Tirso de Molina,
Cervantes,… Conocí de primera mano las anécdotas que se vivieron en el famoso
Corral, como el protagonizado por María Calderón, conocida como “La Calderona ”, que tuvo un
hijo reconocido con Felipe IV. Cuentan
que La Calderona era conocida por su “ligereza de costumbres”, por lo que el vulgo
al saber de sus andanzas popularizó una
redondilla, que describe los amoríos de la famosa actriz:
“Un fraile y una corona
un duque y un cartelista,
anduvieron en la lista
de la bella calderona”
La misoginia de la época
enseguida etiquetó a La
Calderona como mujer de vida alegre, sin embargo, a mi modo
de ver esta mujer intentó vivir su vida como quiso, si bien, su relación con
Felipe IV le costó su carrera teatral, ¡qué lástima! Sorprende además que el lugar destinado para las mujeres recibiera el nombre de "Cazuela", que podría deberse a dos motivos: por las altas temperaturas que las pobres damiselas debían soportar, o porque allí se cocían todos los chismes; curioso, ¿verdad?
El Palacio de los Fúcares me
impresionó por su esplendor y la belleza de su patio, el jardín además se me
antojaba como un lugar de ensueño, que da cuenta del poderío económico de una
familia, Los Fugger. Hoy es sede de la Universidad Popular ,
y allí pudimos contemplar una bonita exposición de pintura de artistas locales.
Pero si hubo un lugar que me
fascinó fue el Museo del Teatro, y no solo por los maravillosos trajes
expuestos, y las maravillosas maquetas que allí se exponen, sino porque me ha
hecho descubrir a grandes actrices de las que jamás había oído hablar.
Personajes como Catalina Bárcerna, Teodora Lamadrid o María Álvarez Tubau, esta
última llegó a tener compañía propia, todo un hito en su tiempo, me llenaron de
orgullo y a la vez de fascinación. Mujeres que sin duda vivieron su vida de una
forma apasionante, viajando por los escenarios nacionales, vidas llenas de emoción sobre las tablas de un escenario encarnando diferentes
personajes de manera magistral, dejando así una profunda huella en quienes
tuvieron la suerte de disfrutar de sus interpretaciones. Cada una de estas
mujeres merece una entrada en mi blog, no sé si podré dedicársela a todas
ellas, pero hay unos cuantos nombres, que sin duda se han hecho merecedores de
tener un espacio en este blog.
Por supuesto si hubo un momento en el que me quedé extasiada fue al contemplar los trajes de las cantantes de ópera de la época, ¡qué maravilla!, ya sabéis que ese es mi punto débil. Esos trajes sin duda conocieron momentos de gloria de grandes divas, que seguramente hicieron llorar emoción a su público, rendido ante la belleza y la maestría de grandes voces, como la de María de los Ángeles Morales, quien encarnó a Lucia de Lamemoor en el Campoamor.
Por supuesto si hubo un momento en el que me quedé extasiada fue al contemplar los trajes de las cantantes de ópera de la época, ¡qué maravilla!, ya sabéis que ese es mi punto débil. Esos trajes sin duda conocieron momentos de gloria de grandes divas, que seguramente hicieron llorar emoción a su público, rendido ante la belleza y la maestría de grandes voces, como la de María de los Ángeles Morales, quien encarnó a Lucia de Lamemoor en el Campoamor.
Y no puedo olvidar que Almagro es
la cuna del encaje en España, un fino trabajo de artesanía, que como nos decía
el dependiente de una de las tiendas, “no es caro, teniendo en cuenta las horas
de trabajo que se necesitan para elaborar las hermosas piezas que luego se
venden en las tiendas”.
Lo dicho Almagro es un lugar
maravilloso al que pienso volver, y espero que en buena compañía, como en esta
ocasión.
Una de esas mujeres que me fascinaron fue María Malibrán, a quien pronto dedicaré una entrada, mientras tanto os dejo con un sentido homenaje rendido por la gran Marilyn Horne, espero que os guste.
Qué bonito. Me encanta leer cosas culturales bien contadas, es unan entrada muy interesante. Yo acabo de publicar también porque estaba pensando que la gente solo conoce la parte de feria de la semana negra,y hay un montón de encuentros y talleres la mar de intereasantes, y quise quitar un poco la parte frívola. No sé si has ido, yo estoy impresionada con la exposición de fotos de Manu Bravo, un Pulizer muy merecido. Y la exposición de Olmo Calvo sobre los desahucios da qué pensar, que triste que ocurran estas cosas. Un besito y te sigo leyendo que estoy enganchada.
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