Hace un año y medio los componentes del coro Melsos
decidimos incluir en nuestro repertorio una partitura de Fanny Hensel, que no
es otra que la chica cuyo retrato podéis ver en la parte derecha de nuestro
blog. Wer Hill mir wehren zu singen es una partitura realmente bellísima, muy
dinámica, con letra basada en un poema de Goethe, toda una delicia, una de las
piezas más bonitas que he cantado. Algunas personas del coro no habíamos oído
hablar de esta compositora en nuestra vida, por lo que nos sorprendió bastante
cuando una compañera nos explicó que se trataba ni más ni menos que de la
hermana del mismísimo Félix Mendelssohn, ¡si yo ni siquiera sabía que tenía una
hermana! .Pues bien, la curiosidad me llevo a buscar información sobre esta
mujer, y esto es lo que averigüé.
Fannny Hensel nació en 1805 en el seno de una familia
burguesa bastante acaudalada, ya que descendían por parte de madre de una
familia de banqueros muy conocida, los Itzig. Tanto ella como sus hermanos
recibieron una esmerada educación, y pudieron contar con los mejores profesores
de su época como el filósofo Karl Heyse, o el director de la Academia de Canto de
Berlín Carl Friedich Zelter.
Fanny desde siempre mostró grandes dotes para la música, de
hecho su madre decía que había nacido para tocar Fugas de Bach, y cuentan que
con apenas trece años memorizó un volumen entero de Preludios de éste para
darle una sorpresa a su padre. ¿Qué ocurrió entonces?, ¿por qué su obra es tan
desconocida para el público en general?, pues muy sencillo, era mujer, y en el
S XIX no estaba bien visto que una mujer se dedicara de manera profesional a la
música. Además a esto hay que añadir que los Mendelssohn provenían de una
familia judía, por lo que tras sus muertes sus obras, especialmente las de
Fanny fueron relegadas, incluso escondidas en bibliotecas durante años,
injusto, ¿verdad?.
Los dos hermanos estuvieron muy unidos, de hecho la relación
entre ellos llegó a ser una pesada carga para ella, que requería de manera
constante la opinión de su hermano sobre su obra. Sin embargo, en la
adolescencia sus caminos se separaron, mientras Félix consiguió el beneplácito
de su padre para dedicarse a la música de manera profesional, Fanny fue
relegada al papel de esposa, ya que su padre pensaba que la música debía ser nada
más que un mero ornamento. Algo que ella aceptó de manera sumisa aunque siempre
anheló ser reconocida por su talento y probar las mieles del éxito igual que su
hermano.
En 1829 contrajo matrimonio con el pintor de la corte
Wilhelm Hensel, con el que tendría un hijo, quien animó a Fanny a componer y
tocar el piano, ya que sabía que la creatividad musical era algo que ella
necesitaba por encima de todas las cosas. Los Domingos Musicales organizados
por ella gozaron de gran prestigio, y a ellos solían acudir tanto
integrantes de la alta burguesía como músicos famosos como el propio Liszt. A
pesar de este éxito reconocido, seguía sin poder publicar con su nombre, por lo
que bastantes de sus obras fueron firmadas por su hermano Félix, ya que su
padre seguía oponiéndose a que su hija se dedicase a la música de manera
profesional.
A la muerte de su padre fue el propio Félix quien se opuso
rotundamente a la carrera profesional de su hermana, así que su hermana siguió
viendo frustradas sus aspiraciones profesionales, una auténtica tragedia para
una mente privilegiada como la suya.
Finalmente Fanny consiguió desembarazarse de la gran
influencia de su hermano, gracias entre otras cosas al apoyo prestado por el
gran Charles Gounoud, al que había conocido en un viaje a Italia.
La admiración que este gran compositor sentía por Fanny era
tal que no dudé en dedicarle estas sentidas palabras: “Madame Hensel fue una
músico más allá de toda comparación, destacada pianista y mujer de mente
privilegiada”.
Y así fue, una gran mujer a la que le tocó vivir una época
dura en la que no había sitio para ella, afortunadamente hoy las cosas han
cambiado mucho y tenemos grandes nombres como Pilar Jurado, la primera mujer
que ha estrenado una ópera en el Teatro Real, o la gran directora de orquesta
Inma Shara. Sin duda ellas, y muchas otras que también destacan por su gran
labor y prestigio, le deben mucho a esta gran mujer que merecería tener un
lugar destacado en la historia de la música, ¿no os parece?
La mejor manera de rendir un merecido homenaje a esta gran compositora es escuchar su música, así que os propongo este vídeo con una de sus composiciones para piano, debéis saber que a pesar de tantas sombras nos legó un buen número de composiciones altamente recomendables
Gracias Noelia por hacernos llegar la historia de esta gran compositora. Me parece bellísima su música y triste su historia. Un abrazo!!
ResponderEliminarGracias a ti por tu comentario, la historia de Fanny Hensel es la de tantas otras mujeres brillantes a las que apagaron su luz, pero siempre nos quedará su música, que como bien dices es bellísima, merecería estar en el olimpo de los compositores, ¿verdad?
ResponderEliminarFElicidades por tu nuevo blog Noelia. Ya soy seguidora del mismo.
ResponderEliminarSaludos
Emma
Muchas gracia a ti por tu comentario.
ResponderEliminarUn saludo
Noelia