Estos días ando un poco ocupada con algún que otro asunto familiar que, además de los estudios, ocupa casi todo mi tiempo. Por eso no encuentro mucho tiempo para actualizar este blog, ni ver los mensajes que algunos me dejáis en las redes sociales. Hace un par de semanas más o menos comprobé esa carpeta llamada otros de Facebook, la verdad es que nunca recuerdo que está ahí, y me encontré con un viejomensaje de mi buen amigo Alfredo Georgi en el que me proponía una entrada para el blog. ¡Pobre Alfredo!, a saber lo que debió de pensar al no recibir respuesta.
Alfredo hace un año se sentía muy
preocupado por la situación que viven los homosexuales en Rusia. Me contaba cómo se ve había sentido al saber que unos criminales habían engañado a un joven homosexual, al que después secuestraron para torturarlo sin piedad. Más tarde el joven fue asesinado vilmente y de manera especialmente cruel. Lo que más le
dolía a Alfredo era la impunidad con la que actuaban sus verdugos, seres
abyectos y deplorables, que se saben respaldados por un gobierno que dicta
leyes que “dejan sin defensa a todo un colectivo solo por tener una manera
diferente de amar”. Me decía Alfredo que jamás podrá olvidar esas terribles
imágenes que “piden justicia”. Por desgracia en la Rusia de hoy en día, y otros países de la antigua Unión Soviética, como por ejemplo Ucrania, los homosexuales sufren graves discriminaciones que coartan su libertad. De hecho la homosexualidad está prohibida en setenta y seis países, y países como Arabia Saudí, Yemen, o Somalia se castiga con la pena de muerte.
Estos días estaba estudiando la
figura de Oscar Wilde, gran escritor inglés que en la Inglaterra Victoriana
fue perseguido y encarcelado por su condición sexual. En 1895 Wilde fue
condenado a dos años de cárcel tras haber sido denunciado por el padre de su
amante “Lord Alfred Douglas”. Tras su estancia en prisión fue repudiado por su
familia, su mujer y sus hijos cambiaron sus apellidos, avergonzados por el gran
escándalo sufrido. Wilde despreciado, humillado y arruinado, se exilió a
Francia donde murió dos años después. Poco importaba el talento literario de
Wilde, “tener una forma diferente de amar” fue su ruina. Hoy es uno de los
autores más aclamados de la escena británica, y aunque a todos nos pueda
estremecer su historia, ¿cuántos de nosotros la conocemos? Yo misma debo
confesar que la desconocía.
![]() |
| Yo apoyo a todas las personas con independencia de raza, credo, posición económica u orientación sexual |
Pensamos que es algo que sucedió
hace más cien años, que hemos avanzado mucho, y consideramos que vivimos en una
sociedad más avanzada y tolerante. Sin embargo, lo que está sucediendo en
Rusia, y en muchos otros países nos demuestra que esto no es así. Como dice
Alfredo, tener una forma diferente de amar no debería ser motivo de condena, y
las leyes deberían estar destinadas a proteger al colectivo homosexual de los
abusos de determinados grupos. Una sociedad que permite semejante atrocidad, y
que promulga leyes que prohíben el amor entre personas del mismo sexo está
enferma. No debemos olvidar que la homosexualidad no es una enfermedad, en cambio la homofobia sí lo
es. Por eso yo creo que este tipo de comportamientos discriminatorios deben ser
combatidos, para que así todos podamos tener las mismas oportunidades y
derechos. Por supuesto este es un tema del que ya se ha hablado mucho, en especial durante los juegos olímpicos de invierno en Sochi, donde muchos atletas se rebelaron contra las leyes de Vladimir Putin. Pero quizá esto haya caído ya en el olvido debido a otros acontecimientos que se viven en la región, y que han desviado nuestra atención. Tal vez ya va siendo hora de que todos abramos los ojos y que tratemos de poner nuestro granito de arena para que estas actitudes vayan cambiando, y así nuestra sociedad sea civilizada de verdad.
El amor entre dos personas sean hombre y mujer, dos mujeres o dos hombres, es algo muy hermoso, quizá lo más hermoso que el ser humano pueda conocer. Compartir tu camino con otra persona, sentir que no estamos solos, y que si yo caigo hay alguien ahí para ayudarme a levantarme y viceversa, es sin duda algo a lo que todos aspiramos. Despertar al lado de la persona que amas es algo precioso, ¿a quién le importa con quién se levanta el vecino?, a mí desde luego no. Pienso que si dos personas se aman y son felices deben estar juntas, pues ese es el motor que mueve el mundo.
Si me permitís me gustaría terminar esta entrada con el Himno al amor de la gran cantante francesa Edith Piaff, porque ella supo cantar al amor como nadie. Al menos yo creo que la letra de esta canción es uno de los más hermosos poemas de amor, ¿no os parece?
El amor entre dos personas sean hombre y mujer, dos mujeres o dos hombres, es algo muy hermoso, quizá lo más hermoso que el ser humano pueda conocer. Compartir tu camino con otra persona, sentir que no estamos solos, y que si yo caigo hay alguien ahí para ayudarme a levantarme y viceversa, es sin duda algo a lo que todos aspiramos. Despertar al lado de la persona que amas es algo precioso, ¿a quién le importa con quién se levanta el vecino?, a mí desde luego no. Pienso que si dos personas se aman y son felices deben estar juntas, pues ese es el motor que mueve el mundo.
Si me permitís me gustaría terminar esta entrada con el Himno al amor de la gran cantante francesa Edith Piaff, porque ella supo cantar al amor como nadie. Al menos yo creo que la letra de esta canción es uno de los más hermosos poemas de amor, ¿no os parece?

¡Hola Noelia!
ResponderEliminarNunca es tarde para defender las causas justas. Lamentablemente la situación del colectivo homosexual es flagrante en buena parte del planeta. Suele coincidir con países en que hay otro tipo de abusos a los derechos humanos, como a mujeres, minorías étnicas, opositores y periodistas ¡Hagamos entre todos y todas un mundo mejor cada día! ¡Gracias por tu aportación Noelia!
Hola Noelia, una entrada preciosa. Siempre me ha interesado la vida de Óscar Wilde, leí una biografía cuando era jovencita y me sorprendió mucho.¡Es tan triste tener que demostrar constantemenue un tipo u otro de amor no es malo!
ResponderEliminarLa canción me encanta, el año pasado en una entrada que hice por mi aniversario de boda la puse porque creo e es el canto de amor más bonito del mundo, escrito por una mujer rota de dolor ante la pérdida del hombre que quería. También es bonita la versión de Mirelle Matheau, aunque no es lo mismo pero Mirelle también me gusta mucho y pude oírla cantar en directsí que...me encanta. Un besín y espero que tus cositas familiares se solucionen.
Gracias a los dos por dejar vuestro comentario. Al igual que vosotros dos, pienso que una sociedad más justa es posible. Es cierto, Alfredo, que este tipo de abusos y discriminaciones se dan en lugares donde se violan los derechos de minorías en general, ya sean mujeres, opositores, periodistas, etc. Por desgracia el estado ruso tiene amplia experiencia en este sentido.
ResponderEliminarAl igual que tú Marigem esta canción es para mí uno de los más hermosos cantos de amor que existen. Ahora que estoy enamorada de un chico maravilloso al que conocí en la UNED, todavía me parece más hermosa.
En cuanto a los problemillas familiares, se van solventando, tengo a alguien cercano un poco pachucho, aunque mejora, así que tengo que visitar el hospital de Cabueñes cada cierto tiempo. Un besín y gracias por el comentario a los dos.
Noelia
¡Bien por el amor, siempre arriba con él. Hay que aprovechar cuando se ama! No amar es ignorar, reducirlo o constreñirlo define a quienes le temen.
ResponderEliminarGracias por publicarlo, Noelia Entrerríos.
Por cierto, el hijo mayor de Wilde, Cyril, murió durante la Primera Guerra Mundial. Su nieto Merlin, hijo del segundo hijo, Vyvyan, se le parece muchísimo; al parecer, su cabeza sirvió de modelo al escultor en la estatua de Wilde de Merrion Square, en Dublin, que, si no entendí mal, el propio Merlín inauguró. Creo que los dos hijos le adoraban, y se ocupaba bastante de ellos, contándoles cuentos y dedicándoles tiempo. Al menos, mientras le tuvieron.
ResponderEliminarHola Esther, es cierto que wilde escribía cuentos para sus hijos, algunos como El gigante egoísta son preciosos. Yo creo que quien le repudió realmente fue su mujer y la familia de esta. Personalmente yo creo que alejar a unos hijos de su padre es un abuso, ya que estos tienen el derecho de convivir y disfrutar con los dos, ya que de su relación con ambos progenitores depende su bienestar. No sabía lo que me has contado sobre su primer hijo y su nieto. El año que viene quiero ir a Londres de nuevo y trataré de acercarme a ver esa estatua. Muchas gracias por pasar por mi blog y dejar tu comentario, contigo siempre aprendo algo nuevo y me encanta. Un abrazo
ResponderEliminar