Este verano mientras pasaba unos
días de descanso en Ciudad Real supe que Benjamín Recacha, a quien sigo en las
redes sociales Facebook y Twitter, buscaba anfitriones para su libro: El viaje
de Pau, que estaba recorriendo diversos lugares de España para dar a conocer su historia. La idea de colaborar y acoger en mi casa a un libro viajero me pareció fascinante, por lo que enseguida me presenté voluntaria y tuve la suerte de salir elegida. El libro llegó a mis manos desde Valencia
aproximadamente hace un mes después de haber recorrido lugares tan diversos como
Lanzarote, Valencia, Llanera, entre otros muchas ciudades españolas. También había visitado infinidad de museos y
lugares de gran interés cultural como la casa de José Saramago en Lanzarote.
Cuando lo recibí en mi casa lo primero que me llamó la atención fue la cantidad
de recuerdos que acompañaban al libro, desde un ticket de metro, hasta un
pequeño libro de poesía que me pareció excepcional, “¡qué detalle tan
hermoso!”, pensé. Así que yo decidí que tenía que hacer algo parecido con el
libro. Se me ocurrían infinidad de lugares emblemáticos y de enorme belleza que podía visitar en compañía de Pau. Pensé que acudir con él a Deva, o a los Lagos de
Covadonga o de Somiedo, parajes de gran belleza. También podía haber realizado
la ruta Clariniana, que celebra la singular relación del gran escritor Clarín
con el concejo de Carreño, al que ya sabéis que estoy muy ligada.
Por desgracia a veces en la vida
surgen imprevistos y cuando el libro llegó a mis manos yo estaba trabajando a
tres turnos, por lo que no pude dedicar todo el tiempo que hubiese querido para
llevar a Pau de viaje por esos rincones de mi tierra que tanto me gustan. El
primer sitio que visitó conmigo Pau fue mi lugar de trabajo, ya que me acompañó
durante alguno de mis turnos. Allí le presenté a Pau a una de nuestras
supervisoras, que quedó francamente impresionada por la historia y me animó a
seguir apoyando a su autor. La noche de trabajo de ese turno se me hizo mucho
más llevadera con Pau y sus amigos. Entre llamada y llamada yo arañaba tiempo
para seguir leyendo una historia que me ha conmovido y me ha hecho reflexionar
mucho, prometo publicar una entrada próximamente con todo lo que este libro me
ha enseñado.
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| Pau y sus amigos me llevaron de viajeurante una de mis noches de trabajo por el hermoso valle de la Pineta |
Vosotros diréis que mi lugar de
trabajo no es un lugar muy hermoso para llevar a un invitado tan ilustre como
Pau, y tal vez no lo sea. Por ese motivo decidí que Pau debería conocer alguno
de esos lugares en los que yo me siento muy a gusto, y así decidí que debía
venir conmigo al parque de los Pericones. Normalmente suelo dar un paseo
alrededor del cementerio de Ceares donde reposan mis abuelos paternos Ana María
y Valeriano. Luego vuelvo a la parte más antigua del
parque desde donde se puede observar la ciudad hasta la zona de la Campa Torres , y allí siempre
encuentro algún rincón tranquilo para leer. La verdad es que la historia ya me
tenía enganchada y me quedé allí hasta
que prácticamente la terminé. Tan enfrascada estaba en la lectura que olvidé
sacarle una foto a Pau, algo que sé que su autor le habría gustado mucho, por lo que me temo que la foto que podéis ver aquí no es de ese día sino de otra ocasión.
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| Le mostré a Pau este precioso rincón de Gijón, al que procuro escaparme de vez en cuando en busca de tranquilidad |
La historia como ya os he dicho
antes me ha conmovido especialmente porque Pau en cierto modo me recuerda a mí,
que al igual que él me he pasado mucho tiempo intentando encontrar mi camino.
Yo también he tenido que realizar un largo viaje hasta comprender por fin quién
era y qué era lo que quería hacer en la vida. Yo encontré ese camino en la UNED , mientras que Pau lo
encontró en el hermoso valle de la
Pineta , lugar que espero conocer muy pronto.
El libro se quedó un poco más de
la cuenta en mi casa, ya que mi padre también se enganchó a la historia y no se
lo pude quita.. La semana pasada por fin Pau emprendió el viaje de regreso a casa cargado de recuerdos aportados por todas las personas que lo han acogido durante estos meses, y Benjamín lo relata así en su página web: http://benjaminrecacha.com/2014/09/23/el-libro-viajero-regresa-a-casa-cargado-de-recuerdos/http://benjaminrecacha.com/2014/09/23/el-libro-viajero-regresa-a-casa-cargado-de-recuerdos/
Pau es buen tipo del que he
aprendido mucho en estos días, os invito a que conozcáis a su autor Benjamín
Recacha a través de su sitio web: http://benjaminrecacha.com/, seguro que no os decepciona. Por cierto, sé
que ya tiene en marcha un nuevo libro, así que habrá que estar atentos.
Y para terminar quiero compartir con todos vosotros esta preciosa interpretación de la Aragonesa de Manuel de Falla, perteneciente a la obra "Cuatro piezas españolas", en homenaje a Pau y sus amigos que me han llevado de viaje por las tierras de Aragón.


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