Estos días todos estamos
sobrecogidos, los hechos acaecidos en Ucrania la semana pasada nos han
indignado y alarmado a partes iguales. Un avión de pasajeros ha sido abatido
con más de 298 personas, seres inocentes que han pagado con sus vidas el precio
de sobrevolar una zona en conflicto desde hace meses.
![]() |
| Esta imagen me la ha pasado mi cuñado Oscar por whatsapp, no sé quien es el autor, pero capta y muestra muy bien todo lo que yo he dicho mi entrada, ¿no os parece? |
Ayer escuchaba a la
ministra de asuntos exteriores australiana en la ONU , y no pude evitar sobrecogerme una vez más.
Contaba la historia de un matrimonio australiano que estaban pasando unos días
en Europa, como muchos otros compatriotas decía ella. Tenían reservados sus
billetes de avión en el fatídico vuelo, sin embargo, decidieron posponer su
viaje un par de días más, sus hijos de entre 12 y 17 años en cambio debían
regresar a su país ya que faltaban pocos días para el inicio del curso escolar.
Así subieron a bordo de ese avión junto con su abuelo, por desgracia como ya
sabemos no llegaron a su destino, y sus padres hoy están inconsolables.
Por desgracia no es la única
historia dramática, hay muchas más, como la historia de Tessa van der Sande,
miembro de Amnistía Internacional en Holanda, que viajaba camino de Indonesia
junto a sus padres y su hermano. Hoy sus compañeros, amigos y familiares lloran por su ausencia sin encontrar consuelo
ante tanto dolor.
También hemos sabido de la muerte
de eminentes científicos en la lucha contra el SIDA, personas que habían
dedicado sus vidas a tratar de hallar una cura contra la gran epidemia que
tantas vidas ha destruido. Joe Lange, Martine de Shutter o Lucie van Mens
habían logrado aportar esperanzas a todas las personas afectadas por la
enfermedad. Esto me lleva a recordar que en Ucrania los enfermos de SIDA son
tratados como apestados, aunque eso merecería una entrada aparte.
El conflicto armado de Ucrania es
otra de esas sinrazones en las que el ser humano se embarca movido por un ansia
de poder y una ambición desmedida. A menudo los destinos de ciudadanos inocentes están en manos de seres ambiciosos
y sin escrúpulos que sienten la necesidad de abarcar todo el poder. Se creen
dioses que pueden jugar con las vidas de aquellos que les rodean, y no dudan en
llevarse por delante a todo aquel que ose interponerse en su camino. Las
guerras siguen existiendo porque el ser humano sigue ambicionando poseer un
gran poder de control sobre el resto de seres humanos, que siempre son los
grandes perdedores de todas las guerras.
Las víctimas del MH17 comparten
el destino aciago de miles de personas que han perdido la vida en conflictos
armados barbáricos que no tienen ninguna razón de ser. La ministra australiana
pedía justicia, y que los responsables de este acto atroz y bárbaro sean
juzgados como criminales de guerra, esperemos que su petición sea escuchada.
En memoria de todas estas personas me gustaría compartir con vosotros una pieza musical que siempre me pone los pelos de punta: la Lacrimosa del Réquiem de Mozart, quizá una de las obras más bellas que se hayan compuesto. Descansen en paz los pasajeros y tripulantes del MH17.

Ay qué bonito el dibujo del avión, lo hizo tu sobrino?
ResponderEliminarHola Selennita, como ya he dicho en el blog no sé quien es el autor del dibujo del avión. Es una imagen que circula por la red, me la ha pasado mi cuñado, que no mi sobrino, pero como te comento no sabemos quién lo ha realizado. Me encantaría saber el nombre del autor para reconocer su trabajo, ya que como he dicho muestra muy bien lo que todos sentimos por lo sucedido en Ucrania. Un saludo
ResponderEliminarNoelia
Pues fíjate que yo, al igual que Selennita, había deducido que el dibujo sería obra de tu sobrino. Al comentar que te lo había facilitado tu cuñado y ser claramente una visión infantil del tema...
EliminarEn cualquier caso, felicitarte por la inclusión de este maravilloso material gráfico y por tu sensibilidad a la hora de abordar este dramático suceso que a todos preocupa y aterra.
Enhorabuena también por la selección musical. Mozart nos puede acompañar en todos y cada uno de nuestros estados de ánimo.
Un fuerte abrazo.