Hace unos días pude ver un vídeo
en Pinterest muy interesante, “El fuego no sabe de idiomas”, en el que dos
diccionarios uno de catalán y otro de español ardían de la misma manera, al
final nos decían que la solidaridad debería ser igual. Y yo me he preguntado,
¿qué es la solidaridad?.
En los medios de comunicación nos
bombardean constantemente con anuncios de diferentes ONGs que apelan a nuestra
solidaridad, además por si esto fuera poco en las noticias no dejan de
estremecernos con la terrible hambruna del Sahel o con lo que ocurre día tras
día en Siria. Ante tal avalancha de desgracias, uno ya no sabe qué debe hacer,
el salario no nos da para ayudarles a todos, ¡ya quisiéramos!.
Pues bien, en mi opinión la
solidaridad es mucho más que contribuir con una u otra ONG, es tan solidario el
que dona millones como el que simplemente invita a su vecino en paro a cenar, o
esa madre que acoge a sus hijos cuando han perdido el trabajo. Solidaridad
también es escuchar a tu mejor amiga cuando ha perdido su trabajo y no sabe qué
hacer, o simplemente cuidar de los niños de tu mejor amiga porque no tiene con
quien dejarlos y debe ir a trabajar porque de su sueldo depende toda la
familia.
Todos tenemos ejemplos a nuestro
alrededor, yo os contaba ayer como mi bisabuela acogió en su casa a una
desconocida durante la guerra civil, y aquellos tiempos sí que eran duros, pero
estoy segura que todos vosotros tenéis algún ejemplo a vuestro alrededor.
Sin embargo también conocemos
personas que tremendamente egoístas que piensan que están solos en el mundo, y
que lo que ocurre a su alrededor no va con ellos. Ayer mismo me contaban en la
frutería un caso que me dejó sin palabras, una clienta había tirado siete kilos
de patatas a la basura porque sabían dulces, algo bastante reprobable en uno
patata, según su opinión. El caso es que la frutera estaba absolutamente
indignada, “todos conocemos a alguien que lo está pasando mal”, me decía, podía
haberlas llevado a Cáritas, o al Albergue Covadonga, pero no, ella decidió
tirarlas, ¡qué egoísmo!. Tirar comida en estos tiempos en los que hay tanta
gente desesperada debería ser delito, ¿no os parece?.
Así es la solidaridad no debe
entender ni de idiomas, ni nacionalidades, debería ser universal, como los
derechos humanos, pero ojo, no hay que ir a África para ser solidario, mirad a
vuestro alrededor y seguro que os sobran motivos para ser solidarios.
Y no quiero decir con esto que no
hay que ayudar a África, todo lo contrario, ellos nos necesitan y tampoco
debemos dejarles de lado, por eso este post está dedicado a todos los valientes
que están prestando su ayuda allí,
jugándose la vida incluso, ellos sí que son solidarios de verdad.
Os dejo este enlace que he encontrado en youtube, se trata
de un cuento que nos enseña de manera muy hermosa a ser solidarios entre
amigos, una delicia, ¿estáis de acuerdo?
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