jueves, 13 de septiembre de 2012

Y el sol sigue brillando



Hoy debo confesar que me sentía un poco enfadada, las ofertas de empleo a veces llegan a ser indignantes, estoy harta de leer anuncios del tipo de se busca persona “joven”, menor de 30 años, caramba, ¿qué pasa, que los que pasamos de esa edad no tenemos derecho a trabajar? Me he cogido un cabreo monumental y con razón, las empresas deberían tener en cuenta la experiencia y la valía de los candidatos y no la edad, eso es tan sólo un número. En Inglaterra por ejemplo se prohibió hace unos años este tipo de anuncios que se consideran discriminatorios, es más, en una entrevista de trabajo ni siquiera te pueden preguntar los años que tienes, pero parece ser que “Spain is different”, y vaya si lo es.

Entonces he salido a dar una vuelta por la playa de San Lorenzo, el sol aún brilla con fuerza, las olas sonaban a música, la gente paseaba alegre, y de repente me he visto de pequeña en esa playa, jugando a saltar a las olas y me he sentido mucho mejor. El recuerdo de la niña soñadora y parlanchina que fui hizo que la sonrisa volviera mi rostro y se me pasara el cabreo, la mala racha no durará eternamente tan sólo  hay que perseverar y esperar a que llegue mi momento, que llegará, no me queda duda.

Supongo que os pasa lo mismo a muchos de vosotros, miráis las ofertas de empleo y entonces se os cae el alma a los pies, a lo mejor tenéis 50 años y sí que no veis salida, esta sociedad ingrata os arrincona y se olvida que fue la gente de vuestra generación la que logró todo lo que hoy tenemos. O quizá buscáis vuestro primer empleo después de haber estudiado durante años, años que ahora parecen perdidos dada la situación actual, sé que es duro, pero seguro que para vosotros también habrá una luz, no os rindáis.

Yo he decidido que no voy a dejar que nadie me borre la sonrisa de mi cara, voy a reírme hasta de mi misma si hace falta, y espero contagiar esa sonrisa a los que me rodean, hay que espantar a las penas como sea. Me he hecho mayor, tengo 38 años, y ya no queda mucho de aquella niña soñadora, aunque sigo siendo igual de parlanchina, hablo hasta debajo del agua, bueno eso dicen. También canto mucho, porque dicen que el que canta su mal espanta, y yo creo que es verdad, por cuando ensayo con los chicos del coro me siento muy bien. En fin, tenemos que buscar algo que llene nuestras vidas, yo he encontrado mis dos espacios este blog y el coro, ambas cosas me llenan de ilusión y de energía, seguro que vosotros tenéis algo por ahí también que os guste hacer y que os ayudará a hacer  este momento duro un poco más llevadero.

Y luego por supuesto no dejéis de formaros, aunque resulte obvio y estéis cansados de hacerlo, al final seguro que da resultado, y bueno a lo mejor es el momento de hacer aquello que siempre quisisteis hacer y no pudisteis. Eso es lo que he decidido hacer yo, siempre quise hacer Filología Inglesa, no sé por qué narices acabé en Trabajo Social que no motivaba nada, así que hoy he hecho la solicitud de admisión en la UNED, algo que me tiene muy ilusionada. Hace veinte años sabía que me encantaba el inglés, y los idiomas en general, pero era una niña y no tenía claro lo que quería ser en la vida, pues bien hoy ya lo sé, y empiezo esta nueva aventura con la ilusión de los 18 años, seguro que a partir de ahora todo saldrá bien.

Con este largo post os quiero animar a todos a que sigáis creyendo, que no decaiga el ánimo, que el sol sigue brillando en el cielo, ya vendrán tiempos mejores, no lo dudéis.

Como parece ser que hay quien piensa que las personas mayores de 30 años nos tenemos que jubilar ya, he decidido compartir con vosotros este vídeo de una de mis cantantes favoritas: Renée Fleming, una gran soprano que en plena madurez se encuentra en el mejor momento de su carrera. A ver quien le dice a esta gran voz que está mayor para cantar, pues si ella puede nosotros también. Canción para la luna es una pieza bellísima, espero que la disfrutéis.


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