martes, 13 de diciembre de 2011

Natasha Richardson

Natasha Richardson , la hija de la gran Vanessa Redgrave, fue una maravillosa actriz que sin embargo no tuvo la oportunidad de demostrar toda su valía profesional, ya que se vio siempre relegada a papeles de tinte romántico un tanto ñoños.

Sin embargo, hace muy poco tuve la oportunidad de ver "La condesa rusa", donde interpreta a una aristócrata rusa que se ve obligada a prostituirse para sacar a su familia en Shangai, sin duda el papel de su vida.

Natasha interpreta con majestuosidad a este personaje que ha pasado de la opulencia de una vida de ensueño en Rusia, a la más baja condición social posible en el Shangai.Sofía ha sido golpeada duramente por la vida  y para sacar a su familia adelante, especialmente a su hija Katia, hace lo que sea, incluso dejar la dignidad de lado.
Sin embargo, este sacrificio no está del todo bien visto por su familia política, que si bien aceptan de buen grado el dinero que Sofía trae todos los días a casa, se avergüenzan de ella y la desprecian por lo que hace y no dudan en demostrárselo con continuos desprecios.
Como ya he mencionado antes, Natasha está soberbia en esta película,  con su acento ruso y su mirada lánguida transmite la tristeza de quien ha conocido tiempos mejores, para después perder absolutamente todo. Su personaje está completamente desgarrado, incluso avergonzado por lo que debe hacer, y ya no le quedan esperanzas, hasta que conoce a un diplomático americano ciego, interpretado por otro de mis ídolos Ralph Fiennes, que la convierte en la estrella de su club nocturno.

Sin duda una gran película que merece la pena, y una gran actriz que nos dejó prematuramente hace ya más de dos años, lástima que semejante talento no obtuviera los grandes papeles que merecía.Además fue quizá la última oportunidad que tuvieron su madre Vanessa y su tía Lynn Redgrave de trabajar con ella.
Os invito a ver esta gran película, seguro que no os decepciona.

domingo, 4 de diciembre de 2011

No sé cómo se puede echar tanto de menos algo que nunca se tuvo, pero me pasa, echo de menos los paseos por el bosque en flor, la brisa de los pájaros al abrigo de sus manos.
Echo de menos las óperas que no he visto, y las que no he cantado ni cantaré, llego tarde,  sin embargo, mi voz no se apaga, sigue sonando, melodiosa, dulce y cálida, esperando que quizá algún día alguien la escuche y venga a mí.
No sé si ese día llegará, sólo sé que me despierto todos los días con la sensación de que mi vida algún día cambiará, pero ál final me acuesto de nuevo sin que nada haya cambiado, y pienso que quizá mañana sucederá, por qué no.

Y mientras eso llega, yo sigo  luchando, no abandono, sigo con mi voz dulce y suave como el terciopelo, aunque cada vez se va haciendo más potente, quizá así tú la escuches y me entiendas.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Lo que hoy sé de mí

Sé que hace mucho tiempo quería volar a otro lugar, mi ciudad se me hacía muy pequeña, sentía que aquí no había nada para mí.
Di muchos tumbos en mi vida, me equivoqué y tomé un montón de decisiones equivocadas, de las que me arrepiento, si bien ya no tienen remedio.
Hoy soy feliz con la vida que tengo, los golpes de la vida me han hecho quien soy ahora, y estoy muy orgullosa de todo lo que llevo luchado, y seguiré luchando porque no me pienso rendir.
Ahora que estoy de vuelta, ya sé que hay mucho para mí aquí, están mis buenos amigos del coro, mi familia y mucha más gente a la que quiero. Si he de volver a marcharme esta vez no será porque yo así lo quiera, sino porque la maldita crisis me obligue a ello, pero mientras tanto seguiré currando con uñas y dientes para no perder todo lo que tengo ahora, que llena mi vida y me hace feliz.

Después de mucho deambular por la vida, al final descubrí que todo lo que quería era una vida tranquila en un lugar tranquilo, donde la gente te mira a la cara cuando caminas, y te sonríen cuando les miras.
Mi gente es sencilla y amable, y no se rinden, luchan por lo que quieren, y yo no pienso ser menos, voy a dar todo lo que pueda de mí hasta lograr lo que quiero.
Yo no me rindo y no lo haré jamás

Una maravillosa interpretación de una magnífica cantante

sábado, 24 de septiembre de 2011

A mi abuela Anita

A mi abuela  Anita:


Hoy hubieras cumplido noventa y dos años, habríamos celebrado tal ocasión por todo lo alto, como no podría ser de otra manera, sin embargo hoy dos años después de tu partida, ya sólo nos queda el recuerdo.

Podría escribir muchas cosas sobre ti, que fuiste una gran mujer, que vivías por y para tu familia, que la vida fue dura contigo, ya que estuviste muchos años sola después de la muerte de mi abuelo, tu esposo. Estoy segura que la pequeña casa en la que vivías se te hacía muy grande, sobre todo al caer la noche, cuando se haría más patente tu soledad, seguramente a aquel hombre con el que ahora reposas para siempre.

Siempre recordaré a la mujer que tenía su casa llena de plantas, llenas de vida, que tejía vestidos de punto para las muñecas, y ponía todos los años el árbol de Navidad con la misma ilusión de un niño. La que siempre esperaba la noche de reyes con ansia, pues ese era el único momento del año en que no estabas sola del todo, todos estábamos allí a tu alrededor.

Hoy esos tiempos son sólo recuerdos tristes de algo que no va a volver jamás, pues ya nos falta alguien más, y ya no serán completos.

Tan sólo espero que allá dónde quiera que estés tengas un gran día de cumpleaños, y que lo celebres por todo lo alto con mi abuelo, y con aquella que nos dejó demasiado pronto.

No te olvido.
Noe

viernes, 16 de septiembre de 2011

Retrato del olvido




María Rosa miraba las fotografías del rincón con curiosidad, todos los retratados le parecían muy guapos, especialmente una niña de dos o tres años que miraba a la cámara con especial picardía, “será hija de la dueña de la casa”, pensó. Llevaba allí un rato esperando por su hermana Alicia, que trabajaba en aquella casa desde hacía un tiempo, aunque esta vez tardaba demasiado, algo totalmente inusual para la buena de Alicia, que jamás se hacía de rogar.

Volvió a sentarse en el sofá, pues empezaba a estar cansada, “espero que no se lo tome a mal la señora”, pensaba, pero realmente mis piernas ya no son lo que eran. Cogió una revista para entretenerse, de esas de cotilleos, la verdad sea dicha, no se trataba de su lectura favorita, pero algo debía hacer para matar el tiempo. Gracias a esa revista descubrió que volvía a llevarse el morado, y que cierta famosa actriz se había separado de su marido, aunque seguramente no lo pasaría tan mal como ella. Sí, su mundo se había desvanecido para siempre el día que su marido se había ido de casa, la pobre mujer debió hacer grandes esfuerzos para sacar a sus hijos adelante. Afortunadamente ahora ya habían crecido, y aunque estudiaban en la universidad, trabajaban en su tiempo libre para poder ayudar a su buena madre.

Cuando se quiso dar cuenta eran las siete de la tarde y Alicia todavía no aparecía, pero que tarde iban a llegar a casa, que desconsiderada estaba siendo su hermana, con la cantidad de cosas que tenía que hacer en casa. Además había sido ella quien se había empeñado en que pasara a recogerla al trabajo, pues no se sentía segura volviendo sola a casa, últimamente pasaban ciertas cosas desagradables en el barrio, por lo que era mejor caminar siempre bien acompañado. Eso sí, la cosa ya estaba pasando de castaño oscuro, dos horas llevaba ya esperando en aquella sala, la próxima vez no iría a buscarla, estaría bueno. Ella que se levantaba todas las mañanas a las seis de la mañana para ir a trabajar, y nadie se preocupaba de acompañarla, y caminar por el barrio a horas tan tempranas también entrañaba cierto peligro.

Volvió a levantarse y observó de nuevo las fotografías del rincón, pero que niña tan guapa, lucía un vestido verde claro de verano, y una grandísima sonrisa, desde luego aquella fotografía debía captar la atención de todas las visitas. El caso, es que…la cara de la niña no le resultaba del todo desconocida, no podía precisar dónde, pero estaba segura de haberla visto antes, seguramente en compañía de su hermana, después de todo cuidar de los niños de la señora era parte de su trabajo. Aunque,…siguió pensando que tal vez habían coincido en algún otro lugar, tal vez su hermana la había llevado alguna vez a casa, sí debía ser eso, ¿en que otro lugar habrían podido coincidir si no?.

Realmente estaba ya empezando a impacientarse, las siete y media y Alicia no aparecía, que manera de perder el tiempo esperando, sería la última vez, aunque esa actitud no era normal en ella, quizá habría pasado algo, ¿pero cómo es que nadie le había dicho nada?.
De repente María Rosa se sintió muy preocupada, tal vez deba llamar a alguien, no estaba en su casa, no sería correcto salir a merodear por las habitaciones en busca de su hermana, pero algo tenía que hacer eso estaba claro.

Mientras cavilaba sobre lo que debía y no debía hacer, dieron ya las ocho de la noche, a eso si que no podía ser, ya era muy tarde y al día siguiente le esperaba otro arduo día de trabajo, así que salió al pasillo y llamó tímidamente a su hermana. Para su sorpresa quien atendió su llamada no fue su hermana, si no una joven muy guapa, y muy parecida a la niña de la foto, la hermana mayor, quizá.

La muchacha miró a María Rosa y sonrió, se acercó a ella, y con mucha amabilidad le preguntó qué era lo que sucedía, y si podía ayudar de alguna manera. La buena mujer procedió entonces a relatar todo lo sucedido, que llevaba toda la tarde esperando por su hermana, que ésta no daba señales de vida, que se les hacía tarde y ya era de volver a su casa, etc. La joven entonces, cogió a la buena mujer suavemente por el brazo, y con mucho cariño se dirigió con ella hacia el salón, no debía preocuparse le dijo, ella misma iría en busca de Alicia, que sin duda no se había percatado de lo tarde que era ya. Invitó a la buena mujer a sentarse en el sofá, como si  estuviese en su casa, le dijo, y salió del salón presta y rauda, en busca de la hermana que tanto se demoraba.

Se tranquilizó entonces María Rosa, menos mal, al menos ahora ya sabía que su hermana estaba bien, pronto aparecería por la puerta y podrían marcharse las dos a su casa. No reparó en la joven, que la observaba medio escondida tras la puerta. Rosina contemplaba a su abuela conmovida, pues, aunque no era la primera vez que se repetía un episodio, si no igual, similar a éste, no dejaba de dolerle en el alma. Se preguntaba, a dónde habría ido a parar su abuela, la que había cuidado de ella desde que era un bebé, la que había hecho enmarcar la fotografía del rincón. Su memoria un día se había empezado a esfumar y poco a poco había ido desapareciendo, si al menos recordara su nombre, Rosa como ella.

Pero no había lugar a dudas, la María Rosa que todos habían conocido se había ido y ya no iba a volver, su memoria se había quedado anclada muy atrás en el tiempo y no había encontrado el camino de vuelta al presente. Lo único que todos podían hacer era cuidar de ella, y seguir queriendo a esa gran mujer que tan duro había luchado para sacar adelante a sus hijos después del abandono de un marido ingrato que no supo apreciar lo que tenía.

Dedicado a todos aquellos que un día olvidaron y jamás volvieron a recordar.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Descubriendo a Victoria de los Ángeles

Victoria de los Ángeles fue una de las mejores sopranos que ha dado nuestro país, dueña de una voz hermosísima que cautivó audiencias de los mejores teatros del mundo.
Yo la descubrí hace poco casi por accidente, y he de decir que desde entonces me he sentido fascinada por esta mujer, que consiguió triunfar en el difícil mundo del bel canto a pesar de sus orígenes humildes.
 Su voz cálida y envolvente, pero llena de fuerza y dramatismo, me transporta a lugares maravillosos que jamás he visitado, y me inspira las más tiernas emociones. Con ella, río y lloro según el personaje que interprete, me inspira un torbellino de emociones que jamás pensé sentir.
Lamentablemente, esta gran mujer falleció hace unos años, dejando a la lírica española huérfana de una de las mejores voces que ha dado jamás, su voz calló para siempre entonces, pero nos quedan los recuerdos de aquellas grandes interpretaciones que un día nos regaló. Tan sólo lamento que no se recuerda a esta gran figura como se merece, elevándola a la categoría de genio de la lírica, igual que a Pavarotti o Callas, algo totalmente injusto desde mi humilde punto de vista.

Sirva este pequeño homenaje para hacer justicia con esta grandísima mujer, que tantas veces nos deleitó con su voz

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Anna Netrebko es una grandísima soprano que merece la pena escuchar, es una gran inspiración para mí, y este tema en concreto lo interpreta a las mil maravillas
A veces cuando miro atrás en el tiempo me duelo un poco de lo que he dejado atrás, a la niña soñadora que un día fui, y me gustaría poder volver sobre mis pasos para recuperar al menos una pequeña parte de ella, sin embargo, todos sabemos que eso no es posible, pues el tiempo avanza inexorablemente para todos.
Yo que pasé muchos años queriendo ser de otra manera, ahora me empiezo a encontrar por fin a gusto en mi pellejo, soy como soy, una persona normal, con un montón de defectos y alguna que otra virtud, pero yo, simplemente Noelia, y ya no necesito reflejarme en ninguna otra persona. Mi vida, puede que no sea perfecta, pero es mia, y es la única que voy a tener, así que para que malgastarla queriendo ser otra, lamentándome por lo que podía haber sido y no fui.No, ahora es tiempo de seguir hacia adelante. y eso es lo que pienso hacer, ya sé quien es la que mira fijamente desde el espejo, soy yo, la que he sido siempre, la que ha metido mil veces la pata pero jamás se rindió.
Desde este momento encararé el futuro con alegría y optimismo, sin más lamentos, el futuro está en blanco y ahora soy la que escribe las páginas.

martes, 6 de septiembre de 2011

Fanny Hensel

Me gustaría dedicarle la primera entrada de mi blog a Fanny Hensel, una mujer extraordinaria, gran compositora y pianista, hermana del siempre genial Felix Mendelsshon, que sin embargo no es tan conocida como éste, algo que me parece del todo injusto.
Fanny Hensel nació en el seno de una familia acomodada, y desde muy pequeña mostró grandes dotes de pianista, algo que su propia madre alabó diciendo que su hija había nacido para tocar fugas de Bach. Tanto ella, como su hermano Felix recibieron una esmerada educación, ambos hermanos dedicaban varias horas de riguroso estudio al día, y además su casa era frecuentada por grandes personalidades, que sin duda influyeron en ambos jóvenes.
Sin embargo, mientras que Felix sí que fue alentado y tuvo todo el apoyo de su familia, especialmente su padre, en su carrera musical, su hermana no fue alentada  ni apoyada, ya que tan sólo se esperaba de ella que contrajese matrimonio y se comportase como una buena esposa, algo inconcebible en nuestros días, pero muy habitual en aquellos tiempos. 
A pesar de ello, Fanny Hensel legó a la historia obras verdaderamente memorables y que merece la pena descubrir, lo que me lleva a  preguntarme qué habría sucedido de haber obtenido el beneplácito y apoyo de su familia, quizá hablaríamos entonces de un genio a la altura de los más grandes. 
Yo os invito a que disfrutéis de la obra de esta grandísima compositora, estoy segura que os hará disfrutar tanto como a mí, algo que sin duda a ella le habría gustado, pues quien compone música lo hace con la secreta esperanza de conmover a quienes la escuchen.