sábado, 3 de noviembre de 2012

Buena suerte Natalia


Todos los que leéis mi blog sabéis que yo apoyo al comercio de barrio, porque son los que dan vida al barrio, porque son nuestros amigos y nos conocen mejor que nadien, en fin hay muchas razones para entrar en una de esas tiendinas de siempre. Pues bien, hace poco paseando por Juan Alvargonzález descubrí que una de esas tiendas de siempre cierra, algo que me entristeció profundamente.

Las tiendas de barrio, es decir los pequeños autónomos están pagando el precio más alto de esta crisis, asfixiados a impuestos, con una subida del Iva más que injusta que no han podido asumir, y con el nivel de ventas por los suelos muchos de ellos se han visto obligados a cerrar. Algunos intentan resistir el temporal como pueden, sacando lo mínimo para tirar hacia delante esperando que el año que viene sea un poco mejor que éste, aunque en las noticias se empeñen en decirnos lo contrario. Ellos se agarran a esa esperanza, porque como me decía hace poco una de esas pequeñas empresarias hay que intentar resistir, ¡que haría ella sin su tienda! Por eso siempre que puedo me escapo y me acerco hasta su tienda en la calle Cabrales y procuro comprarle algo, por pequeño que sea, ya sea una simple barra de labios, o un regalín para mi hermana por su cumpleaños. Así ella podrá seguir adelante con su tienda de belleza natural, que por cierto nada más entrar te sientes como en otro mundo, te  inunda un mundo de aromas irresistible del que a mí me resulta difícil escapar. A todas nos gusta vernos guapas, así que quizá ella tenga más esperanzas que otras personas, porque yo puedo vivir sin un bolso de moda, pero salir en una foto sin maquillar jamás, que luego las fotos quedan para siempre.

Desgraciadamente las tiendas de bolsos y complementos, como tantas otras no lo tienen tan fácil para sobrevivir a esta crisis, por eso quizá la de mi amiga Natalia, así se llama la amable dependienta de Caché, no pueden seguir adelante y muchas ya han cerrado sus puertas. Debo reconocer que siempre que he podido he comprado algo a Natalia, por eso sé su nombre, un paragüas para mi padre, o un monedero para mi hermana, en fin  lo que he podido, en los últimos años no estaba yo para muchos gastos. Pero siempre que he necesitado algo así, he confiado en Natalia, pues ella es la mejor asesora que alguien pueda necesitar. Siempre amable, con una sonrisa, dispuesta a enseñarnos lo mejor de la tienda, y con una paciencia mayor que la de un santo, en fin como tiene que ser. Una chica estupenda que espero encuentre pronto un trabajo, si es que no lo tiene ya, espero que su jefe sepa compensarla por todos los años de servicio y entrega a esa empresa pequeña, que tantos años lleva llenando de vida y color nuestros barrios.
Pues eso Natalia, siempre que te veo por la calle me saludas con la mejor de tus sonrisas, así que espero seguir viendo tu sonrisa en cualquier otra tienda de barrio.
Buena suerte Natalia, que te vaya bien.

Y para finalizar como suele ser habitual os dejo con un vídeo de la gran Anna Netrebko, anda que no se me ve el plumero a mí, cantando La rosa y el sauce de Gustaviano, espero que os guste tanto como a mí, feliz sábado a todos



2 comentarios:

  1. Qué pena, además sé de que comercio hablas. Yo también apoyo el comercio de barrio,pero hay que admiti que lo tienen cudo, es una pena, la verdad. Un besito.

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  2. Pues sí que es una pena, es un comercio de los de toda la vida, Natalia es un encanto,que te puedo decir, que me da mucha pena que cierre.En fin, esperemos que pronto mejore la cosa. besitos

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