sábado, 27 de abril de 2013

Pero yo te seguiré esperando


Hoy es mi cumpleaños, treinta nueve años ya, se dice pronto, son unos cuantos, y sin embargo aun soy muy joven y tengo mucho camino por recorrer, si bien creo que ya estoy en el camino que siempre quise seguir. Desafortunadamente cuando esta noche sople las velas de la tarta no podré evitar pensar en mi abuela, que ya no está con nosotros, y a la que no puedo evitar echar de menos, treinta y nueve años de amor incondicional no se olvidan de la noche a la mañana. Así que ahora cuando miro las fotos de mi primer cumpleaños hace ya treinta y ocho años, no puedo evitar sentir un poco de tristeza al ver a mis abuelos en ellas, pues después de tantos años este es el primero que celebro ya sin ninguno de ellos.

Sin embargo, creo que soy muy afortunada, porque he podido disfrutar al menos de una de ellas hasta mis casi treinta y nueve años, faltaron tan solo unos días, y eso es algo que debo agradecer al destino, muchos niños no tienen la oportunidad de conocer a sus abuelos, porque por desgracia se van muy pronto. Los abuelos son una parte muy importante de nuestras vidas, están ahí a las duras y a las maduras, nos dan su cariño a manos llenas, a veces nos consienten más de la cuenta, o nos riñen si es que nos lo merecemos, pero siempre nos quieren más que a nada el mundo. Por eso es importante tenerlos cerca, y tratarlos como se merecen, porque ellos nos lo dan todo a cambio de muy poco, o de nada. Así que ya sabéis, los que todavía tengáis abuelos cerca cuidad de ellos, porque la vida es efímera, somos como polvo en el viento, y como decía Shakespeare en La Tempestad, nuestra vida transcurre envuelta en un sueño. Y cuando nos queremos dar cuenta ya no están aquí, y el vació que dejan es inmenso, os lo digo yo, que lo estoy viviendo ahora mismo, ¡lo que daría por escuchar de nuevo sus voces!

Así que celebro este cumpleaños con la alegría de seguir un año más aquí, sabiendo que estoy poniendo las piedrecitas de lo que será mi vida futura, la que yo estoy escogiendo para mí, pero también con la tristeza de una ausencia, o de varias más bien, pero la que más duele es la última. Miro todas esas fotografías de mi infancia, y pienso en lo afortunada que fui, una de mis abuelas Anita, me acompañó hasta los treinta y cinco años, y la otra hasta los treinta y nueve menos ocho días. Me habría gustado que se quedara más tiempo, pero creo que mi abuelo, que falleció hace veintiún años, llevaba mucho tiempo solo en algún lugar, y no pudo esperar más, así que vino una mañana de abril a buscar a mi abuela y se la llevó para siempre. Ahora están los dos juntos, y seguramente me estarán cantando el cumpleaños feliz desde alguna nube, desde donde me ven y cuidan de mí.

En estos días de tanta tristeza, una chica me ha descubierto a una maravillosa soprano noruega, Anita Solberg, que tiene una voz preciosa, su interpretación de Solveig’s Song es deliciosa. Además esta chica ha tenido la bondad de traducirme parte de la letra: “Pasarán el invierno y la primavera, pasarán todas las estaciones, pero yo te seguiré esperando; y si estás ahí arriba, amor mío, espérame tú a mí”. No se me ocurre mejor pieza musical en estos momentos, porque así es como me imagino a mi abuela pensando todos estos años en mi abuelo, mientras ella seguía entre nosotros él la esperaba en el cielo, ahora ya están juntos, y tal vez algún día nos volvamos a ver. 



4 comentarios:

  1. Buenos dias Noelia.
    Me ha encantado...toda una cascada de emociones donde es facil identificarse y encontrarse.Da gusto leerte. Saludos.

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  2. Muchas gracias por tus palabras Rodrigo, escribo lo que siento ni más ni menos, así que estás en lo cierto, mi blog es una cascada de emociones que me sacuden día tras día. Un saludo.

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  3. Eres una bellísima persona, todo sentimiento. Se me han llenado los ojos de lagrimas al leerte. Por la tristeza, pero también por la emoción, porque has sabido guardar todos esos recuerdos con cariño y los recuerdas con felicidad. Un abrazo grande desde la cercana distancia y te deseo un Feliz cumpleaños con retraso y felicidad en cada día de tu vida. Eres una gran persona, Noelia

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  4. Gracias Esther, lo escribo tal y como lo siento, es que mi abuela fue muy importante en mi vida, y la pérdida aun está muy reciente, así que tengo esos sentimientos a flor de piel. Tú también eres muy especial, y me encanta tu página y tu blog. Un abrazo de oso ;-)

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