jueves, 18 de abril de 2013

Isak Dinesen


Todos tenemos alguien a quien admiramos, un espejo en el que nos gustaría vernos reflejados, la historia está llena de grandes nombres, que han inspirado películas, novelas, personajes que han dejado huella, y a quienes nos gustaría parecernos, ¿no es así? Hay muchas personas a las que admiro, las primeras son parte de mi familia, siempre lo digo no necesito ídolos con pies de barro, los héroes los tengo muy cerquita, pero sí que hay una mujer que me inspira, además de Audrey, y a la que me gustaría parecerme un poquito: Isak Dinesen.




Sin duda, ahora todos estaréis pensando en la maravillosa historia de amor que nos presentó un día Memorias de África, que con esa banda sonora tan hermosa, nos ha cautivado sin remedio. ¿A quién no le gustaría haber volado sobre los hermosos paisajes de Kenia con Dennos Finch Hatton?, sin duda muchas habríamos querido ser Meryl Streep durante aquel vuelo. Pero Isak Dinesen fue mucho más que el personaje de una deliciosa película, y me gustaría contaros un poco más de esta gran mujer.

Karen Blixen nació en Dinamarca un diecisiete de abril de 1885, su padre se suicidó cuando ella tenía diez años, por lo que su madre debió recurrir a la ayuda de su familia para poder mantener a sus cinco hijos. No obstante Karen recibió una esmerada educación, que más tarde plasmaría en sus libros. Siendo aun muy joven se casó con un primo lejano el Barón Bor Blixen-Finecke, este matrimonio fue bastante desgraciado como ya sabréis, y Karen se separó después de que su marido le contagiara la sífilis, enfermedad que en aquellos años estaba muy estigmatizada.

Entonces surge la figura legendaria que todas hemos visto en la película, si bien la historia no es tan romántica como nos muestra la gran pantalla, Denis Finch Hatton era un aventurero, por lo que os podréis imaginar que Karen no era su único amor. La relación tuvo muchos altibajos y no fue tan idílica como podemos pensar, sin embargo sí que fueron grandes y amigos y es cierto que la escritora lloró amargamente la muerte de su gran amigo en aquel accidente de avión.

No sé vosotros, pero yo creo que esta mujer debió ser extraordinaria, y es de esas personas a las que me habría gustado conocer, así que si algún día inventan los viajes al pasado, tengo muy claro que me pasaré por la Kenia de aquellos años a charlar un rato con ella. Llevar sola una granja en aquel país en aquella época debió ser muy duro, pero ella no se rindió, aprendió suajili y las costumbres locales, lo que le valió el apelativo de “hermana leona”, como cariñosamente la llamaban los nativos, que la admiraban profundamente por su coraje y su buena puntería, ya que era una gran cazadora. Sin embargo, la vida en África no fue tan dulce como nos han hecho creer, los años del colonialismo, que han dejado una profunda huella en el continente, fueron años de gran dureza para los nativos del continente, que se vieron sometidos por los países que los colonizaron arrebatándoles a veces su lengua y su cultura. En su libro Memorias de África, llamado en inglés Out of Africa, nos relata su vida en ese continente, en el que vivió buenos y malos momentos, pero al que siempre quiso volver, si bien la segunda guerra mundial se lo impidió. El paisaje de Kenia es un protagonista más de esta obra, que no es una novela, como algunos han dicho, sino el relato de sus experiencias al frente de la plantación y su relación con los nativos, a los que realmente apreciaba. De hecho tal y como nos cuenta la película con alguno de ellos mantuvo correspondencia durante muchos años, pero como ya he dicho no es ni una novela, ni el relato de su vida amorosa con Denis Finch Hatton, pero es un gran libro que recomiendo leer, realmente merece la pena.

Isak Dinesen dejó huella en todos los que la conocieron
incluida  Marilyn Monroe

Durante sus últimos años de vida entabló amistad con personajes tan distinguidos como Truman Capote, a quien le dijo:” En realidad tengo tres mil años y he cenado con Sócrates. Descubrí a Shakespeare muy pronto, y ahora siento que la vida no sería nada sin él”, bueno está claro que en algo sí que me parezco a ella, ¡qué sería  la vida sin Shakespeare!.

1 comentario:

  1. ¡Preciso Noe! ¡Me has emocionado muchísimo!. Lo efímera que es la vida ¿verdad? como se desvanece toda la lucha, el amor y el sufrimiento en el tiempo, pero mientras exista gente como tu que nos devuelve la magia de grandes existencias humanas, vivirán para siempre. Cada vez que abramos sus libros, volverá a vivir y toda su lucha merecerá la pena porquenos dejó el mayor legado que puedes dejar en el mundo: la pasión para vivir y luchar

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