domingo, 29 de julio de 2012

¿Qué es la solidaridad?


Hace unos días pude ver un vídeo en Pinterest muy interesante, “El fuego no sabe de idiomas”, en el que dos diccionarios uno de catalán y otro de español ardían de la misma manera, al final nos decían que la solidaridad debería ser igual. Y yo me he preguntado, ¿qué es la solidaridad?.

En los medios de comunicación nos bombardean constantemente con anuncios de diferentes ONGs que apelan a nuestra solidaridad, además por si esto fuera poco en las noticias no dejan de estremecernos con la terrible hambruna del Sahel o con lo que ocurre día tras día en Siria. Ante tal avalancha de desgracias, uno ya no sabe qué debe hacer, el salario no nos da para ayudarles a todos, ¡ya quisiéramos!.

Pues bien, en mi opinión la solidaridad es mucho más que contribuir con una u otra ONG, es tan solidario el que dona millones como el que simplemente invita a su vecino en paro a cenar, o esa madre que acoge a sus hijos cuando han perdido el trabajo. Solidaridad también es escuchar a tu mejor amiga cuando ha perdido su trabajo y no sabe qué hacer, o simplemente cuidar de los niños de tu mejor amiga porque no tiene con quien dejarlos y debe ir a trabajar porque de su sueldo depende toda la familia.

Todos tenemos ejemplos a nuestro alrededor, yo os contaba ayer como mi bisabuela acogió en su casa a una desconocida durante la guerra civil, y aquellos tiempos sí que eran duros, pero estoy segura que todos vosotros tenéis algún ejemplo a vuestro alrededor.

Sin embargo también conocemos personas que tremendamente egoístas que piensan que están solos en el mundo, y que lo que ocurre a su alrededor no va con ellos. Ayer mismo me contaban en la frutería un caso que me dejó sin palabras, una clienta había tirado siete kilos de patatas a la basura porque sabían dulces, algo bastante reprobable en uno patata, según su opinión. El caso es que la frutera estaba absolutamente indignada, “todos conocemos a alguien que lo está pasando mal”, me decía, podía haberlas llevado a Cáritas, o al Albergue Covadonga, pero no, ella decidió tirarlas, ¡qué egoísmo!. Tirar comida en estos tiempos en los que hay tanta gente desesperada debería ser delito, ¿no os parece?.

Así es la solidaridad no debe entender ni de idiomas, ni nacionalidades, debería ser universal, como los derechos humanos, pero ojo, no hay que ir a África para ser solidario, mirad a vuestro alrededor y seguro que os sobran motivos para ser solidarios.
Y no quiero decir con esto que no hay que ayudar a África, todo lo contrario, ellos nos necesitan y tampoco debemos dejarles de lado, por eso este post está dedicado a todos los valientes que están prestando su ayuda  allí, jugándose la vida incluso, ellos sí que son solidarios de verdad.

Os dejo este enlace que he encontrado en youtube, se trata de un cuento que nos enseña de manera muy hermosa a ser solidarios entre amigos, una delicia, ¿estáis de acuerdo?



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