sábado, 23 de noviembre de 2013

Un mañana para ellos

El pasado día 20 se celebró el día del niño, por lo que hoy con un poco de retraso, he decidido dedicar una entrada en mi blog a los más pequeños de la casa.

Desgraciadamente en nuestro país estamos viviendo unos momentos muy convulsos, no me canso de decirlo, que están llevando a muchas familias a vivir una situación casi desesperada. Por este motivo, muchos niños están sufriendo en sus carnes las consecuencias de una crisis económica que no entienden, y de la que no tienen culpa. Son muchos los niños que a día de hoy acuden con sus padres a los comedores de caridad, donde los responsables se sienten desbordados ante la avalancha de personas que reciben cada día. Esos niños son los mismos que luego no rinden en la escuela, ya que sus padres los envían allí sin desayunar, y en casos aun más dramáticos, hasta sin cenar. Hay niños que la única comida caliente que prueban es la del comedor de la escuela, ¿triste verdad?
Muchos niños como esta pequeña están sufriendo las
consecuencias de esta crisis económica


La crisis económica pasará, pero habrá dejado a su paso muchas historias amargas, muchos sueños truncados, y se llevará también las esperanzas de muchas personas.

Los niños de muchos otros países han estado toda la vida en crisis. Así los niños de los basureros de Guatemala, sueñan con poder ir a la escuela, en lugar de pasar el día rebuscando entre la basura. Los niños de Siria sueñan con poder volver a sus casas algún día, para ver de nuevo a los amiguitos de su antigua escuela. Muchas niñas en países como Afganistán, sueñan con tener una educación que les proporcione una vida digna. Otras en cambio, quieren seguir siendo eso, niñas, ya que a menudo son forzadas al matrimonio, arrancando así de cuajo sus ilusiones y esperanzas.

Yo espero que los sueños de todos esos niños se hagan un día realidad, y que ningún niño que tenga que acudir nunca más a un comedor de caridad, ni que tenga que trabajar en los basureros, o casarse a la fuerza con un desconocido.
El mañana es para ellos, pero yo a veces me siento triste al pensar en el mundo que les vamos a dejar. Quizá ya va siendo el momento de hacer algo por ellos de verdad.

Y para terminar os dejo con una de esas piezas musicales que me gustan. Oh magnum mysterium de Tomás Luis de Victoria, interpretada por The Sixteen, una maravilla, espero que os guste.





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