viernes, 14 de marzo de 2014

Leyendo Jane Eyre

Estos dísa en Asturias estamos disfrutando de un sol maravilloso, no sé vosotros, pero yo en días así me gusta ir a leer al parque. Por suerte tengo muy cerca el parque de Los Pericones, que ya sabéis que es uno de mis lugares favoritos en Gijón, así que ayer me pasé un buen rato sentada al sol en uno de sus bancos con uno de mis libros favoritos: Jane Eyre.

Como ya sabéis estoy estudiando en la UNED el grado en Estudios ingleses, y Jane Eyre es una de las lecturas obligatorias de literatura inglesa en este cuatrimestre. Pero lejos de ser una obligación, para mí leer de nuevo este libro es un inmenso placer, no solo por la historia en sí, que siempre me ha fascinado, sino por la forma en que Charlotte Brönte utiliza el lenguaje, que es algo sensacional. Sin embargo, quizá si hay algo que me fascina de esta historia es la propia Jane, que como muchos de vosotros sabréis tiene mucho en común con su creadora, pero empiezo a pensar que también conmigo.
Jane inicia la novela como una niña huérfana que vive en casa de su tía, que la desprecia, y con un primo John, que de manera constante abusa de ella ante la pasividad de sus dos hermanas y del servicio, que no osa contradecir al malcriado muchacho. Después sus penurias continúan en un colegio en el que pasa hambre y frío, pero es allí donde recibe una educación y se convierte en profesora. Más tarde será institutriz de una niña francesa en casa del señor Rochester, y no os cuento más del argumento por si acaso lo estáis leyendo.
Pasar la tarde acompañada de  Jane Eyre
es todo un placer
Jane es un personaje que anhela sentirse querida, despreciada y repudiada por los que la rodea, sale al mundo en busca de su propio destino. Lectora empedernida como nos cuenta al principio de la novela, siente la necesidad de aprender, pues sabe que será la educación lo que finalmente la liberará de la dependencia a la que se encuentra sometida al principio. Y yo creo que eso es lo que tenemos en común Jane y yo, ella es una mujer muy luchadora y valiente, no se rinde, pero también es generosa y desprendida, como demostrará más adelante en la novela. Es una mujer que está desprotegida en un mundo que le es hostil, por suerte ella tiene las agallas suficientes para hacer frente a quienes abusan de ella. Yo al igual que ella durante mucho tiempo me he sentido injustamente tratada por la vida, no obstante, lejos de sumirme en una queja sin final he sentido el impulso de salir al mundo para encontrar mi camino, igual que mi adorada protagonista. Yo también he visto en la educación la herramienta que me hará salvar las dificultades que la vida ha puesto en mi camino. Y así estudiando he descubierto la manera de recuperar las riendas de mi vida, y todavía no he hecho más que empezar a leer la novela.

Todos necesitamos algún estímulo que  nos ayude a salir de nuestro letargo, en mi caso ha sido la vuelta a la universidad, pero estoy segura de que todos vosotros tenéis el vuestro justo delante de vosotros, solo tenéis que ser valientes y afrontar lo que sea. La vida no regala nada, eso está claro, y más en estos tiempos, por eso a veces hay que esforzarse más y salir a luchar por lo que uno quiere, ya sabéis que siempre se ha dicho que el mundo es de los valientes. Ya sabéis lo que tenéis que hacer, salid al mundo y dejar atrás vuestros miedos, y si alguien os dice que estáis locos vosotros ni caso, merecerá la pena, os lo aseguro.

Y para terminar como siempre os regalo una bonita  pieza musical. La semana pasada tuve la oportunidad de asistir a un recital benéfico de la soprano Ana Nebot con el bajo Simón Orfila. Fue una velada inolvidable, me gustó mucho la voz y la técnica de esta soprano de Oviedo a la que me gustaría desearle muchos éxitos.


2 comentarios:

  1. Ohhh, Jane Eyre. Ya te decía el otro día que fue lo primero que leí en inglés. Cuando tenía unos 10 años vi la peli de Orson Welles y Joan Fonatine, con Elizabeth Taylor niña y me encantó. Tiempo después mi madre me regaló el libro, que me gustó aún más que la película, y desde entonces lo he leído unas cuantas veces. Es verdad que hay que buscar algo a lo que agarrarse paa salir adelante, y la educación es la salida. Cuando veo gente en plan algún personaje de la tele famosa por tener hijos con toreros regodearse en su ignorancia me horroriza, porque aunque, por lo que sea, uno no vaya a la universidad o no tenga opción de estudiar puede tener acceso a la cultura, se puede leer que en Gijón hay muchas bibliotecas, usar Internet, ver documentales. Aquí en Gijón casi todos los museos son gratis, y en Oviedo el Bellas artes y el arqueológico también. Hay muchas formas de aprender, y no todo el mundo quiere hacer uso, por eso me gusta encontrarme con personas como tú, que quieren saber, que les gustan muchas cosas y tiene inquietudes, por eso a mis hijos losfui apuntando a música, al coro, a deportes minoritarios para que no fueran con las masas y vieran que hay muchas cosas, no solo ir de botellón o ver ciertos programas de la tele, aunque eso no quita que vayan al cine, a conciertos, a ver humoristas, pero busando otras opciones. Por ejemplo el día 29 van a ir a un concierto de la OSPA, y con amigos de su edad, que es raro, la verdad. Vaya rollo te solté, jeje. Bueno,nos vemos por aquí o por mi blog. Un besín.

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  2. Hola Marigem,
    Yo lo leí la primera vez con diecisiete años, y me gustó mucho. Luego lo volví a leer el verano justo antes de irme a Londres en español, y ya en Londres lo tenía que leer en inglés, y lo leí justo cuando cumplí los treinta. Ahora leerlo diez años después, la misma edición de Penguin es una pasada la verdad. Espero que tus niños disfruten mucho del concierto de la OSPA, ya me contarás, yo disfruté mucho el otro día del recital, enamorada vine ;-)
    En fin, pues sí, es bueno tener inquietudes y luchar por ellas, yo tampoco soporto esos programas del corazón donde todos viven del cuento y nos toman el pelo, porque a eso se dedican, mientras la gente que tiene talento de verdad y una carrera como es periodismo se tienen que marchar al extranjero porque aquí no encuentran trabajo. Pero bueno, espero que la cosa cambie pronto y ese tipo de programas pronto sean historia. Un besín

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