jueves, 28 de junio de 2012

Sobre el vertido de Carreño


La playa de Candás el pasado domingo, hoy está cerrada por el vertido

El pasado domingo estuve disfrutando de un día de sol en la playa de La Palmera en Candás, cuando me bañaba en la mar, que estaba preciosa, recordé mis años de infancia jugando en la orilla. Los paseos por el muelle con mi familia, y también eché mucho de menos a mi abuelo Agustín, quien solía pasear por el muro todos los días, y siempre que podía bajaba a bañarse, incluso llegué a mirar al muro a ver si le veía pasar.

Mi abuelo lleva veinte años sin poder pasear por la playa de sus amores, y durante estos años no he dejado de echarle de menos un solo día, hoy que veo esa playa arrasada por el fuel no puedo evitar sentirme triste, siento que están acabando con todos mis recuerdos de infancia.

Para algunas personas el vertido no ha sido tan grave, hay incluso quien se atreve a decir que son los medios de comunicación los que están exagerando la situación, pero todos hemos visto las imágenes, están ahí, y lo que vemos es una mancha enorme en el mar. El aspecto no puede ser más desolador, las rocas están negras, la arena está horriblemente sucia, y el olor cuentan los que pasean a menudo por la zona es insoportable, por supuesto que es grave. Las playas están cerradas al baño, algo que sin duda perjudicará al sector turístico, si se ha ido hasta el camión de los helados, ¡cómo puede haber gente que diga que no es para tanto!.

Nos han robado el verano, y quien sabe si no nos habrán robado el resto de veranos, porque el impacto del vertido por pequeño que haya sido tardará años en ser superado. La playa de los veranos de mi infancia tiene un aspecto triste y sucio, está sola sin niños gritando en la orilla, ni familias enteras charlando de futbol, y todo se lo debemos a una tubería rota en la Térmica de Aboño, algo que sin duda se habría evitado si la empresa hubiera velado adecuadamente por la seguridad de sus instalaciones, pero evidentemente no lo hizo,¡ a saber en qué condiciones estaba esa tubería ¡.
Hoy ya es tarde, la costa del hermoso concejo de Carreño está contaminada y no sirven de nada las disculpas, ya está hecho, y quien sabe sí se podrá reparar.

Candás es el lugar donde mi abuelo paseaba todos los días, mi bisabuela Agustina trabajó en sus fábricas y mi tatarabuelo “Sagasta” trabajó como carpintero del “Carreño”. También es el lugar donde pasé algunos de los mejores momentos de mi infancia, hoy todo eso ha quedado atrás, la gran mayoría de esas personas ya no están, y todos sus recuerdos han sido arrastrados por una mancha horrible que sólo deja lugar a la tristeza.

Espero que no vuelva a ocurrir, como decían nuestros amigos los gallegos “Nunca Mais”, pero parece que el ser humano no aprende y la historia una vez más se vuelve a repetir, ¿volverá a ocurrir?, ¡quien sabe!. Mientras tanto tendré en la memoria la imagen de la playa llena de gente del pasado domingo, al menos eso no me lo podrán quitar, y no sólo por las fotos que saqué.

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