miércoles, 20 de agosto de 2014

A aquellos que están tan solos

Me pedía un hoy un amigo que escribiese algo de nuevo en el  blog, que he tenido abandonado estos días, él dice que mis palabras le ayudan a sobrellevar un poco mejor la rutina y demás sin sabores de esta vida. Yo me he sentido estos días un poco apática, y no sabía muy bien por donde empezar. Hay tantas cosas de las que me gustaría poder hablar que a veces siento que se me acumula el trabajo y no sé muy bien por donde empezar. Entonces pienso que lo mejor es ponerse delante del papel y que salga lo que tenga que salir.
Estos días mi vida ha estado un poco ajetreada, trabajo y ensayos de coro por doquier, ya que estábamos preparando un concierto y la boda de Javier y Paula, que se casaron este fin de semana en Luanco. Este acontecimiento fue un momento de inmensa felicidad que nos encantó  compartir con vosotros dos, espero que seáis muy felices porque los dos os lo merecéis.
La verdad es que si bien estos días han sido quizá un poco agobiantes,  debo reconocer que tengo mucha suerte, porque hay personas maravillosas que están a mi lado en los buenos y en los malos momentos, y sobre todo en los malos. Así que hoy me gustaría dedicar unas palabras a las personas que no tienen tanta suerte como yo, que no tienen familia ni amigos en los que apoyarse. Personas que a menudo se encuentran solos ante los difíciles retos que nos plantea la vida. A veces solo tenemos que mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta de que hay muchas personas solas. Nos cruzamos con ellas cada día, podría ser nuestra vecina, viuda desde hace años, sin hijos, o con hijos que no van nunca a verla. La saludamos y pasamos de largo, a veces incluso pensamos que es una vieja bruja y que si está tan sola por algo será. No nos damos  cuenta de que esas personas quizá un día lo tuvieron todo y que nunca jamás pensaron que se encontrarían en esta situación, ese no fue el camino que habían elegido. Yo hace unos días le decía al alguien que la soledad es muy dura cuando no es elegida, por fortuna yo ya no camino sola. Pero hay tantas personas que sí lo hacen, y comprendo que su sendero es muy duro de seguir día tras día, y  a veces no pensamos que tal vez mañana podríamos ser nosotros.
La diferencia entre aquellos que tiran la toalla y abandonan y aquellos
que utilizan su energía en reconstruirse y seguir adelante se encuentra
en la palabra esperanza, ánimo a todos aquellos que no la encontráis.

También he pensado mucho en el amigo Ángel, que sigue pidiendo en el mismo lugar de la avenida de El Llano. Pasé por allí la semana pasada y le saludé, me respondió triste y decepcionado, y yo no puedo evitar preguntarme si no podría haber hecho algo más por él. Sigo teniendo su currículo escaneado, esperando que alguien me pregunte por él, pero claro, es una empresa harto difícil. Él está solo en una difícil situación, posiblemente la más difícil en la que se pueda encontrar un ser humano. No tiene trabajo, y su familia ,si la tiene, tal vez le ha dado la espalda cuando más lo necesitaba. La mayor parte de las personas caminan apresurados por la avenida, ni siquiera le miran, otros con suerte le dejan unas pocas monedas y siguen su camino orgullosos de la buena obra que han realizado. Yo me doy cuenta de  que lo que  él necesita es trabajo para poder llevar una vida digna y volver a ser dueño de su propia vida. Y como él son casi seis millones de personas las que sueñan con volver a tener la vida que tenían antes de la crisis.

Yo tengo mucha suerte, no estoy sola y por fin después de casi cinco años me han empezado a llamar de esa bolsa de trabajo de la que ya no me acordaba. Mi carrera en la UNED sigue viento en popa, ya puedo decir que soy medio filóloga, y creo que mis sueños cada día están más cerca. Pero no puedo evitar sentirme triste por Ángel y todas esas personas que como él buscan una nueva oportunidad. Así que hoy mi entrada está dedicada a todos ellos, espero que alguien pronto les de esa oportunidad que merecen. Hoy me sentía triste por Ángel, y mientras escribía esta entrada mi buena amiga Emma Gómez compartía esta antigua entrada en twitter, a lo mejor él ya no está tan solo, todavía hay esperanza.
Y para finalizar he decidido compartir con vosotros un fragmento de la banda sonora de La Misión, en concreto el Oboe de Gabriel. Es una pieza que recuerda a esos seres humanos que dieron su vida por el bienestar de otros, sin esperar nada a cambio. El vídeo que comparto forma parte de un concierto de Voces para la paz, esa que tanto ansiamos todos junto con el fin de la crisis, a ver cuando nuestros políticos hacen algo de verdad al respecto.


1 comentario:

  1. Noelia me tienes endrogao, es verda que yo tampoco podo tar sin leete. Lo que si me aparez e largo, yo lo quitaria un peazo. Por lo demas me aparez buenizimo, y se nota que tienes estudios y eso. En hora buena otra vez!

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