martes, 10 de junio de 2014

Descubriendo Nueva York con mi imaginación

Mi entrada de hoy está dedicada a una persona muy importante en mi vida, que siente ganas de volar a Nueva York, sin duda la ciudad de sus sueños, y como de momento no puede hacerlo está un poco triste. Todos tenemos algún lugar que nos ha marcado de manera especial, ya sabéis que la ciudad que nunca olvidaré y a la que siempre quiero volver es Londres. Por suerte hace poco que estuve allí, y de este último viaje tengo muchos y buenos recuerdos. Por desgracia nunca he podido cruzar el charco, así que no tengo experiencias propias que relatar sobre esta ciudad. Pero hoy he leído el blog de María, Junto a una taza de té, y he recordado que se puede viajar con la imaginación, y eso es lo que ella ha hecho de la mano de Virginia Woolf, así que yo me he propuesto hacer lo mismo en esta entrada para darle una pequeña alegría a un buen amigo.


Me he asomado a pinterest, y he descubierto el Empire State, majestuoso se alza sobre la gran ciudad como un coloso que no teme ser derribado. Desde las alturas he contemplado la ciudad iluminada en la noche, y al igual que alguna que otra pareja de película he sentido que el mundo estaba a mis pies.

 Después he bajado por la Quinta Avenida, y claro, no he podido evitar la tentación de pasearme por Tiffany & Company, emulando a la gran Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes, ya sabéis que la adoro.
Después me he perdido por Central Park, donde he disfrutado de la calma y la tranquilidad en el medio del bullicio de la gran ciudad. Desde allí he visto el majestuoso atardecer, y seguido soñando con un mundo mejor, en paz y armonía. Y entonces como yo soy así, he sentido la necesidad de penetrar en la sede de Naciones Unidas para darle un tirón de orejas a la asamblea, que lleva tres años olvidando que hay una sangrienta guerra en Siria, entre otras muchas calamidades que merecen su atención. Y justo después he decidido pasear por el puente de Brooklyn, que en tantas películas he contemplado, y allí sentada en un banco, he pensado en todas las cosas que aún me quedan por hacer.

Así me he despertado y me he dado cuenta de que no he salido de mi casa, son más de las once y media y sigo en pijama, ¿qué más da?, me digo, si tengo todo el tiempo del mundo. Claro que esta tarde tengo que volver al trabajo, ¡qué se le va a hacer! Ya llegaré el día en que pueda visitar la gran manzana en buena compañía, mientras tanto me conformo con viajar  con mi imaginación y con la amiga María, de Callejeando por el mundo, que en su día también me llevó de paseo por Nueva York.

Y hoy la música la pone Frank Sinatra, ya os podéis imaginar que la canción solo puede ser New York New York, espero que os guste.


1 comentario:

  1. Que bonito post, Noelia. La verdad es que viajar, se puede viajar de muchas maneras y soñando con viajar es la primera manera de hacerlo. La realidad, llegará.

    Un besito.

    María.

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