domingo, 6 de abril de 2014

El dolor que nunca tendrá fin

Como todas las mañanas hoy estaba desayunando con la BBC, ya sabéis que me encanta, es mi manera de seguir en contacto con Inglaterra, ese país del que estoy enamorada. Como se trata de una cadena muy comprometida a menudo dedican un espacio a temas tan espinosos como las violaciones que se cometen como arma de guerra. No pude evitar estremecerme de horror.
No hace falta que os diga que una violación es lo peor que le puede pasar a una mujer, es un hecho terrible que cuesta mucho superar, que deja cicatrices que ni el tiempo puede borrar. Todavía hoy en día hay sentencias que nos dejan a todos de piedra, causando nuestra indignación ya que no castigan a los autores con la suficiente dureza. Esto sobre todo ocurre en algunos países como India o los países musulmanes menos moderados. Allí aun se culpabiliza a la mujer, se la trata como a un simple objeto que está ahí para ser utilizada por el hombre, no tiene derechos y por supuesto la justicia no está de su parte. Por desgracia, la violación también es una poderosa arma de guerra, fue así en la guerra de los Balcanes, y sigue sucediendo en muchos países africanos donde la paz no parece llegar nunca.
Una mujer es delicada como una flor, cuando sufre una violación
el dolor y la humillación no terminan nunca © 
Han pasado casi veinte años desde el final de la guerra de los Balcanes, y sin embargo las mujeres Bosnias todavía no han hallado justicia. Hoy era Angelina Jolie la que se estremecía al conocer estas historias. No tengo nada en contra de esta mujer, pero parece que si ella no se involucra en una causa esta no existe. Debo decir que no es la primera persona interesada en poner cara a este crimen de guerra, ya en su día Isabel Coixet realizó un soberbio documental en el que se relataban estos y otros horrores de la guerra de Bosnia.
 Las violaciones como arma de guerra en algunos lugares están a la orden del día, y lo que me parece más triste es que parece casi imposible que los verdugos se enfrenten a la justicia. Una de las víctimas hablaba con amargura ante las cámaras de la BBC, no quería dar la cara así que habló de espaldas a la cámara. Los culpables no han sido llevados ante la justicia, y eso que muchas mujeres murieron después de ser violadas, no quiero ni pensar el calvario que debieron sufrir antes de fallecer. Sin embargo, los asesinos y violadores siguen impunes, e incluso tienen perfiles en diversas redes sociales que sus víctimas contemplan con estupefacción. Todos hemos visto los juicios en nuestra televisión, personajes tan siniestros como Millosevic o Karadzic han sido juzgados y condenados. Otros fueron juzgados y liberados después de unos pocos años, como si sus crímenes fueran ya cosa del pasado y a nadie le interesara ya mantener a buen recaudo a los culpables. Ahora esos criminales se pasean pavoneándose ante sus víctimas, que nunca dejarán de sufrir por lo sucedido. Las víctimas de estas violaciones nunca dejarán de rememorar lo sucedido, para ellas es un dolor que nunca tendrá fin. Han sido violados por los mismos desalmados que mataron a sus hijos, a sus padres y a sus maridos. Han tenido hijos que no deseaban, algunos de estos niños han sido repudiados por sus madres, ya que para ellas representaban un recuerdo muy vivo y doloroso de un horror que nunca podrán superar. Han sido tratadas como meros objetos, y han sido sometidas a un dolor y una humillación extremos. Pero lo más doloroso es que nadie se preocupe de su sufrimiento, y que los que tienen en sus manos la posibilidad de ejercer la justicia no lo hagan, y así algo tan terrible queda impune.

Todos debemos apoyar a estas mujeres, y debemos difundir estos hechos terribles para que no vuelvan a suceder. Ninguna mujer debería pasar por algo así, y si le sucede debemos tenderle nuestra mano, o nuestro hombro para que llore. Debemos tener claro que ella no ha tenido la culpa, que ha sido la víctima de un ser despreciable y desdeñable, un monstruo que no debería haber nacido, y que debe ser él quien ha de ser juzgado y despreciado. Debemos luchar para que los criminales de guerra paguen sus cuentas ante la justicia alzando nuestra voz por aquellos que ya no pueden hacerlo.
Hoy compartir con vosotros una pieza de música se me hace especialmente difícil porque no sé muy bien qué pieza podría encajar. Así que finalmente he optado por este conmovedor Memorial Requiem de Michael Nyman en homenaje a las víctimas de la guerra de Bosnia, para que no se vuelva a repetir.


2 comentarios:

  1. El pensar en q tu espacio personal, como mujer, sea invadido violentamente y que como madre te quiten lo que mas amas, tus hijos, es aterrador. Desafortunadamente estas atrocidades no estan tan lejanas y no solo estan presentes en paises lejanos inmersos en conflictos armados o con otras ideas en cuanto a los derechos de las mujeres.
    Gracias por compartir tu opinion.

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  2. Muchas gracias por dejar tu comentario. Es algo terrible, ¿verdad? Lo triste es que creo que seguirá sucediendo. En estos casos creo que la educación es fundamental, los niños tienen que aprender desde pequeños que las mujeres no somos objetos que les pertenecen, sino seres humanos libres dueños de nuestras vidas y de nuestros cuerpos. Las guerras son terribles, pero parece que el ser humano no aprende y repetimos las mismas atrocidades una y otra vez.
    Muchas gracias por dejar tu comentario en el blog.
    Un saludo

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