viernes, 7 de febrero de 2014

Por el derecho a ser mujer un día

He tenido el blog muy abandonado este último mes, los exámenes se han llevado todo mi tiempo. Me he dedicado al estudio en cuerpo y alma, ha sido agotador, tan solo espero que los resultados merezcan la pena. Estudiar en la UNED es mucho más duro de lo que algunos piensan, y los exámenes en contra de lo que pueda parecer son muy exigentes. Ahora quiero dedicar estos días a descansar antes de ponerme en marcha de nuevo con el segundo cuatrimestre.

Pero no es de mí de quien quería hablar hoy, sino de las niñas que están tan desprotegidas, especialmente en algunos países, donde las tradiciones y la falta de cultura les causan daños irreparables. Ayer se celebró el día internacional contra la ablación, una práctica terrible que por desgracia se sigue realizando en muchos países. Las niñas son mutiladas, a veces con cualquier objeto, una botella rota, o cualquier otro objeto punzante. Algunas niñas mueren a causa de la infección, y otras, las que sobreviven, padecen fuertes dolores el resto de sus vidas, además de graves problemas cuando dan a luz.
La ablación no es solo mutilar el clítoris, es mucho más, es arrebatarle a una niña el derecho a sentir cuando sea mujer, ya que para ellas las relaciones sexuales no serán más que dolor y rabia. Esa niña será convertida en un mero objeto de reproducción, una muñeca más a la que forzar y de la que abusar, porque para ella eso será a partir de ese momento sus relaciones, un abuso y un suplicio. Perderá miles de sensaciones hermosas que podría haber vivido junto a su pareja. Los momentos de intimidad ya no serán instantes llenos de complicidad y magia, serán una mera obligación a la que deberá someterse deseando que pase pronto. Se perderá las caricias que llevan a la luna, donde solo hay lugar para los amantes. Pero sobre todo si hay algo que le habrán arrebatado a esa niña es el derecho a ser mujer, y a decidir sobre su propia vida y su propio cuerpo, porque nadie le ha preguntado jamás si quiere ser sometida a la ablación.
Es hora de que a las mujeres nos dejen decidir sobre nuestro cuerpo. Es hora de que las niñas sean respetadas, de que no se nos trate como meres objetos. Y por supuesto es hora de que prácticas ancestrales fruto de la ignorancia en una sociedad patriarcal que nos esclaviza desaparezcan para siempre, ¿no os parece?

Estos días de estudio han sido muy estresantes, aunque ahora me doy cuenta de que en el fondo necesito esa sensación mezcla de nervios e ilusión. El caso es que en los momentos más duros en los que pensaba que no podría con todo, me daba por escuchar esta preciosa pieza Spem in alium, interpretada por The Tallis Scholars, una maravilla que consigue hacer que olvida todos los miedos, espero que os guste.


1 comentario:

  1. "Nos parece"¡¡
    Gracias por recordar "otra más". Qué obsesión, siempre con lo mismo, que nos dejen en paz.
    Animo con los exámenes, yo también estudié un poco en la UNED, y no descarto volver.
    A recuperarse. Otro mundo, el Thomas Tallis. Saludos, Noelia.

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