lunes, 2 de septiembre de 2013

Lo que he descubierto este verano

Hoy uno de septiembre revisando mi timeline en Facebook he descubierto el último post de Laura Mateo: Leccionesque he aprendido este verano, y claro, no he podido evitar leerlo de cabo a rabo, para después prometer a Laura que yo haría la misma reflexión en mi blog. Eso sí, como yo llevo un año descubriendo mi propia vez, he decidido que más que lecciones aprendidas debo hablar de los descubrimientos que he realizado este verano, por eso mi entrada se titula “Lo que he descubierto este verano”.

Después de un curso cargado de nervios y de mucho estrés, vinieron las buenas notas, que permiten seguir soñando con un futuro mejor en el que tal vez mi vida será lo que yo quiera que sea, al menos eso es lo que me he propuesto. Esas notas las descubrí mientras pasaba unos días en La Mancha, la tierra en la que ahora vive una de mis hermanas, donde descubrí las maravillas de Toledo, de las que ya os he hablado en otra entrada. En ese mismo viaje me maravillé al descubrir Las Tablas de Daimiel, maravilla de la naturaleza que debemos preservar, pues están amenazadas por la voracidad del ser humano que a menudo destroza todo lo bello que encuentra a su paso. El día antes de volver a mi Asturias del alma me perdí por las calles de Almagro, descubriendo el Corral de Comedias, y el Museo del teatro, y allí admiré las maravillosas creaciones que los maestros del encaje de bolillos realizan con maestría.
He descubierto también los hermosos atardeceres de Gijón, que he contemplado en buena compañía desde el Parque de los Pericones, que me han ayudado a dejar atrás el estrés y la ira que a veces me han inundado sin poder remediarlo. Sentada en uno de los bancos, he descubierto la paz y el sosiego del verano gijonés, y me he dado cuenta de que no hace falta ir hasta Central Park para disfrutar de un lugar mágico y acogedor.

Las puestas de sol desde el Parque de los Pericones en Gijón
son más que suficientes para pasar una tarde inolvidable

Y como buena estudiante de filología que aspira a ser escritora, he descubierto las voces de otras grandes escritoras, en las que me he inspirado para escribir las entradas de este blog, y que me seguirán inspirando en los años venideros. Así he vibrado con la voz de Marguerite Duras en El Amante, quien descubrió que “Muy pronto en mi vida fue demasiado tarde”. Mary Shelley ha sido otra de esas grandes voces que me han acompañado en mis tardes de verano en mi pequeño rincón de paz y tranquilidad. Con ella he realizado un viaje por los miedos y obsesiones de los seres humanos, me he enfrentado a mis miedos más atroces para descubrir que los he dejado atrás. Por supuesto también me han acompañado las hermanas Bennet, y he vivido Cien años de soledad en compañía de Gabriel García Márquez, y espero poder vivir pronto un “Amor en los Tiempos del Cólera” en tan grata compañía.
Este verano he descubierto que no necesito grandes cosas para ser feliz, porque este verano con muy poco he sido muy feliz, pero quizá no es tan poco, pues quizá la mayor felicidad consista en aprender a ser feliz con lo que se tiene. 

Son tiempos duros los que vive nuestro país tras cinco años sumidos en esta profunda recesión, pero yo me he dado cuenta de que soy ahora más feliz que antes, porque he aprendido a disfrutar de la belleza de los atardeceres y de la espuma de mar que baña nuestras costas. Me he emocionado cantando con mis amigos de coro las más bellas composiciones, pero sobre todo he descubierto que quizá para alguien yo pueda ser un tesoro. Como dicen en Inglaterra: Who knows what the future has in store?, o lo que es lo mismo, ¿quién sabe lo que el futuro deparará?, pero pase lo que pase yo este verano he descubierto como ser feliz con muy poco, ¿qué más puedo pedir?
Y para terminar me gustaría compartir con todos vosotros una de esas hermosas melodías que he disfrutado cantando con las chicas del coro: Summertime de Gershwin, en la voz de Leontyne Price, espero que os guste


3 comentarios:

  1. Hola!!!!!!!!!!Yo también he pasado tardes muy bonitas en los pericones, en mi post también lo comparé con Central Park, jeje. Yo lo he disfrutado sobretodo con mi marido, en plan parejina, que de vez en cuando presta. Y las hermanas Bennet, que te puedo decir si es mi libro-obsesión.
    Me gusta mucho esta entrada, has descubierto muchas cosas y te ha servido el paso del tiempo.Yo también soy feli con muy poco, como decía Serrat Son aquellas pequeñas cosas,
    que nos dejó un tiempo de rosas
    en un rincón,
    en un papel
    o en un cajón.
    Me alegra que encuentres tú camino y no solo tu voz, a veces una cosa lleva a la otra. Un besín.

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  2. Noelia, enhorabuena por todo lo que has conseguido y estás consiguiendo no solo en este verano sino ya muchos meses que estás luchando por lo que crees y dejando oír tu propia voz, que ahora se escucha alto y claro y que consigue emocionarme en cada post que leo.
    Las pequeñas cosas son las que contienen las más grandes emociones y aprendizajes, yo también lo voy descubriendo y me paro a escuchar más a mi alrededor cosas que antes me pasaban desapercibidas.
    Enhorabuena por todo lo que nos haces sentir. ¡¡¡¡Un besazo!!!!

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  3. Gracias por vuestros comentarios chicas, vosotras también sois fuente de inspiración para mí. Laura tu blog es muy didáctico y aprendo mucho leyéndolo, al igual que tus artículos en el periódico de Villena, procuro leerlos todos porque sé que siempre me reportarán algo positivo.
    Y que decir de ti Marigem, contigo aprendemos a valorar lo que realmente tenemos, no es necesario gastar un montón de dinero para pasarlo bien, como nos dices siempre. Tus entradas son entrañables y siempre me inspiran, te tengo que dedicar una entrada, porque te lo mereces. Muchos besos a las dos y gracias por estar ahí.
    Noelia ;-)

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