miércoles, 21 de agosto de 2013

Mary Shelley y Frankestein

Este extraño verano que estamos viviendo en Asturias me está sirviendo para ir adelantando las lecturas del curso que viene, ya sabéis, no quiero que me pille el toro, así que  ya me he puesto manos a la obra porque el tiempo luego no corre, vuela. Una de las novelas que he leído con ese fin es Frankestein de Mary Shelley, que me ha sorprendido muy gratamente, ya que he descubierto en ella una lectura apasionante, en la que su autora refleja los peores vicios del ser humano, así como sus más profundos miedos y anhelos.

La historia de la criatura creada por el Victor Frankestein, a quien su propio creador desprecia y repudia, es realmente conmovedora. Mezcla de novela gótica y romántica expone lo peor del ser humano, así engaños, traiciones y asesinatos aparecen reflejadas en el siniestro personaje, quien llevado por la desesperación comete los crímenes más abominables para después culpar a otros, tal y como ha aprendido del ser humano. La criatura tan solo busca una mano amiga, un poco de amor en el infierno de su soledad, y cuando hace el bien es apedreado. Es diferente, lo que hace que sea temido por aquellos a quienes anhela amar, y de esta manera repudiado y resignado a su suerte decide vengarse en la persona de su creador, aniquilando aquello que le es querido. Se trata de una novela impregnada de sufrimiento y dolor, pero también de amor y odio, ya que la criatura busca desesperadamente ser amada, para después revolverse contra su propio creador, quien tras  darle la vida le vuelve la espalda, al igual que los demás. Esta sería entonces la historia de todos aquellos que alguna vez en su vida se han sentido solos y despreciados, reducidos al ostracismo y relegados por una sociedad que no acepta las diferencias, y que a menudo carece de humanidad. Nos  consideramos  los seres más evolucionados de la creación, y sin embargo mentimos y engañamos, y con frecuencia el ser humano es capaz de los crímenes más atroces.
Y qué podría deciros yo de Mary Shelley, que fue además de una gran escritora, una mujer excepcional, feminista al igual que su madre Mary Wollstone Craft, sobresale entre las mujeres de su generación  tanto por sus ideas políticas, de corte liberal, como por su obra literaria, que en el caso de su más famosa novela es excepcional.
Hija de la feminista radical Mary Wollstonecraft, quien merece una entrada aparte, recibió una esmerada educación y fue alentada a seguir las inclinaciones políticas liberales de su padre, el filósofo William Godwin. Desgraciadamente su madre falleció pocos días después de su nacimiento, por lo que la pequeña y su medio hermana Fanny fueron criadas por su padre, quien más tarde contrajo matrimonio con Mary Jane Clairmont, con quien Mary Shelley mantuvo una tensa relación.
Su casa era el centro de reunión de intelectuales y políticos liberales, que más tarde influirían en su obra, así Mary vivió rodeada de grandes escritores como Lord Byron, con quienes mantenía una estrecha relación de amistad y camaradería.
Con tan solo diecisiete años Mary se enamoró del poeta Percy Shelley, ferviente seguidor del padre de su padre, cuando este aun estaba casado. Juntos se embarcaron en un viaje por Europa hasta que finalmente acuciados por las deudas debieron regresar a Inglaterra. Mary tuvo varios hijos que fallecieron, solo el tercero de ellos logró sobrevivir, lo que la sumió en una profunda depresión, que influyó en gran manera en su obra.
No tengo miedo y por tanto soy poderosa
Una gran frase que pienso aplicar en mi vida

Hasta 1970 Mary Shelley era reconocida casi exclusivamente por sus esfuerzos para dar a conocer la obra de su marido, sin embargo hoy en día la calidad literaria de su obra ha sido reconocida tal y como se merece.  Escribió diversas novelas históricas, tratados y ensayos filosóficos, así como historias cortas. Todas estas obras están impregnadas de las ideas feministas y liberales de una gran mujer que sin duda se adelantó a su tiempo. Mary Shelley es de esas mujeres que deberían ser fuente de inspiración para todas las mujeres, lejos de las figuras extravagantes y vacías de personalidad que nos tratan de imponer como modelo a seguir, al menos yo tengo claro en quien me debo inspirar.


Y para terminar mi entrada de hoy os dejo con una pieza musical de otra gran mujer Clara Schuman en la voz de Diana Damrau, espero que os guste.


2 comentarios:

  1. Has hecho que me apetezca releer Frankestein. La leí con 13 años, mientras estaba de vacaciones con mis padres y hermana en Lisboa y no sé porqué no he vuelto a leerla. Creo ue ahora es el momento, para mí será casi la primera vez porque no la recuerdo demasiado bien. Apasionante la vida de esta escritora,vida difícil pero tan llena de magia, crecer rodeada de Lord Byron, lástima que perdiera a su madre tan pronto. Y tienes razón, por más ue nos intenten imponer modelos de coducta sacados de realitys o de personas tipo Belén Esteban, cuyo mayor logro fue acostarse con un torero, siempre habrá quien sepa discernir y elegir mejor. Lo ideal sería que poco a poco fuesen eliminando de la tele programas basura, y que dejaran solo informativos, documentales, concursos en plan Saber y Ganar,buenas pelis y series, y conciertos. Bueno, y deportes, para que todos tengan algo, pero nada de Sálvame tarde y noche, y un reallity tras otro, eso es patético.Buena guapa, como siempre, una entrada muy interesante, a ver si pronto haces la de la madre para conocerla mejor. Un besito.

    ResponderEliminar
  2. Por cierto, gracias por tus palabras de la entrada de ayer. A mí también me hubiera encatado ver a Cesarea Evora, pero ese día mis hijos tenían un ensayo general de la ópera en La Laboral y teníamos que llevarlos a la hora del concierto, y encima hubo un problema con el atrezzo y pidieron ayuda a los padres, por eso yo se las regalé a mis padres y a mi hermana, y me alegra porque a mi madre en concreto le gusstó mucho, llevaba años escuchándola y verla fue increíble. Y a mi padre, cosa que no me esperaba, también le gustó. Lo triste es que según me dijo la chica de taquilla cuando la llamé es que tuvo poco éxito porque mucha gente no sabía ni quien era, y la verdad es que me sorprendió, porque no sería ultrafamosa, pero entre eso y no saber quien era...una pena. Ahora ya te dejo, un besito.

    ResponderEliminar